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De skinheads y cosacos

5 Nov

Los skinheads

Para la mayoría de la gente, la palabra skinhead es sinónimo a neonazi, miembro de una banda de matones que pegan palizas a inmigrantes, minorías étnicas, homosexuales e izquierdistas. Sin embargo, si estudias la historia de este movimiento, te sorprenderá que los orígenes de la movida no tenía nada que ver con ideologías políticas de la extrema derecha, más bien todo lo contrario.

En resumen, la moda de skinhead nació en Londres a finales de los años 60, importada por inmigrantes afrocarribeños que llegaron en masa para buscarse la vida en las fábricas y los muelles, conocida como la generación Windrush. Muchos de ellos se concentraron en los barriadas obreras en el sur y éste de Londres, compartiendo vecindario con familias inglesas de clase humilde.

Los jóvenes jamaicanos trajeron consigo la moda de los rude boys de Kingston, un estilo mezclando la elegancia clásica con la rudeza callejera, caracterizado con el pelo corto, cara afeitada, camisa con cuello, tirantes, pantalones de cintura alta y botas. Frecuentando los mismos bares y discotecas, muchos ingleses blancos de origen humilde también adoptaron la misma estética como una seña identidad propia de la clase obrera, formando un contraste radical al pelo largo del movimiento hippie, dominante entre las clases medias.

Rude boys jamaicanos

Rude boys jamaicanos

Los primeros garitos de skinheads surgieron en los barrios de Brixton, Clapham y otros barrios en el sur de Londres, donde jóvenes blancos y negros bailaron a música de reggae, R & B y rocksteady importados desde el Caribe. De estos mismos garitos surgió un nuevo género de música: skinhead reggae, también conocido como el ska. Durante la mayor parte de los años 60 y principios de 70, la cultura skinhead era un movimiento multirracial. Desde sus raíces en Londres se extendió a otras ciudades industriales del norte. En aquella época, ya tenía la fama de gamberros ya que muchos skinheads estaban asociados a los ultras de futbol que participaban en reyertas callejeras durante derbys. Sin embargo, carecían de ideología política.

Skinheads londinenses, 1960

Skinheads londinenses, 1960

El gran cambio sucedió a finales de los años 70, cuando la inmigración masiva de indios y paquistaníes, la llegada de refugiados hindúes expulsados de las ex colonias africanas, la recesión económica y una elevada tasa de desempleo provocaron un aumento de sentimientos xenófobos. Se fundó un partido político de corte fascista llamado British National Party, que reivindicaba la expulsión de todos los inmigrantes y el retorno a una Inglaterra de blancos anglosajones de pura cepa. El partido reclutó sus miembros principalmente entre ultras de futbol y jóvenes desempleados de barrios deprimidos, muchos de los cuales eran skinheads.

Poco a poco, el movimiento de extrema derecha se apropió del movimiento skinhead, a tal punto de regentar discotecas de música skinhead donde solo dejaba entrar gente afiliada al partido. Sin embargo, no todos los skinheads se dejaron seducir por el movimiento fascista. Hasta el día de hoy, sigue habiendo colectivos de skinheads que celebran las raíces originales del movimiento: la fusión de la cultura afrocaribeña con la de la clase obrera londinense, que a finales de los años 80 formaron una asociación conocida como SHARP (Skinheads against racial prejuidice). Empero, en la mente popular, la asociación de la estética skinhead con la ideología fascista ya está establecida. Y la reacción instintiva de cualquiera, al ver un grupo de skinheads en una calle desolada por la noche, es cambiar de acera.

Reunión de la primera generación de skinheads

Reunión de la primera generación de skinheads

Los cosacos

Otro grupo demográfico que a día de hoy está asociado a la extrema derecha son los cosacos. Son comunidades paramilitares que residen en la estepa rusa entre los ríos Dnieper, Don y Volga. Tienen la reputación de ultranacionalistas rusos o ucranianos que defienden la autoridad imperialista y el sometimiento de las minorías étnicas. En su vida cotidiana, reivindican los papeles tradicionales de género y la obediencia absoluta a la autoridad patriarcal. En la guerra civil actual en Ucrania, muchos de los combatientes en ambos bandos pretenden ser cosacos, que luchan para defender la supremacía de una nación sobre la otra.

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

¿Pero de dónde vienen los cosacos? La respuesta se remonta al siglo XIV, cuando Rusia aun formaba parte del imperio mongol-tártaro.

Un siglo después de la épica conquista de Gengis Khan, el imperio más grande del mundo estaba a punto de desintegrarse. La disciplina de hierro que ejercían los jefes militares mongoles sobre sus subordinados se desmoronó. Muchos soldados desertaron, terminando en tierra de nadie en la estepa rusa al norte del Mar Negro, donde formaron pandillas que vivían de la caza, la pesca y el bandidaje. Aquellos bandoleros de origen mongol, túrquico y circasiano eran conocidos como cosacos, que en la lengua turca significaba “hombre libre” o “filibustero”.

Cosaco, siglo XVI

Cosaco, siglo XVI

Cuando Rusia se consolidó como la fuerza dominante de Europa del éste en el siglo XV, la estepa al norte del Mar Negro se convirtió en una zona fronteriza entre los imperios ruso, otomano y varios kanatos tártaros. Muchos siervos rusos, hartos de la explotación de los latifundistas y la represión de los señoritos, huyeron a la estepa, donde se unieron con los fugitivos de las naciones turco-mongoles. El mestizaje de las dos poblaciones crearon una nueva identidad híbrida: una sociedad de campesinos guerreros que hablaban la lengua rusa y practicaban el cristianismo ortodoxo, pero en vestimenta, equitación, tácticas militares y costumbres cotidianas, heredaron tradiciones de Asia Central.

Se organizaron en varios huestes, cada uno gobernado por un sistema democrático donde un escuadrón (sotnia) de diez guerreros elegían a un mando, cada diez de esos mandos elegían a un mando de cien hombres, cada diez mandos de cien hombres elegían a un mando de mil hombres… hasta llegar a un jefe de los jefes conocido como el ataman. Todas las tierras que cultivaban y el botín de guerra se repartían entre los miembros del hueste.

Cosacos ucranianos

Cosacos ucranianos

Durante los siglos XVI y XVII, cada hueste cosaco era prácticamente un estado independiente que no se sometía a ningún poder imperial. Atacaban a caravanas comerciales de todos los países y saqueaban a latifundios tanto en territorio ruso como en el otomano o polaco. Su espíritu bélico y aventurero les convirtió en pioneros para colonizar las tierras salvajes más al Oriente, formando nuevos huestes en Siberia y Asia Central. Sin que ellos lo supieran, se habían convertido en la vanguardia de la expansión rusa en Asia.

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Por los constantes hostigamientos a la frontera y por dar cobijo a fugitivos y campesinos huidos, varios emperadores rusos iniciaron campañas militares para aniquilar a los cosacos, pero la simpatía de las clases populares hacia aquellos guerreros libres solo salió reforzada. Durante los siglos XVII y XVIII, dos de las mayores rebeliones de campesinos contra la monarquía fueron liderados por cosacos, la de Stenka Razin en 1670 y la de Yemalián Pugachov en 1775. Ambas terminaron en fracaso con los líderes torturados y ejecutados. Pero los emperadores rusos habían aprendido una lección importante: en vez de hacer la guerra contra ellos, era más eficaz sobornarlos para convertirlos en sus propios matones.

La película "De fuego y espada" retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

La película “De fuego y espada” retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

Desde los tiempos de Pedro el Grande (1682-1725), el imperio ruso empezó a ofrecer tratos a los atamanes cosacos, convirtiéndoles en milicias fronterizas contra la invasión turca a cambio de privilegios fiscales. En los tiempos de Catalina la Grande (1762-1796), casi todos los huestes cosacos habían perdido su independencia. Sin embargo, los cosacos, a diferencia a la mayoría de campesinos rusos, cultivaban cada familia su propia parcela sin ser siervo de nadie, y seguían disfrutando de su sistema democrático a la hora de elegir a sus oficiales. Todos aquellos privilegios vinieron a cambio de 20 años de servicio militar bajo las órdenes de la monarquía rusa. Pero más importante de todo, prohibieron la acogida de fugitivos o siervos huidos. A partir de ahí, los cosacos se convirtieron en una casta militar apartada del campesinado ruso; una sociedad cerrada, endogamica con poca simpatía hacia las clases populares.

Veteranos cosacos, siglo XIX

Veteranos cosacos, siglo XIX

Durante el siglo XIX y XX, los emperadores rusos emplearon los cosacos como una fuerza de choque para reprimir manifestaciones obreras y someter rebeliones de pueblos indígenas. En ojos de muchas minorías étnicas, se convirtió en sinónimo a la represión imperialista. Por los violentos pogromos que ejecutaron contra los judíos, los cosacos ganaron la reputación de antisemitas radicales y verdugos de la iglesia ortodoxa.

Al estallar la revolución de 1917, algunos cosacos se unieron a los bolcheviques, pero la mayoría de los atamánes apoyaron a los imperialistas. Al consolidar la URSS, con el fin de castigar a esta población reaccionaria, el gobierno estalinista desmanteló la mayoría de los huestes cosacos, deportando sus miembros a tierras lejanas y repoblando su territorio con colonos procedentes de otras regiones. Docenas de miles se exiliaron a Francia, China, Alemania y EEUU. Entonces. La identidad cosaca se quedó aniquilada en un “genocidio cultural”.

Cosacos como represores

Cosacos como represores

Cuando el URSS se desintegró en 1991, muchos descendientes de cosacos regresaron a sus antiguos huestes. Reconstruyeron sus comunidades y reeligieron atamánes acorde con las antiguas tradiciones. Sin embargo, después de 60 años de exilio y represión, el espíritu de “hombres libres de la estepa” se ha perdido, y lo que más definen a los cosacos actuales es su fuerte patriotismo hacia la nación rusa (o ucraniana), su rechazo radical hacia las políticas de izquierda y un sentimiento de recelo hacia las minorías étnicas, sobre todo los judíos y los musulmanes de Cáucaso.

Desde el punto de vista histórico, es algo irónico, considerando que en sus orígenes, los cosacos eran amantes de libertad, rebeldes contra el sistema y una sociedad abierta que acogían a todos los elementos repudiados de cualquier nación. Ni siquiera se consideraban rusos.

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Tanto los skinheads como los cosacos representan ejemplos que cualquier movimiento social, independiente de sus raíces, se puede tergiversarse a tal punto para convertirse en algo totalmente contrario a su espíritu inicial.

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Crónicas neolíticas (Parte II): las proto-civilizaciones y el origen de la desigualdad

26 Nov
Máscaras de los agricultores neolíticos, halladas en Israel

Máscaras de los agricultores neolíticos, halladas en Israel

En la segunda parte de las “crónicas neolíticas”, vamos a hablar sobre los cambios culturales, sociales y psicológicos en la sociedad humana que surgieron a partir de hace 10.000 años, a raíz del invento de la agricultura.

Cuando el hombre era cazador-recolector, la sociedad humana no era solamente nómada, sino que cada población no solía superar docenas de habitantes. Aunque distintas tribus se congregaron en determinados lugares periódicamente para celebrar ceremonias religiosas, intercambiar productos y buscar compañeros sexuales, a lo largo del año, la mayoría de la gente se rodeaba solamente de la gente de su tribu, que normalmente no superaban las 30 personas.

En general, esas sociedades solían ser muy igualitarias. Aunque existían jefes de tribu o personas que gozaban de mayor respeto, su destacada posición solía deberse a su propio mérito (el mejor cazador, recolector, orientador etc.). A pesar de que los miembros de “rango mayor” disfrutaban de ciertos privilegios, como lo de llevar adornos más elaborados o de comer primero, las diferencias materiales no solían ser marcadas. Esta igualdad todavía es la norma vigente en la mayoría las últimas tribus cazadoras-recolectoras de la actualidad.

Con el invento de la agricultura, la gente empezó a vivir en comunidades sedentarias y el número de personas de cada población se multiplicó. Desde hace 10.000 años, pueblos con más de miles de habitantes empezaron a aparecer por el Oriente Medio (Jericó). Y desde hace 9000 años, varias poblaciones con más de 5000 habitantes prosperaron por lo que es ahora Turquía (Catalhoyuk) y Europa del éste (la cultura Cucuteni-Trypillian).

Reconstrucción de Jericó, Israel, uno de las primeras poblaciones que superaban 1000 habitantes

Reconstrucción de Jericó, Israel, uno de las primeras poblaciones que superaban 1000 habitantes

 

Catalhoyuk

Entre todos los grandes asentamiento neolíticos, el mejor estudiado es Catalhoyuk, situado en el corazón de Turquía asiática. De hace 9500 a 7800 años, fue una urbe de 13 hectáreas, hogar de hasta 10.000 habitantes. Las casas eran construidas por ladrillos de adobe de forma rectangular, con una puerta en el techo, aglutinadas de modo tan denso que no había calles. La gente accedía a su propia casa andando encima del techo de los vecinos.

En aquella época el clima era mucho más húmedo y Catalhoyuk se encontraba entre el cruce de varios ríos, donde los habitantes obtenían agua fresca, cogían peces y cazaban animales que venían a beber, pero la mayor fuente de calorías era el trigo, que los residentes cultivaban en el campo que rodeaba el asentamiento.

Catalhoyuk en su auge

Catalhoyuk en su auge

La gente de Catalhoyuk tenían costumbres curiosas, una es la de enterrar a los difuntos bajo el suelo de la casa, y antes del enterramiento, solían dejar al cadáver en campo abierto durante varios días hasta que los buitres hubiesen comido toda su carne. Cuando los antiguos propietarios de cada casa habían muerto, se tiraban las paredes para rellenar el espacio de la vivienda y la siguiente generación construían la nueva vivienda encima de los escombros de la antigua. Así que a medida que trascurrían los años, el asentamiento se hacía cada vez más alto.

Sus costumbres higiénicas tenían un contraste muy radical. El interior de todas las casas era tan limpio que no se encontraba ni una mancha, pero los huecos entre casa y casa eran utilizados como vertederos de basura de todos los vecinos. Cuando la basura había acumulado a una cierta altura, prendían fuego para quemarla.

La vida cotidiana en Catalhoyuk

La vida cotidiana en Catalhoyuk

Para los arqueólogos, Catalhoyuk era una excelente fuente de información para la vida en el neolítico, porque aparte de ser una ruina arqueológica, también era una gran necrópolis donde se almacenaban miles de restos humanos. A través del análisis de los huesos, los arqueólogos investigan el estilo de vida que había llevado, los años que vivían, la dieta, la musculatura y las enfermedades que sufrían.

Quizás el hecho más sorprendente es que en muchos casos, la gente enterrada debajo de los suelos, incluso niños, no estaba aparentada, que despierta la curiosidad de si muchos hijos eran “adoptados” o si las familias “intercambiaban” hijos para criar. El otro hecho sorprendente es que todas las personas, independientemente de sexo o origen familiar, parecían haber llevado exactamente el mismo estilo de vida, empeñando las mismas tareas y alimentando de la misma dieta con la misma cantidad y calidad.

Esta igualdad también se reflejaba en las viviendas. Todas las casas eran del mismo tamaño, constaban de un cuarto grande que servía de espacio para vivir y dormir y otros 2 más pequeños que servían de almacén. Algunas viviendas podían ser ligeramente más espaciosas que otras o con adornos más elaborados, pero las diferencias eran muy sutiles. Hasta el día de hoy, todavía no han descubierto ningún edificio público, ningún palacio o ningún templo salvo los atares dentro de cada vivienda. Según parece, no había reyes, nobleza, alcaldes ni sacerdotes. La diferenciación social brillaba por su ausencia tanto como en una tribu de cazadores-recolectores.

Reconstrucción del interior de una vivienda de Catalhoyuk

Reconstrucción del interior de una vivienda de Catalhoyuk

El modelo social de Catalhoyuk parecía extenderse a todos los grandes asentamientos neolíticos: una sociedad sin jerarquía ni división de trabajo y, aparte del hecho de que las mujeres daban a luz, no había roles de género. Todas las personas, independiente del sexo o la familia donde procedían, realizaban todos los oficios: cazar, cuidar animales, cultivar el campo, ordeñar las cabras, hacer la matanza, construir casas, arreglar techos, coser ropa, limpiar, fabricar herramientas, moler el trigo, preparar la comida, cuidar a los niños, ancianos y enfermos etc.. Cada casa no sólo era la vivienda, sino también el taller, el granero, el templo, el almacén y la tienda. Es decir, cada familia era prácticamente una unidad económica independiente.

 

“Proto-civilizaciones” vs civilizaciones

A pesar de tener una población de varios miles, los historiadores no suelen clasificar asentamientos como Catalhoyuk como “ciudades” por la simpleza de su organización social y falta de división de trabajo, sino “proto-civilizaciones”. Aunque algunos habían sido habitados durante más de 2000 años, todos, al final, fueron abandonados y ninguno evolucionó para convertirse en una de las antiguas “civilizaciones”.

¿Qué causó la decadencia de las “proto-civilizaciones”? Nadie sabe la razón exacta, pero según parece, durante los siglos posteriores la gente volvía a vivir en aldeas de docenas o cientos de habitantes y tardaron 2000 años antes de aparecer de nuevo grandes asentamientos. Pero estas nuevas urbes que surgieron en la Edad de Bronce hace 5000 años ya tenían un carácter social muy distinto.

Tanto la capital Uruk de los sumerios como Tebas de Antiguo Egipto fueron gobernadas por reyes, con una aristocracia hereditaria y un ejército que las defendía contra invasores externos y rebeliones internas. La sociedad se dividía entre gremios con una alta especialización, con campesinos que sólo se dedicaban a cultivar, constructores que sólo se dedicaban a construir, comerciantes que sólo se dedicaban a comprar y vender, panaderos que sólo se dedicaban a hacer pan, médicos que se especializaban en tratar enfermos y funcionarios que se dedicaban a llevar cuentas de los gastos públicos, para decir unos pocos.

Uruk, la primera ciudad de los sumerios, era una sociedad altamente estratificada

Uruk, la primera ciudad de los sumerios, era una sociedad altamente estratificada

Gracias a la especialización de trabajo, estas primeras ciudades eran capaces producir alimentos, fabricar utensilios, intercambiar productos y aportar servicios básicos para los ciudadanos con una productividad más alta que nunca, construyendo grandes obras públicas como calles pavimentadas, carreteras, murallas, acueductos, plazas de mercado y templos con los impuestos que aportaban los ciudadanos. Y cuando varias ciudades se pactaron para formar alianzas políticas o tratados comerciales, se fundaron los primeros estados, reinos e imperios.

Pero por otro lado, la “especialización” también permitía la acumulación de riqueza en ciertas familias, que a medida de trascurrir las generaciones, generó una desigualdad socioeconómica brutal, con una pequeña élite viviendo en palacios y una clase desfavorecida viviendo en chabolas. Y lo peor de todo: cada clase social parecía heredarse en la sangre.

Así que, tenemos 2 dudas:

¿Por qué la gente abandonó a los asentamientos grandes pero igualitarios para volver a vivir en aldeas pequeñas?

¿Por qué siglos después, cuando volvían a formar asentamientos grandes, la sociedad había cambiado tanto?

 

El precio del igualitarismo neolítico

Tenemos que imaginar cómo era la vida para una persona normal en una “proto-civilización” como Catalhoyuk. Para tener una sociedad tan igualitaria, debía haber existido una presión social entre vecinos muy sofocante, en que nadie permitía que nadie destacase sobre los demás tanto en el material que poseía como en las actividades que realizaba. Esta presión social de que “todos tienen que ser iguales” probablemente se hubiese heredada de las sociedades cazadoras-recolectoras, porque en una pandilla pequeña de docenas de individuos era esencial para la cohesión y la supervivencia del grupo. Pero aplicada a una población de 10.000 habitantes, podría convertirse en un obstáculo del progreso.

Nadie sabe todavía si toda la comunidad cultivaba un terreno “comunal” y repartía la cosecha entre todos, o cada familia tenía su propio terreno, pero para prevenir que algunos se convirtieran en “ricos” por años consecutivos de buena cosecha, debía haber existido una presión social que les obligaba a repartir su surplus de producción, o en casos más radicales, ceder parte de su terreno a otros.

Fabricando figurines en Catalhoyuk

Fabricando figurines en Catalhoyuk

En el ámbito “profesional”, podía haber habido un hombre muy manitas que aparte de arreglar los muros y techo de su propia casa, también echaba una mano a sus vecinos, o una mujer “experta” en hacer las botas y calzados más cómodos y robustos que “regalaba” zapatos a sus vecinos a cambio de pequeños favores; pero el momento en que él quisiese convertir la albañilería en su negocio o ella quisiese lucrarse de vender sus calzados, el resto de la sociedad les rechazaría.

Algo similar podía haber sucedido cuando un miembro de la comunidad intentase asumir el papel de organizador o coordinador de un asunto tan simple como el tratamiento de basura o la limpieza de las zonas que no pertenecían a la vivienda privada de nadie. El momento en que una persona destacaba constantemente sobre los demás como representante, delegada, organizadora, supervisora o administradora, el resto de la gente le repudiaba.

Es probable que hace 7000 años hubiese una época de cambio climático que reducía seriamente la cosecha y facilitaba la propagación de epidemias letales, y para sobrevivir estos tiempos difíciles, hacía falta una organización social y laboral más especializada para garantizar la supervivencia de comunidades de más de 5000 personas.

Es probable que varios individuos hubieran intentado asumir papeles extraordinarios, pero siempre acabaron en fracaso por la presión social que consideraba cualquier diferenciación social como un tabú. Al final, llegó un día en que muchos habitantes tenían la opción de marcharse, o de quedarse y morirse de hambre o de conflictos de convivencia.

El asentamiento de Talianki, en Ucrania, era hogar de 15.000 habitantes hace 6000 años, pero no tenía ninguna división de trabajo.

El asentamiento de Talianki, en Ucrania, era hogar de 15.000 habitantes hace 6000 años, pero no tenía ninguna división de trabajo.

 

Orígenes de la especialización y la desigualdad

Algunos antropólogos, como Ian Kuijt y Annalee Newitz, consideran que las “proto-civilizaciones” como un experimento humano de vivir en grandes aglomeraciones bajo las mismas normas sociales que las sociedades cazadoras-recolectoras, que después de prosperarse durante un par de milenios, terminó en fracaso debido a los límites impuestos por la falta de especialización de trabajo. Cuando la gente volvía a vivir en aldeas pequeñas, las nuevas generaciones ya perdían poco a poco el tabú a la diferenciación social y la sociedad empezó a experimentar con una nueva forma de convivencia.

Es posible que desde hace más de 6000 años, en algunas aldeas en el Nilo y Mesopotamia la gente ya empezaba a especializarse en trabajos distintos, con algunos dedicándose a cultivar, otros a hacer cerámica, a criar gallinas, a tratar enfermedades, o a fabricar herramientas; es posible que algunas aldeas enteras se dedicaban a ciertas actividades comerciales y otras aldeas otras, y la sociedad empezaba a reconstruirse como una colaboración mutua entre todos los oficios, donde nadie era totalmente independiente de otros. Cuando las aldeas se juntaron de nuevo para formar grandes aglomeraciones, las sociedades que surgieron ya eran profundamente diversificadas donde cada uno tenía su papel específico. Y las primeras civilizaciones como los sumerios y los egipcios evolucionaron de ahí.

Pero la sociedad humana no suele conocer la moderación. Una vez la diferenciación social se había convertido en una norma aceptable, se multiplicó de modo exagerado. Cada persona que consigue ciertos privilegios intenta que sus hijos hereden los mismos privilegios. Las familias pudientes empiezan a marcar cada vez más diferencias de las humildes, hasta justificar su destacada posición socioeconómica como algo divino, o algo que lleva en la sangre.

El antiguo Egipto era una sociedad con una división de trabajo muy sofisticada, y una desigualdad brutal

El antiguo Egipto era una sociedad profundamente jerarquizada

 

Los roles de género

En todas las sociedades tradicionales, salvo unas pocas excepciones, los roles de género suelen ser muy marcados, con las tareas de hombre fuera de casa y las de la mujer dentro. Las ocupaciones y los espacios suelen ser clasificados como “masculino” o “femenino”.

Sin embargo, en las sociedades neolíticas como Catalhoyuk, esta diferenciación no parece haber existido, ya que analizando los huesos, personas de ambos sexos tenían exactamente los mismos desgastes en las mismas articulaciones y los músculos desarrollados en las mismas partes del cuerpo, indicando que habían realizado exactamente las mismas tareas. Entre las ilustraciones de figuras humanas dibujadas en los muros, personas de ambos sexos figuraban con la misma frecuencia.

El origen en la diferenciación en roles de género puede haber surgido a lo largo del neolítico por un hecho simple: con cada vez más epidemias contagiosas, la mortalidad infantil subía y cada mujer tenía que tener un número cada vez más grande de hijos para mantener la población estable. Hasta el siglo XIX, si las mujeres no tuvieran un medio de 5 hijos cada una, el pueblo corría el riesgo de verse diezmado. Por supuesto, las mujeres realizaban cada vez menos tareas “pesadas” fuera de casa para no perjudicar su potencia de tener hijos, y al pasar tantos años y meses entre embarazos y lactancias, disponían de cada vez menos tiempo de ejercer otros oficios. Poco a poco, los cambios de costumbres se convertían en normas y las normas en reglamentos.

Mujeres de la cultura neolítica cucuteni-trypillian de Ucrania y Rumanía

Mujeres de la cultura neolítica cucuteni-trypillian de Ucrania y Rumanía

 

¿El ser humano se volvió más tonto durante el neolítico?

A veces me quedo con la duda de si el coeficiente intelectual medio del ser humano se había reducido durante el neolítico, porque en el principio, en una sociedad sin división de trabajo, todas las personas tenían que aprender una serie de habilidades y conocimientos diferentes para ser autosuficientes en su subsistencia cotidiana.

Con la especialización de trabajos, los conocimientos que tenía que aprender cada persona se reducían porque bastaba con hacerse experto en un oficio ya podía sobrevivir de ella, así estimulando menos el cerebro.

¿Puede que la productividad de una sociedad en conjunto había aumentado a costa de la pérdida de inteligencia del individuo?

La respuesta es muy complicada, y más probable, en vez de “volverse tonto”, el ser humano simplemente se ha adaptado a utilizar su cerebro de otra forma, perdiendo agilidad en algunos campos pero ganando en otros.

Pero sí que me parece cierto es que durante la edad neolítica, concretamente desde hace 10.000 años hasta hace 5.000 años, la sociedad humana había dado un giro radical, de un igualitarismo radical conducido por la envidia popular hacia las personas destacadas a una desigualdad extrema conducida por la codicia de las personas más egoístas.

Y esta sociedad construida hace 5000 sigue vigente a día de hoy.

El pueblo San ha mantenido el igualitarismo paleolítico hasta el día de hoy

El pueblo San ha mantenido el igualitarismo paleolítico hasta el día de hoy

Las revoluciones, contrarrevoluciones y el absolutismo

1 Mar

Puede ser debido a la influencia de Hollywood, o bien se puede deber al instinto humano, muchas veces vemos el mundo bajo un prismático absolutista: que el bueno es 100% bueno y el malo es 100% malo.

En la política, tendemos a aplicar la misma filosofía simplista: que un régimen dictatorial es la causa de todos los males de un país, y una vez desaparecido y el poder está devuelto al pueblo bajo un sistema democrático, todo ya será un camino de rosas.

Acerca de la turbulencia política durante los últimos años en Siria, Egipto y más recientemente en Ucrania, mucha gente lo ve como una rebelión popular de un pueblo reprimido (los buenos) contra una tiranía autoritaria y corrupta (los malos), como en La Guerra de las Galaxias.

En el cine de Hollywood, los "buenos" y los "malos" suelen ser muy absolutistas, hasta en el mismo personaje

En el cine de Hollywood, los “buenos” y los “malos” suelen ser muy absolutistas, hasta en el mismo personaje

Sin embargo, estudiando la situación más al fondo, uno se dará cuenta de que hay mucho más factores que entran en juego, y los enfrentamientos políticos son más bien una lucha entre varios sectores de la propia población, en vez de todo el pueblo llano unido contra una élite gobernadora.

En general, en muchos países musulmanes como Siria, Túnez y Egipto, la población está muy dividida entre 2 campos: los islamistas y los laicos. Los primeros cuentan con el apoyo de la mayoría de la clase popular conservadora; los últimos cuentan con el apoyo de la burguesía urbana, las minorías religiosas y los altos mandos del ejército.

Después de la "Primavera Árabe", la política de Egipto se ha convertido entre un campo de batalle entre los "hermanos musulmanes" y el régimen militar

Después de la “Primavera Árabe”, la política de Egipto se ha convertido en un campo de batalle entre los “hermanos musulmanes” y el régimen militar

Tanto el régimen actual en Egipto como lo de Asad en Siria son dictaduras militares de carácter laico, que castigan con mano dura a cualquier opositor utilizando torturas y amenazas, pero entre los rebeldes dominan los islamistas, que una vez llegan al poder, tratarían de imponer la ley Sharia, perseguir a las minorías religiosas y reducir las mujeres a ciudadanos de segunda. ¿Quién es el “bueno” y quién es el “malo”?

Muchos enfrentamientos de "Euromaidan" parecen a batallas medievales

Muchos enfrentamientos de “Euromaidan” en Ucrania parecen a batallas medievales

En Ucrania, la situación es aún más compleja, empezando con el hecho de que la población está culturalmente dividida entre 2 grupos demográficos: los ucraniano-parlantes y los ruso-parlantes.

Los primeros constituyen un 70% de la población. Son ucranianos con raíces autóctonas, de padres y abuelos que procedían del medio rural. La mayoría residen en la parte occidental del país y en ciudades grandes como L’vov y la capital Kiev.

Los segundos suelen ser descendientes de inmigrantes rusos y otras nacionalidades de la URSS, que dominan la parte oriental y sur del país, formando la mayoría en las ciudades industriales. Muchos aun mantienen fuertes lazos personales y familiares con Rusia.

Mapa de Ucrania por porcentaje de ruso-parlantes

Mapa de Ucrania por porcentaje de ruso-parlantes

En general, no hay ningún problema de convivencia entre los 2 grupos, salvo que los ucranianos “con raíces autóctonas” tienden a ser más nacionalistas o miran más hacia occidente, mientras que los ruso-parlantes prefieren mantener fuertes lazos políticos y comerciales con Rusia, la “madre patria”.

Muchos ucranianos de "raíces nativas" pretenden ser descendientes de cosacos, y muchos manifestantes reivindicaban esta identidad con el uniforme

Muchos ucranianos de “raíces nativas” pretenden ser descendientes de cosacos, y reivindicaban esta identidad con el uniforme

Manifestación pro-rusa en Crimea, donde la mayoría de la población es ruso-parlante

Manifestación pro-rusa en Crimea, donde la mayoría de la población es ruso-parlante

La rivalidad geopolítica entre la Unión Europea y Rusia pronto se aprovechó de esta división linguistica/ideológica de la población ucraniana para formar 2 bandos políticos rivales: los pro-europeos y los pro-rusos, cada uno tratando de aumentar la influencia económica de la UE o Rusia a través de acuerdos comerciales, sobre todo en la gestión de gas.

Para complicar la situación aún más, desde la independencia, la economía ucraniana ha sido monopolizada por unos pocos oligarcas, que se alían con la UE, EEUU, Rusia o China según sus intereses económicos.

Yulia Timoshenko, recién liberada de la cárcel es un icono de la política pro-occidente de Ucrania

Yulia Timochenko, recién-liberada de la cárcel, es un icono de la política pro-occidente de Ucrania

Muchos medios occidentales halagan el éxito del “Euro Maidan” como la sublevación de un pueblo llano contra una tirano corrupto, cruel y además cobarde, mientras que los medios rusos lo describen como un “golpe de estado” de extremistas de la ultraderecha.

Nadie duda que el recién depositado presidente Yanukovich fue un político incapaz, egoísta y corrupto (de hecho, fue un conocido criminal que cumplió 2 condenas en la cárcel), pero los rebeldes que protagonizaron las protestas tampoco son todos unos santos. Entre ellos había ciudadanos corrientes manifestando contra los recortes de derecho y libertad, pro-europeístas manifestándose a favor del acercamiento a la Unión Europea, nacionalistas ucranianos, y también partidos de la ultraderecha abiertamente racistas (como Svoboda) cuya lema incluye la expulsión de todos los judíos y la retirada de la nacionalidad a todos los ciudadanos de ascendencia rusa.

Este cartel anti-ruso dice: "cuando dices palabrotas, te conviertes en ruso".

Este cartel anti-ruso del partido Svoboda dice: “cuando dices palabrotas, te conviertes en ruso”.

Con este artículo no pretendo justificar Yanukovich, Asad o Mubarak ni criticar a los que protestan, sino aclarar que en la mayoría de los enfrentamientos políticos, no hay “buenos” ni “malos”, héroes ni villanos, sino dos bandos con intereses enfrentados.

En política, como en la mayoría de las situaciones, el absolutismo no existe.