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Crónicas persas II – la sociedad iraní

25 Sep

En la segunda parte de las crónicas persas, voy a hablar de lo que más me llama la atención del viaje a Irán: la sociedad iraní. En este artículo no pretendo dar lecciones sobre la historia y actualidad de Irán, sino contar mis impresiones y reflexiones de lo que he visto con mis ojos durante el viaje, o leído en libros sobre la sociedad iraní contemporánea.

Irán no es un país árabe

Muchos occidentales, hasta profesionales de periodismo, llaman erróneamente Irán  un “país árabe”, por su religión musulmana y ubicación en el Oriente Medio.

En realidad, la definición de “árabe” no tiene que ver con la religión musulmana, sino con hablar un idioma derivada de árabe clásico. No todos los árabes son musulmanes, y solo 20% de los musulmanes del mundo son árabes. Hace 4 años escribí este artículo para aclarar las definiciones.

En caso de Irán, es un país multiétnico cuya lengua franca es farsi, un idioma indoeuropeo que no tiene parentesco con árabe. El nombre Irán literalmente significa “el país de los arios” ya que los iraníes consideran su tierra como el hogar ancestral de todos los pueblos indoeuropeos, que incluyen a la mayoría de las nacionalidades de Europa, India y partes de Asia Central. Aunque a día de hoy, la mayoría de los antropólogos y arqueólogos especulan que el hogar de los proto-indoeuropeos se sitúen en las estepas al norte del Mar Caspio, los iraníes siguen considerándose la cuna de todas las civilizaciones tanto occidentales como orientales.

La familia indoeuropea

Irán es un país plural

Persia es el nombre antiguo de Irán. Era una de las civilizaciones más antiguas y el primero en construir un imperio colonial con territorios en 3 continentes, con docenas de nacionalidades bajo su reinado.

A día de hoy, Irán sigue siendo un país multiétnico en que la etnia mayoritaria es la persa, que forma poco más de 60% de la población. El resto consiste de minorías étnicas como azeríes (16%), kurdos (10%), armenios y turcomanos, la mayoría residiendo en provincias fronterizas donde se hablan sus idiomas propios.

Mapa de grupos étnicos.

La etnia persa tampoco es una raza homogénea. Los del norte pueden tener tez blanca, pelo castaño y ojos azules. Los del sur pueden tener la piel tan morena como indios. Por haber absorbido numerosas invasiones de Asia central, ojos rasgados y pómulos sobresalientes también son bastante comunes. Pero distinto a EEUU  donde las identidades sociales se han construido por el color de la piel, en Irán, persas de todos colores se consideran parte del mismo grupo étnico.

Persas del sur

Durante los últimos 20 años, Irán ha recibido una gran oleada migratoria procedente de Afganistán e Irak. En algunas provincias, los inmigrantes ya ocupan la mayoría de los trabajos manuales como peones de campo y obreros de construcción.

Según la versión oficial iraní, no existe el racismo; todos los grupos étnicos conviven pacíficamente sin ninguna tensión, tampoco hay algún colectivo especialmente marginado. Sin embargo, eso también lo decían de la URSS y Yugoslavia antes de la caída del comunismo.

Muchos trabajadores manuales son inmigrantes

Irán es un estado confesional de Islam chiíta

La mayoría de los iraníes son musulmanes chiítas. Esos son musulmanes que creen que el heredero legítimo de Mahoma son los 12 imanes, encabezado por su yerno Alí. Fuera de Irán, la gran mayoría de los musulmanes son suníes, que creen que los herederos legítimos son los 4 califas que sucedieron a Mahoma después de su muerte.

Históricamente, los chiítas se han enorgullecido de su interpretación más flexible e inclusiva de Islam comparada con la suní. Sin embargo, el caso de Irán actual es una paradoja.

Suníes (verde claro) vs Chiítas (verde oscuro)

Desde 1979, el país está gobernado por un régimen teocrático, que ha impuesto leyes sharia en el código civil y penal. Las mujeres llevan el velo no porque forma parte de las costumbres del pueblo, sino porque las leyes lo obligan, y si no lo hicieran, las podrían multar. Del mismo modo, no está permitido llevar pantalones cortos o enseñar la parte superior de los brazos. Todos los colegios son separados por sexo. Hasta en las universidades muchas clases son segregadas, o con los hombres sentados en un lado y las mujeres en otro. El alcohol está prohibido, el baile también, tanto como las redes sociales como Facebook, Instagram y Youtube. La policía moral patrulla las calles, y al ver cualquier acto subversivo como una mujer sin velo o una pareja dándose un beso, les podría poner una multa, y en caso de reincidentes, llevarlos a la cárcel.

Ayatolá Jomeini, el fundador de la república islámica

Pero no siempre ha sido así…

Antes de 1979, sin embargo, la sociedad iraní era bien distinta.

El país estuvo gobernado por varias dinastías sucesivas de monarcas. Bajo el rey Reza Shah (1925-40), el clero fue marginado, la religión fue apartada de la educación, y tanto el velo femenino como el vestimenta tradicional masculina fueron ilegalizados. Su política abrió una profunda brecha entre la clase media urbana, que abrazaba con hedonismo a las costumbres occidentales, y la población campesina y obrera, que agarraba aún más fuerte a las tradiciones.

El último rey, Mohammad Reza Pahleví (1940-79), relajó las restricciones pero las semillas de descontento ya estaban sembradas. En aquella época, la vida en la capital Teherán podía confundirse fácilmente con París, Berlín o Londres, donde los bares y discotecas abrían hasta tarde, las chicas vestían de minifaldas y los chicos con pelo largo y camisas de roqueros. Salvo las mujeres conservadoras que se vestían  con el chador, casi nadie llevaba el velo. Pero cuando el descontento de la masa hizo estallar una revolución en 1979, todo cambió para siempre.

Estudiantes en Teherán, 1970s

La mujer iraní moderna

Algo que me llamó mucho la atención sobre la sociedad iraní contemporánea, es el papel de la mujer.

Por un lado, están las leyes que obligan a las mujeres a cubrirse y a separar a los sexos en todos eventos oficiales. Por otro lado, en la vida cotidiana, las mujeres parecen totalmente integradas en la sociedad. Distinto a otros países musulmanes como los países del golfo, Egipto y Turquía, en Irán los hombres y mujeres comen, socializan y se divierten juntos. Por la calle las mujeres caminan con la cabeza en alto, hablan con voz firme, sostienen la mirada, y no se muestran ninguna timidez en entablar conversación con extraños. A pesar de las leyes que prohiben darse besos o cogerse de la mano en público, muchas parejas dan paseos románticos por los parques. Entre chavales jóvenes, se ven pandillas mixtas de chicos y chicas. Y las adolescentes iraníes son tan aficionadas de sacarse “selfies” como las de cualquier otro país.

Según estadísticas oficiales, ya hay más chicas que chicos en la universidad y la edad de matrimonio se hace cada vez mayor. Durante los últimos años, muchas mujeres profesionales eligen no casarse o tener hijos. La fertilidad media se solo 1,5 hijos por mujer, muy parecido a la tasa en países europeos.

Las mujeres iraníes están muy visibles en todos los ámbitos

El vestimenta femenina como manifestación ideológica

Con el estricto código de vestimenta impuesto por el gobierno, muchas mujeres utilizan pequeñas variaciones para reivindicar su postura ideológica. Las más conservadoras llevan el chador, una prenda que cubre a todo el pelo, el cuello, los hombros y llega hasta debajo de las rodillas.

Varias mujeres vestidas del chador

Las creyentes tradicionales llevan el hiyab, un velo que cubre el pelo y los hombros, y lo suelen combinar con pantalones y faldas anchas.

El velo tradicional

Las más progresistas llevan el hiyab muy atrás, destapando la mayor parte de su pelo. Para algunas, el pañuelo es tan pequeño que parece un accesorio de moda. Aunque todas tienen que llevar una camisa o prenda que cubre la cintura, las caderas y el culo, algunas chicas la llevan abierta, abrochando solo un botón para mostrar las mallas o vaqueros ajustados que llevan debajo. Es una manera indirecta de protestar contra el código de vestimenta, para decir que si no las hubieran obligado a cubrirse, no lo harían.

En cada población, la cantidad de mujeres que llevan el chador, el velo o el pañuelo pequeño es un buen indicador de si el ambiente es más conservador o liberal.

Chicas modernas

Entonces ¿Por qué la revolución?

Si Irán antes de 1979 era una sociedad tan laica y abierta, ¿por qué tantos jóvenes rebeldes hicieron la revolución para separar los sexos y obligar a todas mujeres a ponerse el velo?

La realidad era mucho más compleja. Bajo el último rey, no había democracia ni libertad de expresión. La diferencia entre ricos y pobres era abismal. Todo el dinero que daba el petróleo solo beneficiaba a una pequeña minoría de costumbres occidentales que hacía negocio con las multinacionales. Los jóvenes hicieron la revolución no para imponer la religión, sino para implantar un sistema democrático, acabar con los privilegios de la élite y luchar contra la pobreza.

Manifestantes contra el rey, 1978

Una vez expulsado el rey, celebraron un referéndum para decidir la nueva constitución entre seguir con el antiguo régimen o una república islámica, y ganó con mayoría absoluta la segunda opción. ¿Por qué? Porque la gente no sabía lo que significaba, y había un sentimiento general que el antiguo rey había dado la espalda a las tradiciones de pueblo para vender el país al Occidente, así que en la nueva constitución se debiera tomar en cuenta cuestiones tan populistas como conservar la identidad nacional.

Durante los primeros 2 años después de la revolución, los bares seguían abiertos, los hombres y las mujeres seguían vistiéndose igual que antes y se relacionaban con la misma libertad, con la ventaja añadida de celebrar elecciones democráticas. Pero poco a poco, los ayatolás introdujeron cada vez más leyes religiosas. En 1981 impusieron el velo, prohibieron el alcohol y aprovechando la guerra con Irak, cerraron las fronteras e introdujeron recortes drásticos de libertad, aplicando la pena de muerte a cualquier disidente. Entre los fusilados figuraron muchos revolucionarios de 1979.

Mujeres protestando el hijab obligatorio

Los “milenios” iraníes

Toda la generación de milenios en Irán había nacido después de la revolución y el régimen actual es el único que ha conocido. A pesar de todas las restricciones legales, muchos buscan mil maneras de burlarse de ellas. Aunque Facebook e Instagram están capados, todo el mundo descarga programas anti filtros parar crear cuentas, subir fotos, y cotillear sobre lo que sucede en el mundo. En el ámbito privado, se organizan fiestas en casa donde las mujeres se quitan el velo, bailan, beben alcohol y hacen todo lo que el régimen prohíbe. Según dicen, las iraníes son una de las nacionalidades que más cirugía estética realizan y a día de hoy, se ha puesto muy de moda lucir tatuajes.

A pesar de la supuesta enemistad con EEUU, muchos iraníes desean llevar el estilo de vida americana de consumismo material, viviendo en chalets en urbanizaciones cerradas y realizando las compras en centros comerciales. Algunos barrios periféricos de Teherán parecen importaciones de Los Ángeles.

Jóvenes iraníes

¿El futuro el régimen?

Si la mayoría de la gente joven ya pasara por alto las normas religiosas impuestas por los ayatolás, ¿cuánto tiempo podría durar el régimen? Y si un día cayera, ¿qué pasaría con el país?

En mi opinión, puede que un amplio porcentaje de jóvenes de grandes ciudades deseen disfrutar de las mismas libertades que en el Occidente, pero también habrá un amplio porcentaje de la población que defiende el retorno a la línea dura del ayatolá Jomeini. Basta con el hecho de que el populista radical Mahmud Ahmadineyad ganó las elecciones en 2005 y 2009, es evidente que entre iraníes hay tantos conservadores como progresistas. De hecho, algunos iraníes lo describen como el “Donald Trump versión persa”.

¿El “Donald Trump” iraní?

Lo que me intriga saber es debajo de la manta de control ejercido por el régimen confesional, ¿qué divisiones culturales e ideológicas realmente existen en la sociedad iraní? ¿cómo se llevan entre ellos? Si el régimen actual desapareciera, ¿serían capaces de reconciliarse, convivir en paz sin recurrir a venganzas y revanchismos?

Lo que yo deseo, es que el país sufra una transición hacia la modernidad tan pacífica como la transición de España hacia la democracia después de la muerte de Franco, porque un día en el futuro no tan lejano, deseo regresar al país para conocer más a esta cultura tan fascinante y gente tan hospitalaria.

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Identidades y divisiones en el Oriente Medio

26 Nov

En la actualidad, el Oriente Medio es una de las zonas con mayor concentración de conflictos armados del mundo. Aparte del conocido conflicto israelí-palestino que ha durado más de medio siglo, Iraq prácticamente lleva desde 2003 en guerra civil y Siria desde 2011.

La gran mayoría de los conflictos se libran entre facciones definidas por grupo étnico, religión, estado y ideología política. En este artículo, me gustaría dar una introducción a las principales divisiones identitarias en el Oriente Medio, y un breve resumen del origen de los conflictos actuales en Siria e Iraq.

Refugiados de la guerra civil en Siria, llegando a Lesbos

Refugiados de la guerra civil en Siria, llegando a Lesbos

Los grupos étnicos

Oficialmente, el Oriente Medio está dividido entre los países Arabia Saudita, Jordania, Siria, Irak, Irán, Líbano, Israel, Egipto, Turquía etc.. Antes de la Primera Guerra Mundial, la mayoría de esta región formaba parte del territorio de dos imperios: el otomano y el persa. 

Con el colapso del imperio otomano en 1922, los británicos y los franceses dividieron el territorio entre sus perspectivas zonas de influencia, que plantaron las semillas de los estados actuales. Sin embargo, la división de fronteras reflejaba los intereses geopolíticos de los poderes occidentales, que poco tenía que ver con la verdadera distribución de los grupos étnicos que llevaban ( y llevan) siglos, sino milenios, habitando esta región.

Ignorando las fronteras del estado, étnicamente, las poblaciones de Oriente Medio se pueden dividir entre pueblos árabes, kurdos, persas y turquicos, junto a otras minorías.

Mapa de distribución étnica del Oriente Medio

Mapa de distribución étnica del Oriente Medio

Los árabes

Los “árabes” engloban a todos los pueblos que hablan un idioma derivado del árabe clásico, una lengua de origen semita estrechamente relacionada con hebreo. A día de hoy, la mayoría de la población de la Península Arábiga, Irak, Siria, Jordania, Líbano  y el Magreb son árabes, que a su vez se dividen entre docenas de grupos y clanes independientes, cada uno con su propia cultura, dialecto, historia y procedencia, que no suelen coincidir con las fronteras nacionales.

La gran mayoría de árabes son musulmanes (tanto chiítas como suníes), aunque en Egipto, Siria y Líbano también hay importantes minorías de cristianos.

Los pueblos túrquicos

Originalmente, los pueblos túrquicos eran nómadas procedentes de las estepas de Asia Central, que invadieron y colonizaron Anatolia en el siglo XI y crearon uno de los imperios más poderosos de la Edad Moderna, el otomano. Las lenguas túrquicas pertenecen a la familia altaica y es estrechamente relacionada con el mongol.

A día de hoy, los pueblos túrquicos constituyen más de 80% de la población de Turquía, la mayoría en Azerbaiyán y los estados de Asia Central, e importantes minorías en Siria, Irak, Irán y Afganistán.

Miembros de la minoría turcomana de Iraq, un pueblo turquino

Miembros de la minoría turcomana de Iraq, un pueblo túrquico

Los kurdos

Los kurdos son un grupo étnico con historia milenaria, que hablan un idioma de origen indo-iraní, estrechamente relacionado con el farsi (de los persas). A día de hoy, los kurdos son unas de las mayores naciones sin estado, ya que viven repartidos entre las fronteras de Turquía, Irán, Iraq y Siria. Durante el siglo XX habían sufrido varios intentos de genocidio, tanto por parte de árabes como por parte de turcos.

Los persas

Los persas son la etnia mayoritaria de Irán, cuya lengua materna es el farsi, que forma parte de la familia indoeuropeo, junta a las lenguas eslavas, latinas y germánicas. Históricamente, los persas fundaron una de las civilizaciones más avanzadas y duraderas del Oriente Medio y uno de los imperios más poderosos de la región hasta el siglo XIX. A día de hoy, la gran mayoría de persas son musulmanes chiítas, y debido a factores históricos, no suelen llevarse bien con árabes.

Los persas no son árabes

Los persas no son árabes

La división religiosa-sectaria

El Islam es la religión principal del Oriente Medio, pero la religión está dividida entre dos ramificaciones: suníes y chiítas. Ambos creen el Alá y el profeta Mahoma, pero los suníes consideran a los descendientes directos de Mahoma como los herederos legítimos de la institución religiosa, mientras los chiítas eligieron a Ali, el yerno de Mahoma. La división sectaria comenzó en el siglo VII y los dos grupos llevan desde entonces en una constante lucha de poder.

A día de hoy, 80% de musulmanes son suníes, pero los chiítas están concentrados en Irán, Iraq y algunas partes de Asia Central. La afiliación de una secta u otra es más una cuestión de ascendencia familiar que de convicción personal.

Dentro de la rama suní hay varias sectas, una de las que tiene mayor poder es el wahabismo, que actualmente gobierna Arabia Saudita. Se destaca por su interpretación más rígida del Corán, con una ideología puritana que lleva al extremo la separación de sexos, la sumisión de la mujer y el castigo de los pecadores.

A parte de Islam, también hay importantes minorías de cristianos, judíos, druces y zoroastrianos. Conviene notar que la división religiosa no tiene por qué coincidir con la étnica. Entre cada grupo étnico hay practicantes de todas religiones y sectas.

Mapa de distribución de suníes vs chiítas

Mapa de distribución de suníes vs chiítas

Identidad = religión + etnia

La gran mayoría de las identidades se forman como una combinación de los dos factores. En Iraq, por ejemplo, los tres principales grupos son: árabes suníes, árabes chiítas y kurdos suníes. En muchos casos, miembros del mismo grupo étnico que practican una religión distinta se consideran etnias distintas.

Por ejemplo, el pueblo yazidi, que está sufriendo el genocidio del Estado Islámico, son étnicamente kurdos, pero practican una religión ancestral que trazan sus raíces a la época prerromana.

Los azeríes de Azerbaiyan y la minoría turcomana de Siria e Irak son idénticos a los turcos de Turquía en el sentido cultural y lingüístico, pero se consideran pueblos distintos porque son chiítas en vez de suníes.

Los yazidis son kurdos que practican una religión pagana.

Los yazidis son kurdos que practican una religión pagana.

División  = identidad + ideología

La idea de un estado de derecho de convivencia multicultural donde todas las etnias y religiones tienen los mismos derechos, no goza de mucha popularidad en el Oriente Medio salvo entre la élite intelectual de las ciudades.

La mayoría de las ideologías dominantes en los países de Oriente Medio se centran en la cuestión de identidad, a veces por cuestiones religiosas otras veces por cuestiones étnicas. Por ejemplo, el régimen de Mubarak en Egipto, de Asad en Siria y de Saddam Hussein eran religiosamente laicos, pero promovían el nacionalismo árabe. Es decir, adoptaban una postura inclusiva para todas las religiones, pero marginaban a las minorías no-árabes.

Por otro lado, el régimen iraní es un estado confesional de Islam chiíta, inclusivo a todos los distintos grupos étnicos del país pero intolerante a otras religiones. Los kurdos, por ser una minoría étnica en Iraq, Siria y Turquía y una minoría religiosa en Irán (por ser suníes), son discriminados en todos los países.

En la actualidad, los kurdos en del norte de Siria están intentando construir un estado socialista de constitución laica donde hombres y mujeres, ricos y pobres, obreros, campesinos y empresarios tienen los mismos derechos. Pero si pudieran extender esta misma solidaridad a miembros de otras etnias, sobre todo los árabes, todavía es una asignatura pendiente.

Territorios de mayoría kurda

Territorios de mayoría kurda

El Estado Islámico

Cuando las tropas americanas invadieron el país en 2003 y derrocaron el régimen de Saddam Hussein, fundaron un nuevo gobierno dominado por árabes chiítas, el grupo demográfico más numeroso del país. Estos pronto empezaron a perseguir a los suníes, ajustando cuentas por la represión sufrida bajo el régimen de Saddam Hussein (que era suní). Muchos suníes se sublevaron, llevando el país a una guerra civil sectaria, y entre los grupos armados, el más feroz fue el Al Qaeda iraquí, el antecesor del Estado Islámico.

Al principio, muchos árabes suníes vieron a los de Al Qaeda iraquí como héroes que lucharon por su soberanía frente a los chiítas y kurdos, hasta que empezaron a imponer un código religioso demasiado estricto en el territorio donde controlaban, prohibiendo la música, obligando a todas las mujeres a taparse y decapitando en público a todos los que violaron la ley Sharia.

Grupos etno-religiosos en Iraq

Grupos etno-religiosos en Iraq

En 2011, estalló la rebelión en Siria, y entre los grupos de rebeldes había muchos árabes de confesión suní que luchaban por su soberanía. Aprovechando la oportunidad, los miembros de Al Qaeda iraquí se unieron a ellos, controlando un territorio donde impusieron el código islámico en el sentido más estricto. A partir de ahí, se denominaron por primera vez “El Estado Islámico”, ISIS, ISIL o DAESH.

Desde 2013, el Estado Islámico ha ido expandiendo y retrocediendo en Siria e Irak dependiendo del apoyo popular que recibe de la población árabe de confesión suní en ambos países, que se ve obligada a elegir entre aguantar la represión de una dictadura religiosa más agobiante, o vivir como ciudadanos de segunda bajo gobiernos dominados por gente de otras etnias/religiones.

Grupos etno-religiosos de Siria

Grupos etno-religiosos de Siria

La intervención extranjera

El Estado Islámico, a pesar de ser condenado por todos los dirigentes nacionales por las atrocidades que comete, cuenta con el apoyo de los servicios de inteligencia de los países del Golfo, sobre todo Arabia Saudita, cuyos dirigentes wahabíes comparten con ellos la misma visión fundamentalista del Islam suní.

El gobierno Asad de Siria, tras tres años de guerra civil, aún se mantiene de pie, gracias al apoyo económico que recibe  de Rusia y China.

Turquía, que lleva años luchando contra el independentismo de la minoría kurda en el éste de su país, ahora se ve obligado a unirse con ellos para luchar contra un enemigo en común, el Estado Islámico, pero en el fondo no le interesa.

EEUU está intentado solicitar la ayuda de Irán en la lucha contra el Estado Islámico, aprovechando la hostilidad histórica entre los dos pueblos, tanto en el sentido étnico (persas vs árabes) como en el sentido religioso (chiítas vs suníes), aunque en el fondo, Irán también es un estado confesional islamista que no hace tantos años fue considerado el enemigo número uno de EEUU.

Los países occidentales, a pesar de condenar la violencia y terrorismo del Estado Islámico, compran petroleo de Arabia Saudita, el principal patrocinador de todos los fundamentalismos suníes tanto en el Oriente Medio como en todo el mundo.

Pero el mayor incógnita es que  todavía nadie puede contestar la pregunta de quién está comprando el petroleo procedente de los pozos dentro del territorio del Estado Islámico.

La situación geopolítica del Oriente Medio, 2015

La situación geopolítica del Oriente Medio, 2015

Crónicas neolíticas (Parte II): las proto-civilizaciones y el origen de la desigualdad

26 Nov
Máscaras de los agricultores neolíticos, halladas en Israel

Máscaras de los agricultores neolíticos, halladas en Israel

En la segunda parte de las “crónicas neolíticas”, vamos a hablar sobre los cambios culturales, sociales y psicológicos en la sociedad humana que surgieron a partir de hace 10.000 años, a raíz del invento de la agricultura.

Cuando el hombre era cazador-recolector, la sociedad humana no era solamente nómada, sino que cada población no solía superar docenas de habitantes. Aunque distintas tribus se congregaron en determinados lugares periódicamente para celebrar ceremonias religiosas, intercambiar productos y buscar compañeros sexuales, a lo largo del año, la mayoría de la gente se rodeaba solamente de la gente de su tribu, que normalmente no superaban las 30 personas.

En general, esas sociedades solían ser muy igualitarias. Aunque existían jefes de tribu o personas que gozaban de mayor respeto, su destacada posición solía deberse a su propio mérito (el mejor cazador, recolector, orientador etc.). A pesar de que los miembros de “rango mayor” disfrutaban de ciertos privilegios, como lo de llevar adornos más elaborados o de comer primero, las diferencias materiales no solían ser marcadas. Esta igualdad todavía es la norma vigente en la mayoría las últimas tribus cazadoras-recolectoras de la actualidad.

Con el invento de la agricultura, la gente empezó a vivir en comunidades sedentarias y el número de personas de cada población se multiplicó. Desde hace 10.000 años, pueblos con más de miles de habitantes empezaron a aparecer por el Oriente Medio (Jericó). Y desde hace 9000 años, varias poblaciones con más de 5000 habitantes prosperaron por lo que es ahora Turquía (Catalhoyuk) y Europa del éste (la cultura Cucuteni-Trypillian).

Reconstrucción de Jericó, Israel, uno de las primeras poblaciones que superaban 1000 habitantes

Reconstrucción de Jericó, Israel, uno de las primeras poblaciones que superaban 1000 habitantes

 

Catalhoyuk

Entre todos los grandes asentamiento neolíticos, el mejor estudiado es Catalhoyuk, situado en el corazón de Turquía asiática. De hace 9500 a 7800 años, fue una urbe de 13 hectáreas, hogar de hasta 10.000 habitantes. Las casas eran construidas por ladrillos de adobe de forma rectangular, con una puerta en el techo, aglutinadas de modo tan denso que no había calles. La gente accedía a su propia casa andando encima del techo de los vecinos.

En aquella época el clima era mucho más húmedo y Catalhoyuk se encontraba entre el cruce de varios ríos, donde los habitantes obtenían agua fresca, cogían peces y cazaban animales que venían a beber, pero la mayor fuente de calorías era el trigo, que los residentes cultivaban en el campo que rodeaba el asentamiento.

Catalhoyuk en su auge

Catalhoyuk en su auge

La gente de Catalhoyuk tenían costumbres curiosas, una es la de enterrar a los difuntos bajo el suelo de la casa, y antes del enterramiento, solían dejar al cadáver en campo abierto durante varios días hasta que los buitres hubiesen comido toda su carne. Cuando los antiguos propietarios de cada casa habían muerto, se tiraban las paredes para rellenar el espacio de la vivienda y la siguiente generación construían la nueva vivienda encima de los escombros de la antigua. Así que a medida que trascurrían los años, el asentamiento se hacía cada vez más alto.

Sus costumbres higiénicas tenían un contraste muy radical. El interior de todas las casas era tan limpio que no se encontraba ni una mancha, pero los huecos entre casa y casa eran utilizados como vertederos de basura de todos los vecinos. Cuando la basura había acumulado a una cierta altura, prendían fuego para quemarla.

La vida cotidiana en Catalhoyuk

La vida cotidiana en Catalhoyuk

Para los arqueólogos, Catalhoyuk era una excelente fuente de información para la vida en el neolítico, porque aparte de ser una ruina arqueológica, también era una gran necrópolis donde se almacenaban miles de restos humanos. A través del análisis de los huesos, los arqueólogos investigan el estilo de vida que había llevado, los años que vivían, la dieta, la musculatura y las enfermedades que sufrían.

Quizás el hecho más sorprendente es que en muchos casos, la gente enterrada debajo de los suelos, incluso niños, no estaba aparentada, que despierta la curiosidad de si muchos hijos eran “adoptados” o si las familias “intercambiaban” hijos para criar. El otro hecho sorprendente es que todas las personas, independientemente de sexo o origen familiar, parecían haber llevado exactamente el mismo estilo de vida, empeñando las mismas tareas y alimentando de la misma dieta con la misma cantidad y calidad.

Esta igualdad también se reflejaba en las viviendas. Todas las casas eran del mismo tamaño, constaban de un cuarto grande que servía de espacio para vivir y dormir y otros 2 más pequeños que servían de almacén. Algunas viviendas podían ser ligeramente más espaciosas que otras o con adornos más elaborados, pero las diferencias eran muy sutiles. Hasta el día de hoy, todavía no han descubierto ningún edificio público, ningún palacio o ningún templo salvo los atares dentro de cada vivienda. Según parece, no había reyes, nobleza, alcaldes ni sacerdotes. La diferenciación social brillaba por su ausencia tanto como en una tribu de cazadores-recolectores.

Reconstrucción del interior de una vivienda de Catalhoyuk

Reconstrucción del interior de una vivienda de Catalhoyuk

El modelo social de Catalhoyuk parecía extenderse a todos los grandes asentamientos neolíticos: una sociedad sin jerarquía ni división de trabajo y, aparte del hecho de que las mujeres daban a luz, no había roles de género. Todas las personas, independiente del sexo o la familia donde procedían, realizaban todos los oficios: cazar, cuidar animales, cultivar el campo, ordeñar las cabras, hacer la matanza, construir casas, arreglar techos, coser ropa, limpiar, fabricar herramientas, moler el trigo, preparar la comida, cuidar a los niños, ancianos y enfermos etc.. Cada casa no sólo era la vivienda, sino también el taller, el granero, el templo, el almacén y la tienda. Es decir, cada familia era prácticamente una unidad económica independiente.

 

“Proto-civilizaciones” vs civilizaciones

A pesar de tener una población de varios miles, los historiadores no suelen clasificar asentamientos como Catalhoyuk como “ciudades” por la simpleza de su organización social y falta de división de trabajo, sino “proto-civilizaciones”. Aunque algunos habían sido habitados durante más de 2000 años, todos, al final, fueron abandonados y ninguno evolucionó para convertirse en una de las antiguas “civilizaciones”.

¿Qué causó la decadencia de las “proto-civilizaciones”? Nadie sabe la razón exacta, pero según parece, durante los siglos posteriores la gente volvía a vivir en aldeas de docenas o cientos de habitantes y tardaron 2000 años antes de aparecer de nuevo grandes asentamientos. Pero estas nuevas urbes que surgieron en la Edad de Bronce hace 5000 años ya tenían un carácter social muy distinto.

Tanto la capital Uruk de los sumerios como Tebas de Antiguo Egipto fueron gobernadas por reyes, con una aristocracia hereditaria y un ejército que las defendía contra invasores externos y rebeliones internas. La sociedad se dividía entre gremios con una alta especialización, con campesinos que sólo se dedicaban a cultivar, constructores que sólo se dedicaban a construir, comerciantes que sólo se dedicaban a comprar y vender, panaderos que sólo se dedicaban a hacer pan, médicos que se especializaban en tratar enfermos y funcionarios que se dedicaban a llevar cuentas de los gastos públicos, para decir unos pocos.

Uruk, la primera ciudad de los sumerios, era una sociedad altamente estratificada

Uruk, la primera ciudad de los sumerios, era una sociedad altamente estratificada

Gracias a la especialización de trabajo, estas primeras ciudades eran capaces producir alimentos, fabricar utensilios, intercambiar productos y aportar servicios básicos para los ciudadanos con una productividad más alta que nunca, construyendo grandes obras públicas como calles pavimentadas, carreteras, murallas, acueductos, plazas de mercado y templos con los impuestos que aportaban los ciudadanos. Y cuando varias ciudades se pactaron para formar alianzas políticas o tratados comerciales, se fundaron los primeros estados, reinos e imperios.

Pero por otro lado, la “especialización” también permitía la acumulación de riqueza en ciertas familias, que a medida de trascurrir las generaciones, generó una desigualdad socioeconómica brutal, con una pequeña élite viviendo en palacios y una clase desfavorecida viviendo en chabolas. Y lo peor de todo: cada clase social parecía heredarse en la sangre.

Así que, tenemos 2 dudas:

¿Por qué la gente abandonó a los asentamientos grandes pero igualitarios para volver a vivir en aldeas pequeñas?

¿Por qué siglos después, cuando volvían a formar asentamientos grandes, la sociedad había cambiado tanto?

 

El precio del igualitarismo neolítico

Tenemos que imaginar cómo era la vida para una persona normal en una “proto-civilización” como Catalhoyuk. Para tener una sociedad tan igualitaria, debía haber existido una presión social entre vecinos muy sofocante, en que nadie permitía que nadie destacase sobre los demás tanto en el material que poseía como en las actividades que realizaba. Esta presión social de que “todos tienen que ser iguales” probablemente se hubiese heredada de las sociedades cazadoras-recolectoras, porque en una pandilla pequeña de docenas de individuos era esencial para la cohesión y la supervivencia del grupo. Pero aplicada a una población de 10.000 habitantes, podría convertirse en un obstáculo del progreso.

Nadie sabe todavía si toda la comunidad cultivaba un terreno “comunal” y repartía la cosecha entre todos, o cada familia tenía su propio terreno, pero para prevenir que algunos se convirtieran en “ricos” por años consecutivos de buena cosecha, debía haber existido una presión social que les obligaba a repartir su surplus de producción, o en casos más radicales, ceder parte de su terreno a otros.

Fabricando figurines en Catalhoyuk

Fabricando figurines en Catalhoyuk

En el ámbito “profesional”, podía haber habido un hombre muy manitas que aparte de arreglar los muros y techo de su propia casa, también echaba una mano a sus vecinos, o una mujer “experta” en hacer las botas y calzados más cómodos y robustos que “regalaba” zapatos a sus vecinos a cambio de pequeños favores; pero el momento en que él quisiese convertir la albañilería en su negocio o ella quisiese lucrarse de vender sus calzados, el resto de la sociedad les rechazaría.

Algo similar podía haber sucedido cuando un miembro de la comunidad intentase asumir el papel de organizador o coordinador de un asunto tan simple como el tratamiento de basura o la limpieza de las zonas que no pertenecían a la vivienda privada de nadie. El momento en que una persona destacaba constantemente sobre los demás como representante, delegada, organizadora, supervisora o administradora, el resto de la gente le repudiaba.

Es probable que hace 7000 años hubiese una época de cambio climático que reducía seriamente la cosecha y facilitaba la propagación de epidemias letales, y para sobrevivir estos tiempos difíciles, hacía falta una organización social y laboral más especializada para garantizar la supervivencia de comunidades de más de 5000 personas.

Es probable que varios individuos hubieran intentado asumir papeles extraordinarios, pero siempre acabaron en fracaso por la presión social que consideraba cualquier diferenciación social como un tabú. Al final, llegó un día en que muchos habitantes tenían la opción de marcharse, o de quedarse y morirse de hambre o de conflictos de convivencia.

El asentamiento de Talianki, en Ucrania, era hogar de 15.000 habitantes hace 6000 años, pero no tenía ninguna división de trabajo.

El asentamiento de Talianki, en Ucrania, era hogar de 15.000 habitantes hace 6000 años, pero no tenía ninguna división de trabajo.

 

Orígenes de la especialización y la desigualdad

Algunos antropólogos, como Ian Kuijt y Annalee Newitz, consideran que las “proto-civilizaciones” como un experimento humano de vivir en grandes aglomeraciones bajo las mismas normas sociales que las sociedades cazadoras-recolectoras, que después de prosperarse durante un par de milenios, terminó en fracaso debido a los límites impuestos por la falta de especialización de trabajo. Cuando la gente volvía a vivir en aldeas pequeñas, las nuevas generaciones ya perdían poco a poco el tabú a la diferenciación social y la sociedad empezó a experimentar con una nueva forma de convivencia.

Es posible que desde hace más de 6000 años, en algunas aldeas en el Nilo y Mesopotamia la gente ya empezaba a especializarse en trabajos distintos, con algunos dedicándose a cultivar, otros a hacer cerámica, a criar gallinas, a tratar enfermedades, o a fabricar herramientas; es posible que algunas aldeas enteras se dedicaban a ciertas actividades comerciales y otras aldeas otras, y la sociedad empezaba a reconstruirse como una colaboración mutua entre todos los oficios, donde nadie era totalmente independiente de otros. Cuando las aldeas se juntaron de nuevo para formar grandes aglomeraciones, las sociedades que surgieron ya eran profundamente diversificadas donde cada uno tenía su papel específico. Y las primeras civilizaciones como los sumerios y los egipcios evolucionaron de ahí.

Pero la sociedad humana no suele conocer la moderación. Una vez la diferenciación social se había convertido en una norma aceptable, se multiplicó de modo exagerado. Cada persona que consigue ciertos privilegios intenta que sus hijos hereden los mismos privilegios. Las familias pudientes empiezan a marcar cada vez más diferencias de las humildes, hasta justificar su destacada posición socioeconómica como algo divino, o algo que lleva en la sangre.

El antiguo Egipto era una sociedad con una división de trabajo muy sofisticada, y una desigualdad brutal

El antiguo Egipto era una sociedad profundamente jerarquizada

 

Los roles de género

En todas las sociedades tradicionales, salvo unas pocas excepciones, los roles de género suelen ser muy marcados, con las tareas de hombre fuera de casa y las de la mujer dentro. Las ocupaciones y los espacios suelen ser clasificados como “masculino” o “femenino”.

Sin embargo, en las sociedades neolíticas como Catalhoyuk, esta diferenciación no parece haber existido, ya que analizando los huesos, personas de ambos sexos tenían exactamente los mismos desgastes en las mismas articulaciones y los músculos desarrollados en las mismas partes del cuerpo, indicando que habían realizado exactamente las mismas tareas. Entre las ilustraciones de figuras humanas dibujadas en los muros, personas de ambos sexos figuraban con la misma frecuencia.

El origen en la diferenciación en roles de género puede haber surgido a lo largo del neolítico por un hecho simple: con cada vez más epidemias contagiosas, la mortalidad infantil subía y cada mujer tenía que tener un número cada vez más grande de hijos para mantener la población estable. Hasta el siglo XIX, si las mujeres no tuvieran un medio de 5 hijos cada una, el pueblo corría el riesgo de verse diezmado. Por supuesto, las mujeres realizaban cada vez menos tareas “pesadas” fuera de casa para no perjudicar su potencia de tener hijos, y al pasar tantos años y meses entre embarazos y lactancias, disponían de cada vez menos tiempo de ejercer otros oficios. Poco a poco, los cambios de costumbres se convertían en normas y las normas en reglamentos.

Mujeres de la cultura neolítica cucuteni-trypillian de Ucrania y Rumanía

Mujeres de la cultura neolítica cucuteni-trypillian de Ucrania y Rumanía

 

¿El ser humano se volvió más tonto durante el neolítico?

A veces me quedo con la duda de si el coeficiente intelectual medio del ser humano se había reducido durante el neolítico, porque en el principio, en una sociedad sin división de trabajo, todas las personas tenían que aprender una serie de habilidades y conocimientos diferentes para ser autosuficientes en su subsistencia cotidiana.

Con la especialización de trabajos, los conocimientos que tenía que aprender cada persona se reducían porque bastaba con hacerse experto en un oficio ya podía sobrevivir de ella, así estimulando menos el cerebro.

¿Puede que la productividad de una sociedad en conjunto había aumentado a costa de la pérdida de inteligencia del individuo?

La respuesta es muy complicada, y más probable, en vez de “volverse tonto”, el ser humano simplemente se ha adaptado a utilizar su cerebro de otra forma, perdiendo agilidad en algunos campos pero ganando en otros.

Pero sí que me parece cierto es que durante la edad neolítica, concretamente desde hace 10.000 años hasta hace 5.000 años, la sociedad humana había dado un giro radical, de un igualitarismo radical conducido por la envidia popular hacia las personas destacadas a una desigualdad extrema conducida por la codicia de las personas más egoístas.

Y esta sociedad construida hace 5000 sigue vigente a día de hoy.

El pueblo San ha mantenido el igualitarismo paleolítico hasta el día de hoy

El pueblo San ha mantenido el igualitarismo paleolítico hasta el día de hoy

Crónicas neolíticas (parte I) : cazadores y agricultores

18 Nov

Para mí, una de las etapas de la historia humana más fascinantes es el Neolítico, porque es una época cuando sucedió la revolución más importante de la historia humana: el invento de la agricultura y la ganadería.

Desde los inicios de la humanidad, nuestra especie había subsistido durante cientos de miles de años como cazadores-recolectores, desplazándose como tribus nómadas por el bosque y la estepa en busca de frutas y vegetales para recoger y animales para cazar, pero hace unos 12.000 años, algunos grupos humanos empezaron a asentarse para dedicarse a la cultivación del trigo, cebada, arroz y maíz, cambiando el sistema de producción alimenticia para siempre. Gracias a esta revolución, los humanos han podido construir ciudades, organizar sociedades complejas y fundar las primeras civilizaciones.

En los próximos 2 artículos voy a hablar de unas curiosidades que acontecieron durante el neolítico, desde hace 12000 años hasta hace 5000 años, primero sobre los aspectos “físicos” de las poblaciones humanas, luego sobre los aspectos “culturales” y “psicológicos”.

Un pueblo agrícola neolítico

Un pueblo agrícola neolítico

 

Las grandes migraciones

Como la misma extensión de terreno empleado para cultivar cereales puede alimentar a una población hasta cientos de veces mayor que un bosque virgen, los primeros poblados agrícolas crecieron muy rápido en número de habitantes, de docenas a cientos y de cientos a miles. Cuando el terreno ya no era suficiente para abastecer a toda la población, las siguientes generaciones tuvieron que desplazarse en busca de nuevos terrenos para cultivar.

Los primeros agricultores aparecieron en el Oriente Medio hace 12.000 años, cultivando el trigo y la cebada. Hace 10000 años, sus descendientes empezaron a expandirse hacia Europa, el norte de África, India y Asia Central.

Mapa de expansión agrícola de Oriente Medio hacia Europa

Mapa de expansión agrícola de Oriente Medio hacia Europa

 

Según análisis genético, Europa durante el neolítico fue escena de un gran movimiento migratorio, y los europeos modernos descienden de una mezcla de 3 poblaciones ancestrales de homo sapiens.

El primer grupo eran los cazadores-recolectores “aborígenes”, descendientes de los primeros “humanos modernos” que llegaron al continente hace 45.000 años, poco después de que el hombre salió de África. Hace 8000 años, la mayoría eran nómadas y vivían en pequeñas tribus repartidas desde la Península Ibérica hasta Rusia. Su aspecto físico, según análisis genético, era de pelo negro, piel oscura y ojos azules.

La segunda población eran los agricultores de Oriente Medio, que llegaron al continente a través de los Balcanes hace 8000 años, colonizando nuevos terrenos poco a poco hasta llegar al norte y oeste extremo del continente. Su aspecto físico era de pelo moreno, piel clara y ojos marrones, quizás parecido a los habitantes actuales de los países mediterráneos.

Una tercera migración llegó hace unos 5000 años, procedente de Siberia. Poco se sabe de estos inmigrantes salvo que eran parientes cercanos de los ancestros de los indígenas americanos. La causa de su migración hacia Europa y su modo de subsistencia todavía se desconocen.

Según parece, el mestizaje de las 3 poblaciones sucedió hace entre 8000 y 5000 años, durante un proceso muy largo y complejo.

Cazadores-recolectores en el norte de Europa

Cazadores-recolectores en el norte de Europa

 

¿Cómo era la convivencia “interracial”? Como no existía escritura, no podemos saber si hubo conflictos, alianzas tribales, choques de convivencia o tratados comerciales, pero un hallazgo arqueológico en Alemania sugiere que hace 7000 años, comunidades de cazadores y agricultores habían vivido a pocos kilómetros de distancia durante más de un milenio, pero casi nunca se mezclaron.

Eso no era de sorprender, considerando que la mentalidad de un agricultor y un cazador-recolector debía de ser tan distinta que hubo una brecha cultural bastante profunda para dificultar la formación de “parejas interculturales”. Además, los agricultores, por compartir vivienda con sus animales domesticados, posiblemente tenían más parásitos, enfermedades y olían mal. Los cazadores-recolectores podían haberles rechazado por su falta de higiene.

En interior de una casa agrícola en el Oriente Medio

En interior de una casa agrícola en el Oriente Medio

 

Sin embargo, durante la Edad de Bronce hace 4000 años, la mayoría de europeos ya eran mestizos y casi todos se dedicaron a la agricultura y la ganadería, implicando que al fin al cabo, el modo de vida importado por los inmigrantes de Oriente Medio se había impuesto.

En otras partes del mundo, grandes movimientos de población también podían haber ocurrido durante la misma época, pero hasta ahora, no se han realizado suficientes estudios genéticos y arqueológicos para demostrarlo.

 

El cambio de “look”

Los rasgos físicos más destacados de los europeos actuales son la piel clara y el color de pelo variado, de rubio a castaño y negro.

Los primeros humanos modernos que llegaron a Europa hace 45.000 desde África eran de piel oscura y pelo negro. Antes, se creía que la piel se hubiese ido aclarando poco a poco durante los 40.000 años, adaptándose a latitudes con pocos rayos del sol. Sin embargo, hace poco descubrieron que más probable, la piel cambió de color relativamente reciente, hace menos de 10.000 años, seleccionada no sólo por la falta de sol, sino por el cambio de dieta gracias a la agricultura. Es decir, debido al cambio de la base alimenticia a hidratos de carbono, la piel clara facilitaba la absorción de Vitamina D, así fue favorecida por la selección natural y se extendió rápidamente por todo el continente.

Reconstrucción del aspecto de una cazadora de Europa occidental

Reconstrucción del aspecto de una cazadora de Europa occidental

Aspecto de un cazador europeo reconstruido de un cráneo encontrado en el norte de España

Aspecto de un cazador europeo reconstruido de un cráneo encontrado en el norte de España

 

Quizás para muchos el hecho más sorprendente es que la piel clara no se evolucionó primero en Europa, sino en el Oriente Medio, y los europeos actuales han heredado este rasgo gracias al mestizaje con los inmigrantes procedentes de lo que a día de hoy corresponde a “países árabes”.

Los asiáticos orientales probablemente habían evolucionado la piel clara a través de una mutación distinta a la de los occidentales, pero la selección natural impulsada por el cambio alimenticio ha sido la clave común de esta “evolución convergente”.

El origen de la piel clara procedió del Oriente Medio

El origen de la piel clara procedió del Oriente Medio

 

La tolerancia a lactosa y alcohol

A la par con la pérdida de pigmentación, otro rasgo evolutivo propio al neolítico es la tolerancia lactosa. Antes de que inventasen a la ganadería, poca gente, salvo unos pocos individuos portadores de ciertas mutaciones, era capaz de metabolizar lácteos más allá de la edad de lactancia.

Al principio del neolítico, la gente empezó a domesticar vacas con el fin de comer su carne y vestirse de su piel, pero es posible que durante épocas de hambruna, algunos ganaderos empezaran a alimentarse de leche para no morirse de hambre. Bajo esas circunstancias extremas, los “mutantes” con capacidad de digerir lácteos tenían mayor probabilidad de supervivencia, y sus genes se extendieron rápidamente por toda la población.

Lo sorprendente es que cuando los científicos hicieron el análisis ADN de los huesos de un hombre que vivía en Hungría hace 4000 años, descubrieron que todavía no llevaba la mutación que le daba tolerancia lactosa, cuando su pueblo ya llevaba milenios con la ganadería de vacas de leche.

Hay varias explicaciones, una es que por casualidad este hombre era uno de los pocos de su pueblo incapaz de digerir lácteos, otra es que los ganaderos empezaron a alimentarse de queso y yogur antes de beber leche, ya que el proceso de fermentación reduce la concentración de lactosa.

El porcentaje de adultos tolerantes a lactosa varía de región a región por el mundo

El porcentaje de adultos tolerantes a lactosa varía de región a región por el mundo

 

Por supuesto, el cambio de la base de alimentación también habría favorecido a individuos con mayor capacidad de metabolizar alcohol, ya que la producción de cerveza, vino y licores sólo se ha podido realizar en comunidades agrícolas. (Antes, las poblaciones cazadores-recolectores posiblemente se intoxicaban de otras maneras, como con el humo). Eso puede explicar que a día de hoy, las poblaciones que no adoptaron la agricultura hasta hace poco, como los esquimales, indígenas norteamericanos y aborígenes australianos, sufren mayor tasa de alcoholismo.

 

Las enfermedades contagiosas

La mayoría de las enfermedades contagiosas que conocemos a día de hoy surgieron durante el neolítico. ¿Quién tuvo la culpa? Los primeros ganaderos.

Tanto la gripe, el sarampión como la fiebre amarilla, la viruela y el tifus, originaron en la domesticación de los animales. Como los ganaderos vivían muy cercanos a su ganado, muchos parásitos, bacterias y virus también se les pegaron. Las condiciones poco higiénicas de los primeros pueblos agrícolas, donde la gente solía tirar basura justo fuera de la puerta de la casa también facilitaron la propagación de enfermedades.

Una vez producida un foco de contagio, las epidemias se extendieron rápidamente a todas las poblaciones del alrededor, independiente de si eran cazadores, agricultores o ganaderos. La mortalidad infantil aumentó, tanto como el número de hijos por mujer. Poco a poco, las nuevas generaciones desarrollaron inmunidad a una serie de enfermedades.

Quizás los únicos que habían evitado el contagio eran los cazadores-recolectores que vivían en los rincones más aislados del planeta, pero sus descendientes pagaron el precio miles de años después, cuando los exploradores europeos les encontraron después del siglo XVI. Debido a la falta de inmunidad a la mayoría de enfermedades euroasiáticas, muchos perdieron hasta 90% de su población en pocos años.

Muchas tribus amazónicas, como los huaorani, por vivir aisladas de la civilización, no desarrollaron inmunidad a muchas enfermedades comunes hasta el siglo XX (Foto: Jimmy Nelson)

Muchas tribus amazónicas, como los huaorani, por vivir aisladas de la civilización, no desarrollaron inmunidad a muchas enfermedades comunes hasta el siglo XX (Foto: Jimmy Nelson)

 

Otras curiosidades

La mayor curiosidad que tengo de la Edad Neolítica es: ¿cómo la agricultura había podido surgir en distintas partes del mundo de modo paralelo, más o menos durante la misma época? ¿Cómo podía ser que poblaciones que vivían a distancias tan lejos, como los cultivadores de trigo en el Oriente Medio, los cultivadores de arroz en Asia Oriental y los cultivadores de maíz en América habían descubierto esta nueva forma de producir alimentos todos más o menos en la misma época?

La explicación más aceptada es el cambio climático, que produjo una abundancia de trigo, arroz y maíz salvaje por todos los continentes, y los ancestros de los primeros agricultores ya llevaban varias generaciones recogiendo cereales salvajes antes de inspirarse en plantar las semillas, pero también es posible que en realidad, hubiera más comunicaciones entre pueblos que nos imaginamos, y unos habían “enseñado” a otros a pesar de los miles de kilómetros que les separaban.

La agricultura surgió en simultáneamente en varias partes del mundo

La agricultura surgió en simultáneamente en varias partes del mundo

 

Pero en mi opinión, el legado más importante de la edad neolítica está en la transición cultural y psicológica a raíz de las sociedades agrícolas sedentarias. Con aglomeraciones humanas cada vez más grandes, nuevas formas de organización social surgieron, como la división de trabajo, la propiedad inmobiliaria, los roles de género, y finalmente, el concepto de “ciudad” y “estado”, pero de esos vamos a hablar en el próximo artículo.

 

Semitas, judíos, israelíes y sionistas

24 Jul

Debido al reciente conflicto entre Israel y Palestina, en lo que hasta ahora ha cobrado la vida de más de 650 palestinos y 32 israelíes, la ONU ha empezado una investigación a Israel por violaciones de derechos humanos.

Mucha gente opinamos de que esta“retaliación” de Israel contra Palestina ha sido totalmente exagerada, y que independientemente de quién tiene  razón, la mayoría de los que mueren ha sido gente inocente, con más de 100 niños.

Sin embargo, al leer varios comentarios en las redes sociales, me he dado cuenta de que mucha gente, por criticar a las acciones de Israel, se vuelca contra todos los judíos hasta hacer comentarios abiertamente antisemitas, y eso me preocupa. Por eso, dedico este post para hacer unas aclaraciones de la diferencia entre judío, semita, Israelí y sionista.

Bombardeo israelí de Gaza

Bombardeo israelí de Gaza

Empezamos con la definición de semita.

Antropológicamente, se refiere a los pueblos originarios de Oriente Medio que hablan un idioma perteneciente a la familia semita, y eso, a día de hoy, incluye a hebreo, árabe y malteño. Por supuesto, tanto judíos israelíes como árabes y malteños deberían ser considerados como “semitas”. Sin embargo, en la lengua cotidiana, la palabra “antisemita” se refiere solamente a la discriminación contra los judíos, pero como esa es la definición universalmente aceptada (aunque incorrecta), no la discutimos.

Rostros de los pueblos semitas en la antiguedad

Rostros de los pueblos semitas en la antiguedad

Ahora, vamos a ver quién es “judío”.

Tiene 2 definiciones, la más antigua se refiere a cualquier persona creyente de la religión de judaísmo. Sin embargo, como los creyentes de esta religión habían formado comunidades muy unidas con un alto grado de endogamia, ser judío también empezó a cobrar un sentido “étnico”, en referencia a cualquier persona que desciende de antepasados judíos, y sobre todo, de una madre judía.

Durante el último par de siglos, muchos judíos ya han dejado de ser religiosos. Algunos se convirtieron a otras religiones y otros se volvieron ateos, pero por ascendencia o afiliación cultural, siguen considerándose “judíos”.

Una tienda judaica en Nueva York, 1900

Una tienda judaica en Nueva York, 1900

A principios de siglo XX, la comunidad “judía” de Alemania y Europa Central era uno de los colectivos con mayor porcentaje de ateos , pero aún así, no dejaban de ser “judíos”, bien porque ellos se veían así, o porque otros les percibían así.

En ruso hay 2 palabras distintas para referirse a un “judío religioso” (иудаист) y un “judío étnico” (еврей). Sin embargo, durante la inquisición española o el holocausto nazi, los verdugos no perdonaron a los judíos religiosos ni a los étnicos.

El fotoperiodista Robert Capa era de origen judío húngaro, pero nunca había sido creyente.

El fotoperiodista Robert Capa era de origen judío húngaro, pero nunca había sido creyente.

Entonces, ¿es ser judío una cuestión religiosa o étnica?

Es una cuestión complicada. No todos los judíos son religiosos, pero étnicamente, tampoco tienen una identidad común.

Desde la época prerromana, comunidades judías habían formado en diversos países en Europa, África y Asia, y en cada lugar donde asentaron, desarrollaron lenguas, tradiciones y costumbres cotidianas muy distintas. A rasgos muy generales, se podían dividir entre judíos askenazis, que vivían en países del centro y éste de Europa, y sefardíes, que vivían en la Península ibérica, África del norte y el Oriente Medio.

Judíos askenazis de Alemania a principios de siglo XX

Judíos askenazis de Alemania a principios de siglo XX

Los askenazis, por haber convivido durante milenios con europeos, tienen un aspecto físico y forma de pensar muy parecidos a los europeos centrales; su lengua cotidiana era Yiddish, un dialecto de alemán mezclado con palabras de hebreo.

Los sefardíes, por haber convivido durante milenios con musulmanes, tienden a parecerse tanto físicamente como culturalmente más a árabes y magrebíes; hablaban varias lenguas cotidianas, pero una de las más importantes era ladino, un dialecto de castellano antiguo.

A parte de esas dos, también hay judíos yemeníes, indios y etíopes, que tienen cada uno sus propias tradiciones y sentido de identidad.

Una chica judía argelina de origen sefardí.

Una chica judía argelina de origen sefardí.

Pues, se puede decir que las 15 millones de personas que se identifican judíos en el mundo actual, incluyen a:

  • Creyentes de judaísmo
  • Personas que trazan sus antepasados a las comunidades judías de cualquier parte del mundo

Aunque no existen estadísticas oficiales, los segundos probablemente superan los primeros.

Los judíos israelíes vienen de todas procedencias.

Los judíos israelíes vienen de todas procedencias.

¿Qué es el sionismo?

Los judíos habían sufrido durante siglos persecuciones en casi todos los países donde habían asentado, con los peores casos en Europa Central y Éste. Desde finales de silgo XIX, con el auge de nacionalismo, algunos judíos creían que la única manera que podían dejar de ser discriminados era crear su propio estado-nación. ¿Y dónde iba a estar? En su supuesto territorio ancestral: Palestina.

A principio, el sionismo era una ideología sólo compartida por los nacionalistas judíos más radicales. La tendencia general de la mayoría de los judíos europeos era asimilarse en la sociedad gentil. En Alemania, Rusia, y el Imperio Austrohúngaro, matrimonios mixtos entre judíos y gentiles era cada vez más común, y muchos judíos, para evitar ser discriminados, intentaron todo para ocultar sus orígenes, al punto de convertirse en referentes de la cultura germánica y eslava. Otros se inscribieron en movimientos revolucionarios como el comunismo y anarquismo. Entre los bolcheviques, un alto porcentaje eran de origen judío, como Lenin y Trotsky.

Sin embargo, la recesión posterior de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de 1929 trajo a Europa una nueva oleada de antisemitismo, en la forma de nazismo.

El holocausto implantó un terror en los supervivientes en que independientemente de cómo integrados estaban en la sociedad europea, nunca estaban libres de persecución. Entonces, el sionismo se convirtió en la ideología dominante de la comunidad judía.

Cartel sionista, animando los judíos a emigrar a Israel

Cartel sionista, animando los judíos a emigrar a Israel

El origen de Israel

El estado de Israel se fundó en 1948, por oleadas de inmigrantes judíos, muchos supervivientes de holocausto, que venían primero de Europa y Norteamérica, luego de Oriente Medio y Magreb. Por supuesto, en el territorio donde fundaron el estado ya vivían comunidades árabes. La mayoría fueron expulsados de sus casas a los campos de refugiados, pero otros hicieron todo para quedarse. Los primeros se convirtieron en los palestinos, los segundos en los  árabes israelíes.

Entre 1948 y 1998, el territorio de Israel no dejó de expandirse, conduciendo a los palestinos a un territorio cada vez más estrecha, hasta sólo quedarse con la Franja de Gaza y algunas partes de Cisjordania.

La expansión territorial de Israel 1947-2000

La expansión territorial de Israel 1947-2000

La Franja de Gaza

La Franja de Gaza

Una aclaración de los términos

Mucha gente piensa que todos los judíos sean israelíes o pro-israelíes, que todos los israelíes sean judíos, y que todos los judíos sean sionistas. No hay nada más lejos.

Hay 15 millones de judíos en el mundo, e Israel sólo tiene una población judía de 5 millones, significa que 2/3 de judíos no son israelíes ni viven en Israel.

En EEUU, entre 5 y 6 millones de ciudadanos son de origen judío, y solo en la área Nueva York la población supera 1.5 millones.

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

¿Están los judíos americanos detrás de las acciones de Israel?

Es cierto que entre los pro-israelíes en EEUU hay lobbies judíos, pero según varias  encuestas, la mayoría de los judíos americanos ni siquiera se consideran sionistas, y 70% de ellos se declaran de “izquierdas”.

En cambio, los estadounidenses que más apoyan a Israel son los cristianos evangélicos y algunos sectores más radicales de la derecha, la mayoría de los cuales son blancos protestantes.

Entre la población de Israel, tampoco toda la población es judía. Un 20% son árabes de religión musulmana y cristiana, pero tienen la ciudadanía israelí.

A día de hoy, las voces más críticas de Israel también suelen venir de la comunidad judía, tanto desde dentro como fuera de Israel. De hecho, muchos judíos ortodoxos están abiertamente en contra del sionismo, alegando que instalarse en la tierra sagrada era una grave violación contra la voluntad de Dios.

El juez Richard Goldstone es un juez sudafricano de origen judío muy crítico con la política de Israel hacia Palestina.

El juez Richard Goldstone es un juez sudafricano de origen judío muy crítico con la política de Israel hacia Palestina.

Ser pro-judío NO es lo mismo que ser sionista

Yo, como hijo de una familia china emigrada al Occidente, siempre he sentido mucha solidaridad con el pueblo judío en Europa, no sólo porque los judíos askenazis y los chinos compartimos muchas costumbres en común (como el concepto familiar, las madres autoritarias, la exigencia académica y la ética de trabajo), sino también porque el diáspora chino en Asia y el diáspora judío en Europa tienen una historia muy parecida.

Ambos han fundado comunidades que han prosperado socioeconómicamente en países donde los nativos les repudian, y a pesar de haber vivido varias generaciones ahí y hecho importantes contribuciones al desarrollo económico y cultural, siempre son percibidos como un problema, en vez de un recurso, para la sociedad.

Siendo minorías étnicas con un nivel económico y académico superior al medio, durante los años de vacas flacas, los políticos populistas, tanto de la izquierda como de la derecha, les convierten en el chivo expiatorio ideal, y en el peor de los casos, víctimas de linchamientos.

Las comunidades judías en diaspora, igual que las chinas, han sido frecuentemente víctimas de ira popular.

Las comunidades judías en diaspora, igual que las chinas, han sido frecuentemente víctimas de ira popular.

Pero igual que muchos judíos europeos a principios de siglo XX, no soy partidario al sionismo, porque no creo que la mejor forma de luchar contra la discriminación sea crear tu propio estado donde puedes repetir la discriminación contra otras minorías.

De hecho, lo que más me siento identificado con la cultura judía antes de fundar el estado de Israel es la mentalidad cosmopolita, el sentimiento de pertenecer a varias nacionalidades pero de ninguna en concreto, la defensa de la tolerancia multicultural en una sociedad plural, el rechazo a los nacionalismos y las políticas de identidad, la simpatía hacia los movimientos revolucionarios pero la desconfianza hacia los populismos, y sobre todo, el complejo de que independientemente de cómo te esfuerzas en integrarte en la sociedad donde vives, siempre serás considerado como un forastero.