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De skinheads y cosacos

5 Nov

Los skinheads

Para la mayoría de la gente, la palabra skinhead es sinónimo a neonazi, miembro de una banda de matones que pegan palizas a inmigrantes, minorías étnicas, homosexuales e izquierdistas. Sin embargo, si estudias la historia de este movimiento, te sorprenderá que los orígenes de la movida no tenía nada que ver con ideologías políticas de la extrema derecha, más bien todo lo contrario.

En resumen, la moda de skinhead nació en Londres a finales de los años 60, importada por inmigrantes afrocarribeños que llegaron en masa para buscarse la vida en las fábricas y los muelles, conocida como la generación Windrush. Muchos de ellos se concentraron en los barriadas obreras en el sur y éste de Londres, compartiendo vecindario con familias inglesas de clase humilde.

Los jóvenes jamaicanos trajeron consigo la moda de los rude boys de Kingston, un estilo mezclando la elegancia clásica con la rudeza callejera, caracterizado con el pelo corto, cara afeitada, camisa con cuello, tirantes, pantalones de cintura alta y botas. Frecuentando los mismos bares y discotecas, muchos ingleses blancos de origen humilde también adoptaron la misma estética como una seña identidad propia de la clase obrera, formando un contraste radical al pelo largo del movimiento hippie, dominante entre las clases medias.

Rude boys jamaicanos

Rude boys jamaicanos

Los primeros garitos de skinheads surgieron en los barrios de Brixton, Clapham y otros barrios en el sur de Londres, donde jóvenes blancos y negros bailaron a música de reggae, R & B y rocksteady importados desde el Caribe. De estos mismos garitos surgió un nuevo género de música: skinhead reggae, también conocido como el ska. Durante la mayor parte de los años 60 y principios de 70, la cultura skinhead era un movimiento multirracial. Desde sus raíces en Londres se extendió a otras ciudades industriales del norte. En aquella época, ya tenía la fama de gamberros ya que muchos skinheads estaban asociados a los ultras de futbol que participaban en reyertas callejeras durante derbys. Sin embargo, carecían de ideología política.

Skinheads londinenses, 1960

Skinheads londinenses, 1960

El gran cambio sucedió a finales de los años 70, cuando la inmigración masiva de indios y paquistaníes, la llegada de refugiados hindúes expulsados de las ex colonias africanas, la recesión económica y una elevada tasa de desempleo provocaron un aumento de sentimientos xenófobos. Se fundó un partido político de corte fascista llamado British National Party, que reivindicaba la expulsión de todos los inmigrantes y el retorno a una Inglaterra de blancos anglosajones de pura cepa. El partido reclutó sus miembros principalmente entre ultras de futbol y jóvenes desempleados de barrios deprimidos, muchos de los cuales eran skinheads.

Poco a poco, el movimiento de extrema derecha se apropió del movimiento skinhead, a tal punto de regentar discotecas de música skinhead donde solo dejaba entrar gente afiliada al partido. Sin embargo, no todos los skinheads se dejaron seducir por el movimiento fascista. Hasta el día de hoy, sigue habiendo colectivos de skinheads que celebran las raíces originales del movimiento: la fusión de la cultura afrocaribeña con la de la clase obrera londinense, que a finales de los años 80 formaron una asociación conocida como SHARP (Skinheads against racial prejuidice). Empero, en la mente popular, la asociación de la estética skinhead con la ideología fascista ya está establecida. Y la reacción instintiva de cualquiera, al ver un grupo de skinheads en una calle desolada por la noche, es cambiar de acera.

Reunión de la primera generación de skinheads

Reunión de la primera generación de skinheads

Los cosacos

Otro grupo demográfico que a día de hoy está asociado a la extrema derecha son los cosacos. Son comunidades paramilitares que residen en la estepa rusa entre los ríos Dnieper, Don y Volga. Tienen la reputación de ultranacionalistas rusos o ucranianos que defienden la autoridad imperialista y el sometimiento de las minorías étnicas. En su vida cotidiana, reivindican los papeles tradicionales de género y la obediencia absoluta a la autoridad patriarcal. En la guerra civil actual en Ucrania, muchos de los combatientes en ambos bandos pretenden ser cosacos, que luchan para defender la supremacía de una nación sobre la otra.

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

¿Pero de dónde vienen los cosacos? La respuesta se remonta al siglo XIV, cuando Rusia aun formaba parte del imperio mongol-tártaro.

Un siglo después de la épica conquista de Gengis Khan, el imperio más grande del mundo estaba a punto de desintegrarse. La disciplina de hierro que ejercían los jefes militares mongoles sobre sus subordinados se desmoronó. Muchos soldados desertaron, terminando en tierra de nadie en la estepa rusa al norte del Mar Negro, donde formaron pandillas que vivían de la caza, la pesca y el bandidaje. Aquellos bandoleros de origen mongol, túrquico y circasiano eran conocidos como cosacos, que en la lengua turca significaba “hombre libre” o “filibustero”.

Cosaco, siglo XVI

Cosaco, siglo XVI

Cuando Rusia se consolidó como la fuerza dominante de Europa del éste en el siglo XV, la estepa al norte del Mar Negro se convirtió en una zona fronteriza entre los imperios ruso, otomano y varios kanatos tártaros. Muchos siervos rusos, hartos de la explotación de los latifundistas y la represión de los señoritos, huyeron a la estepa, donde se unieron con los fugitivos de las naciones turco-mongoles. El mestizaje de las dos poblaciones crearon una nueva identidad híbrida: una sociedad de campesinos guerreros que hablaban la lengua rusa y practicaban el cristianismo ortodoxo, pero en vestimenta, equitación, tácticas militares y costumbres cotidianas, heredaron tradiciones de Asia Central.

Se organizaron en varios huestes, cada uno gobernado por un sistema democrático donde un escuadrón (sotnia) de diez guerreros elegían a un mando, cada diez de esos mandos elegían a un mando de cien hombres, cada diez mandos de cien hombres elegían a un mando de mil hombres… hasta llegar a un jefe de los jefes conocido como el ataman. Todas las tierras que cultivaban y el botín de guerra se repartían entre los miembros del hueste.

Cosacos ucranianos

Cosacos ucranianos

Durante los siglos XVI y XVII, cada hueste cosaco era prácticamente un estado independiente que no se sometía a ningún poder imperial. Atacaban a caravanas comerciales de todos los países y saqueaban a latifundios tanto en territorio ruso como en el otomano o polaco. Su espíritu bélico y aventurero les convirtió en pioneros para colonizar las tierras salvajes más al Oriente, formando nuevos huestes en Siberia y Asia Central. Sin que ellos lo supieran, se habían convertido en la vanguardia de la expansión rusa en Asia.

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Por los constantes hostigamientos a la frontera y por dar cobijo a fugitivos y campesinos huidos, varios emperadores rusos iniciaron campañas militares para aniquilar a los cosacos, pero la simpatía de las clases populares hacia aquellos guerreros libres solo salió reforzada. Durante los siglos XVII y XVIII, dos de las mayores rebeliones de campesinos contra la monarquía fueron liderados por cosacos, la de Stenka Razin en 1670 y la de Yemalián Pugachov en 1775. Ambas terminaron en fracaso con los líderes torturados y ejecutados. Pero los emperadores rusos habían aprendido una lección importante: en vez de hacer la guerra contra ellos, era más eficaz sobornarlos para convertirlos en sus propios matones.

La película "De fuego y espada" retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

La película “De fuego y espada” retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

Desde los tiempos de Pedro el Grande (1682-1725), el imperio ruso empezó a ofrecer tratos a los atamanes cosacos, convirtiéndoles en milicias fronterizas contra la invasión turca a cambio de privilegios fiscales. En los tiempos de Catalina la Grande (1762-1796), casi todos los huestes cosacos habían perdido su independencia. Sin embargo, los cosacos, a diferencia a la mayoría de campesinos rusos, cultivaban cada familia su propia parcela sin ser siervo de nadie, y seguían disfrutando de su sistema democrático a la hora de elegir a sus oficiales. Todos aquellos privilegios vinieron a cambio de 20 años de servicio militar bajo las órdenes de la monarquía rusa. Pero más importante de todo, prohibieron la acogida de fugitivos o siervos huidos. A partir de ahí, los cosacos se convirtieron en una casta militar apartada del campesinado ruso; una sociedad cerrada, endogamica con poca simpatía hacia las clases populares.

Veteranos cosacos, siglo XIX

Veteranos cosacos, siglo XIX

Durante el siglo XIX y XX, los emperadores rusos emplearon los cosacos como una fuerza de choque para reprimir manifestaciones obreras y someter rebeliones de pueblos indígenas. En ojos de muchas minorías étnicas, se convirtió en sinónimo a la represión imperialista. Por los violentos pogromos que ejecutaron contra los judíos, los cosacos ganaron la reputación de antisemitas radicales y verdugos de la iglesia ortodoxa.

Al estallar la revolución de 1917, algunos cosacos se unieron a los bolcheviques, pero la mayoría de los atamánes apoyaron a los imperialistas. Al consolidar la URSS, con el fin de castigar a esta población reaccionaria, el gobierno estalinista desmanteló la mayoría de los huestes cosacos, deportando sus miembros a tierras lejanas y repoblando su territorio con colonos procedentes de otras regiones. Docenas de miles se exiliaron a Francia, China, Alemania y EEUU. Entonces. La identidad cosaca se quedó aniquilada en un “genocidio cultural”.

Cosacos como represores

Cosacos como represores

Cuando el URSS se desintegró en 1991, muchos descendientes de cosacos regresaron a sus antiguos huestes. Reconstruyeron sus comunidades y reeligieron atamánes acorde con las antiguas tradiciones. Sin embargo, después de 60 años de exilio y represión, el espíritu de “hombres libres de la estepa” se ha perdido, y lo que más definen a los cosacos actuales es su fuerte patriotismo hacia la nación rusa (o ucraniana), su rechazo radical hacia las políticas de izquierda y un sentimiento de recelo hacia las minorías étnicas, sobre todo los judíos y los musulmanes de Cáucaso.

Desde el punto de vista histórico, es algo irónico, considerando que en sus orígenes, los cosacos eran amantes de libertad, rebeldes contra el sistema y una sociedad abierta que acogían a todos los elementos repudiados de cualquier nación. Ni siquiera se consideraban rusos.

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Tanto los skinheads como los cosacos representan ejemplos que cualquier movimiento social, independiente de sus raíces, se puede tergiversarse a tal punto para convertirse en algo totalmente contrario a su espíritu inicial.

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La sociedad inglesa en los años 1970

30 Jun

Tuve una conversación con mis padres hace unas semanas de cómo ha cambiado Inglaterra durante los últimos décadas, y las diferencias han sido tan marcadas que he decidido escribir un post dedicado a ello.

A principio de los años 70, mis padres llegaron al Reino Unido como una joven pareja. En esa década, la sociedad británica ya había vivido importantes cambios en respecto a los años pos-guerra: los Beatles ya aparecieron y se separaron, los festivales de rock ya llenaban estadios, Inglaterra ya había ganado el mundial de fútbol en 1966, la revolución sexual ya estaba en pleno auge, la inmigración masiva de indios, paquistaníes y caribeños ya había empezado, ya se veían chicos con pelo largo, rapado o rastas, chicas con minifalda y vaqueros ceñidos por la calle de todos los barrios…, pero en otros aspectos, seguía siendo una sociedad bastante tradicional.

Los 70 era la época dorada de rock. Black Sabbath

Los 70 era la época dorada de rock. Black Sabbath

 Los trabajadores industriales, el “council housing” y la regulación económica

En 1970, el motor de la economía británica seguía siendo la industria de producción. Todo el norte y parte medio de Inglaterra, junto a la ciudad escocesa de Glasgow, era el centro industrial, lleno de fábricas y minas. La mayoría de los trabajadores industriales de base cobraban un salario modesto, pero con un puesto de empleo muy estable. Muchas familias ya llevaban varias generaciones trabajando en las mismas fábricas de acero, minas de carbón o astilleros y vivían en comunidades muy unidas donde todo el mundo se conocía.

Ilustración de ciudad industrial, por la artista Vicky Mount

Ilustración de ciudad industrial, por la artista Vicky Mount

El estado cuidaba del bienestar de los trabajadores alquilándoles viviendas de “protección oficial” a un precio asequible, conocido como council houses. En 1970, más o menos 1/3 de británicos vivían en casas alquiladas del estado. Aparte de aportar viviendas, el gobierno también ofrecía ayudas especiales para pensionistas, madres solteras, familias numerosas y hogares de bajo ingreso.

Sin embargo, muchos de los council houses eran pequeños y las familias eran más numerosas, así que muchos trabajadores, sobre todo los hombres, pasaban el mayor parte de su tiempo libre en los bares del barrio, porque era el único lugar donde tenía un sitio para sentarse.

Los sindicatos defendían los derechos de los trabajadores y tenían un peso importante político. Cuando convocaban una huelga, no había nadie que acudía al puesto de trabajo.

A mediados de los 70, cuando muchas industrias de producción ya no resultaban rentables, los sindicatos convocaron huelgas tras huelgas para evitar el despido. Cada semana sólo trabajaban 3 días y muchas casas se quedaron sin luz ni gas.

La circulación de dinero también estaba sujeta a un estricto control estatal. Cuando salías fuera del país, tenías que avisar a la hacienda la cantidad de libras que llevarías fuera.

Council housing, Leeds

Council housing, Leeds

El sistema educativo

Durante los años 70, la gran mayoría de los británicos dejaban los estudios a los 16 años, cuando acababan la educación obligatoria. Sólo una minoría, menos de 5%, estudiaba carreras. Sin embargo, la educación era totalmente gratis hasta la universidad. Entonces, ¿por qué tan poca gente estudiaba?

Los hijos de clase alta solían estudiar en centros privados, donde desde pequeño les preparaban para estudiar carreras universitarias, pero estos colegios eran tan caros que sólo 5% de la población podía pagarlos. Los hijos de familias de clase media y obrera iban a colegios públicos, donde al terminar la educación primaria, les sometía a un examen nacional, llamado 11+, para dividirlos en 2 grupos. Los 15% que sacaban las mejores notas estudiarían en colegios secundarios académicos, llamados grammar school; el resto de los alumnos estudiarían en colegios secundarios de oficios, llamados secondary modern. Sólo los alumnos de grammar school tenían la oportunidad de estudiar una carrera, porque en los secondary moderno ni siquiera les enseñaban ciencias, letras y matemáticas más allá del nivel básico. Así que a los 11 años, el futuro profesional de cada niño ya estaba decidido con un único examen.

Alumnas secundarias, 1972

Alumnas secundarias, 1972

Por supuesto, los niños que aprobaban solían venir de familias que daban importancia a los estudios académicos, que generalmente eran de clase media. La inmensa mayoría de obreros opinaban que si había trabajo en la fábrica, ¿por qué estudia una carrera?

Pero una vez que un joven conseguía una plaza en una universidad, el estado no sólo pagaba todos sus estudios, sino también sus gastos de vivir. Así que, la mayoría de los estudiantes universitarios ya estaban económicamente independientes de los padres.

La gran mayoría de aulas secundarias eran separadas por sexo. En universidades de élite como Cambridge y Oxford, los colleges también estaban divididos entre masculinos y femeninos. En 1970, en la universidad de Cambridge había 27 colleges masculinos, 3 femeninos y sólo uno mixto. Esta división institucional ya limitaba el número de alumnas a poco más de 10%.

Estudiantes de la universidad de Cambridge, 1977

Estudiantes de la universidad de Cambridge, 1977

La vida cotidiana

La típica familia inglesa de clase media llevaba una vida muy sencilla. Un típico día empezaba con un desayuno con cereales y una comida y cena que consistía de puré de patatas, guisantes, zanahoria, carne picada y salchichas que tenían más cereales que carne. Según mis padres, mucha gente sólo comía fruta una vez a la semana. Por eso, la mayoría de los ingleses de esa época eran muy delgados.

Para mucha gente, lo que le faltaba de calorías lo compensaba con cerveza. Muchos quioscos y tiendas de alimentación tenían un grifo desde donde uno podía echarse una pinta de cerveza de barril. No había mucho control de edad y muchos adolescentes de 14 años ya bebían pintas igual que sus padres.

Newcastle, 1972

Newcastle, 1972

Casi todas las tiendas cerraban a las 17:30 por la tarde y todo el día el domingo. Para una típica familia de clase media, ir al restaurante era un lujo sólo se permitía como mucho una vez al mes.

Mucha gente ya tenía coche pero como mucho uno por familia. Casi todos los que vivían a una distancia razonable de su trabajo se desplazaban en bici o andando.

Poquísima gente iba de vacaciones al extranjero. Lo típico que hacía era ir a una zona costera de Inglaterra, como Brighton o Southend, para pasar las vacaciones de verano. No era difícil encontrar a británicos que nunca habían salido de su país.

Amigas, 1978

Amigas, 1978

Los valores sociales

En la gran mayoría de familias, era el hombre que trabajaba y la mujer que cuidaba la casa y los niños. Aunque había algunas fábricas que contrataban sobre todo a mujeres, solían ser chicas antes de casarse. Las pocas parejas en que ambos trabajaban eran consideradas familias de “alto ingreso” que podían permitirse lujos especiales. En la vida pública, la mayoría de la gente que daba la cara eran hombres. Hasta en la televisión había pocas mujeres presentadoras. En la BBC sólo había una reportera en 1970: Angela Rippon.

La vida social también estaba muy dividida por sexo, sobre todo entre la clase obrera, donde los hombres socializaban con hombres y las mujeres con mujeres. Se veían poquísimos grupos de amigos mixtos, salvo se trataban de varias parejas.

La homosexualidad ya era legalizada en 1970, pero aún estaba muy mal visto. La mayoría de los gays no salían del armario y muchos se casaron y tuvieron hijos, aunque vivían su verdadera sexualidad a escondidas en lugares secretos de encuentro.

Angela Rippon, 1977

Angela Rippon, 1977

La inmigración y la multiculturalidad

En las décadas de los 60 y 70, el Reino Unido recibió 3 importantes oleadas de inmigración: de las antiguas colonias de Caribe, de India y Paquistán, y de las antiguas colonias de África (sobre todo la minoría india).

Los afro-caribeños se dispersaron en los barrios obreros, conviviendo con los ingleses nativos. Por la cercanía cultural, los jóvenes se integraron rápidamente en la sociedad obrera inglesa y gracias a su aportación, se fundaron nuevas tribus urbanas como los rudeboys, los mods y los skinheads.

Rude boys, 1977

Rude boys, 1977

La inmigración india y paquistaní, tanto desde Asia como África, asentaron más en barrios concentrados, formando comunidades propias. Debido a diferencias culturales más pronunciadas, su presencia en la sociedad británica no fue tan bien recibidas y en varias ciudades hubo oleadas de violencia racista conocida como Paki-bashing, es decir, “a la caza de paquistaníes”.

Sin embargo, como muchos inmigrantes indios poseían un nivel de estudios más alto, sus hijos rápidamente se convirtieron en los alumnos más destacados del colegio. Muchos ingleses también apreciaban la ética de trabajo de los indios, que eran los únicos que abrían sus tiendas por las noches y durante los fines de semanas.

ilustración del barrio londinense Brick Lane, por Danny Jones

ilustración del barrio londinense Brick Lane, por Danny Jones

Los cambios que vinieron después…

Desde mediados de los años 70 hasta los 80, vino una oleada de importantes cambios.

Primero, bajo la presión de los sindicatos, a partir de 1973, el sistema educativo ya no segregaba alumnos a partir de los 11 años ni por nivel académico ni por sexo, dándoles a todos la misma educación académica básica hasta los 16 años.

Después, en los 80 vino Thatcher, que cerró las industrias no-rentables, disolvió a los sindicatos y vendió los council houses a compradores privados. Algunos de los obreros se reciclaron de oficio y ascendieron a la clase media, otros se hundieron y se convirtieron en una clase marginal que vivía exclusivamente de las ayudas del estado. Se salvó quién podía, y el estrecho tejido social que unía las comunidades de clase obrera se rompió para siempre.

La venta de council housing

La venta de council housing

Durante los 90, la economía británica ya se había deshecho de su pasado de producción industrial y se ha re-orientado al sector tecnológico, financiero y de servicios. Cada vez más jóvenes estudiaban carreras, pero el gobierno ya no tenía recursos para pagar sus estudios. En los 90 quitaron las becas de gastos de vivir, en el año 2000 empezaron a hacerles pagar las matrículas. Muchos estudiantes, al terminar la carrera, se encontraron endeudados hasta el cuello.

Desde entonces, en la sociedad británica se ha producido una rápida americanización: cada vez más consumista, más individualista, más hedonista pero a la vez más libre, más dinámica, más diversa, más tolerante y más flexible.

Comparando la época actual con los años 70, yo diría que entonces, la sociedad era más proteccionista, más intervencionista pero a la vez más rígida, más clasista y con menos movilidad social, donde a cada uno le enseñaba desde pequeño su lugar en una sociedad fuertemente jerarquizada. Sin embargo, el estado no dejaba a nadie a su suerte, sino aseguraba que todo el mundo tenía un puesto de trabajo y una casa donde vivir.

Huelga de mineros, 1978

Huelga de mineros, 1978