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Los orígenes de la xenofobia y las medidas para combatirla

3 Jul

La semana pasada, en mi Reino Unido natal celebraron el referéndum de “Brexit” y ganaron los votos de salir de la Unión Europea. Conociendo la naturaleza práctica y negociadora de los políticos británicos, confío que en la negociación no harán leyes y normas que perjudiquen los derechos y libertades de la mayoría de los ciudadanos.

Sin embargo, lo que sí que me preocupa es el modo en que los partidarios de “Brexit” han hecho la propaganda, en vez de presentar objetivamente los pros y contras de permanecer o salir de la Unión Europea, hicieron un constante bombardeo de mensajes xenófobos a través de la prensa sensacionalista, echando la culpa de todos los problemas del Reino Unido, desde la quiebra de la sanidad pública hasta la escasez de las pensiones, a la política de la Unión Europea y la presencia de extranjeros en territorio británico. Muchos polacos, rumanos, italianos, franceses y españoles que llevan décadas residiendo y trabajando en el Reino Unido, donde se encuentran totalmente integrados, han empezado a sentir tratados como enemigos.

Cartel de propagando a favor de Brexit

Cartel de propagando a favor de Brexit

Durante toda la historia humana, la xenofobia siempre ha sido una herramienta de propaganda muy poderosa. En todos los países se oye la gente quejarse de extranjeros que han venido para robarles el trabajo, quitar las ayudas sociales, cometer delitos, ensuciar las calles y estropear la convivencia. En EEUU lo dicen de los mexicanos (como hace 100 años decían de los irlandeses), en México lo dicen de los centroamericanos, en la República Dominicana lo dicen de los haitianos, en Alemania lo dicen los turcos, en Turquía lo dicen de los sirios, en España lo dicen de los marroquíes, en Marruecos lo dicen de los subsaharianos…

Muchos sociólogos y economistas han realizado estudios exhaustivos en diversos países, analizando si aquellos tópicos asociados a la inmigración tienen alguna verdad, y la respuesta es casi siempre negativa. En ningún país la llegada de inmigrantes ha provocado una subida de desempleo entre la población autóctona, y en casi todos los países los inmigrantes han aportado mucho más a las arcas del estado que las ayudas que han cobrado. Sin embargo, las contribuciones positivas de inmigrantes suelen ser ignoradas. ¿Quién sabe que inmigrantes han fundado 25% de las empresas tecnológicas en EEUU en los últimos 10 años? ¿Quién sabe que Google, Paypal y Telsa fueron creados por inmigrantes? ¿Quién ha comentado que más de 50% de investigadores científicos en EEUU y Reino Unido son inmigrantes? ¿Quién ha mencionado que 30% de ganadores de premio Nobel tienen origen inmigrante?

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Algunos antropólogos opinan que la xenofobia es un sentimiento tan universal en todas las sociedades porque forma parte de nuestro instinto, fruto de miles de generaciones de evolución. Una teoría propone que durante cientos de miles de años, los humanos habían vivido como cazadores-recolectores en pequeños grupos en un determinado territorio. Como la subsistencia dependía directamente en la cantidad de animales y vegetales que aportaba la naturaleza, si aparecieran miembros de otras tribus en el mismo territorio, implicaría que la misma cantidad  de recursos se repartiría entre un mayor número de personas. Si los forasteros fueran familiares con lazos de sangre, existiría la posibilidad de colaborarse para la supervivencia de genes comunes, pero si fuera gente totalmente desconocida con otra lengua, otras costumbres y otros rasgos, era más probable que fueran competidores.

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Aquel instinto de desconfiar al extranjero puede haber ayudado a mucha gente sobrevivir durante miles de generaciones, pero desde que inventamos la agricultura, construimos ciudades y establecimos redes comerciales que extienden miles de kilómetros, ya ha perdido su sentido evolutivo. La economía moderna ya no es un juego de suma cero. Cada individuo no solo consume los recursos, sino también los produce. Cuánto más gente trabaja, más productos y servicios se consumen y más impuestos se pagan, creando más puestos de trabajo. Si la economía de cazador-recolector fuera un pastel de tamaño fijo, la economía moderna sería un pastel cuyo tamaño crece con el número de participantes. La llegada masiva de inmigrantes a EEUU durante principios y finales de siglo XX no solo no provocó el empobrecimiento de la población autóctona, sino coincidió con las épocas de mayor crecimiento económico.

Sin embargo, pocos miles de años de civilización no ha sido capaz de modificar un instinto que era millones de años de evolución, y el sentimiento irracional de “ellos vs nosotros” permanece en la subconsciencia de todos. En los pueblos pequeños de la España profunda, todavía se oye mucha gente quejarse de “forasteros que vienen para quitarnos las mujeres” o para “aprovecharse de nuestra fuente de agua”. Y cuando dicen “forasteros”, se refiere a gente que viene de un pueblo a solamente 30 km.

Pintadas en defensa de los "forasteros" en El Casar, Guadalajara.

Pintadas en defensa de los “forasteros” en El Casar, Guadalajara.

Entonces, si la xenofobia es parte de instinto humano, ¿cómo combatirlo?

La buena noticia es que aunque el sentimiento de “ellos vs nosotros” es imposible de eliminar, el criterio para clasificar quién es de los “otros” y quién es de los “nuestros” es altamente flexible y cambiante. En muchas ciudades donde se agrupan gente de distintos grupos étnicos, al principio, suelen mantenerse en comunidades separadas con una clara división psicológica. Pero con el tiempo que pasa, cuando miembros de cada comunidad empiezan a acostumbrarse con la presencia de otros, ya no les verán como tan “foráneos”. Y entre la generación que ha crecido juntos y entablado amistades, esta división ya se encuentra mucho más diluida.

Un ejemplo se refleja en la división generacional entre británicos sobre Brexit. La generación mayor de 60 años había crecido en una sociedad más homogénea y ve a cualquier persona con rasgos o acento extranjero como el “otro”. La generación menor de 30, sin embargo, se ha criado en una sociedad mucho más cosmopolita, donde muchos han ido al colegio con hijos de hindúes, paquistaníes, turcos, polacos, rumanos e italianos  y estudiado en universidades extranjeros. Para ellos, tener otro apellido, hablar otro idioma y tener piel oscura ya no es suficiente para clasificar a alguien como miembro de “otra tribu”.

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Nuestro ADN dice que desde la prehistoria, gente de poblaciones muy lejanas había cruzado caminos, apareado y fundado nuevas identidades mestizas. La ciudad de Roma fue fundada por dos grupos étnicos con distintas lenguas, tradiciones familiares y aspecto físico: latinos y etruscos, que forjaron una nuevo concepto de ciudadanía romana ignorando las raíces étnicas. En la historia reciente, países como Canadá, EEUU, Brasil, Argentina y Australia fueron construidos en su totalidad por inmigrantes cuyos orígenes se encontraban en los cinco continentes. La historia y la prehistoria están lleno de ejemplos que demuestran que tanto la xenofobia como la capacidad de colaborar con grupos ajenos forman parte del mismo instinto humano.

Composición étnica de Canadá

Composición étnica de Canadá

Pues en mi opinión, creo que la xenofobia se combate con los siguientes 3 principios:

Estar consciente de que todos padecemos esta tendencia

Clasificar el mundo entre “ellos” y “nosotros” es inevitable, pero al estar consciente de ello, podríamos evitar ejercer prejuicios de forma inconsciente. Por ejemplo, cuando produce un atentado terrorista y el culpable es de otra nacionalidad o grupo étnico, muchos tenemos la reacción impulsiva de juzgar culpable a todo el colectivo. Pero si tomamos un momento para reflexionar si nos estamos dejando llevar por nuestro instinto tribal, podrías frenarnos antes de convertirnos en personas intolerantes.

La pregunta que hay que hacer es: ¿quieres que te juzguen a ti de la manera que estás juzgando otros?

Establecer comunicación entre distintas culturas

A día de hoy, es cada vez común que pueblos con costumbres, creencias y valores muy distintos convivan en la misma ciudad, como la llegada masiva de refugiados del Oriente Medio y el Cuerno de África a los países escandinavos durante los últimos 20 años. Mucha tensión se ha surgido a raíz del trato entre hombre-mujer, ya que la equidad de sexos es una de los pilares fundamentales de la sociedad escandinava, mientras que en el Oriente Medio y el Cuerno de África, la mayoría de las culturas son profundamente patriarcales, muchas con una estricta separación de sexos.

En Noruega, ya están impartiendo clases a refugiados sirios, iraquíes y afganos sobre las normas de “tratar con mujeres”, enseñando a los refugiados el papel de la mujer en la sociedad escandinava y el código de conducta en la vida social mixta. Algunos dicen que esta medida estigmatiza a inmigrantes, pero yo la veo una excelente iniciativa. Porque me imagino si un día me tocara vivir en un país donde las costumbres son muy distintas, también me gustaría que me las enseñara antemano para no meter la pata.

Clase sobre las normas de género, Noruega

Clase sobre las normas de género, Noruega

Crear proyectos de colaboración entre gente de distintas nacionalidades y culturas

Cuanto más relaciones personales establecemos con gente de “otras tribus”, menos la vemos como gente de “otra tribu”. Para lograr este objetivo, la clave es crear espacios y actividades donde se dejen mezclar y colaborar gente de distintas procedencias, religiones y culturas. Durante los últimos años, las redes sociales han ayudado mucho a crear grupos de quedadas para gente que comparte intereses, aficiones y prácticas deportivas, que en ciudades cosmopolitas, tienden a reunir personas de diversos orígenes que en ámbitos familiares y laborales no se habrían conocido.

Tanto en el ámbito residencial y escolar, habrá que evitar la formación de guetos. En las universidades habrá que seguir fomentando el intercambio de estudiantes extranjeros y becas para hacer prácticas en empresas extranjeras. De hecho, una amiga me ha dicho que no le parece mal la idea de obligar a todos los jóvenes pasar un año trabajando en un proyecto voluntario de la ONU en un país extranjero, como antes realizaban el servicio militar. Este planteamiento puede parecer algo alejado a la realidad, pero no me parece mal, porque así ayudaría a cada uno adaptarse al mundo cada vez más globalizado y vivir en sus propias carnes la experiencia de ser “extranjero”.

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Fuentes:

http://www.huffingtonpost.com/michael-rosenblum/the-terrible-damage-that_b_10672508.html

https://news.vice.com/article/unauthorized-immigrants-paid-100-billion-into-social-security-over-last-decade

http://www.expansion.com/2011/05/04/economia/1304527911.html

http://stoprumores.com/

https://www.theguardian.com/uk-news/datablog/2015/nov/10/eu-migrants-on-benefits-separating-the-statistics-from-the-spin

http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/immigration/11255425/How-much-do-immigrants-really-claim-in-benefits.html

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2015/10/piojosos-europeos.html

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Los “baby boomers”: la generación de a eterna juventud

13 Dic

Una generación que ha aportado una importante influencia en la sociedad occidental durante las últimas décadas es la nacida entre los años 1945 y 1960 en EEUU, Reino Unido y Francia, conocida como los baby boomers. Se llama así porque al terminar la Segunda Guerra Mundial, muchos soldados regresaron a sus hogares, y reunidos con sus familias después una larga y dura guerra, tuvieron muchos hijos, causando un pico de natalidad.

Tasa de natalidad en EEUU y Reino Unido

Tasa de natalidad en EEUU y Reino Unido

En ambos lados del atlántico, los baby-boomers era la primera generación que creció en un entorno de paz y estabilidad social. La prosperidad económica de la posguerra permitía a los gobiernos adoptar un generoso programa de políticas sociales, que crió a una generación de niños bien-alimentados y libres de enfermedades. Era la primera generación en que ningún niño tuvo que dejar los estudios antes de los 14 para trabajar, casi todos sabían leer y escribir, y muchos hijos de obreros podían estudiar carreras universitarias.

A principio de los años 60, una sociedad con un alto porcentaje de población joven y con estudios empezó a notar los primeros efectos. Los jóvenes empezaron a cuestionar muchas normas de la vieja sociedad. Llegó la música Rock n Roll, los Beatles, los Rolling Stones y con ellos múltiples movimientos reivindicativos que provocaron una gran revolución social. Se inventó por primera vez una identidad “joven” con sus propios valores, normas y éticas, como símbolo de rebelión contra todo lo establecido.

En este artículo, me gustaría hacer un resumen de los grandes cambios sociales que provocaron la generación de baby-boomers durante la década de los 60.

Jimi Hendrix, un icono de los 60

Jimi Hendrix, un icono de los 60

La revolución de vestimenta

Una de las revoluciones más obvias que surgió en los 60 fue el cambio de vestimenta. Hasta principios de 60, todo el mundo, independiente de su ideología, se vestían de una forma muy parecida. Los hombres solían llevar camisa con cuello metida dentro de los pantalones, las mujeres con faldas largas. Al salir por la noche, casi todos los hombres tenían que llevar corbata y las mujeres tacones. Cualquiera que no cumplía con esas normas destacaba como un pulgar hinchado.

Pero a finales de los años 60, la mayoría de los jóvenes de ambos sexos se vestían con vaqueros, camisetas, jerséis, botas o playeras. Muchos hombres llevaban el pelo rapado, largo, o con 3 días de barba. Muchas chicas llevaban minifaldas o pantalones ceñidos. Surgieron varias tribus urbanas: moteros, teddy boys, hippies, mods y rockers…, cada una con su propio código de vestimenta.

Londres, 169

Londres, 1969

La revolución de género

En los años 60 surgió la segunda ola de feminismo, que cuestionaba los papeles tradicionales de género y animaba a las mujeres a llevar una vida independiente según su propio criterio. Más chicas que nunca estudiaron carreras para convertirse en médicos, abogados, científicas, profesoras de universidad, ingenieras…, profesiones tradicionalmente dominadas por hombres. A finales de los años 60 muchos países empezaron a cambiar el sistema educativo para abolir los colegios segregados por sexo, para que niños y niñas estudiasen las mismas asignaturas en las mismas aulas.

En la vida pública, las mujeres también empezaron a adoptar actitudes más asertivas, como fumar, beber alcohol, decir palabrotas o expresar abiertamente su deseo hacia un hombre.

Por primera vez, el papel de la mujer ya no se definía por madre y esposa de un hombre, sino un ser independiente con su propia identidad. La relación entre un hombre y una mujer tampoco se limitaba a la de marido-mujer, sino también podía ser la de novios, compañeros de trabajo, socios, amigos o solamente un rollo casual.

Chicas con actitud, 1965

Chicas con actitud, 1965

La revolución sexual

Estrechamente vinculado con la revolución de género llegó la revolución sexual. Por primera vez, los jóvenes empezaron a cuestionar por qué una pareja tuviera que estar casada para vivir juntos. Algunos llevaron a esta reivindicación más lejos para formar comunas de “amor libre” donde docenas de hombres y mujeres vivieron juntos y criaron hijos de forma comunal.

También se quitaron muchos tabúes de coqueteo sexual, con hombres y mujeres llamando la atención del sexo opuesto de forma más abierta. En la películas empezaron a mostrar escenas de desnudez y más tarde, de sexo explícito. En el mundo de pop y rock, muchos cantantes hicieron posturas sexualmente provocativas en el escenario, o cantar letras sexualmente muy sugestivas para reivindicar la libertad de expresión.

Festival de Woodstock, 1969

Festival de Woodstock, 1969

La revolución pacifista

El pacifismo como ideología surgió en los años 60 en EEUU, como respuesta a la Guerra de Vietnam. Aunque históricamente hubo varios disturbios contra el reclutamiento forzoso durante guerras sangrientas, en los años 60 muchos jóvenes se hicieron insumisos al servicio militar por una cuestión de principios: que el estado no tenía el derecho de obligar a sus ciudadanos a luchar en una guerra que ellos no habían declarado.

Muchos de los que evadieron la mili hicieron la opción alternativa: trabajo voluntario en el Peace Corp, de ir a los países de tercer mundo para colaborar con las ONGs a trabajar en proyectos de desarrollo. Por primera vez, se hizo popular la ideología de que todos los pueblos del mundo pudieran vivir en paz en condiciones de igualdad, y que todos los conflictos bélicos fueran causados por la codicia de los dirigentes contra los intereses del pueblo llamo.

Manifestación pacifista, EEUU

Manifestación pacifista, EEUU

El fin de la segregación racial en EEUU

En EEUU, aunque la esclavitud fue abolida en 1860, la segregación de blancos y negros duró hasta los años 1960. En los autobuses los negros tenían que ocupar los asientos más atrás y niños de razas distintas no podían ir al mismo colegio. Una de las revoluciones más importantes de los años 60 era la lucha de los derechos civiles, liderado por Martin Luther King y Malcolm X, que recibió un fuerte apoyo entre los jóvenes de la generación boomer de todos estratos sociales, cuyos militantes organizaron varias marchas multitudinarias a favor de la integración racial.

Por primera vez, negros estudiaron en las mismas universidades que blancos y ocuparon los mismos puestos de trabajo, aunque en realidad, la mayoría seguía viviendo en una situación de marginalidad en barrios segregados. Sin embargo, en 1970, la discriminación racial no sólo era ilegal, sino también universalmente repudiada por toda la sociedad. Hasta los racistas más reaccionarios no se atrevieron a expresar sus verdaderas opiniones en público.

A favor de la integración racial

A favor de la integración racial

Los boomers maduran…

La revolución de los años 60 logró construir una nueva sociedad en todo el mundo occidental. La gran mayoría de los valores que reivindicaban estaban relacionados con la libertad individual, la libertad sexual y la libertad de expresión.

En los 70 y 80, cuando los boomers maduraron, algunos abandonaron la rebelión juvenil para perseguir el éxito económico, convirtiéndose en los yuppis de los 80, otros progresaron a nuevos movimientos como el ecologismo, la lucha por la igualdad de homosexuales, el vegetarianismo o la tercera ola de feminismo.

Pero tanto en EEUU, Reino Unido como en Francia, la generación boomer goza de mejor salud y disfruta de una mejor situación económica que las generaciones tanto anteriores como posteriores. Puede ser un factor solamente de suerte: habían pasado su juventud en una época de fuerte crecimiento económica y una política social generosa, pero cuando llegaron las recesiones económicas de los 80 y 90, ya se encontraban en puestos de trabajos estables o habían montado negocios con una base de clientes consolidada, que no se veían tan afectados como la generación de sus hijos.

Ahora, ya a la edad de jubilación, muchos boomers aún niegan a ser viejos. Algunos no quieren jubilarse, otros practican deportes y se someten a cirugías estéticas para mantener la apariencia juvenil. En comparación con las generaciones anteriores, muchos boomers se mantienen al corriente a las nuevas tecnologías, manejando tablets, smartphones y abren cuentas en las redes sociales.

Quizás siglos después, los libros de historia recordarán a los boomers como la generación de la “eterna juventud”, como decía en la canción My Generation de The Who: “I prefer to die before I get old.”

The Who en 1965, conocido por su canción "My Generation"

The Who en 1965, conocido por su canción “My Generation”

La sociedad inglesa en los años 1970

30 Jun

Tuve una conversación con mis padres hace unas semanas de cómo ha cambiado Inglaterra durante los últimos décadas, y las diferencias han sido tan marcadas que he decidido escribir un post dedicado a ello.

A principio de los años 70, mis padres llegaron al Reino Unido como una joven pareja. En esa década, la sociedad británica ya había vivido importantes cambios en respecto a los años pos-guerra: los Beatles ya aparecieron y se separaron, los festivales de rock ya llenaban estadios, Inglaterra ya había ganado el mundial de fútbol en 1966, la revolución sexual ya estaba en pleno auge, la inmigración masiva de indios, paquistaníes y caribeños ya había empezado, ya se veían chicos con pelo largo, rapado o rastas, chicas con minifalda y vaqueros ceñidos por la calle de todos los barrios…, pero en otros aspectos, seguía siendo una sociedad bastante tradicional.

Los 70 era la época dorada de rock. Black Sabbath

Los 70 era la época dorada de rock. Black Sabbath

 Los trabajadores industriales, el “council housing” y la regulación económica

En 1970, el motor de la economía británica seguía siendo la industria de producción. Todo el norte y parte medio de Inglaterra, junto a la ciudad escocesa de Glasgow, era el centro industrial, lleno de fábricas y minas. La mayoría de los trabajadores industriales de base cobraban un salario modesto, pero con un puesto de empleo muy estable. Muchas familias ya llevaban varias generaciones trabajando en las mismas fábricas de acero, minas de carbón o astilleros y vivían en comunidades muy unidas donde todo el mundo se conocía.

Ilustración de ciudad industrial, por la artista Vicky Mount

Ilustración de ciudad industrial, por la artista Vicky Mount

El estado cuidaba del bienestar de los trabajadores alquilándoles viviendas de “protección oficial” a un precio asequible, conocido como council houses. En 1970, más o menos 1/3 de británicos vivían en casas alquiladas del estado. Aparte de aportar viviendas, el gobierno también ofrecía ayudas especiales para pensionistas, madres solteras, familias numerosas y hogares de bajo ingreso.

Sin embargo, muchos de los council houses eran pequeños y las familias eran más numerosas, así que muchos trabajadores, sobre todo los hombres, pasaban el mayor parte de su tiempo libre en los bares del barrio, porque era el único lugar donde tenía un sitio para sentarse.

Los sindicatos defendían los derechos de los trabajadores y tenían un peso importante político. Cuando convocaban una huelga, no había nadie que acudía al puesto de trabajo.

A mediados de los 70, cuando muchas industrias de producción ya no resultaban rentables, los sindicatos convocaron huelgas tras huelgas para evitar el despido. Cada semana sólo trabajaban 3 días y muchas casas se quedaron sin luz ni gas.

La circulación de dinero también estaba sujeta a un estricto control estatal. Cuando salías fuera del país, tenías que avisar a la hacienda la cantidad de libras que llevarías fuera.

Council housing, Leeds

Council housing, Leeds

El sistema educativo

Durante los años 70, la gran mayoría de los británicos dejaban los estudios a los 16 años, cuando acababan la educación obligatoria. Sólo una minoría, menos de 5%, estudiaba carreras. Sin embargo, la educación era totalmente gratis hasta la universidad. Entonces, ¿por qué tan poca gente estudiaba?

Los hijos de clase alta solían estudiar en centros privados, donde desde pequeño les preparaban para estudiar carreras universitarias, pero estos colegios eran tan caros que sólo 5% de la población podía pagarlos. Los hijos de familias de clase media y obrera iban a colegios públicos, donde al terminar la educación primaria, les sometía a un examen nacional, llamado 11+, para dividirlos en 2 grupos. Los 15% que sacaban las mejores notas estudiarían en colegios secundarios académicos, llamados grammar school; el resto de los alumnos estudiarían en colegios secundarios de oficios, llamados secondary modern. Sólo los alumnos de grammar school tenían la oportunidad de estudiar una carrera, porque en los secondary moderno ni siquiera les enseñaban ciencias, letras y matemáticas más allá del nivel básico. Así que a los 11 años, el futuro profesional de cada niño ya estaba decidido con un único examen.

Alumnas secundarias, 1972

Alumnas secundarias, 1972

Por supuesto, los niños que aprobaban solían venir de familias que daban importancia a los estudios académicos, que generalmente eran de clase media. La inmensa mayoría de obreros opinaban que si había trabajo en la fábrica, ¿por qué estudia una carrera?

Pero una vez que un joven conseguía una plaza en una universidad, el estado no sólo pagaba todos sus estudios, sino también sus gastos de vivir. Así que, la mayoría de los estudiantes universitarios ya estaban económicamente independientes de los padres.

La gran mayoría de aulas secundarias eran separadas por sexo. En universidades de élite como Cambridge y Oxford, los colleges también estaban divididos entre masculinos y femeninos. En 1970, en la universidad de Cambridge había 27 colleges masculinos, 3 femeninos y sólo uno mixto. Esta división institucional ya limitaba el número de alumnas a poco más de 10%.

Estudiantes de la universidad de Cambridge, 1977

Estudiantes de la universidad de Cambridge, 1977

La vida cotidiana

La típica familia inglesa de clase media llevaba una vida muy sencilla. Un típico día empezaba con un desayuno con cereales y una comida y cena que consistía de puré de patatas, guisantes, zanahoria, carne picada y salchichas que tenían más cereales que carne. Según mis padres, mucha gente sólo comía fruta una vez a la semana. Por eso, la mayoría de los ingleses de esa época eran muy delgados.

Para mucha gente, lo que le faltaba de calorías lo compensaba con cerveza. Muchos quioscos y tiendas de alimentación tenían un grifo desde donde uno podía echarse una pinta de cerveza de barril. No había mucho control de edad y muchos adolescentes de 14 años ya bebían pintas igual que sus padres.

Newcastle, 1972

Newcastle, 1972

Casi todas las tiendas cerraban a las 17:30 por la tarde y todo el día el domingo. Para una típica familia de clase media, ir al restaurante era un lujo sólo se permitía como mucho una vez al mes.

Mucha gente ya tenía coche pero como mucho uno por familia. Casi todos los que vivían a una distancia razonable de su trabajo se desplazaban en bici o andando.

Poquísima gente iba de vacaciones al extranjero. Lo típico que hacía era ir a una zona costera de Inglaterra, como Brighton o Southend, para pasar las vacaciones de verano. No era difícil encontrar a británicos que nunca habían salido de su país.

Amigas, 1978

Amigas, 1978

Los valores sociales

En la gran mayoría de familias, era el hombre que trabajaba y la mujer que cuidaba la casa y los niños. Aunque había algunas fábricas que contrataban sobre todo a mujeres, solían ser chicas antes de casarse. Las pocas parejas en que ambos trabajaban eran consideradas familias de “alto ingreso” que podían permitirse lujos especiales. En la vida pública, la mayoría de la gente que daba la cara eran hombres. Hasta en la televisión había pocas mujeres presentadoras. En la BBC sólo había una reportera en 1970: Angela Rippon.

La vida social también estaba muy dividida por sexo, sobre todo entre la clase obrera, donde los hombres socializaban con hombres y las mujeres con mujeres. Se veían poquísimos grupos de amigos mixtos, salvo se trataban de varias parejas.

La homosexualidad ya era legalizada en 1970, pero aún estaba muy mal visto. La mayoría de los gays no salían del armario y muchos se casaron y tuvieron hijos, aunque vivían su verdadera sexualidad a escondidas en lugares secretos de encuentro.

Angela Rippon, 1977

Angela Rippon, 1977

La inmigración y la multiculturalidad

En las décadas de los 60 y 70, el Reino Unido recibió 3 importantes oleadas de inmigración: de las antiguas colonias de Caribe, de India y Paquistán, y de las antiguas colonias de África (sobre todo la minoría india).

Los afro-caribeños se dispersaron en los barrios obreros, conviviendo con los ingleses nativos. Por la cercanía cultural, los jóvenes se integraron rápidamente en la sociedad obrera inglesa y gracias a su aportación, se fundaron nuevas tribus urbanas como los rudeboys, los mods y los skinheads.

Rude boys, 1977

Rude boys, 1977

La inmigración india y paquistaní, tanto desde Asia como África, asentaron más en barrios concentrados, formando comunidades propias. Debido a diferencias culturales más pronunciadas, su presencia en la sociedad británica no fue tan bien recibidas y en varias ciudades hubo oleadas de violencia racista conocida como Paki-bashing, es decir, “a la caza de paquistaníes”.

Sin embargo, como muchos inmigrantes indios poseían un nivel de estudios más alto, sus hijos rápidamente se convirtieron en los alumnos más destacados del colegio. Muchos ingleses también apreciaban la ética de trabajo de los indios, que eran los únicos que abrían sus tiendas por las noches y durante los fines de semanas.

ilustración del barrio londinense Brick Lane, por Danny Jones

ilustración del barrio londinense Brick Lane, por Danny Jones

Los cambios que vinieron después…

Desde mediados de los años 70 hasta los 80, vino una oleada de importantes cambios.

Primero, bajo la presión de los sindicatos, a partir de 1973, el sistema educativo ya no segregaba alumnos a partir de los 11 años ni por nivel académico ni por sexo, dándoles a todos la misma educación académica básica hasta los 16 años.

Después, en los 80 vino Thatcher, que cerró las industrias no-rentables, disolvió a los sindicatos y vendió los council houses a compradores privados. Algunos de los obreros se reciclaron de oficio y ascendieron a la clase media, otros se hundieron y se convirtieron en una clase marginal que vivía exclusivamente de las ayudas del estado. Se salvó quién podía, y el estrecho tejido social que unía las comunidades de clase obrera se rompió para siempre.

La venta de council housing

La venta de council housing

Durante los 90, la economía británica ya se había deshecho de su pasado de producción industrial y se ha re-orientado al sector tecnológico, financiero y de servicios. Cada vez más jóvenes estudiaban carreras, pero el gobierno ya no tenía recursos para pagar sus estudios. En los 90 quitaron las becas de gastos de vivir, en el año 2000 empezaron a hacerles pagar las matrículas. Muchos estudiantes, al terminar la carrera, se encontraron endeudados hasta el cuello.

Desde entonces, en la sociedad británica se ha producido una rápida americanización: cada vez más consumista, más individualista, más hedonista pero a la vez más libre, más dinámica, más diversa, más tolerante y más flexible.

Comparando la época actual con los años 70, yo diría que entonces, la sociedad era más proteccionista, más intervencionista pero a la vez más rígida, más clasista y con menos movilidad social, donde a cada uno le enseñaba desde pequeño su lugar en una sociedad fuertemente jerarquizada. Sin embargo, el estado no dejaba a nadie a su suerte, sino aseguraba que todo el mundo tenía un puesto de trabajo y una casa donde vivir.

Huelga de mineros, 1978

Huelga de mineros, 1978

El Islam en Europa

24 Ene

Durante los últimos años, entre el terrorismo y la inmigración, el Islam en Europa se ha convertido en un tema muy polémico. Casi todos los países europeos han registrado un aumento muy significativo en su población musulmana durante las últimas décadas, y, por tener costumbres y creencias bastante distanciadas de los valores modernos del Occidente, se ha convertido en la minoría más «visible».

Según encuestas recientes, la mayoría de los europeos sigue percibiendo el Islam como una religión foránea y todos los musulmanes son por defecto «extranjeros» que han «venido» a Europa. Con este artículo me gustaría resumir la historia y la actualidad de la comunidad musulmana en Europa.

Áreas de Europa con mayoría musulmana

Todas las áreas de Europa con mayoría musulmana están en el oriente

Los Balcanes y Rusia – un legado histórico

Las regiones con mayor porcentaje de musulmanes se sitúan en los Balcanes, gracias al legado del Imperio otomano que ocupó este territorio durante más de 400 años.

Los únicos países europeos de mayoría musulmana son Albania, Kosovo y Bosnia Herzegovina. Se estima que en Macedonia y Bulgaria, el 20% de la población es de religión musulmana. Aquellas comunidades descienden de habitantes autóctonos de origen eslavo, albanés, turco y tártaro que se habían convertido al Islam durante los siglos XVI y XVII.

Rusia es otro país donde la población musulmana supone la mayoría en ciertas zonas, como en el bajo Volga y en el norte del Cáucaso. De hecho, el Islam ha sido la religión dominante en los pueblos autóctonos ahí desde el siglo XIV, mucho antes que el imperio ruso les conquistara en el siglo XVIII. Pero a pesar de 200 años bajo un emperador cristiano y 70 años de comunismo, los habitantes siguen manteniendo su fe.

En general, tanto en Rusia como en los Balcanes, casi todas las comunidades musulmanas han convivido durante siglos con pueblos de otras confesiones y, en la actualidad, sus costumbres se asemejan más a las de sus vecinos europeos que a la de los musulmanes de Oriente Medio. Aunque celebran festividades islámicas, muchos consumen alcohol, pocas mujeres llevan velo, y, en los espacios cotidianos suele haber menos separación de sexos. Para ellos, el Islam es más bien parte de su herencia histórica que una norma que gobierna su vida cotidiana.

Los tártaros de Crimea son un pueblo musulmán nativo de Rusia-Ucrania

Los tártaros de Crimea son un pueblo musulmán nativo de Rusia-Ucrania

Europa Occidental – comunidades inmigrantes

En 2015, hay unos 19 millones de musulmanes en la Unión Europea, un 3,8% de la población total. La gran mayoría son sunitas con una minoría de chiitas. Los países con mayor porcentaje de población musulmana son Francia, Bélgica, Holanda, Reino Unido, Alemania y Suecia.
Los orígenes de las comunidades musulmanas en Europa occidental son muy distintos a los de Europa del este, porque la mayoría desciende de la inmigración posterior de los años 50 aunque, a día de hoy, llevan ya hasta 3 generaciones en Europa. Los principales países de origen son Turquía, Marruecos, Argelia, India, Pakistán, Bangladesh y los países balcánicos. Sus creencias, costumbres cotidianas y nivel de integración varían de país en país entre distintos grupos étnicos y niveles socioeconómicos.
Musulmanes británicos en Trafalgar Square, 2011

Musulmanes británicos en Trafalgar Square, 2011

 

Francia

La población musulmana de Francia asciende al 8% de la población total. La mayoría es de ascendencia magrebí,  y se concentra en las grandes ciudades como París y Marsella. Aunque ha habido comunidades de argelinos y marroquíes viviendo en Francia desde los años 20, la gran oleada llegó durante los años 50 y 60 debido a la descolonización del imperio francés en África y la búsqueda de mano de obra barata durante la posguerra. A partir de los años 70, llegaron más oleadas inmigrantes desde Turquía, Senegal, Mali y Costa de Marfil.

El grado de religiosidad entre musulmanes en Francia varía de individuo a individuo, comunidad a comunidad. Entre la generación inmigrante la mayoría tiene valores conservadores, pero entre la generación nacida en Francia algunos se declaran no-practicantes mientras otros se han convertido en religiosos radicales. Pero, en general, la integración de musulmanes en la sociedad francesa ha tardado más que la de otros inmigrantes. Muchos de la tercera generación aún viven en barrios humildes aislados en la periferia de las grandes ciudades, estudian en colegios segregados, y sufren una tasa de fracaso escolar más alta que la media. Hasta los que tienen estudios sufren una tasa de paro del doble de la de sus compatriotas con nombres y apellidos franceses.

La guerra de independencia de Argelia cobroo maas de un millón de vidas

La guerra de independencia de Argelia

 

Algunos atribuyen esta desigualdad a la diferencia cultural entre la sociedad magrebí y la Francia laica, otros al pasado colonial y las barbaridades cometidas durante la sangrienta guerra de independencia de Argelia, que plantaron las semillas de odio entre franceses y musulmanes africanos. Los conflictos en la convivencia cotidiana han sido explotados por el partido ultraderechista FN para sacar millones de votos con sus discursos populistas, retratando a la comunidad musulmana como una amenaza a la identidad francesa.

Sin embargo, Francia también es el país europeo con más ciudadanos de origen musulmán ocupando altos puestos políticos, trabajando como funcionarios, sirviendo en las fuerzas de seguridad y como personajes conocidos de la cultura popular. Durante los últimos 10 años también ha aumentado de forma notable la tasa de parejas mixtas entre franceses de origen magrebí y europeos. Los optimistas opinan que los franceses de ascendencia magrebí acabarán siguiendo el mismo camino de integración que los inmigrantes italianos, españoles y vietnamitas, solo que tardarán un par de generaciones más.

Najat Vallaud-Belkacem, nacida en Marruecos, es la ministra de educación francesa.

Najat Vallaud-Belkacem, nacida en Marruecos, es la ministra de educación francesa.

Reino Unido

El 5% de la población británica es de religión musulmana. La comunidad tiene diversos orígenes, pero el mayor contingente procede de Asia del Sur: Pakistán, Bangladesh e India. También existen minorías árabes, iraníes y, durante los últimos años, refugiados de Somalia y Afganistán.

La gran oleada de inmigración pakistaní y musulmanes indios tuvo lugar durante los años 50 y 60, después de la partición de India y Pakistán. Los bengalíes llegaron más tarde durante los años 70. En el lenguaje cotidiano, se les suelen referir como «musulmanes asiáticos».

En comparación con la inmigración hindú, los inmigrantes pakistaníes y bengalíes poseían un nivel de estudios mucho menor y muchos procedían de zonas rurales. La mayoría trabajaba en las fabricas textiles y en el sector del automóvil, concentrándose en ciudades como Birmingham, Leicester, Bradford y Londres. Después de la desindustrialización a finales de los años 70, muchos se quedaron en el paro y hasta el día de hoy, los «musulmanes asiáticos» siguen sufriendo una tasa de pobreza más del doble de la media nacional. Sin embargo, las nuevas generaciones están haciendo importantes avances, especialmente en el campo de la educación, ya que la tasa de universitarios entre jóvenes británicos de ascendencia paquistaní ya es ligeramente superior a la media nacional.

Debido a que Pakistán y Bangladesh son sociedades profundamente conservadoras, los mismos valores también se trasmiten en las comunidades de «musulmanes asiáticos» en el Reino Unido. Hasta las generaciones más jóvenes se declaran «creyentes y practicantes» que observan las normas del Corán en su conducta cotidiana, aunque pocas mujeres llevan el velo. Un gran porcentaje de matrimonios son concertados por los padres, aunque no necesariamente de modo forzoso.

Durante los últimos años, ha ganado mucha popularidad la literatura y el cine, ambientado en la comunidad musulmana de Inglaterra, como las novelas de Monica Ali y Hanif Kureishi y películas como “Oriente es Oriente”, películas que tratan del tema del conflicto intergeneracional entre los padres inmigrantes y los hijos criados en la sociedad británica.

Los protagonistas de "Oriente es Oriente" son una familia paquistaní en Inglaterra

Los protagonistas de “Oriente es Oriente” son una familia paquistaní en Inglaterra

Alemania

El 6% de la población de Alemania se declaran musulmán y la gran mayoría (63%) traza sus orígenes familiares a Turquía, con minorías procedentes de Pakistán, Irán y la antigua Yugoslavia. Muchos turcos llegaron a Alemania durante los años 60 para trabajar en las fábricas junto a miles de inmigrantes españoles, italianos y griegos. La idea inicial era que su estancia en Turquía fuera solamente temporal, pero muchos acabaron quedándose y trajeron a sus familiares. En la actualidad, hay entre 1 y 2 millones de alemanes de ascendencia turca, junto a 1,5 millones de ciudadanos turcos residentes en Alemania.

Durante los años 60 y 70, Alemania hizo poco para integrar a la comunidad turca cuya presencia era solo considerada temporal, así que permitía la formación de comunidades cerradas en muchas ciudades y pueblos. Hasta finales de los 90, la mayoría de los hijos de inmigrantes turcos nacidos en Alemania aun carecían de ciudadanía alemana y vivían en barrios aislados con poca interacción con el resto de la sociedad alemana, muchos hasta hablaban alemán con un fuerte acento turco.

Durante los últimos 15 años, la segunda y tercera generación ha mostrado un grado de integración mucho más avanzado, donde cineastas, cantantes, escritores y deportistas de ascendencia turca han llegado a la fama internacional. Pero en general, la comunidad turca, o la musulmana en general, sigue siendo un colectivo muy estigmatizado en la sociedad alemana.

Barrio turco, Berlin

Barrio turco, Berlin

Los países bajos

La comunidad musulmana de Bélgica y Holanda desciende principalmente de la inmigración marroquí y turca durante los años 60 y 70 del siglo pasado. Aunque constituye solamente un 6% de la población de cada país, se concentra en grandes ciudades como Rotterdam y Bruselas, donde llega a formar el 25% de la población. En general, tanto los inmigrantes como sus descendientes son practicantes de Islam y viven en barrios segregados. La segunda y tercera generación ya tiene una activa participación política con varios miembros ocupando puestos de ministros y alcaldías.

Suecia

El mayor contingente de musulmanes llegó a Suecia en los años 80 como refugiados desde Irán e Iraq. Durante los últimos años, han llegado nuevas oleadas de refugiados huyendo de las guerras civiles en Irak y Siria. A día de hoy, un 5% de Suecos son de origen musulmán, pero solo la mitad se declara como «practicantes». El resto se identifica con la religión por herencia familiar.

La mayoría de la población iraní constaba de gente de clase media con costumbres laicas. Sus descendientes, en su gran parte, tienen estudios superiores y se encuentran totalmente integrados en la sociedad sueca y ocupan profesiones cualificadas.

Los iraquíes llegaron en varias oleadas, desde la guerra Irán-Iraq durante los años 80 hasta la ultima Guerra del Golfo después de 2003. Constaban gentes de varios grupos étnicos (árabes, kurdos), afiliaciones religiosas (sunitas, chiitas) y grados de religiosidad.

La gran oleada de refugiados que llegaron desde Siria e Iraq durante los últimos 10 años ha levantado preocupaciones entre muchos suecos, que cuestionan la capacidad de su sociedad de integrar a tantos musulmanes. La mayoría ha sido alojado en barrios periféricos algo aislado del resto de la sociedad. Pero aún es pronto para hablar del éxito o fracaso de su integración.

Refugiadas sirias en Suecia

Refugiados sirios en Suecia

 

Integración y convivencia

En general, los musulmanes procedentes de grandes ciudades de países con una arraigada tradición laica, como Irán, Turquía y Túnez, no suelen tener muchos problemas a la hora de integrarse en la sociedad europea. Eso también se aplica a la mayoría de los musulmanes alevíes (una rama de chiismo al que pertenece el 20% de la población de Turquía), que tiene una interpretación más liberal de la religión y que reivindica la igualdad de sexos y el respeto hacia otras creencias.

Pero, en el otro extremo, muchos de los inmigrantes musulmanes procedentes de las sociedades conservadoras de Pakistán, Oriente Medio y el Magreb viven en comunidades aisladas donde practican costumbres que chocan con las normas europeas, como el uso del hiyab de las mujeres, la estricta separación de de los sexos en la vida cotidiana, la negación de que sus hijas practiquen deporte en el colegio, el matrimonio concertado, el rechazo a la homosexualidad y la creencia de Dios como la única y absoluta verdad. Eso, combinado con el auge de islamismo radical en los paises musulmanes, ha convertido a toda la comunidad musulmana en el chivo expiatorio de los políticos populistas.

La percepción del porcentaje de musulmanes suele ser mucho mayor que las cifras reales. Por ejemplo, en España la población musulmana apenas llega al 2% de la población, pero la percepción popular es del 16%, o sea, 8 veces mayor.

Poblacion musulmana en Europa: percepción vs realidad

Poblacion musulmana en Europa: percepción vs realidad

 

En muchos países, los problemas de integración de la comunidad musulmana no se debe exclusivamente a la causa religiosa, sino a la socio-económica, ya que muchos pertenecen a la clase marginal que vive en las barriadas marginales, estudia en colegios con pocos recursos, tiene pocas salidas profesionales y encuentra discriminación a la hora de buscar empleo. Su fisionomía, nombre y apellidos los identifican como «extranjeros perpetuos» aunque hayan nacido en el país. Por ejemplo, las revueltas en las barriadas de París en 2005: muchos periódicos lo habían denominado como una «revuelta de inmigrantes», cuando en realidad, solo el 7% de los detenidos había nacido en otro país. La gran mayoría eran ciudadanos franceses nacidos en Francia.

Disturbios parisinos, 2005

Disturbios parisinos, 2005

 

Islamismo y terrorismo

Debido al hecho de que los terroristas, que pusieron bombas en el metro de Londres en 2005 y los hermanos Kouachi que cometieron la masacre en Charlie Hebdo en Paris en 2015, eran ciudadanos de nacimiento británico y francés, los medios nos han alimentado con la idea de que las nuevas generaciones de musulmanes nacidos en Europa se están volviendo cada vez más radicales. Nadie duda de que algunos musulmanes nacidos en Europa se hayan unido al movimiento yihadista, ¿pero esta generalización se puede aplicar a toda la comunidad musulmana?

Entre los 19 millones de musulmanes residentes en la Unión Europea, menos de 1000 han sido detenidos por delitos de terrorismo desde 2001 y unos 3000 se han unido a las filas del Estado Islámico en Siria e Iraq. Según una encuesta realizada en 2006, la inmensa mayoría de musulmanes britanicos y franceses se consideran «musulmanes» antes de «europeos», pero a la vez sienten fuertemente identificados con el estado-nación donde residen, y, en caso de los británicos, más «patrióticos» que el ciudadano medio. Muchos tienen valores conservadores acerca de temas familiares y relaciones sexuales, pero tolerantes con los que no comparten su modo de vida. Después de los atentados de 2011 en EEUU, 2004 en Madrid, 2005 en Londres y 2015 en París, los musulmanes de toda Europa han mostrado su rechazo a las masacres cometidas en nombre de su religión, igual que hacia las atrocidades que está cometiendo el estado islámico ISIL en Iraq.

Musulmanes británicos contra el estado islámico ISIL

Musulmanes británicos contra el estado islámico ISIL

 

¿Es el Islam compatible con la sociedad occidental?

En mi opinión, creo que igual con el cristianismo, judaísmo y budismo, todo depende de la forma en que practica la religión; mientras que respetan los valores fundamentales como la igualdad de sexos, el derecho de las minorías y la libertad sexual de hombres y mujeres, pues sí que es compatible, pero de otros modos, no. Por eso, creo que a la mayor parte de la comunidad musulmana en Europa todavía le queda bastante camino que recorrer en la cuestión de integración.

Jóvenes en Estambul: hay muchas maneras de ser musulman

Jóvenes en Estambul: hay muchas maneras de ser musulman

Significado coloquial de la palabra “inmigrante”, por países

15 Ene

Me he dado cuenta de que muchas palabras tienen un significado distinto en la definición oficial de la RAE y en el vocabulario cotidiano o incluso periodístico y una de ellas es «inmigrante».

Según la definición oficial, «migrante» se refiere a cualquier persona que se desplaza de una región geográfica a otra para vivir y trabajar, sea de forma permanente o durante un periodo temporal. Se puede referir tanto a gente que se desplaza de un país a otro como dentro del mismo país, de una zona a otra.

Estrictamente hablando, tanto un senegalés que se desplaza a Francia, un asturiano que se desplaza a Madrid, un inglés que se desplaza a Pekín, un japonés que se desplaza a Corea o un californiano que se desplaza a Nueva York puede clasificarse como «migrante», independientemente de su puesto de trabajo o nivel económico.

Sin embargo, en la lengua cotidiana, todos sabemos que la palabra «inmigrante» no describe todos aquellos fenómenos sino solamente a algunos y, normalmente, está cargada de connotaciones negativas que va asociada a la pobreza, la marginalidad y la falta de integración social.

Inmigrantes en estatus, pero estadounidenses de corazón.

Inmigrantes en estatus, pero estadounidenses de corazón.

 

En el Reino Unido, «inmigrante» = extranjero de origen no-anglófono

El Reino Unido es un país cosmopolita, donde ciudades como Londres, Edimburgo o Birmingham son urbes que atraen a miles de trabajadores, empresarios y estudiantes de otros países así como a británicos de otras regiones. Durante los últimos años, la inmigración se ha convertido en un tema político muy candente con partidos populistas, como el UKIP, que han sacado millones de votos con su discurso contra la inmigración. Sin embargo, no todos los extranjeros residentes en el Reino Unido son considerados como tal.

Según percepción popular, los trabajadores procedentes de India, Pakistán, Rumanía, Polonia, Bulgaria, Grecia y España son «inmigrantes»; los de Japón, Francia, Alemania y Escandinavia pueden o no dependiendo del contexto, pero los cientos de miles de australianos, neozelandeses, norteamericanos y sudafricanos de ascendencia británica y que muchas veces hasta carecen de permiso de residencia, son raras veces percibidos como tal.

De hecho, durante décadas, millones de australianos se han desplazado a trabajar durante algunos años al Reino Unido, igual que los británicos a Australia, pero pocas veces se han oído quejas de que esa gente «les quite trabajo» a los británicos. Ahora bien, con un millón de ciudadanos de la Unión Europea con pleno derecho a vivir y trabajar en el Reino Unido, mucha gente ya habla del «hundimiento del país».

Ahí se nota que el sentimiento popular británico está todavía más vinculado a la «Commonwealth» que a la Unión Europea, en la que personas procedentes de países anglófonos de ascendencia británica son considerados menos «extranjeros» y con más derechos a vivir y trabajar en el Reino Unido, aunque legalmente no sea así.

Carnaval en Londres. ¿Quiénes son nacionales y quiénes son "inmigrantes"?

Carnaval en Londres. ¿Quiénes son nacionales y quiénes son “inmigrantes”?

 

En España, «inmigrante» = extranjero de país pobre

En España, se escucha que la inmigración es un fenómeno muy reciente que surgió a partir de finales de los años 90. ¡Es una gran mentira!

Si clasificamos cualquier persona nacida en el extranjero residente en España como «inmigrante», la inmigración habría empezado ya en los años 70 cuando docenas de miles de británicos y alemanes se instalaron en las costas para vivir de su pensión de jubilación o montar negocios de hostelería para sus compatriotas que venían de turismo. Esos, sin embargo, no son considerados «inmigrantes».

Cuando la gente habla de <<inmigración>>, suele referirse a los marroquíes, rumanos y latinoamericanos que llegaron a partir de finales de los 90 para trabajar en la construcción, la hostelería y el cuidado de los ancianos, o los africanos subsaharianos que llegan en patera o saltan la valla de Melilla.

La clave, en mi opinión, está en el nivel económico del país al que vienen los extranjeros. Los de países pobres son «inmigrantes», los de países ricos son «extranjeros» o «expatriados».

Según me cuentan varias personas, la palabra inmigrante se utilizaba en la España de los años 50 y 60 hasta para describir a los españoles de las provincias que se desplazaban a Madrid, Barcelona y Bilbao en busca de trabajo. ¿Por qué? Porque eran pobres y se concentraban en los guetos de andaluces, manchegos, extremeños o gallegos en la periferia de las grandes ciudades, donde intentaban recrear las costumbres de sus pueblos en la ciudad.

En la cola de la comisaría para conseguir papeles

En la cola de la comisaría para conseguir papeles

 

En Francia, Bélgica y Holanda, «inmigrante» = musulmán del gueto

Recuerdo que una vez hablé con un francés sobre el tema de la movilidad social. Él me contó que en Francia hay muchos «inmigrantes» que trabajan en el sector de la informática. Cuando oí esta frase, la primera impresión que tuve es que el sector tecnológico en Francia contrata a mucha gente que viene del extranjero: británicos, españoles, norteamericanos, chinos, indios, filipinos, colombianos… Luego me di cuenta de que se refería a otra cosa: que hay muchos franceses de origen magrebí y africano trabajando en informática.

Así me di cuenta de que en Francia hay mucha gente que utiliza la palabra «inmigrante» como sinónimo de «musulmán francés», sobre todo si es un musulmán pobre que vive en un banlieue (suburbio). Es cierto que durante las décadas de los 60 a los 80 la gran mayoría de inmigrantes eran de países musulmanes pero, en la Francia actual, no todos los inmigrantes son musulmanes, tampoco todos los musulmanes son inmigrantes. Estrictamente hablando, los descendientes de los argelinos, marroquíes, senegaleses y costamarfileños nacidos en Francia ya son ciudadanos franceses tan nativos como Juana de Arco, pero se les sigue percibiendo como «inmigrantes» porque muchos aún viven en las comunidades de inmigrantes fundadas por sus padres y abuelos.

Marjane Satrapi, autora de "Persepolis", no es lo que la gente percibe como "Inmigrante"

Marjane Satrapi, autora de “Persepolis”, no es lo que la gente percibe como “Inmigrante”

Los musulmanes de clase media, sin embargo, escapan de esta categorización. Un buen ejemplo son los iraníes que huyeron a Francia después de la revolución islámica en 1979. Como la mayoría es gente que posee un alto nivel académico con costumbres laicas, pocos los perciben como «inmigrantes» y aún menos a sus descendientes.

Durante el último siglo, Francia también ha recibido millones de trabajadores extranjeros procedentes de Italia, Portugal, España, Grecia, Vietnam y otros países de Europa y Asia Oriental. Al principio ellos también vivían en guetos y realizaban trabajos mal pagados, pero sus descendientes están generalmente bastante integrados en la sociedad francesa. A día de hoy, cuando hablan de la «inmigración», no suelen referirse a ellos y cuando alguno gana un premio nobel o es elegida alcaldesa de París  pocos medios mencionan su origen nacional o el origen nacional de sus padres.

Anne Hidalgo, alcadesa de Paris

Anne Hidalgo, alcaldesa de Paris

 

En Pekín y Shanghái, «inmigrante» = chino (pobre) de provincias

Durante los últimos 30 años, China ha experimentado un gran movimiento de población, en concreto desde que la economía del país pasó de una basada en la agricultura a una basada en la producción industrial. Cientos de millones de campesinos se desplazaron de los pueblos del interior hacia las grandes ciudades de la costa para trabajar en las cadenas de montaje de las fábricas. Y  la tendencia continúa.

Por proceder de entornos sociales muy contrastados, la convivencia de los recién llegados del campo y los «urbanitas» no siempre es fácil. Muchos inmigrantes rurales se concentran en la periferia de las grandes ciudades,  a veces levantando barrios «improvisados» con infraviviendas sin agua corriente o servicios sanitarios, otras veces alquilando apartamentos antiguos en las que conviven varias familias en un solo cuarto. En general, viven en comunidades muy segregadas y realizan trabajos que nadie desea. Jamás se mezclan con los autóctonos de la ciudad.

Flujos migratorios en China

Flujos migratorios en China

Para empeorar la situación, China no es un país en el que sus ciudadanos tienen derecho a la libre circulación: cada uno tiene asignado su “hukou” (provincia de origen) y sólo tiene derecho de vivir y trabajar ahí. Para mudarse a otra provincia, tiene que solicitar un cambo de “hukou”, que involucra un proceso burocrático muy complejo. Así que, legalmente, un gran porcentaje de «inmigrantes» internos de China no tiene papeles y trabaja de forma ilegal en su propio país.

Es bastante común oír a la gente nativa de Shanghái, Pekín y otras grandes ciudades quejarse de que los inmigrantes «les quiten el trabajo», «se queden con todos los beneficios sociales», «aumenten la delincuencia», «arruinen el barrio», «rebajen la calidad de vida», «ensucien la calle»o que no quieran que sus hijos vayan a cierto colegio porque está lleno de «inmigrantes». No se refiere a nadie que viene del extranjero, sino a los propios chinos que proceden de entornos rurales o ciudades provincianas.

Inmigrantes en una estación ferrocarril

Inmigrantes en una estación ferrocarril

 

En Suiza y Alemania, «inmigrante» = residente sin nacionalidad

En Suiza y Alemania, para conseguir la nacionalidad, uno tiene que tener un padre que sea de esta nacionalidad, si no, no eres un ciudadano del país aunque hayas nacido ahí.

Este es el caso de los cientos de miles de «turcos» que viven en Alemania. Les llaman «inmigrantes» porque carecen de nacionalidad, pero muchos han nacido ahí y no han «emigrado» en su vida a ningún sitio.

En Suiza, se oye decir, que el 20% de su población es «inmigrante». Se refieren, sobre todo, a las personas de los países balcánicos, España, Italia y Turquía. La realidad es que el porcentaje de gente venida de fuera asciende solamente a un 10% ya que el otro 10% ha nacido en Suiza.

Muchos turcos en Alemania nacieron ahí

Muchos turcos en Alemania nacieron ahí

 

En Norteamérica, el uso de la palabra es más o menos correcto

En EEUU y Canadá el uso coloquial de la palabra «inmigrante» suele ser correcto. Se refiere a las personas que han venido a vivir desde otros países. Tanto un alemán, un mexicano como un congoleño que se desplaza para vivir en EEUU son considerados «inmigrantes», pero sus hijos nacidos ahí ya no.

Eso se debe a una parte porque son países hechos por inmigración, y países donde reconocen su multiculturalidad. Ahí no suelen llamar «inmigrante» a los hijos de extranjeros, sino un «americano étnico», por ejemplo: italo-americano, chino-americano, mexicano-americano, irlandés-americano etc.

EEUU es una nación de inmigrantes.

EEUU es una nación de inmigrantes.

 

La diferencia entre «refugiado» e «inmigrante»

En algunos países se distinguen entre «refugiado» e «inmigrante», en otros países no, entre ellos, España.

Oficialmente, un «refugiado» es alguien que huye de una guerra, desastre natural o persecución política a otro país, un «migrante» es alguien que se desplaza a otro país o región por su propia voluntad, normalmente por motivos económicos. ¿Cuál es la diferencia? Un refugiado no tiene la opción de volver a su país de origen porque si lo hace, lo pueden matar o encarcelar. Un inmigrante sí que tiene esta opción.

Muchas veces, cuando escucho en el telediario sobre los «inmigrantes» que naufragan en el mediterráneo en un intento por llegar a Europa pienso: ¿cuántos realmente son «inmigrantes» y cuántos son «refugiados»?

Refugiados de Siria

Refugiados de Siria

 

Estadísticas reales

Aquí presento algunas estadísticas tomadas por Naciones Unidas en el año 2013:

  • En el año 2013 había 232 millones de inmigrantes en el mundo, un 3.2% de la población mundial, un ligero aumento de 2.9% en el año 1990.
  • De 1990 a 2013, el número de inmigrantes en los países desarrollados ha aumentado un 65%, y en el de los países en desarrollo ha aumentado un 34%.
  • El número de inmigrantes que se desplazan de un país pobre a un país rico casi iguala al número que se desplazan de un país pobre a otro país pobre
  • La mitad de los inmigrantes del mundo residen en 10 países: EEUU, Rusia, Alemania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Reino Unido, Francia, Canadá, Australia y España.
  • Casi 30% de los inmigrantes en países desarrollados son trabajadores cualificados y 20% de ellos originarios de India, China y Filipinas.

Estas estadísticas, por supuesto, clasifican como «inmigrante». a las personas nacidas en un país que residen en otro. Lo que no incluyen son los millones de chinos rurales que se desplazan a la ciudad, los españoles, italianos y turcos nacidos en Suiza, ni los hijos de magrebíes y africanos que residen en los banlieues de Francia.

Desde luego, la palabra «inmigrante», en casi todos los países, siempre se refiere a personas de bajo estatus económico con una fisionomía, cultura o religión distinta a la mayoría, da igual donde hayan nacido o la nacionalidad que tengan.

Las mayores rutas migratorias, 2005-2010

Las mayores rutas migratorias, 2005-2010

El multiculturalismo, la integración y la asimilación

4 Sep

Durante toda la historia, poblaciones humanas con distintas culturas, lenguas, fisonomías, costumbres y religiones se han encontrado, convivido y mezclado, bien porque unos emigraron al territorio de otros, o porque todos cayeron bajo el gobierno de un mismo estado. Normalmente, cuando varios grupos étnicos conviven juntos durante un tiempo, puedan suceder 3 fenómenos: el multiculturalismo, la integración y la asimilación.

 

El multiculturalismo

Se refiere a una situación en que varios grupos étnicos conviven en la misma ciudad o región, pero cada uno mantiene su propio sentido de identidad: habla su propia lengua, practica su propia religión y vive sus propias costumbres. En los casos más extremos, miembros de cada grupo se casan entre ellos, viven en barrios segregados y los niños atienden a colegios solamente con los de la propia etnia. La relación entre miembros de distintos grupos étnicos normalmente se reduce a transacciones comerciales, laborales o políticas, y poco más.

Quizás un clásico ejemplo de este modelo era la capital Estambul bajo el Imperio Otomano. Era una metrópolis donde convivían comunidades griegas, turcas, armenias, italianas, búlgaras, judías y de todas las nacionalidades del imperio, pero cada uno en su propio espacio.

Estambul durante la época otomana era una ciudad de mil culturas

Estambul durante la época otomana era una ciudad de mil culturas

 

La integración

Se refiere a una situación donde varios grupos étnicos conviven en la misma ciudad y mantienen sus propias costumbres, pero se mezclan, se interactúan, y todos sienten formar parte de una identidad común que engloba a todos.

Quizás el ejemplo más cercano es el Toronto actual, donde las poblaciones descendientes de italianos, chinos, iraníes, portugueses, polacos, jamaicanos, indios, españoles siguen hablando sus idiomas y practicando sus costumbres en el espacio privado, pero todos conviven como parte de la misma sociedad, con un alto porcentaje de matrimonios mixtos.

Otro ejemplo menos conocido es la ciudad de Kazan en Rusia, donde conviven 2 etnias: los rusos y los tártaros. A pesar de que la primera es de origen europeo, lengua eslava y herencia cristiana y la segunda es de origen centroasiático, lengua turca y herencia musulmana, los 2 grupo conviven de forma pacífica, donde un tercio de los matrimonios son mixtos, y muchos nativos de Kazan son bilingues y sienten miembros de ambas comunidades.

Kensington Market, Toronto, un barrio de herencia italiana, portuguesa y judía

Kensington Market, Toronto, un barrio de herencia italiana, portuguesa y judía

 

La asimilación

Se puede definir como el polo opuesto al “multiculturalismo”, donde miembros de un grupo étnico adopta 100% la identidad del otro, que dejan de hablar su propio idioma, comer su gastronomía, vivir sus costumbres o practicar su religión… para adoptar todos los del otro, hasta un punto de que ya no se considera un grupo distinto.

El caso histórico más conocido es la “romanización”. Un par de siglos después de que los romanos colonizaron Hispania, los pueblos nativos de la meseta y la costa mediterránea habían perdido casi la totalidad de su lengua y sentido de identidad como íberos o celtíberos, para adoptar la lengua, los valores y el modo de vida de los romanos, hasta identificarse como romanos.

Un ejemplo contemporáneo puede ser la sociedad brasileña. A pesar de que la población desciende de diversos orígenes: portugués, africano, italiano, alemán, japonés, a día de hoy, pocos de los descendientes siguen manteniendo la identidad cultural de los antepasados, sino todos se han fundido en el caldo de mestizaje que define la identidad “brasileña”.

Los brasileños vienen de todas procedencias y colores, pero culturalmente, es una sociedad relativamente homogenea

Los brasileños vienen de todas procedencias y colores, pero culturalmente, es una sociedad relativamente homogenea

 

¿Todo es una cuestión de tiempo?

Hay antropólogos y sociológicos que opinan que la diferencia entre el multiculturalismo, integración y asimilación es meramente una cuestión de tiempo en que los distintos grupos étnicos van conviviendo.

Normalmente, cuando 2 o más grupos se encuentran, en la primera generación es muy raro que se mezclen enseguida, sino que miembros de cada grupo suelen mantenerse con los suyos porque se sienten más cómodos, protegidos y aceptados, conforme con el modelo de “multiculturalismo”.

Cuando pasa el tiempo, quizás en la segunda y tercera generación, los miembros de cada grupo empezarán a mezclarse y adoptar una identidad común, así llegando a la “integración”. Pero cuando pasa más tiempo, algunos grupos, normalmente las minorías, acabarán perdiendo todas sus costumbres para adoptar las de otro, normalmente el grupo mayoritario (o el económicamente dominante), llegando a la “asimilación”.

Un buen ejemplo es la sociedad argentina. A principios de siglo XX, la ciudad de Buenos Aires recibió una gran oleada de inmigrantes españoles, italianos, libaneses, polacos y otras nacionalidades. Al principio, todos vivían en su propio gueto evitando cualquier contacto con los otros. 3 generaciones después, todos los descendientes sienten “argentinos”, y los nietos de andaluces y napolitanos ya han perdido casi toda la referencia cultural de sus raíces mediterráneas.

El barrio de "La Boca" en Buenos Aires era un gueto de inmigrantes italianos

El barrio de “La Boca” en Buenos Aires era un gueto de inmigrantes italianos

Sin embargo, también hay casos en que distintos grupos han convivido durante siglos pero siguen manteniéndose separados. Ejemplos incluyen a los gitanos en la mayoría de las sociedades europeas, la división entre blancos y negros en EEUU, y las comunidades chinas e indias en Malasia e Indonesia.

Normalmente, eso sucede cuando:

• Uno de los grupos tiene una tradición muy fuerte de endogamia (caso de los gitanos)
• Existe, o existía durante mucho tiempo una segregación institucional (la esclavitud y apartheid en EEUU)
• La diferencia religiosa (en caso de Malasia e Indonesia, la religión musulmana de los malayos actúa como una barrera a los chinos e indios)

En Malasia, la comunidad china sigue manteniendo una identidad bastante independiente de los malayos musulmanes

En Malasia, la comunidad china sigue manteniendo una identidad bastante independiente de los malayos musulmanes

 

Factores que influencia el ritmo de asimilación

En general, entre grupos con rasgos culturales y nivel económico más parecido, la asimilación ocurre más rápido.

En el Reino Unido, las oleadas de migraciones más importantes después de la Segunda Guerra Mundial procedían del Caribe, India y Pakistán.

A día de hoy, los descendientes de inmigrantes caribeños ya se encuentran en vías de asimilación total en la sociedad angolsajona, sobre todo entre la clase obrera. Más de la mitad de los matrimonios son mixtos y los hijos mulatos no sólo suelen identifcarse como británicos, sino como ingleses.

Los indios, sin embargo, se han mantenido más a parte en sus propias comunidades. La mayoría de los descendientes tienen estudios superiores y ocupan puestos profesionales cualificados, pero siguen manteniendo su identidad cultural como indios, con muy pocos casos de matrimonios mixtos. Se puede decir que están totalmente integrados, pero no asimilados.

La comunidad caribeña en el Reino Unido es la más asimilada a la cultura inglesa, como los miembros del grupo "Massive Attack"

La comunidad caribeña en el Reino Unido es la más asimilada a la cultura inglesa, como los miembros del grupo “Massive Attack”

 

¿Un nuevo modo de asimilación a nivel mundial?

En la época actual, debido a Internet y la cultura popular, se están ocurriendo un fenómeno nuevo: la “asimilación cultural” sin ninguna convivencia física entre pueblos.

Por ejemplo, el modo de vida de las urbanizaciones de chalets, centros comerciales y parque empresariales originó en EEUU durante los años 50, pero a través de las películas y series de televisión, se ha vendido a todo el mundo. En la actualidad, se puede encontrar urbanizaciones de este estilo no sólo en Los Ángeles o Houston, sino también en las afueras de Madrid, Moscú, Pekin, Deli, Terhan, o en cualquier ciudad del cualquier continente del mundo.
Efectivamente, en este aspecto, todos estamos “asimilándonos” a la cultura norteamericana sin haber convivido con norteamericanos.

Igual que bajo el imperio romano, todos los pueblos conquistados de Hispania, Galia y África adoptaron el modo de vida de los romanos, ahora el equivalente se llama la “globalización”, pero ocurre sin que ningún imperio global nos haya conquistado.

Una urbanización de chalets en China

Una urbanización de chalets en China

La igualdad, justicia y la discriminación positiva

2 Abr

Durante el siglo XX, el mundo se ha concienciado sobre el concepto de la “igualdad”, que en términos básicos, se refiere a una sociedad que trata a todo el mundo por igual, independiente del sexo, edad, sangre, origen étnico, clase social, orientación sexual, peso, altura de cada individuo, concediéndole los mismos derechos y exigiéndole las mismas obligaciones.

En el siglo XXI, se ha concienciado que la “igualdad” no es necesariamente sinónimo a la “justicia”, porque la sociedad está compuesta por muchos grupos distintos, cada uno con sus propias condiciones y necesidades, y dando a todos los ciudadanos las mismas condiciones no garantizan que todos disfruten de los mismos derechos y oportunidades.

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Por ejemplo, dos alumnos, uno de familia acomodada con padres capaces de mantenerlo durante sus estudios superiores, otro de familia humilde que urgentemente exige otra fuente de ingreso, no van a tener las mismas oportunidades de destacar en los estudios aunque comparten la misma aula y reciben la misma beca.

Así que para asegurar que todo el mundo disfrute de los mismos derechos y las mismas oportunidades, la sociedad no puede tratar a todo el mundo por “igual”. De ahí, surgió el concepto de “discriminación positiva”: de repartir los recursos según las condiciones de cada colectivo, dando prioridad a los más necesitados.

Ahora, hay varias maneras de identificar los distintos grupos sociales según sus necesidades: sexo, ingreso, edad, barrio de residencia, número de hijos o ancianos a su cargo, nivel de estudios, origen étnico, práctica religiosa o nivel de minusvalía. Dependiendo de cómo identificar los grupos y cómo aplicar las políticas, los resultados pueden ser efectivos, o totalmente contraproducentes.

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Cito un par de ejemplos.

Durante muchos años, en el Reino Unido se ha registrado una brecha bastante grande entre niños y niñas en las notas de la educación primaria y secundaria, con las niñas sacando una clara ventaja a los niños. Sin embargo, al llegar a la universidad, pocas chicas eligen estudiar ingenierías o ciencias. Algunos “expertos” de la educación proponen que la solución más adecuada sería crear aulas separadas por sexo para tratar las necesidades distintas de cada sexo, orientando la educación en el distinto desarrollo cerebral entre niños y niñas.

Pero considerando que el propósito fundamental de la educación es formar la nueva generación en una sociedad donde conviven los dos sexos en todos los ámbitos, ¿es más prioritario reducir el dimorfismo sexual de las notas académicas, o enseñar a los dos sexos a convivir juntos?

Clase de bachillerato en España

Clase de bachillerato en España

Otro caso ocurre en EEUU, que debido al legado de esclavitud y apartheid, la población negra siempre se encuentra discriminada en el empleo y la educación, a pesar de legalmente disfrutar de los mismos derechos que los blancos.

Muchos partidarios de la igualdad propone que para asegurar la igualdad de oportunidades, la administración pública debería tomar en cuenta la “raza” de cada ciudadano americano, clasificando la población en las 5 categorías raciales: blancos, negros, latinos, asiáticos e indígenas. Para realizar cualquier estudio social, desde el nivel de estudios, la deuda familiar, el ingreso medio familiar hasta la esperanza de vida y la morosidad de hipotecas, siempre compilan estadísticas separadas para cada grupo racial.

Sin embargo, por constantemente señalar las divisiones raciales en los medios de comunicación, están inconscientemente recordando a cada ciudadano las diferencias, en vez de las similitudes, entre cada “raza”, y así reforzando los estereotipos y el concepto de “ellos o nosotros”.

Desde 2013, Nueva York tomó medidas de discriminación positiva para aumentar la "diversidad racial" entre bomberos, hasta ahora dominada por la comunidad irlandesa

Desde 2013, Nueva York tomó medidas de discriminación positiva para aumentar la “diversidad racial” entre bomberos, hasta ahora dominada por la comunidad irlandesa

El caso más polémico surge a la hora de aplicar la “discriminación positiva” en la admisión universitaria.

Si seleccionara puramente por resultados de SAT (selectividad), americanos de ascendencia asiática ocuparían 17% de plazas universitarias cuando son 6% de la población, mientras los afroamericanos ocuparían solo 7% de plazas cuando son 13.6% de la población. Los partidarios de la “igualdad” proponen introducir cuotas para limitar el porcentaje de asiáticos y aumentar el porcentaje de negros para conseguir un mayor “equilibrio racial” en el campus, aunque eso implica que un asiático tiene que sacar una nota mucho más alta que un negro para conseguir la misma plaza. Efectivamente, lo que es “discriminación positiva” para un colectivo se convierte en “discriminación negativa” para otro.

¿Hay demasiados estudiantes de raza asiática en las universidades americanas?

¿Hay demasiados estudiantes de raza asiática en las universidades americanas?

En mi opinión personal, para evitar la marginalización social, es necesario implementar medidas ajustadas a las necesidades de cada colectivo, pero para evitar crear segregaciones, el criterio de división tiene que ser por una situación, en vez de un rasgo de nacimiento.

La pobreza es una situación, el desempleo crónico es una situación, el embarazo es una situación, la familia numerosa es una situación, la vejez es una situación, la enfermedad es una situación, el maltrato es una situación, el divorcio es una situación, la drogadicción es una situación, la mendicidad es una situación, hasta la minusvalía es una situación, porque cualquier persona, al sufrir un accidente o enfermedad, puede quedarse minusválida.

Sin embargo, el sexo, el color de la piel, el origen étnico, la orientación sexual, o la nacionalidad de nacimiento no son situaciones, sino rasgos que uno adquiere de nacimiento, y no puede cambiarlo a lo largo de su vida.

Al dar prioridad a los que atraviesan una situación de dificultad, toda la población sentiría protegida, porque tendría un “colchón” dónde caerse y leyes que le protejan. Pero al dar prioridad sólo a los que tienen un determinado rasgo de nacimiento, lo único que fomenta son recelos de miembros de otros grupos que padecen las mismas necesidades, y un sentimiento de victimismo perpetua entre los receptores de la ayuda.

En el caso de tratar el problema de la baja presentación de cierto grupo demográfico en las universidades, en vez de imponer cuotas para alumnos de este grupo sólo por serlo, me parece más sensato averiguar las condiciones socioeconómicas en que viven la mayoría de ellos. Si muchos viven en barrios marginales que carecen de colegios de calidad, debería aumentar el presupuesto educativo y mejorar la calidad de enseñanza en aquellos barrios, para que todos los que se encuentran en la misma situación de precariedad salgan beneficiados, sea lo que sea su origen.

Hace poco he visto un cartel explicando la diferencia en el trato de los minusválidos en la sociedad: desde la “discriminación” hasta la “inclusión”. Me ha parecido muy ilustrador.

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Me alegro que cada vez más personas se den cuenta de que para dar las mismas oportunidades para los minusválidos, crear un espacio sólo para ellos no es la solución, sino una segregación. La verdadera inclusión, es cuando todos lugares van equipados por facilidades que permiten a los minusválidos disfrutar la vida con la misma libertad que el resto del mundo.