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El ciberterrorismo: un arma de división masiva

24 Ago

Tras los atentados en Barcelona el jueves, 17 de Agosto, en los periódicos, revistas y blogs se han publicado docenas de artículos analizando la causa y el impacto de esta barbaridad, pero ninguno me ha impresionado más que este, titulado “ISIS: manipulación y post-terrorismo en la era de las redes sociales“, por su análisis de la estrategia de DAESH de provocar la caída de la civilización occidental no por las personas que mata en los atentados, sino por las broncas que se montan en las redes sociales después. Como el artículo es bastante largo, dedico este post para hacerlo un resumen, añadiendo algunas opiniones mías.

Detención de los terroristas

¿Qué es DAESH?

DAESH, ISIS, ISIL o el Estado Islámico, es un país/milicia/grupo terrorista formado por musulmanes suníes, que reivindica la interpretación más estricta del Corán. Sus orígenes se remontan a los años posteriores a la invasión estadounidense de Irak en 2003, durante la guerra sectaria entre suníes y chiítas.

Su motivación principal es el odio hacia todo lo que es diferente a ellos, que incluyen a musulmanes chiítas (su archienemigo), kurdos (de todas religiones), infieles, y musulmanes suníes que no practican el Islam como ellos mandan. Su visión del mundo es muy binario: eres uno de ellos, o eres el enemigo que debe ser aniquilado.

A pesar de autoproclamarse como el defensor de musulmanes suníes reprimidos por chiítas o poderes occidentales, el porcentaje de musulmanes suníes que simpatiza con su causa es relativamente bajo. Según una encuesta realizada en 2015, varia desde 21% en Siria hasta 2% en Egipto. A pesar de ocupar un territorio entre Irak y Siria, muchos de sus integrantes son extranjeros procedentes de todo el mundo, desde bosnios y tunecinos hasta chechenos y afganos.

¿Cuáles son los valores del occidente?

En general, lo que llamamos “occidente” se refiere una civilización plural formada por varios estados, culturas, nacionalidades, etnias, religiones, ideologías y formas de vida que se rigen por unos valores en común: el respeto a los derechos humanos, la separación de la religión del estado, la igualdad de géneros, etnias y credos, la libertad individual, y el equilibro entre el estado de bienestar y la economía de mercado libre.

Pero precisamente debido a esta libertad y pluralidad que tanto apreciamos, los occidentales estamos siempre discutiendo unos con otros por cuestiones de ideología política, sentido de identidad nacional, desigualdad económica o discriminación étnica/sexual. Pero distinto a los países en dictadura y guerra civil, preferimos resolver nuestras diferencias a través de negociaciones, pactos y reformas legales, en vez de con bombas, tiroteos y hostias. Al menos en teoría.

La pluralidad es una identidad integral del occidente

La formación de guetos en las redes sociales

Las redes sociales han aportado una herramienta donde cualquiera puede opinar sobre cualquier tema con cualquier persona en cualquier parte del mundo. Es un lugar donde todo el mundo puede hacerse pasar por experto en cualquier tema.

Debido a su carácter instantáneo, la mayoría de las discusiones políticas se convierten en un duelo de reacciones viscerales. Todas las ideologías, sean de izquierdas o derechas, catalanista y españolista, feminista o machista, liberal o conservador, vegana o carnívora, se comportan como identidades sectarias y blindadas, incapaces de escuchar ninguna opinión que no conforma con su doctrina, con el único argumento de “si no piensas como yo, eres un imbécil”.

Como todas las discusiones políticas acaban en descalificaciones e insultos, la reacción de mucha gente es bloquear a todos los que opinan distinto. Con esta tendencia, se han creado burbujas ideológicas, cámaras de eco y universos digitales paralelos, donde todo el mundo solo escuchan opiniones afines a las suyas, dándole una falsa sensación de seguridad.

Un típico ejemplo es la elección de Trump. Hasta el día después de las elecciones, muchos votantes demócratas lo veían como nada más que un payaso que nunca llegaría a ser presidente. ¿Por qué? Porque ellos mismos habían bloqueado a todas las cuentas que se pronunciaban a favor de él.

A todo eso hay que añadir los miles de bulos que circulan por las redes. No importa que algo sea cierto o no si confirma mi manera de pensar. Si no te gustan los refugiados, creerás en cualquier “noticia” que los retratan como criminales. Si eres republicano, creerás en cualquier cuento en contra de la monarquía. Y si tu burbuja es muy cerrada, puede que ni siquiera te enteres de que esos hechos sean falsos.

Así es como internet consigue crear realidades personalizadas que nada tienen que ver con la realidad objetiva.

Las redes como arma de manipulación

No ha tardado mucho tiempo para que algunos “listos” empiezan a aprovechar el borreguismo digital para provocar inestabilidad en la sociedad occidental.

El caso más conocido es la interferencia de Rusia en las elecciones en EEUU, Francia y Holanda a través de hackers políticos. Esos hackers no son los típicos nerds que pasan el día encerrado en el cuarto de la casa de sus padres, sino dueños de webs de nula fiabilidad que publican historias manipuladas o totalmente falsas a cambio de ingresos publicitarios, y cuentas falsas de twitter que publican opiniones incendiarias que la gente retuitea y da a like porque sienten lo mismo, pero no se atreven a expresarlo.

La intención de Rusia es fomentar el nacionalismo, racismo y xenofobia en Europa y EEUU para que gobiernen candidatos autoritarios y extremistas. ¿Por qué? Porque así el occidente, esta sociedad plural pero unida, se divide, se pelea y se debilita. Y mientras tanto, Rusia puede expandir su poder de influencia en los territorios de disputa.

El objetivo de DAESH es parecido.

Un típico hacker político no tiene el perfil de Lisbeth Salander

DAESH y el “yihad digital”

En The management of savagery (La gestión del salvajismo), la guía de cómo construir tu propio califato, el ideólogo y estratega del DAESH, Abu Bakr Naji, describe la necesidad de manipular a Occidente para cometer lo que él llama una “aniquilación cultural.”

¿Cual es la estrategia? A través de los atentados, provocar una ruptura en la sociedad occidental aprovechando la división de las identidades existentes para que unas echen la culpa a otras, hasta el fracaso total de la convivencia. Las primeras víctimas serán los musulmanes que residen en el occidente, lo que ellos llaman “la extinción de la zona gris“.

Con los atentados dirigidos a matar personas inocentes, DAESH pretende provocar un rechazo general a los musulmanes, haciendo que la gente meta a todos los musulmanes, tanto los nacidos en Europa como los que llegaron como inmigrantes o refugiados, en el mismo saco con los terroristas. Y cuando más discriminación sufren, más musulmanes estarán dispuestos de unirse a la causa del Estado Islámico.

Propaganda DAESH

Algunas estimaciones dicen que DAESH controla 70.000 cuentas de Twitter y Facebook. Algunas sirven para difundir su propaganda, otras para difundir bulos incendiarios y reclutar soldados. ¿Pero qué es lo que atraen a jóvenes musulmanes europeos a la causa yihadista, sobre todo es para inmolarse?

Su principal objetivo son chavales de familias musulmanas que no se sienten aceptados en el occidente, para ofrecerles consuelo y una promesa de gloria.

Imagínate un hijo de magrebíes nacido en Francia y Bélgica, que a pesar de todo el esfuerzo de su familia de adoptar costumbres europeas, les siguen tratando como forasteros. DAESH ha capitalizado en sus frustraciones para ofrecerles un sentido de identidad firme y una oportunidad de convertirse en mártir. Otra clase de reclutas son ex-convictos. DAESH les ofrece una oportunidad para limpiar sus pecados si se inmolan en un atentado.

Propaganda Daesh

Sabe hablar la lengua de los jóvenes. En sus páginas web hay videos musicales, referencias a videojuegos y películas de acción, mezclados con su propia propaganda ideológica. El religioso fanático ya no se representa como un hombre barbudo rodeado de cabras que vive en cuevas, sino con un joven de aspecto “guay” con cuenta de Instagram, que sale de fiesta y se saca “selfies”.

Y no, no hace falta haber leído el Corán o saber nada de la doctrina de Islam. La filosofía de DAESH is extremadamente simplista. Si uno cumple con determinados comportamientos, será uno de ellos, si no, será un infiel. El mundo es blanco y negro, cero o uno, sin zonas grises.

Solo mueres una vez

La trampa de DAESH

Si el objetivo de los atentados fuera para sembrar odio y división en la sociedad occidental, aquellos que después del atentado de Barcelona habían echado la culpa a Ada Colao por no haber puesto borlados, aquellos que habían montado la polémica con el uso de la lengua catalana en la declaración de la Generalitat, aquellos que habían acusado sus adversarios políticos de apología de terrorismo, aquellos que habían difundido bulos sobre el apoyo de los musulmanes españoles al atentado, y aquellos que habían vomitado discursos de odio contra todos los “moros”… habrían caída exactamente en la trampa del grupo terrorista.

Uno de los valores más fundamentales del Occidente es que cada uno es solamente responsable por sus propios actos y que nadie puede ser premiado o castigado por el hecho de pertenecer a un colectivo. Así que, si no sabes la diferencia entre ser árabe, musulmán, islamista y yihadista y además te da igual porque para ti son “la misma mierda”, en el fondo, tu forma de pensar ya es más parecida a la de DAESH que a los valores occidentales.

Y eso es precisamente lo que pretende conseguir el Estado Islámico cuando se refiere a la “aniquilación cultural” del occidente.

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De skinheads y cosacos

5 Nov

Los skinheads

Para la mayoría de la gente, la palabra skinhead es sinónimo a neonazi, miembro de una banda de matones que pegan palizas a inmigrantes, minorías étnicas, homosexuales e izquierdistas. Sin embargo, si estudias la historia de este movimiento, te sorprenderá que los orígenes de la movida no tenía nada que ver con ideologías políticas de la extrema derecha, más bien todo lo contrario.

En resumen, la moda de skinhead nació en Londres a finales de los años 60, importada por inmigrantes afrocarribeños que llegaron en masa para buscarse la vida en las fábricas y los muelles, conocida como la generación Windrush. Muchos de ellos se concentraron en los barriadas obreras en el sur y éste de Londres, compartiendo vecindario con familias inglesas de clase humilde.

Los jóvenes jamaicanos trajeron consigo la moda de los rude boys de Kingston, un estilo mezclando la elegancia clásica con la rudeza callejera, caracterizado con el pelo corto, cara afeitada, camisa con cuello, tirantes, pantalones de cintura alta y botas. Frecuentando los mismos bares y discotecas, muchos ingleses blancos de origen humilde también adoptaron la misma estética como una seña identidad propia de la clase obrera, formando un contraste radical al pelo largo del movimiento hippie, dominante entre las clases medias.

Rude boys jamaicanos

Rude boys jamaicanos

Los primeros garitos de skinheads surgieron en los barrios de Brixton, Clapham y otros barrios en el sur de Londres, donde jóvenes blancos y negros bailaron a música de reggae, R & B y rocksteady importados desde el Caribe. De estos mismos garitos surgió un nuevo género de música: skinhead reggae, también conocido como el ska. Durante la mayor parte de los años 60 y principios de 70, la cultura skinhead era un movimiento multirracial. Desde sus raíces en Londres se extendió a otras ciudades industriales del norte. En aquella época, ya tenía la fama de gamberros ya que muchos skinheads estaban asociados a los ultras de futbol que participaban en reyertas callejeras durante derbys. Sin embargo, carecían de ideología política.

Skinheads londinenses, 1960

Skinheads londinenses, 1960

El gran cambio sucedió a finales de los años 70, cuando la inmigración masiva de indios y paquistaníes, la llegada de refugiados hindúes expulsados de las ex colonias africanas, la recesión económica y una elevada tasa de desempleo provocaron un aumento de sentimientos xenófobos. Se fundó un partido político de corte fascista llamado British National Party, que reivindicaba la expulsión de todos los inmigrantes y el retorno a una Inglaterra de blancos anglosajones de pura cepa. El partido reclutó sus miembros principalmente entre ultras de futbol y jóvenes desempleados de barrios deprimidos, muchos de los cuales eran skinheads.

Poco a poco, el movimiento de extrema derecha se apropió del movimiento skinhead, a tal punto de regentar discotecas de música skinhead donde solo dejaba entrar gente afiliada al partido. Sin embargo, no todos los skinheads se dejaron seducir por el movimiento fascista. Hasta el día de hoy, sigue habiendo colectivos de skinheads que celebran las raíces originales del movimiento: la fusión de la cultura afrocaribeña con la de la clase obrera londinense, que a finales de los años 80 formaron una asociación conocida como SHARP (Skinheads against racial prejuidice). Empero, en la mente popular, la asociación de la estética skinhead con la ideología fascista ya está establecida. Y la reacción instintiva de cualquiera, al ver un grupo de skinheads en una calle desolada por la noche, es cambiar de acera.

Reunión de la primera generación de skinheads

Reunión de la primera generación de skinheads

Los cosacos

Otro grupo demográfico que a día de hoy está asociado a la extrema derecha son los cosacos. Son comunidades paramilitares que residen en la estepa rusa entre los ríos Dnieper, Don y Volga. Tienen la reputación de ultranacionalistas rusos o ucranianos que defienden la autoridad imperialista y el sometimiento de las minorías étnicas. En su vida cotidiana, reivindican los papeles tradicionales de género y la obediencia absoluta a la autoridad patriarcal. En la guerra civil actual en Ucrania, muchos de los combatientes en ambos bandos pretenden ser cosacos, que luchan para defender la supremacía de una nación sobre la otra.

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

¿Pero de dónde vienen los cosacos? La respuesta se remonta al siglo XIV, cuando Rusia aun formaba parte del imperio mongol-tártaro.

Un siglo después de la épica conquista de Gengis Khan, el imperio más grande del mundo estaba a punto de desintegrarse. La disciplina de hierro que ejercían los jefes militares mongoles sobre sus subordinados se desmoronó. Muchos soldados desertaron, terminando en tierra de nadie en la estepa rusa al norte del Mar Negro, donde formaron pandillas que vivían de la caza, la pesca y el bandidaje. Aquellos bandoleros de origen mongol, túrquico y circasiano eran conocidos como cosacos, que en la lengua turca significaba “hombre libre” o “filibustero”.

Cosaco, siglo XVI

Cosaco, siglo XVI

Cuando Rusia se consolidó como la fuerza dominante de Europa del éste en el siglo XV, la estepa al norte del Mar Negro se convirtió en una zona fronteriza entre los imperios ruso, otomano y varios kanatos tártaros. Muchos siervos rusos, hartos de la explotación de los latifundistas y la represión de los señoritos, huyeron a la estepa, donde se unieron con los fugitivos de las naciones turco-mongoles. El mestizaje de las dos poblaciones crearon una nueva identidad híbrida: una sociedad de campesinos guerreros que hablaban la lengua rusa y practicaban el cristianismo ortodoxo, pero en vestimenta, equitación, tácticas militares y costumbres cotidianas, heredaron tradiciones de Asia Central.

Se organizaron en varios huestes, cada uno gobernado por un sistema democrático donde un escuadrón (sotnia) de diez guerreros elegían a un mando, cada diez de esos mandos elegían a un mando de cien hombres, cada diez mandos de cien hombres elegían a un mando de mil hombres… hasta llegar a un jefe de los jefes conocido como el ataman. Todas las tierras que cultivaban y el botín de guerra se repartían entre los miembros del hueste.

Cosacos ucranianos

Cosacos ucranianos

Durante los siglos XVI y XVII, cada hueste cosaco era prácticamente un estado independiente que no se sometía a ningún poder imperial. Atacaban a caravanas comerciales de todos los países y saqueaban a latifundios tanto en territorio ruso como en el otomano o polaco. Su espíritu bélico y aventurero les convirtió en pioneros para colonizar las tierras salvajes más al Oriente, formando nuevos huestes en Siberia y Asia Central. Sin que ellos lo supieran, se habían convertido en la vanguardia de la expansión rusa en Asia.

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Por los constantes hostigamientos a la frontera y por dar cobijo a fugitivos y campesinos huidos, varios emperadores rusos iniciaron campañas militares para aniquilar a los cosacos, pero la simpatía de las clases populares hacia aquellos guerreros libres solo salió reforzada. Durante los siglos XVII y XVIII, dos de las mayores rebeliones de campesinos contra la monarquía fueron liderados por cosacos, la de Stenka Razin en 1670 y la de Yemalián Pugachov en 1775. Ambas terminaron en fracaso con los líderes torturados y ejecutados. Pero los emperadores rusos habían aprendido una lección importante: en vez de hacer la guerra contra ellos, era más eficaz sobornarlos para convertirlos en sus propios matones.

La película "De fuego y espada" retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

La película “De fuego y espada” retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

Desde los tiempos de Pedro el Grande (1682-1725), el imperio ruso empezó a ofrecer tratos a los atamanes cosacos, convirtiéndoles en milicias fronterizas contra la invasión turca a cambio de privilegios fiscales. En los tiempos de Catalina la Grande (1762-1796), casi todos los huestes cosacos habían perdido su independencia. Sin embargo, los cosacos, a diferencia a la mayoría de campesinos rusos, cultivaban cada familia su propia parcela sin ser siervo de nadie, y seguían disfrutando de su sistema democrático a la hora de elegir a sus oficiales. Todos aquellos privilegios vinieron a cambio de 20 años de servicio militar bajo las órdenes de la monarquía rusa. Pero más importante de todo, prohibieron la acogida de fugitivos o siervos huidos. A partir de ahí, los cosacos se convirtieron en una casta militar apartada del campesinado ruso; una sociedad cerrada, endogamica con poca simpatía hacia las clases populares.

Veteranos cosacos, siglo XIX

Veteranos cosacos, siglo XIX

Durante el siglo XIX y XX, los emperadores rusos emplearon los cosacos como una fuerza de choque para reprimir manifestaciones obreras y someter rebeliones de pueblos indígenas. En ojos de muchas minorías étnicas, se convirtió en sinónimo a la represión imperialista. Por los violentos pogromos que ejecutaron contra los judíos, los cosacos ganaron la reputación de antisemitas radicales y verdugos de la iglesia ortodoxa.

Al estallar la revolución de 1917, algunos cosacos se unieron a los bolcheviques, pero la mayoría de los atamánes apoyaron a los imperialistas. Al consolidar la URSS, con el fin de castigar a esta población reaccionaria, el gobierno estalinista desmanteló la mayoría de los huestes cosacos, deportando sus miembros a tierras lejanas y repoblando su territorio con colonos procedentes de otras regiones. Docenas de miles se exiliaron a Francia, China, Alemania y EEUU. Entonces. La identidad cosaca se quedó aniquilada en un “genocidio cultural”.

Cosacos como represores

Cosacos como represores

Cuando el URSS se desintegró en 1991, muchos descendientes de cosacos regresaron a sus antiguos huestes. Reconstruyeron sus comunidades y reeligieron atamánes acorde con las antiguas tradiciones. Sin embargo, después de 60 años de exilio y represión, el espíritu de “hombres libres de la estepa” se ha perdido, y lo que más definen a los cosacos actuales es su fuerte patriotismo hacia la nación rusa (o ucraniana), su rechazo radical hacia las políticas de izquierda y un sentimiento de recelo hacia las minorías étnicas, sobre todo los judíos y los musulmanes de Cáucaso.

Desde el punto de vista histórico, es algo irónico, considerando que en sus orígenes, los cosacos eran amantes de libertad, rebeldes contra el sistema y una sociedad abierta que acogían a todos los elementos repudiados de cualquier nación. Ni siquiera se consideraban rusos.

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Tanto los skinheads como los cosacos representan ejemplos que cualquier movimiento social, independiente de sus raíces, se puede tergiversarse a tal punto para convertirse en algo totalmente contrario a su espíritu inicial.

Los nómadas de la estepa euroasiática

25 Feb

Desde hace mucho tiempo me ha fascinado la historia de la estepa euroasiática. Se trata de una enorme extensión de pradera continua que extiende desde Hungría en el occidente hasta Mongolia en el oriente, atravesando las fronteras de varios países: Hungría, Rumanía, Ucrania, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Mongolia, China con pequeñas extensiones en Turkmenistán, Tayikistán,  Afganistán e Irán.

Mapa de la estepa euroasiática

Mapa de la estepa euroasiática

Por su clima continental árido y pasto abundante, la estepa ha sido históricamente hogar de pueblos nómadas ganaderos que vivían de criar vacas, ovejas y caballos. Probablemente, fue ahí donde domesticaron el caballo hace más de 5000 años y donde se evolucionaron las lenguas indoeuropeas.

Con veranos calurosos (de hasta 45 grados) e inviernos fríos (de hasta -30 grados), los ganaderos de la estepa solían llevar sus animales a distintos pastos con cada estación, recorriendo una distancia que alcanzaba hasta 800 km al año. Y por estar constantemente de “mudanza”, no solían levantar sus casas con piedras, ladrillos ni madera, sino vivían en “tiendas” hechas por fieltro y pieles que podían montarse y desmontarse en poco tiempo, conocidas en Mongolia como yurtas. En las regiones más húmedas de Europa del éste, construían cabañas de madera y barro en los campamentos de invierno y verano.

Debido a las largas distancias que recorrían al diario para sacar los animales a pastar, el caballo se convirtió en la herramienta de transporte más común. Por tradición, muchos pueblos ya consideraban este animal como una parte integral de la supervivencia del hombre con una importancia casi sagrado.

Una tipica vivienda mongol

Una tipica vivienda mongol

La duras condiciones climáticas a menudo conducían a las distintas tribus a conflictos armados; a veces se luchaban por un pasto fértil, otras veces por robar ganado de los vecinos o por ajustes de cuentas. Desde la antigüedad los nómadas de la estepa siempre habían tenido la fama de ser guerreros duros y feroces, jinetes ligeros armados con arco y flecha capaces de disparar con una precisión mortal en pleno galope. En la mitología griega, las amazonas probablemente se referían a los sármatas, un pueblo nómada de origen indo-iraní cuyas mujeres acudían a campo de batalla junto a los hombres y que por tradición, no podía casarse antes de haber matado a un enemigo en combate.

Hasta el día de hoy, el imperio de extensión más grande fue construido por un pueblo de la estepa: los mongoles. Bajo el liderazgo de Gengis Kan en el siglo XIII, una alianza entre hordas de origen turco-mongol conquistó prácticamente todo el interior del continente asiático, fundando dinastías que gobernaron a China, Rusia, Persia, Asia Central y el Oriente Medio durante más de un siglo.

Guerrera sármata

Guerrera sármata

Pero quizás el papel más importante que jugaban los nómadas de la estepa era conectar las distintas culturas. Por llevar un estilo de vida con alta movilidad geográfica, durante miles de años, diversos pueblos como los escitas, sármatas, hunosavaros, turcos, mongoles y tártaros habían tenido contacto directo con las civilizaciones chinas, persas, griegas, romanas y europeas. Y gracias a sus frecuentes migraciones y conquistas, nuevas tecnologías inventadas en cada región viajaban rápidamente de un punto del continente al otro.

Durante los últimos siglos, la estepa euroasiática ha sido poblada por pueblos de diversos orígenes étnicos. Por clasificación lingüística, se dividen entre poblaciones de lengua eslava (hutsulscosacos), iraní (hazaras, tayicos, osetianos) , turca (kazajos, kirguizos, turcomanos) o mongol (buriatos, calmucos, mongoles). Religiosamente, se dividen entre cristianos ortodoxos, musulmanes y budistas. Pero todos comparten ciertas costumbres, como el culto hacía el caballo, la hospitalidad hacia forasteros, el valor de la palabra, la ley de venganza y el matrimonio exogámico. La base de su dieta se basan en productos lácteos: yogur, queso y leche cuajada; la bebida alcohólica más popular está fomentada con leche de yegua. A pesar de vivir en una sociedad tribal, muchas tribus habían formado alianzas políticas y comerciales que unían a poblaciones separadas por miles de kilómetros.

Ganaderos kazajos

Ganaderos kazajos

Sin embargo, a partir del siglo XX, la vida en la estepa cambió para siempre. Al principio, los estados modernos como Rusia, China, Irán y el imperio británico impusieron su control sobre los pueblos autóctonos, dividiendo el territorio entre fronteras. Algunas poblaciones nómadas, que durante décadas siempre habían recorrido la misma ruta de trashumancia, encontraron sus pastos de invierno y verano divididos entre fronteras de distintos estados.

Cosacos en la estepa rusa

Cosacos en la estepa rusa

Pero el golpe más duro vino durante el régimen estalinista de la Unión Soviética. Bajo el gobierno comunista, la tradición nómada, tribal y guerrera de los kazajos, kirguizos, cosacos y otros pueblos turco-mongoles fue considerado un símbolo de retraso social, incompatible con el modelo social marxista. El gobierno soviético impuso la colectivización forzosa en toda la estepa. Los ganaderos fueron obligados a abandonar la vida nómada, entregar sus animales al estado y trasladarse a vivir en granjas colectivas gestionados por el gobierno. Debido al fuerte vínculo que sentían aquellos pastores hacia sus animales, privarlos de su ganado les suponía una violación tan grave como separarlos de sus familias, y la mera idea de vivir en un reciento vallado en vez de en la estepa abierta les suponía una vejación equivalente a la esclavitud.

La mayoría resistía las órdenes, y cuando el gobierno movilizó el ejército para sofocar el motín, millones de kazajos y kirguizos degollaron sus animales y luego se suicidaron como un símbolo de protesta, otros miles huyeron hacia China. Se estima que de 1929 a 1934, Kazajistán había perdido 80% de su ganado y 1/3 de su población humana entre suicidios, emigración y hambrunas provocadas por la colectivización.

Cartel soviético a favor de la colectivización en Asia Central

Cartel soviético a favor de la colectivización en Asia Central

Durante la mayor parte del siglo XX, tanto URSS como China tomaron varias medidas para “civilizar a los salvajes”. Por un lado construyeron ciudades industriales donde había minerales, gas o petróleo, por otro lado convirtieron muchos pastos en campos de cultivos. Trasladaron millones de habitantes de las ciudades de etnia rusa (en el URSS) y han (en China) para poblar los nuevos asentamientos, deseando que poco a poco, los pueblos nómadas abandonarían su identidad tradicional y para adoptar las costumbres “civilizadas” de los rusos y chinos. En la gran mayoría de esos proyectos de “modernización” terminaron en fracaso, con tierras desertificadas, ríos contaminados, poblaciones abandonadas y fuentes de agua secadas. El mayor desastre ecológico fue la desaparición del Mar Aral, uno de los lagos salados más grandes del mundo situado en Kazajstán, que había perdido 90% de su superficie en 50 años, gracias a los campos de algodón que habían chupado todo el agua de los ríos que lo alimentaban.

La desaparición del Mar Aral

La desaparición del Mar Aral

Lo que los soviéticos no se dieron cuenta era que la vida de nomadismo pastoral es resultado de la adaptación humana al clima árido del interior euroasiático durante miles de años. Si aquellos pueblos no hubiese cultivado el campo ni erigido ciudades de piedra y ladrillo, era porque las condiciones climáticas no les permitían. La vida de nómada trashumante no se había inventado por el gusto, sino porque era el modo de vida que mejor se adaptaba a la naturaleza del interior euroasiática. Por supuesto, al imponer un modo de vida ajena sin tomar en cuenta la sabiduría milenaria de los pueblos autóctonos, el proyecto estaba condenado al fracaso.

Después de 2 generaciones viviendo bajo el régimen soviético, muchos pueblos de la estepa habían perdido sus lenguas, tradiciones y sentido de identidad. A día de hoy, a pesar de varios intentos de reanimar las antiguas tradiciones, muchos conocimientos ancestrales de Asia Central ligados a la supervivencia en climas extremos, cuidado de caballos, crianza de ganado y caza de fieras se habían perdido para siempre. Salvo en Mongolia y algunas esquinas más remotas de los Montes Cárpatos en Europa del éste (como los hutsul), la tradición de la estepa es solamente una sombra de lo que era hace un siglo.

Festival nómada, Iran

Festival nómada, Iran

En Irán, muchos pueblos nómadas aún mantienen su tradición guerrera

En Irán, muchos pueblos nómadas aún mantienen su tradición guerrera

El Islam en Europa

24 Ene

Durante los últimos años, entre el terrorismo y la inmigración, el Islam en Europa se ha convertido en un tema muy polémico. Casi todos los países europeos han registrado un aumento muy significativo en su población musulmana durante las últimas décadas, y, por tener costumbres y creencias bastante distanciadas de los valores modernos del Occidente, se ha convertido en la minoría más «visible».

Según encuestas recientes, la mayoría de los europeos sigue percibiendo el Islam como una religión foránea y todos los musulmanes son por defecto «extranjeros» que han «venido» a Europa. Con este artículo me gustaría resumir la historia y la actualidad de la comunidad musulmana en Europa.

Áreas de Europa con mayoría musulmana

Todas las áreas de Europa con mayoría musulmana están en el oriente

Los Balcanes y Rusia – un legado histórico

Las regiones con mayor porcentaje de musulmanes se sitúan en los Balcanes, gracias al legado del Imperio otomano que ocupó este territorio durante más de 400 años.

Los únicos países europeos de mayoría musulmana son Albania, Kosovo y Bosnia Herzegovina. Se estima que en Macedonia y Bulgaria, el 20% de la población es de religión musulmana. Aquellas comunidades descienden de habitantes autóctonos de origen eslavo, albanés, turco y tártaro que se habían convertido al Islam durante los siglos XVI y XVII.

Rusia es otro país donde la población musulmana supone la mayoría en ciertas zonas, como en el bajo Volga y en el norte del Cáucaso. De hecho, el Islam ha sido la religión dominante en los pueblos autóctonos ahí desde el siglo XIV, mucho antes que el imperio ruso les conquistara en el siglo XVIII. Pero a pesar de 200 años bajo un emperador cristiano y 70 años de comunismo, los habitantes siguen manteniendo su fe.

En general, tanto en Rusia como en los Balcanes, casi todas las comunidades musulmanas han convivido durante siglos con pueblos de otras confesiones y, en la actualidad, sus costumbres se asemejan más a las de sus vecinos europeos que a la de los musulmanes de Oriente Medio. Aunque celebran festividades islámicas, muchos consumen alcohol, pocas mujeres llevan velo, y, en los espacios cotidianos suele haber menos separación de sexos. Para ellos, el Islam es más bien parte de su herencia histórica que una norma que gobierna su vida cotidiana.

Los tártaros de Crimea son un pueblo musulmán nativo de Rusia-Ucrania

Los tártaros de Crimea son un pueblo musulmán nativo de Rusia-Ucrania

Europa Occidental – comunidades inmigrantes

En 2015, hay unos 19 millones de musulmanes en la Unión Europea, un 3,8% de la población total. La gran mayoría son sunitas con una minoría de chiitas. Los países con mayor porcentaje de población musulmana son Francia, Bélgica, Holanda, Reino Unido, Alemania y Suecia.
Los orígenes de las comunidades musulmanas en Europa occidental son muy distintos a los de Europa del este, porque la mayoría desciende de la inmigración posterior de los años 50 aunque, a día de hoy, llevan ya hasta 3 generaciones en Europa. Los principales países de origen son Turquía, Marruecos, Argelia, India, Pakistán, Bangladesh y los países balcánicos. Sus creencias, costumbres cotidianas y nivel de integración varían de país en país entre distintos grupos étnicos y niveles socioeconómicos.
Musulmanes británicos en Trafalgar Square, 2011

Musulmanes británicos en Trafalgar Square, 2011

 

Francia

La población musulmana de Francia asciende al 8% de la población total. La mayoría es de ascendencia magrebí,  y se concentra en las grandes ciudades como París y Marsella. Aunque ha habido comunidades de argelinos y marroquíes viviendo en Francia desde los años 20, la gran oleada llegó durante los años 50 y 60 debido a la descolonización del imperio francés en África y la búsqueda de mano de obra barata durante la posguerra. A partir de los años 70, llegaron más oleadas inmigrantes desde Turquía, Senegal, Mali y Costa de Marfil.

El grado de religiosidad entre musulmanes en Francia varía de individuo a individuo, comunidad a comunidad. Entre la generación inmigrante la mayoría tiene valores conservadores, pero entre la generación nacida en Francia algunos se declaran no-practicantes mientras otros se han convertido en religiosos radicales. Pero, en general, la integración de musulmanes en la sociedad francesa ha tardado más que la de otros inmigrantes. Muchos de la tercera generación aún viven en barrios humildes aislados en la periferia de las grandes ciudades, estudian en colegios segregados, y sufren una tasa de fracaso escolar más alta que la media. Hasta los que tienen estudios sufren una tasa de paro del doble de la de sus compatriotas con nombres y apellidos franceses.

La guerra de independencia de Argelia cobroo maas de un millón de vidas

La guerra de independencia de Argelia

 

Algunos atribuyen esta desigualdad a la diferencia cultural entre la sociedad magrebí y la Francia laica, otros al pasado colonial y las barbaridades cometidas durante la sangrienta guerra de independencia de Argelia, que plantaron las semillas de odio entre franceses y musulmanes africanos. Los conflictos en la convivencia cotidiana han sido explotados por el partido ultraderechista FN para sacar millones de votos con sus discursos populistas, retratando a la comunidad musulmana como una amenaza a la identidad francesa.

Sin embargo, Francia también es el país europeo con más ciudadanos de origen musulmán ocupando altos puestos políticos, trabajando como funcionarios, sirviendo en las fuerzas de seguridad y como personajes conocidos de la cultura popular. Durante los últimos 10 años también ha aumentado de forma notable la tasa de parejas mixtas entre franceses de origen magrebí y europeos. Los optimistas opinan que los franceses de ascendencia magrebí acabarán siguiendo el mismo camino de integración que los inmigrantes italianos, españoles y vietnamitas, solo que tardarán un par de generaciones más.

Najat Vallaud-Belkacem, nacida en Marruecos, es la ministra de educación francesa.

Najat Vallaud-Belkacem, nacida en Marruecos, es la ministra de educación francesa.

Reino Unido

El 5% de la población británica es de religión musulmana. La comunidad tiene diversos orígenes, pero el mayor contingente procede de Asia del Sur: Pakistán, Bangladesh e India. También existen minorías árabes, iraníes y, durante los últimos años, refugiados de Somalia y Afganistán.

La gran oleada de inmigración pakistaní y musulmanes indios tuvo lugar durante los años 50 y 60, después de la partición de India y Pakistán. Los bengalíes llegaron más tarde durante los años 70. En el lenguaje cotidiano, se les suelen referir como «musulmanes asiáticos».

En comparación con la inmigración hindú, los inmigrantes pakistaníes y bengalíes poseían un nivel de estudios mucho menor y muchos procedían de zonas rurales. La mayoría trabajaba en las fabricas textiles y en el sector del automóvil, concentrándose en ciudades como Birmingham, Leicester, Bradford y Londres. Después de la desindustrialización a finales de los años 70, muchos se quedaron en el paro y hasta el día de hoy, los «musulmanes asiáticos» siguen sufriendo una tasa de pobreza más del doble de la media nacional. Sin embargo, las nuevas generaciones están haciendo importantes avances, especialmente en el campo de la educación, ya que la tasa de universitarios entre jóvenes británicos de ascendencia paquistaní ya es ligeramente superior a la media nacional.

Debido a que Pakistán y Bangladesh son sociedades profundamente conservadoras, los mismos valores también se trasmiten en las comunidades de «musulmanes asiáticos» en el Reino Unido. Hasta las generaciones más jóvenes se declaran «creyentes y practicantes» que observan las normas del Corán en su conducta cotidiana, aunque pocas mujeres llevan el velo. Un gran porcentaje de matrimonios son concertados por los padres, aunque no necesariamente de modo forzoso.

Durante los últimos años, ha ganado mucha popularidad la literatura y el cine, ambientado en la comunidad musulmana de Inglaterra, como las novelas de Monica Ali y Hanif Kureishi y películas como “Oriente es Oriente”, películas que tratan del tema del conflicto intergeneracional entre los padres inmigrantes y los hijos criados en la sociedad británica.

Los protagonistas de "Oriente es Oriente" son una familia paquistaní en Inglaterra

Los protagonistas de “Oriente es Oriente” son una familia paquistaní en Inglaterra

Alemania

El 6% de la población de Alemania se declaran musulmán y la gran mayoría (63%) traza sus orígenes familiares a Turquía, con minorías procedentes de Pakistán, Irán y la antigua Yugoslavia. Muchos turcos llegaron a Alemania durante los años 60 para trabajar en las fábricas junto a miles de inmigrantes españoles, italianos y griegos. La idea inicial era que su estancia en Turquía fuera solamente temporal, pero muchos acabaron quedándose y trajeron a sus familiares. En la actualidad, hay entre 1 y 2 millones de alemanes de ascendencia turca, junto a 1,5 millones de ciudadanos turcos residentes en Alemania.

Durante los años 60 y 70, Alemania hizo poco para integrar a la comunidad turca cuya presencia era solo considerada temporal, así que permitía la formación de comunidades cerradas en muchas ciudades y pueblos. Hasta finales de los 90, la mayoría de los hijos de inmigrantes turcos nacidos en Alemania aun carecían de ciudadanía alemana y vivían en barrios aislados con poca interacción con el resto de la sociedad alemana, muchos hasta hablaban alemán con un fuerte acento turco.

Durante los últimos 15 años, la segunda y tercera generación ha mostrado un grado de integración mucho más avanzado, donde cineastas, cantantes, escritores y deportistas de ascendencia turca han llegado a la fama internacional. Pero en general, la comunidad turca, o la musulmana en general, sigue siendo un colectivo muy estigmatizado en la sociedad alemana.

Barrio turco, Berlin

Barrio turco, Berlin

Los países bajos

La comunidad musulmana de Bélgica y Holanda desciende principalmente de la inmigración marroquí y turca durante los años 60 y 70 del siglo pasado. Aunque constituye solamente un 6% de la población de cada país, se concentra en grandes ciudades como Rotterdam y Bruselas, donde llega a formar el 25% de la población. En general, tanto los inmigrantes como sus descendientes son practicantes de Islam y viven en barrios segregados. La segunda y tercera generación ya tiene una activa participación política con varios miembros ocupando puestos de ministros y alcaldías.

Suecia

El mayor contingente de musulmanes llegó a Suecia en los años 80 como refugiados desde Irán e Iraq. Durante los últimos años, han llegado nuevas oleadas de refugiados huyendo de las guerras civiles en Irak y Siria. A día de hoy, un 5% de Suecos son de origen musulmán, pero solo la mitad se declara como «practicantes». El resto se identifica con la religión por herencia familiar.

La mayoría de la población iraní constaba de gente de clase media con costumbres laicas. Sus descendientes, en su gran parte, tienen estudios superiores y se encuentran totalmente integrados en la sociedad sueca y ocupan profesiones cualificadas.

Los iraquíes llegaron en varias oleadas, desde la guerra Irán-Iraq durante los años 80 hasta la ultima Guerra del Golfo después de 2003. Constaban gentes de varios grupos étnicos (árabes, kurdos), afiliaciones religiosas (sunitas, chiitas) y grados de religiosidad.

La gran oleada de refugiados que llegaron desde Siria e Iraq durante los últimos 10 años ha levantado preocupaciones entre muchos suecos, que cuestionan la capacidad de su sociedad de integrar a tantos musulmanes. La mayoría ha sido alojado en barrios periféricos algo aislado del resto de la sociedad. Pero aún es pronto para hablar del éxito o fracaso de su integración.

Refugiadas sirias en Suecia

Refugiados sirios en Suecia

 

Integración y convivencia

En general, los musulmanes procedentes de grandes ciudades de países con una arraigada tradición laica, como Irán, Turquía y Túnez, no suelen tener muchos problemas a la hora de integrarse en la sociedad europea. Eso también se aplica a la mayoría de los musulmanes alevíes (una rama de chiismo al que pertenece el 20% de la población de Turquía), que tiene una interpretación más liberal de la religión y que reivindica la igualdad de sexos y el respeto hacia otras creencias.

Pero, en el otro extremo, muchos de los inmigrantes musulmanes procedentes de las sociedades conservadoras de Pakistán, Oriente Medio y el Magreb viven en comunidades aisladas donde practican costumbres que chocan con las normas europeas, como el uso del hiyab de las mujeres, la estricta separación de de los sexos en la vida cotidiana, la negación de que sus hijas practiquen deporte en el colegio, el matrimonio concertado, el rechazo a la homosexualidad y la creencia de Dios como la única y absoluta verdad. Eso, combinado con el auge de islamismo radical en los paises musulmanes, ha convertido a toda la comunidad musulmana en el chivo expiatorio de los políticos populistas.

La percepción del porcentaje de musulmanes suele ser mucho mayor que las cifras reales. Por ejemplo, en España la población musulmana apenas llega al 2% de la población, pero la percepción popular es del 16%, o sea, 8 veces mayor.

Poblacion musulmana en Europa: percepción vs realidad

Poblacion musulmana en Europa: percepción vs realidad

 

En muchos países, los problemas de integración de la comunidad musulmana no se debe exclusivamente a la causa religiosa, sino a la socio-económica, ya que muchos pertenecen a la clase marginal que vive en las barriadas marginales, estudia en colegios con pocos recursos, tiene pocas salidas profesionales y encuentra discriminación a la hora de buscar empleo. Su fisionomía, nombre y apellidos los identifican como «extranjeros perpetuos» aunque hayan nacido en el país. Por ejemplo, las revueltas en las barriadas de París en 2005: muchos periódicos lo habían denominado como una «revuelta de inmigrantes», cuando en realidad, solo el 7% de los detenidos había nacido en otro país. La gran mayoría eran ciudadanos franceses nacidos en Francia.

Disturbios parisinos, 2005

Disturbios parisinos, 2005

 

Islamismo y terrorismo

Debido al hecho de que los terroristas, que pusieron bombas en el metro de Londres en 2005 y los hermanos Kouachi que cometieron la masacre en Charlie Hebdo en Paris en 2015, eran ciudadanos de nacimiento británico y francés, los medios nos han alimentado con la idea de que las nuevas generaciones de musulmanes nacidos en Europa se están volviendo cada vez más radicales. Nadie duda de que algunos musulmanes nacidos en Europa se hayan unido al movimiento yihadista, ¿pero esta generalización se puede aplicar a toda la comunidad musulmana?

Entre los 19 millones de musulmanes residentes en la Unión Europea, menos de 1000 han sido detenidos por delitos de terrorismo desde 2001 y unos 3000 se han unido a las filas del Estado Islámico en Siria e Iraq. Según una encuesta realizada en 2006, la inmensa mayoría de musulmanes britanicos y franceses se consideran «musulmanes» antes de «europeos», pero a la vez sienten fuertemente identificados con el estado-nación donde residen, y, en caso de los británicos, más «patrióticos» que el ciudadano medio. Muchos tienen valores conservadores acerca de temas familiares y relaciones sexuales, pero tolerantes con los que no comparten su modo de vida. Después de los atentados de 2011 en EEUU, 2004 en Madrid, 2005 en Londres y 2015 en París, los musulmanes de toda Europa han mostrado su rechazo a las masacres cometidas en nombre de su religión, igual que hacia las atrocidades que está cometiendo el estado islámico ISIL en Iraq.

Musulmanes británicos contra el estado islámico ISIL

Musulmanes británicos contra el estado islámico ISIL

 

¿Es el Islam compatible con la sociedad occidental?

En mi opinión, creo que igual con el cristianismo, judaísmo y budismo, todo depende de la forma en que practica la religión; mientras que respetan los valores fundamentales como la igualdad de sexos, el derecho de las minorías y la libertad sexual de hombres y mujeres, pues sí que es compatible, pero de otros modos, no. Por eso, creo que a la mayor parte de la comunidad musulmana en Europa todavía le queda bastante camino que recorrer en la cuestión de integración.

Jóvenes en Estambul: hay muchas maneras de ser musulman

Jóvenes en Estambul: hay muchas maneras de ser musulman

El multiculturalismo, la integración y la asimilación

4 Sep

Durante toda la historia, poblaciones humanas con distintas culturas, lenguas, fisonomías, costumbres y religiones se han encontrado, convivido y mezclado, bien porque unos emigraron al territorio de otros, o porque todos cayeron bajo el gobierno de un mismo estado. Normalmente, cuando varios grupos étnicos conviven juntos durante un tiempo, puedan suceder 3 fenómenos: el multiculturalismo, la integración y la asimilación.

 

El multiculturalismo

Se refiere a una situación en que varios grupos étnicos conviven en la misma ciudad o región, pero cada uno mantiene su propio sentido de identidad: habla su propia lengua, practica su propia religión y vive sus propias costumbres. En los casos más extremos, miembros de cada grupo se casan entre ellos, viven en barrios segregados y los niños atienden a colegios solamente con los de la propia etnia. La relación entre miembros de distintos grupos étnicos normalmente se reduce a transacciones comerciales, laborales o políticas, y poco más.

Quizás un clásico ejemplo de este modelo era la capital Estambul bajo el Imperio Otomano. Era una metrópolis donde convivían comunidades griegas, turcas, armenias, italianas, búlgaras, judías y de todas las nacionalidades del imperio, pero cada uno en su propio espacio.

Estambul durante la época otomana era una ciudad de mil culturas

Estambul durante la época otomana era una ciudad de mil culturas

 

La integración

Se refiere a una situación donde varios grupos étnicos conviven en la misma ciudad y mantienen sus propias costumbres, pero se mezclan, se interactúan, y todos sienten formar parte de una identidad común que engloba a todos.

Quizás el ejemplo más cercano es el Toronto actual, donde las poblaciones descendientes de italianos, chinos, iraníes, portugueses, polacos, jamaicanos, indios, españoles siguen hablando sus idiomas y practicando sus costumbres en el espacio privado, pero todos conviven como parte de la misma sociedad, con un alto porcentaje de matrimonios mixtos.

Otro ejemplo menos conocido es la ciudad de Kazan en Rusia, donde conviven 2 etnias: los rusos y los tártaros. A pesar de que la primera es de origen europeo, lengua eslava y herencia cristiana y la segunda es de origen centroasiático, lengua turca y herencia musulmana, los 2 grupo conviven de forma pacífica, donde un tercio de los matrimonios son mixtos, y muchos nativos de Kazan son bilingues y sienten miembros de ambas comunidades.

Kensington Market, Toronto, un barrio de herencia italiana, portuguesa y judía

Kensington Market, Toronto, un barrio de herencia italiana, portuguesa y judía

 

La asimilación

Se puede definir como el polo opuesto al “multiculturalismo”, donde miembros de un grupo étnico adopta 100% la identidad del otro, que dejan de hablar su propio idioma, comer su gastronomía, vivir sus costumbres o practicar su religión… para adoptar todos los del otro, hasta un punto de que ya no se considera un grupo distinto.

El caso histórico más conocido es la “romanización”. Un par de siglos después de que los romanos colonizaron Hispania, los pueblos nativos de la meseta y la costa mediterránea habían perdido casi la totalidad de su lengua y sentido de identidad como íberos o celtíberos, para adoptar la lengua, los valores y el modo de vida de los romanos, hasta identificarse como romanos.

Un ejemplo contemporáneo puede ser la sociedad brasileña. A pesar de que la población desciende de diversos orígenes: portugués, africano, italiano, alemán, japonés, a día de hoy, pocos de los descendientes siguen manteniendo la identidad cultural de los antepasados, sino todos se han fundido en el caldo de mestizaje que define la identidad “brasileña”.

Los brasileños vienen de todas procedencias y colores, pero culturalmente, es una sociedad relativamente homogenea

Los brasileños vienen de todas procedencias y colores, pero culturalmente, es una sociedad relativamente homogenea

 

¿Todo es una cuestión de tiempo?

Hay antropólogos y sociológicos que opinan que la diferencia entre el multiculturalismo, integración y asimilación es meramente una cuestión de tiempo en que los distintos grupos étnicos van conviviendo.

Normalmente, cuando 2 o más grupos se encuentran, en la primera generación es muy raro que se mezclen enseguida, sino que miembros de cada grupo suelen mantenerse con los suyos porque se sienten más cómodos, protegidos y aceptados, conforme con el modelo de “multiculturalismo”.

Cuando pasa el tiempo, quizás en la segunda y tercera generación, los miembros de cada grupo empezarán a mezclarse y adoptar una identidad común, así llegando a la “integración”. Pero cuando pasa más tiempo, algunos grupos, normalmente las minorías, acabarán perdiendo todas sus costumbres para adoptar las de otro, normalmente el grupo mayoritario (o el económicamente dominante), llegando a la “asimilación”.

Un buen ejemplo es la sociedad argentina. A principios de siglo XX, la ciudad de Buenos Aires recibió una gran oleada de inmigrantes españoles, italianos, libaneses, polacos y otras nacionalidades. Al principio, todos vivían en su propio gueto evitando cualquier contacto con los otros. 3 generaciones después, todos los descendientes sienten “argentinos”, y los nietos de andaluces y napolitanos ya han perdido casi toda la referencia cultural de sus raíces mediterráneas.

El barrio de "La Boca" en Buenos Aires era un gueto de inmigrantes italianos

El barrio de “La Boca” en Buenos Aires era un gueto de inmigrantes italianos

Sin embargo, también hay casos en que distintos grupos han convivido durante siglos pero siguen manteniéndose separados. Ejemplos incluyen a los gitanos en la mayoría de las sociedades europeas, la división entre blancos y negros en EEUU, y las comunidades chinas e indias en Malasia e Indonesia.

Normalmente, eso sucede cuando:

• Uno de los grupos tiene una tradición muy fuerte de endogamia (caso de los gitanos)
• Existe, o existía durante mucho tiempo una segregación institucional (la esclavitud y apartheid en EEUU)
• La diferencia religiosa (en caso de Malasia e Indonesia, la religión musulmana de los malayos actúa como una barrera a los chinos e indios)

En Malasia, la comunidad china sigue manteniendo una identidad bastante independiente de los malayos musulmanes

En Malasia, la comunidad china sigue manteniendo una identidad bastante independiente de los malayos musulmanes

 

Factores que influencia el ritmo de asimilación

En general, entre grupos con rasgos culturales y nivel económico más parecido, la asimilación ocurre más rápido.

En el Reino Unido, las oleadas de migraciones más importantes después de la Segunda Guerra Mundial procedían del Caribe, India y Pakistán.

A día de hoy, los descendientes de inmigrantes caribeños ya se encuentran en vías de asimilación total en la sociedad angolsajona, sobre todo entre la clase obrera. Más de la mitad de los matrimonios son mixtos y los hijos mulatos no sólo suelen identifcarse como británicos, sino como ingleses.

Los indios, sin embargo, se han mantenido más a parte en sus propias comunidades. La mayoría de los descendientes tienen estudios superiores y ocupan puestos profesionales cualificados, pero siguen manteniendo su identidad cultural como indios, con muy pocos casos de matrimonios mixtos. Se puede decir que están totalmente integrados, pero no asimilados.

La comunidad caribeña en el Reino Unido es la más asimilada a la cultura inglesa, como los miembros del grupo "Massive Attack"

La comunidad caribeña en el Reino Unido es la más asimilada a la cultura inglesa, como los miembros del grupo “Massive Attack”

 

¿Un nuevo modo de asimilación a nivel mundial?

En la época actual, debido a Internet y la cultura popular, se están ocurriendo un fenómeno nuevo: la “asimilación cultural” sin ninguna convivencia física entre pueblos.

Por ejemplo, el modo de vida de las urbanizaciones de chalets, centros comerciales y parque empresariales originó en EEUU durante los años 50, pero a través de las películas y series de televisión, se ha vendido a todo el mundo. En la actualidad, se puede encontrar urbanizaciones de este estilo no sólo en Los Ángeles o Houston, sino también en las afueras de Madrid, Moscú, Pekin, Deli, Terhan, o en cualquier ciudad del cualquier continente del mundo.
Efectivamente, en este aspecto, todos estamos “asimilándonos” a la cultura norteamericana sin haber convivido con norteamericanos.

Igual que bajo el imperio romano, todos los pueblos conquistados de Hispania, Galia y África adoptaron el modo de vida de los romanos, ahora el equivalente se llama la “globalización”, pero ocurre sin que ningún imperio global nos haya conquistado.

Una urbanización de chalets en China

Una urbanización de chalets en China

Las revoluciones, contrarrevoluciones y el absolutismo

1 Mar

Puede ser debido a la influencia de Hollywood, o bien se puede deber al instinto humano, muchas veces vemos el mundo bajo un prismático absolutista: que el bueno es 100% bueno y el malo es 100% malo.

En la política, tendemos a aplicar la misma filosofía simplista: que un régimen dictatorial es la causa de todos los males de un país, y una vez desaparecido y el poder está devuelto al pueblo bajo un sistema democrático, todo ya será un camino de rosas.

Acerca de la turbulencia política durante los últimos años en Siria, Egipto y más recientemente en Ucrania, mucha gente lo ve como una rebelión popular de un pueblo reprimido (los buenos) contra una tiranía autoritaria y corrupta (los malos), como en La Guerra de las Galaxias.

En el cine de Hollywood, los "buenos" y los "malos" suelen ser muy absolutistas, hasta en el mismo personaje

En el cine de Hollywood, los “buenos” y los “malos” suelen ser muy absolutistas, hasta en el mismo personaje

Sin embargo, estudiando la situación más al fondo, uno se dará cuenta de que hay mucho más factores que entran en juego, y los enfrentamientos políticos son más bien una lucha entre varios sectores de la propia población, en vez de todo el pueblo llano unido contra una élite gobernadora.

En general, en muchos países musulmanes como Siria, Túnez y Egipto, la población está muy dividida entre 2 campos: los islamistas y los laicos. Los primeros cuentan con el apoyo de la mayoría de la clase popular conservadora; los últimos cuentan con el apoyo de la burguesía urbana, las minorías religiosas y los altos mandos del ejército.

Después de la "Primavera Árabe", la política de Egipto se ha convertido entre un campo de batalle entre los "hermanos musulmanes" y el régimen militar

Después de la “Primavera Árabe”, la política de Egipto se ha convertido en un campo de batalle entre los “hermanos musulmanes” y el régimen militar

Tanto el régimen actual en Egipto como lo de Asad en Siria son dictaduras militares de carácter laico, que castigan con mano dura a cualquier opositor utilizando torturas y amenazas, pero entre los rebeldes dominan los islamistas, que una vez llegan al poder, tratarían de imponer la ley Sharia, perseguir a las minorías religiosas y reducir las mujeres a ciudadanos de segunda. ¿Quién es el “bueno” y quién es el “malo”?

Muchos enfrentamientos de "Euromaidan" parecen a batallas medievales

Muchos enfrentamientos de “Euromaidan” en Ucrania parecen a batallas medievales

En Ucrania, la situación es aún más compleja, empezando con el hecho de que la población está culturalmente dividida entre 2 grupos demográficos: los ucraniano-parlantes y los ruso-parlantes.

Los primeros constituyen un 70% de la población. Son ucranianos con raíces autóctonas, de padres y abuelos que procedían del medio rural. La mayoría residen en la parte occidental del país y en ciudades grandes como L’vov y la capital Kiev.

Los segundos suelen ser descendientes de inmigrantes rusos y otras nacionalidades de la URSS, que dominan la parte oriental y sur del país, formando la mayoría en las ciudades industriales. Muchos aun mantienen fuertes lazos personales y familiares con Rusia.

Mapa de Ucrania por porcentaje de ruso-parlantes

Mapa de Ucrania por porcentaje de ruso-parlantes

En general, no hay ningún problema de convivencia entre los 2 grupos, salvo que los ucranianos “con raíces autóctonas” tienden a ser más nacionalistas o miran más hacia occidente, mientras que los ruso-parlantes prefieren mantener fuertes lazos políticos y comerciales con Rusia, la “madre patria”.

Muchos ucranianos de "raíces nativas" pretenden ser descendientes de cosacos, y muchos manifestantes reivindicaban esta identidad con el uniforme

Muchos ucranianos de “raíces nativas” pretenden ser descendientes de cosacos, y reivindicaban esta identidad con el uniforme

Manifestación pro-rusa en Crimea, donde la mayoría de la población es ruso-parlante

Manifestación pro-rusa en Crimea, donde la mayoría de la población es ruso-parlante

La rivalidad geopolítica entre la Unión Europea y Rusia pronto se aprovechó de esta división linguistica/ideológica de la población ucraniana para formar 2 bandos políticos rivales: los pro-europeos y los pro-rusos, cada uno tratando de aumentar la influencia económica de la UE o Rusia a través de acuerdos comerciales, sobre todo en la gestión de gas.

Para complicar la situación aún más, desde la independencia, la economía ucraniana ha sido monopolizada por unos pocos oligarcas, que se alían con la UE, EEUU, Rusia o China según sus intereses económicos.

Yulia Timoshenko, recién liberada de la cárcel es un icono de la política pro-occidente de Ucrania

Yulia Timochenko, recién-liberada de la cárcel, es un icono de la política pro-occidente de Ucrania

Muchos medios occidentales halagan el éxito del “Euro Maidan” como la sublevación de un pueblo llano contra una tirano corrupto, cruel y además cobarde, mientras que los medios rusos lo describen como un “golpe de estado” de extremistas de la ultraderecha.

Nadie duda que el recién depositado presidente Yanukovich fue un político incapaz, egoísta y corrupto (de hecho, fue un conocido criminal que cumplió 2 condenas en la cárcel), pero los rebeldes que protagonizaron las protestas tampoco son todos unos santos. Entre ellos había ciudadanos corrientes manifestando contra los recortes de derecho y libertad, pro-europeístas manifestándose a favor del acercamiento a la Unión Europea, nacionalistas ucranianos, y también partidos de la ultraderecha abiertamente racistas (como Svoboda) cuya lema incluye la expulsión de todos los judíos y la retirada de la nacionalidad a todos los ciudadanos de ascendencia rusa.

Este cartel anti-ruso dice: "cuando dices palabrotas, te conviertes en ruso".

Este cartel anti-ruso del partido Svoboda dice: “cuando dices palabrotas, te conviertes en ruso”.

Con este artículo no pretendo justificar Yanukovich, Asad o Mubarak ni criticar a los que protestan, sino aclarar que en la mayoría de los enfrentamientos políticos, no hay “buenos” ni “malos”, héroes ni villanos, sino dos bandos con intereses enfrentados.

En política, como en la mayoría de las situaciones, el absolutismo no existe.

Delincuencia, inseguridad y la nacionalización del crimen organizado

1 May

Analizando los gráficos de la evolución de la tasa de criminalidad en varios países, he reparado un detalle curioso:

http://www.interior.gob.es/file/54/54476/54476.pdf

Mirando las estadísticas por el número de delitos cometidos, el país con la mayor tasa de criminalidad en la Unión Europea es Suecia, y con una diferencia notable.

Tasa de criminalidad comparativa de países de la UE

Tasa de criminalidad comparativa de países de la UE

Pero en otra encuesta sobre la “percepción de inseguridad”, los países más “peligrosos” son Holanda  y el Reino Unido, y Suecia ocupa un puesto bastante bajo.

Tasa de "percepción de inseguridad"

Tasa de “percepción de inseguridad”

¿Por qué existe tanta diferencia entre la tasa real de criminalidad y la percepción de inseguridad en Suecia?

Una posibilidad es que dependiendo de la clase de delitos cometidos, la “tasa de delincuencia” no se traduce directamente al “nivel de inseguridad”.

Hablando de experiencia personal, durante varios años había vivido en una zona en el centro de Madrid conocida como una de las peores calles, donde prostitutas, drogadictos, camellos e indigentes acampaban en las aceras. A menudo se veían reyertas entre borrachos, locos, prostitutas y chulos, y una vez hubo un asesinato en plena luz de día. Pero durante todos los años que vivía ahí, nunca me pasó nada. Tenía una compañera de piso que trabajaba de camarera en un bar de copas y volvía a casa a las 4:00AM, y tampoco le pasó nada. Así que, a pesar de que el barrio era conflictivo, no era exactamente peligroso.

En el Reino Unido, la concentración de adolescentes encapuchados en ciertos barrios crean una sensación de mayor inseguridad. ¿Pero hay más crimen de verdad?

En el Reino Unido, la concentración de adolescentes encapuchados en ciertos barrios crean una sensación de mayor inseguridad. ¿Pero hay más crimen de verdad?

Desde el punto de vista de un ciudadano normal, los delitos se dividen en 2 tipos: los que molestan y los que no molestan.

Los delitos que “molestan” son los que se cometen contra gente inocente, como el robo de carteras, el atraco y cualquier tipo de violencia gratuita. También puede incluir a comportamientos agresivos y antisociales, como pandillas de jóvenes ocupando espacios públicos, amenazando con miradas agresivas y gritos de insulto a los transeúntes.

Los delitos que “no molestan” son los que se cometen dentro de la comunidad de delincuentes, como un ajuste de cuentas entre narcos, la venta de drogas y la esclavitud sexual. También puede incluir abusos sexuales dentro del ámbito familiar y laboral, que no afecta directamente a la gente ajena.

En general, lo que causa la inseguridad callejera son los delitos que “molestan”, porque la mayoría de los que “no molestan” pueden pasar bastante desapercibidos.

El robo de carteras no es un delito serio, pero molesta

El robo de carteras no es un delito serio, pero molesta

Por ejemplo, en una ciudad donde varias bandas luchan por el control de la distribución de drogas, en cada semana matan al menos una docena de personas en ajustes de cuentas, algunas torturadas y mutiladas de la forma más grotesca. Pero para un ciudadano normal, todo lo que sucede no le afecta para nada, porque puede andar tranquilamente por la calle ignorando los acontecimientos de la comunidad criminal.

Sin embargo, en otra ciudad donde no hay narcos ni mafiosos pero tiene la calle llena de carteristas, la inseguridad sí que molesta, porque un ciudadano normal no puede pasear tranquilamente por la calle sin preocuparse constantemente de que le vayan a robar la cartera.

En ese sentido, una ciudad con una alta tasa de criminalidad violenta puede resultar más “segura” que otra ciudad con una criminalidad mucho más baja. No estoy diciendo que este sea el caso de Suecia, pero puede ser un factor.

La trilogía de "Millenium" cuenta el lado oscuro de la sociedad sueca, la mayoría crímenes brutales que "no molestan" al público

La trilogía de “Millenium” cuenta el lado oscuro de la sociedad sueca, la mayoría son crímenes que “no molestan”, pero brutales

También me he dado por pensar sobre otro asunto: la bajada de criminalidad no significa necesariamente un retroceso de la delincuencia, sino también puede ser una señal de que los delincuentes están mejor organizados.

Un ejemplo era EEUU durante la ley seca. Al principio de los años 20, había cientos de bandas que se dedicaban al contrabando de licor, y cada mes se cometían docenas de asaltos, tiroteos y ajuste de cuentas entre bandas rivales para controlar este lucrativo sector ilegítimo. A finales de la década, la tasa de homicidio llegó a uno de los puntos más altos del siglo XX, creando una alarma social en la prensa sensacionalista.

Sin embargo, un sabio criminal llamado Lucky Luciano se dio cuenta de que en vez de matarse unos a otros, si todos los delincuentes se organizaran para formar una empresa criminal, con sus propias normas y jerarquía, todos saldrían ganando.

Lucky Luciano

Lucky Luciano

En el año 1930, convocó una reunión de los jefes de todas las bandas de Nueva York, sea de origen italiano, judío, irlandés o afroamericano, para forjar una alianza criminal llamada “el sindicato del crimen”. Cada banda tenía asignada su propio territorio donde otras tenían que respetar, y cualquier criminal que violara el pacto sería castigado. Establecieron hasta su propio tribunal, donde los gángsteres podían “denunciar” tratos injustos por otros criminales, y tratar de resolver la disputa sin derramar sangre bajo la supervisión de un panel de “jueces”. También “ficharon” a un colectivo de policías, abogados, fiscales, jueces y políticos corruptos, para asegurar que miembros del “sindicato” tuvieran inmunidad a la prosecución.

Desde la formación del “sindicato del crimen”, los homicidios, atracos, robos y casi todas clases de delitos bajaron drasticamente, pero al mismo tiempo, los gángsteres seguían dedicándose al contrabando del licor y la droga, la extorsión de negocios y la corrupción de política con una rentabilidad más alta que nunca, disfrutando de una impunidad total a prosecución. Desde luego, ¿para qué robar una cartera en la calle cuando podía robar mercancía que valía millones de dólares de los muelles?

Un ajuste de cuentas durante la ley seca

Un ajuste de cuentas durante la ley seca

Otro ejemplo parecido, podría ser la situación de Rusia después de la caída del comunismo.

Una vez desparecido el régimen soviético, bandas mafiosas, ex funcionarios corruptos y empresarios ladrones guerrearon para dominar el mercado de bienes en la nueva sociedad capitalista. Enfrentamientos armados en las calles de Moscú, San Petersburgo y Kazan frecuentemente llegaron a la portada de la prensa internacional durante los años 90, que les compararon con Chicago durante la era de Al Capone.

Pero una vez llegado al poder el presidente Putin, todo cambió. Ya no oímos nada más de la temida “mafia rusa”, y todo el caos que azotaba el país durante el gobierno de Yeltsin parecía haber desaparecido.

Mafiosos rusos de vacaciones

Mafiosos rusos de vacaciones

¿Pero a dónde se han ido los mafiosos y empresarios ladrones? ¿Todos están en la cárcel o han emigrado al extranjero?

No he estudiado este tema en detalle, pero hay varios informes que insinúan que la mayoría de los matones siguen dedicándose a las mismas actividades de robos, extorsión y chantaje, pero pagan una parte de sus ganancias al gobierno a cambio de su protección. En otras palabras, el gobierno ha “nacionalizado” el crimen organizado, junto a todas las empresas millonarias surgidas durante la anarquía de la Perestroika.

Los pocos magnates que no han sometido a la nacionalización forzosa, como Mijail Khodorkovsky, el jefe del petrolero Yukos, han acabado cumpliendo una larga condena en la cárcel.

Igual que Lucky Luciano había organizado el crimen callejero en una corporación multinacional, el gobierno de Putin ha convertido el crimen organizado ruso en una empresa estatal que cotiza para la hacienda.

Khrodorkovsky fue condenado por corrupción y   evasión de impuestos, pero alega que el gobierno de Putin le está "persiguiendo" por insumisión

Khrodorkovsky fue condenado por corrupción y evasión de impuestos, pero alega que el gobierno de Putin le está “persiguiendo” por insubordinación

De todos modos, espero que la bajada de criminalidad en la mayoría de los países europeos durante los últimos años significa un verdadero retroceso en la delincuencia, en vez del nacimiento de una mega-empresa criminal sin fronteras.