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De skinheads y cosacos

5 Nov

Los skinheads

Para la mayoría de la gente, la palabra skinhead es sinónimo a neonazi, miembro de una banda de matones que pegan palizas a inmigrantes, minorías étnicas, homosexuales e izquierdistas. Sin embargo, si estudias la historia de este movimiento, te sorprenderá que los orígenes de la movida no tenía nada que ver con ideologías políticas de la extrema derecha, más bien todo lo contrario.

En resumen, la moda de skinhead nació en Londres a finales de los años 60, importada por inmigrantes afrocarribeños que llegaron en masa para buscarse la vida en las fábricas y los muelles, conocida como la generación Windrush. Muchos de ellos se concentraron en los barriadas obreras en el sur y éste de Londres, compartiendo vecindario con familias inglesas de clase humilde.

Los jóvenes jamaicanos trajeron consigo la moda de los rude boys de Kingston, un estilo mezclando la elegancia clásica con la rudeza callejera, caracterizado con el pelo corto, cara afeitada, camisa con cuello, tirantes, pantalones de cintura alta y botas. Frecuentando los mismos bares y discotecas, muchos ingleses blancos de origen humilde también adoptaron la misma estética como una seña identidad propia de la clase obrera, formando un contraste radical al pelo largo del movimiento hippie, dominante entre las clases medias.

Rude boys jamaicanos

Rude boys jamaicanos

Los primeros garitos de skinheads surgieron en los barrios de Brixton, Clapham y otros barrios en el sur de Londres, donde jóvenes blancos y negros bailaron a música de reggae, R & B y rocksteady importados desde el Caribe. De estos mismos garitos surgió un nuevo género de música: skinhead reggae, también conocido como el ska. Durante la mayor parte de los años 60 y principios de 70, la cultura skinhead era un movimiento multirracial. Desde sus raíces en Londres se extendió a otras ciudades industriales del norte. En aquella época, ya tenía la fama de gamberros ya que muchos skinheads estaban asociados a los ultras de futbol que participaban en reyertas callejeras durante derbys. Sin embargo, carecían de ideología política.

Skinheads londinenses, 1960

Skinheads londinenses, 1960

El gran cambio sucedió a finales de los años 70, cuando la inmigración masiva de indios y paquistaníes, la llegada de refugiados hindúes expulsados de las ex colonias africanas, la recesión económica y una elevada tasa de desempleo provocaron un aumento de sentimientos xenófobos. Se fundó un partido político de corte fascista llamado British National Party, que reivindicaba la expulsión de todos los inmigrantes y el retorno a una Inglaterra de blancos anglosajones de pura cepa. El partido reclutó sus miembros principalmente entre ultras de futbol y jóvenes desempleados de barrios deprimidos, muchos de los cuales eran skinheads.

Poco a poco, el movimiento de extrema derecha se apropió del movimiento skinhead, a tal punto de regentar discotecas de música skinhead donde solo dejaba entrar gente afiliada al partido. Sin embargo, no todos los skinheads se dejaron seducir por el movimiento fascista. Hasta el día de hoy, sigue habiendo colectivos de skinheads que celebran las raíces originales del movimiento: la fusión de la cultura afrocaribeña con la de la clase obrera londinense, que a finales de los años 80 formaron una asociación conocida como SHARP (Skinheads against racial prejuidice). Empero, en la mente popular, la asociación de la estética skinhead con la ideología fascista ya está establecida. Y la reacción instintiva de cualquiera, al ver un grupo de skinheads en una calle desolada por la noche, es cambiar de acera.

Reunión de la primera generación de skinheads

Reunión de la primera generación de skinheads

Los cosacos

Otro grupo demográfico que a día de hoy está asociado a la extrema derecha son los cosacos. Son comunidades paramilitares que residen en la estepa rusa entre los ríos Dnieper, Don y Volga. Tienen la reputación de ultranacionalistas rusos o ucranianos que defienden la autoridad imperialista y el sometimiento de las minorías étnicas. En su vida cotidiana, reivindican los papeles tradicionales de género y la obediencia absoluta a la autoridad patriarcal. En la guerra civil actual en Ucrania, muchos de los combatientes en ambos bandos pretenden ser cosacos, que luchan para defender la supremacía de una nación sobre la otra.

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

Combatientes cosacos en la guerra civil de Ucrania

¿Pero de dónde vienen los cosacos? La respuesta se remonta al siglo XIV, cuando Rusia aun formaba parte del imperio mongol-tártaro.

Un siglo después de la épica conquista de Gengis Khan, el imperio más grande del mundo estaba a punto de desintegrarse. La disciplina de hierro que ejercían los jefes militares mongoles sobre sus subordinados se desmoronó. Muchos soldados desertaron, terminando en tierra de nadie en la estepa rusa al norte del Mar Negro, donde formaron pandillas que vivían de la caza, la pesca y el bandidaje. Aquellos bandoleros de origen mongol, túrquico y circasiano eran conocidos como cosacos, que en la lengua turca significaba “hombre libre” o “filibustero”.

Cosaco, siglo XVI

Cosaco, siglo XVI

Cuando Rusia se consolidó como la fuerza dominante de Europa del éste en el siglo XV, la estepa al norte del Mar Negro se convirtió en una zona fronteriza entre los imperios ruso, otomano y varios kanatos tártaros. Muchos siervos rusos, hartos de la explotación de los latifundistas y la represión de los señoritos, huyeron a la estepa, donde se unieron con los fugitivos de las naciones turco-mongoles. El mestizaje de las dos poblaciones crearon una nueva identidad híbrida: una sociedad de campesinos guerreros que hablaban la lengua rusa y practicaban el cristianismo ortodoxo, pero en vestimenta, equitación, tácticas militares y costumbres cotidianas, heredaron tradiciones de Asia Central.

Se organizaron en varios huestes, cada uno gobernado por un sistema democrático donde un escuadrón (sotnia) de diez guerreros elegían a un mando, cada diez de esos mandos elegían a un mando de cien hombres, cada diez mandos de cien hombres elegían a un mando de mil hombres… hasta llegar a un jefe de los jefes conocido como el ataman. Todas las tierras que cultivaban y el botín de guerra se repartían entre los miembros del hueste.

Cosacos ucranianos

Cosacos ucranianos

Durante los siglos XVI y XVII, cada hueste cosaco era prácticamente un estado independiente que no se sometía a ningún poder imperial. Atacaban a caravanas comerciales de todos los países y saqueaban a latifundios tanto en territorio ruso como en el otomano o polaco. Su espíritu bélico y aventurero les convirtió en pioneros para colonizar las tierras salvajes más al Oriente, formando nuevos huestes en Siberia y Asia Central. Sin que ellos lo supieran, se habían convertido en la vanguardia de la expansión rusa en Asia.

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Familia cosaca siberiana en vestimenta tradicional

Por los constantes hostigamientos a la frontera y por dar cobijo a fugitivos y campesinos huidos, varios emperadores rusos iniciaron campañas militares para aniquilar a los cosacos, pero la simpatía de las clases populares hacia aquellos guerreros libres solo salió reforzada. Durante los siglos XVII y XVIII, dos de las mayores rebeliones de campesinos contra la monarquía fueron liderados por cosacos, la de Stenka Razin en 1670 y la de Yemalián Pugachov en 1775. Ambas terminaron en fracaso con los líderes torturados y ejecutados. Pero los emperadores rusos habían aprendido una lección importante: en vez de hacer la guerra contra ellos, era más eficaz sobornarlos para convertirlos en sus propios matones.

La película "De fuego y espada" retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

La película “De fuego y espada” retrata una rebelión cosaca del siglo XVII.

Desde los tiempos de Pedro el Grande (1682-1725), el imperio ruso empezó a ofrecer tratos a los atamanes cosacos, convirtiéndoles en milicias fronterizas contra la invasión turca a cambio de privilegios fiscales. En los tiempos de Catalina la Grande (1762-1796), casi todos los huestes cosacos habían perdido su independencia. Sin embargo, los cosacos, a diferencia a la mayoría de campesinos rusos, cultivaban cada familia su propia parcela sin ser siervo de nadie, y seguían disfrutando de su sistema democrático a la hora de elegir a sus oficiales. Todos aquellos privilegios vinieron a cambio de 20 años de servicio militar bajo las órdenes de la monarquía rusa. Pero más importante de todo, prohibieron la acogida de fugitivos o siervos huidos. A partir de ahí, los cosacos se convirtieron en una casta militar apartada del campesinado ruso; una sociedad cerrada, endogamica con poca simpatía hacia las clases populares.

Veteranos cosacos, siglo XIX

Veteranos cosacos, siglo XIX

Durante el siglo XIX y XX, los emperadores rusos emplearon los cosacos como una fuerza de choque para reprimir manifestaciones obreras y someter rebeliones de pueblos indígenas. En ojos de muchas minorías étnicas, se convirtió en sinónimo a la represión imperialista. Por los violentos pogromos que ejecutaron contra los judíos, los cosacos ganaron la reputación de antisemitas radicales y verdugos de la iglesia ortodoxa.

Al estallar la revolución de 1917, algunos cosacos se unieron a los bolcheviques, pero la mayoría de los atamánes apoyaron a los imperialistas. Al consolidar la URSS, con el fin de castigar a esta población reaccionaria, el gobierno estalinista desmanteló la mayoría de los huestes cosacos, deportando sus miembros a tierras lejanas y repoblando su territorio con colonos procedentes de otras regiones. Docenas de miles se exiliaron a Francia, China, Alemania y EEUU. Entonces. La identidad cosaca se quedó aniquilada en un “genocidio cultural”.

Cosacos como represores

Cosacos como represores

Cuando el URSS se desintegró en 1991, muchos descendientes de cosacos regresaron a sus antiguos huestes. Reconstruyeron sus comunidades y reeligieron atamánes acorde con las antiguas tradiciones. Sin embargo, después de 60 años de exilio y represión, el espíritu de “hombres libres de la estepa” se ha perdido, y lo que más definen a los cosacos actuales es su fuerte patriotismo hacia la nación rusa (o ucraniana), su rechazo radical hacia las políticas de izquierda y un sentimiento de recelo hacia las minorías étnicas, sobre todo los judíos y los musulmanes de Cáucaso.

Desde el punto de vista histórico, es algo irónico, considerando que en sus orígenes, los cosacos eran amantes de libertad, rebeldes contra el sistema y una sociedad abierta que acogían a todos los elementos repudiados de cualquier nación. Ni siquiera se consideraban rusos.

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Los cosacos actuales mantienen su arraigada tradición bélica

Tanto los skinheads como los cosacos representan ejemplos que cualquier movimiento social, independiente de sus raíces, se puede tergiversarse a tal punto para convertirse en algo totalmente contrario a su espíritu inicial.

Los orígenes de la xenofobia y las medidas para combatirla

3 Jul

La semana pasada, en mi Reino Unido natal celebraron el referéndum de “Brexit” y ganaron los votos de salir de la Unión Europea. Conociendo la naturaleza práctica y negociadora de los políticos británicos, confío que en la negociación no harán leyes y normas que perjudiquen los derechos y libertades de la mayoría de los ciudadanos.

Sin embargo, lo que sí que me preocupa es el modo en que los partidarios de “Brexit” han hecho la propaganda, en vez de presentar objetivamente los pros y contras de permanecer o salir de la Unión Europea, hicieron un constante bombardeo de mensajes xenófobos a través de la prensa sensacionalista, echando la culpa de todos los problemas del Reino Unido, desde la quiebra de la sanidad pública hasta la escasez de las pensiones, a la política de la Unión Europea y la presencia de extranjeros en territorio británico. Muchos polacos, rumanos, italianos, franceses y españoles que llevan décadas residiendo y trabajando en el Reino Unido, donde se encuentran totalmente integrados, han empezado a sentir tratados como enemigos.

Cartel de propagando a favor de Brexit

Cartel de propagando a favor de Brexit

Durante toda la historia humana, la xenofobia siempre ha sido una herramienta de propaganda muy poderosa. En todos los países se oye la gente quejarse de extranjeros que han venido para robarles el trabajo, quitar las ayudas sociales, cometer delitos, ensuciar las calles y estropear la convivencia. En EEUU lo dicen de los mexicanos (como hace 100 años decían de los irlandeses), en México lo dicen de los centroamericanos, en la República Dominicana lo dicen de los haitianos, en Alemania lo dicen los turcos, en Turquía lo dicen de los sirios, en España lo dicen de los marroquíes, en Marruecos lo dicen de los subsaharianos…

Muchos sociólogos y economistas han realizado estudios exhaustivos en diversos países, analizando si aquellos tópicos asociados a la inmigración tienen alguna verdad, y la respuesta es casi siempre negativa. En ningún país la llegada de inmigrantes ha provocado una subida de desempleo entre la población autóctona, y en casi todos los países los inmigrantes han aportado mucho más a las arcas del estado que las ayudas que han cobrado. Sin embargo, las contribuciones positivas de inmigrantes suelen ser ignoradas. ¿Quién sabe que inmigrantes han fundado 25% de las empresas tecnológicas en EEUU en los últimos 10 años? ¿Quién sabe que Google, Paypal y Telsa fueron creados por inmigrantes? ¿Quién ha comentado que más de 50% de investigadores científicos en EEUU y Reino Unido son inmigrantes? ¿Quién ha mencionado que 30% de ganadores de premio Nobel tienen origen inmigrante?

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Algunos antropólogos opinan que la xenofobia es un sentimiento tan universal en todas las sociedades porque forma parte de nuestro instinto, fruto de miles de generaciones de evolución. Una teoría propone que durante cientos de miles de años, los humanos habían vivido como cazadores-recolectores en pequeños grupos en un determinado territorio. Como la subsistencia dependía directamente en la cantidad de animales y vegetales que aportaba la naturaleza, si aparecieran miembros de otras tribus en el mismo territorio, implicaría que la misma cantidad  de recursos se repartiría entre un mayor número de personas. Si los forasteros fueran familiares con lazos de sangre, existiría la posibilidad de colaborarse para la supervivencia de genes comunes, pero si fuera gente totalmente desconocida con otra lengua, otras costumbres y otros rasgos, era más probable que fueran competidores.

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Aquel instinto de desconfiar al extranjero puede haber ayudado a mucha gente sobrevivir durante miles de generaciones, pero desde que inventamos la agricultura, construimos ciudades y establecimos redes comerciales que extienden miles de kilómetros, ya ha perdido su sentido evolutivo. La economía moderna ya no es un juego de suma cero. Cada individuo no solo consume los recursos, sino también los produce. Cuánto más gente trabaja, más productos y servicios se consumen y más impuestos se pagan, creando más puestos de trabajo. Si la economía de cazador-recolector fuera un pastel de tamaño fijo, la economía moderna sería un pastel cuyo tamaño crece con el número de participantes. La llegada masiva de inmigrantes a EEUU durante principios y finales de siglo XX no solo no provocó el empobrecimiento de la población autóctona, sino coincidió con las épocas de mayor crecimiento económico.

Sin embargo, pocos miles de años de civilización no ha sido capaz de modificar un instinto que era millones de años de evolución, y el sentimiento irracional de “ellos vs nosotros” permanece en la subconsciencia de todos. En los pueblos pequeños de la España profunda, todavía se oye mucha gente quejarse de “forasteros que vienen para quitarnos las mujeres” o para “aprovecharse de nuestra fuente de agua”. Y cuando dicen “forasteros”, se refiere a gente que viene de un pueblo a solamente 30 km.

Pintadas en defensa de los "forasteros" en El Casar, Guadalajara.

Pintadas en defensa de los “forasteros” en El Casar, Guadalajara.

Entonces, si la xenofobia es parte de instinto humano, ¿cómo combatirlo?

La buena noticia es que aunque el sentimiento de “ellos vs nosotros” es imposible de eliminar, el criterio para clasificar quién es de los “otros” y quién es de los “nuestros” es altamente flexible y cambiante. En muchas ciudades donde se agrupan gente de distintos grupos étnicos, al principio, suelen mantenerse en comunidades separadas con una clara división psicológica. Pero con el tiempo que pasa, cuando miembros de cada comunidad empiezan a acostumbrarse con la presencia de otros, ya no les verán como tan “foráneos”. Y entre la generación que ha crecido juntos y entablado amistades, esta división ya se encuentra mucho más diluida.

Un ejemplo se refleja en la división generacional entre británicos sobre Brexit. La generación mayor de 60 años había crecido en una sociedad más homogénea y ve a cualquier persona con rasgos o acento extranjero como el “otro”. La generación menor de 30, sin embargo, se ha criado en una sociedad mucho más cosmopolita, donde muchos han ido al colegio con hijos de hindúes, paquistaníes, turcos, polacos, rumanos e italianos  y estudiado en universidades extranjeros. Para ellos, tener otro apellido, hablar otro idioma y tener piel oscura ya no es suficiente para clasificar a alguien como miembro de “otra tribu”.

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Nuestro ADN dice que desde la prehistoria, gente de poblaciones muy lejanas había cruzado caminos, apareado y fundado nuevas identidades mestizas. La ciudad de Roma fue fundada por dos grupos étnicos con distintas lenguas, tradiciones familiares y aspecto físico: latinos y etruscos, que forjaron una nuevo concepto de ciudadanía romana ignorando las raíces étnicas. En la historia reciente, países como Canadá, EEUU, Brasil, Argentina y Australia fueron construidos en su totalidad por inmigrantes cuyos orígenes se encontraban en los cinco continentes. La historia y la prehistoria están lleno de ejemplos que demuestran que tanto la xenofobia como la capacidad de colaborar con grupos ajenos forman parte del mismo instinto humano.

Composición étnica de Canadá

Composición étnica de Canadá

Pues en mi opinión, creo que la xenofobia se combate con los siguientes 3 principios:

Estar consciente de que todos padecemos esta tendencia

Clasificar el mundo entre “ellos” y “nosotros” es inevitable, pero al estar consciente de ello, podríamos evitar ejercer prejuicios de forma inconsciente. Por ejemplo, cuando produce un atentado terrorista y el culpable es de otra nacionalidad o grupo étnico, muchos tenemos la reacción impulsiva de juzgar culpable a todo el colectivo. Pero si tomamos un momento para reflexionar si nos estamos dejando llevar por nuestro instinto tribal, podrías frenarnos antes de convertirnos en personas intolerantes.

La pregunta que hay que hacer es: ¿quieres que te juzguen a ti de la manera que estás juzgando otros?

Establecer comunicación entre distintas culturas

A día de hoy, es cada vez común que pueblos con costumbres, creencias y valores muy distintos convivan en la misma ciudad, como la llegada masiva de refugiados del Oriente Medio y el Cuerno de África a los países escandinavos durante los últimos 20 años. Mucha tensión se ha surgido a raíz del trato entre hombre-mujer, ya que la equidad de sexos es una de los pilares fundamentales de la sociedad escandinava, mientras que en el Oriente Medio y el Cuerno de África, la mayoría de las culturas son profundamente patriarcales, muchas con una estricta separación de sexos.

En Noruega, ya están impartiendo clases a refugiados sirios, iraquíes y afganos sobre las normas de “tratar con mujeres”, enseñando a los refugiados el papel de la mujer en la sociedad escandinava y el código de conducta en la vida social mixta. Algunos dicen que esta medida estigmatiza a inmigrantes, pero yo la veo una excelente iniciativa. Porque me imagino si un día me tocara vivir en un país donde las costumbres son muy distintas, también me gustaría que me las enseñara antemano para no meter la pata.

Clase sobre las normas de género, Noruega

Clase sobre las normas de género, Noruega

Crear proyectos de colaboración entre gente de distintas nacionalidades y culturas

Cuanto más relaciones personales establecemos con gente de “otras tribus”, menos la vemos como gente de “otra tribu”. Para lograr este objetivo, la clave es crear espacios y actividades donde se dejen mezclar y colaborar gente de distintas procedencias, religiones y culturas. Durante los últimos años, las redes sociales han ayudado mucho a crear grupos de quedadas para gente que comparte intereses, aficiones y prácticas deportivas, que en ciudades cosmopolitas, tienden a reunir personas de diversos orígenes que en ámbitos familiares y laborales no se habrían conocido.

Tanto en el ámbito residencial y escolar, habrá que evitar la formación de guetos. En las universidades habrá que seguir fomentando el intercambio de estudiantes extranjeros y becas para hacer prácticas en empresas extranjeras. De hecho, una amiga me ha dicho que no le parece mal la idea de obligar a todos los jóvenes pasar un año trabajando en un proyecto voluntario de la ONU en un país extranjero, como antes realizaban el servicio militar. Este planteamiento puede parecer algo alejado a la realidad, pero no me parece mal, porque así ayudaría a cada uno adaptarse al mundo cada vez más globalizado y vivir en sus propias carnes la experiencia de ser “extranjero”.

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Fuentes:

http://www.huffingtonpost.com/michael-rosenblum/the-terrible-damage-that_b_10672508.html

https://news.vice.com/article/unauthorized-immigrants-paid-100-billion-into-social-security-over-last-decade

http://www.expansion.com/2011/05/04/economia/1304527911.html

http://stoprumores.com/

https://www.theguardian.com/uk-news/datablog/2015/nov/10/eu-migrants-on-benefits-separating-the-statistics-from-the-spin

http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/immigration/11255425/How-much-do-immigrants-really-claim-in-benefits.html

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2015/10/piojosos-europeos.html

El etnocentrismo, nacionalismo, racismo, fascismo y el clasismo internacional

22 Abr

A día de hoy, mucha gente utiliza las palabras racista, xenófobo, homófobo y fascista como si fueran sinónimos. Es cierto que tienen ciertos parecidos y áreas donde se solapan, pero estrictamente hablando el significado no es el mismo. Con este artículo me gustaría hacer una aclaración y hablar de un fenómeno emergente, que yo llamaría el “clasismo internacional”.

Xenofobia

Se refiere a un sentimiento muy general: el miedo y rechazo hacia los de afuera. La definición de “gente de afuera” es totalmente subjetiva. Para algunos puede referirse a cualquiera que viene de otro pueblo a solamente 20km, para otros puede referirse a gente de otras provincias, países o continentes. Pero un xenófobo es alguien que rechaza a otro sólo por el hecho de ser de un origen distinto. En el sentido más amplio también puede incluir al odio hacia miembros de otros grupos étnicos aunque sean del mismo pueblo, por ejemplo, el recelo que siente un iraquí de origen árabe hacia un compatriota de origen kurdo.

Manifestación xenófoba, Singapur

Manifestación xenófoba, Singapur

Homofobia

Se refiere al miedo o rechazo hacia los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. El miedo puede tener varios niveles, desde pensar que no deben existir hasta opinar que no merecen tener los mismos derechos a formar una familia. No todos los homófobos son necesariamente xenófobos, tampoco todos los xenófobos son necesariamente homófobos, aunque muchas mentes cerradas suelen padecer ambos sentimientos porque se tratan del “miedo a lo desconocido”.

Manifestación a favor de matrimonio gay

Manifestación a favor de matrimonio gay

Etnocentrismo

Es una palabra poco usada pero de muy común manifestación. Se refiere a la idea de que los de tu propio país, propio pueblo, propia cultura y propios valores son los mejores y el resto son todos inferiores. Desde la antigüedad casi todas las culturas han sido más o menos etnocentristas, pero uno de los ejemplos mejor documentados eran los griegos.

A pesar de que Grecia estaba dividida entre varios ciudades estados, todos hablaban el mismo idioma y creían descender de ancestros comunes, formando un concepto de “unidad étnica”. Según varios escritos contemporáneos, muchos griegos se consideraban los únicos con una verdadera cultura y todos los demás eran “bárbaros incivilizados” que carecían de moralidad. En muchos estados, el matrimonio mixto entre griegos y no-griegos estaba muy mal visto y a los hijos se les negaba la ciudadanía. Cuando Alejandro Magno fomentó el mestizaje en las tierras conquistadas, muchos contemporáneos lo miraron con desdén y lo consideraron un traidor de su patria.

En países donde conviven varias etnias, el etnocentrismo llevado al extremo puede acabar en el odio interétnico, como en el caso de la antigua Yugoslavia, Irak, Afganistán, Kenia y muchas repúblicas ex-soviéticas.

La política de mestizaje de Alejandro Magno no sentó bien a muchos compatriotas suyos

La política de mestizaje de Alejandro Magno no sentó bien a muchos compatriotas suyos

Nacionalismo

Es una palabra inventada en el siglo XIX. La idea surgió en una época cuando en muchos imperios como el otomano, austriaco y ruso, convivían pueblos de distintas culturas, religiones, lenguas y fisionomías, que no tenían nada en común salvo vivir bajo el mismo monarca; por otro lado, también había poblaciones culturalmente homogéneas que vivían bajo distintos estados, como en Italia y Alemania.  Se hizo popular la ideología de que poblaciones con la misma herencia cultural y ancestral debían auto-determinarse en “estado-naciones”, para conservar sus tradiciones y evitar conflictos de convivencia con otros pueblos.

Entre finales del siglo XIX y principios de siglo XX, bajo la bandera del nacionalismo, se desintegraron muchos imperios multiétnicos mientras se forjaron otros estados culturalmente homogéneos. A día de hoy, el nacionalismo tiene varias clases. En el extremo más tolerante, el nacionalismo catalán y vasco sólo pretenden gozar de mayor grado de independencia y conservar su idioma, sin discriminar a sus ciudadanos por su origen étnico; en el extremo más discriminatorio, el nacionalismo en muchos países de Europa del Éste reivindican la expulsión de todas las personas de otras lenguas, religiones, culturas y ascendencia.

La distribución de grupos étnicos en Europa del este no coincide con las fronteras nacionales

La distribución de grupos étnicos en Europa del este no coincide con las fronteras nacionales

Racismo

Desde la antigüedad, cualquier viajero se ha podido dar cuenta de que los seres humanos varían físicamente según lugar un otro: que un europeo del norte no se parece a un europeo de sur, que un nativo de los Balcanes no se parece a un egipcio… Sin embargo, es a partir de finales del siglo XVIII cuando surge la palabra “raza” en la clasificación de los seres humanos, coincidiendo con una época en que casi todo los países del mundo se dividían en dos categorías: los colonizadores, la mayoría de origen europeo, y los colonizados, la mayoría de piel más oscura.

Para justificar la dominación europea sobre el resto de mundo, se hicieron populares las teorías seudocientíficas de que los seres humanos descendían de tres o cuatro razas de orígenes distintos y, que se diferenciaban entre ellas no sólo en fisionomía sino también en inteligencia y habilidades innatas, por una causa totalmente biológica. Por supuesto, la supremacía europea era considerada la consecuencia natural de la inteligencia superior de la “raza blanca”. Se asociaban determinados rasgos físicos, como el pelo rubio, facciones europeas y ojos azules, con poseer mayor capacidad intelectual.

El racismo científico era muy popular a principios de siglo XX

El racismo científico era muy popular a principios de siglo XX

Fascismo

El fascismo es una ideología muy concreta, inventada por Benito Mussolini en Italia a principios de siglo XX y tuvo repercusiones en otros países, como el falangismo en España y el nazismo en Alemania.

La ideología fascista es una combinación de nacionalismo, populismo, socialismo y autoritarismo con un culto hacía un pasado glorioso de la nación. Reivindica la solidaridad entre miembros de la misma nación, postula la exclusión de los extranjeros, las minorías étnicas y las sexuales, bajo un gobierno autoritario que garantiza el bienestar del pueblo y protege las tradiciones sagradas.

Contrario a lo que cree mucha gente, el fascismo nunca ha sido una lucha de ricos contra pobres, sino más bien un movimiento revolucionario que pretende sustituir la “lucha de clases” entre obrero y empresario por una “lucha horizontal” entre los de dentro y los de fuera.

Tanto en Alemania como en Italia, durante los años 20 y 30, el fascismo tuvo más repercusión entre las clases populares, muchas veces en los mismos barrios donde predominaban comunistas y anarquistas.

Italia fascista

Italia fascista

La situación actual

En mi opinión, la diferencia fundamental entre los términos mencionados es que la xenofobia y homofobia tratan sobre sentimientos, el etnocentrismo trata sobre una creencia, el racismo trata sobre una teoría científica (o seudocientífica) y, el nacionalismo y fascismo tratan sobre ideologías políticas.

Los sentimientos, desde luego, son muy cambiables porque cada persona, según las nuevas experiencias y conocimientos que adquiere, puede cambiar su formar de pensar o sentir sobre ciertos colectivos. Un buen ejemplo es la creciente aceptación de los gays en la sociedad occidental durante los últimos 10 años. Según una encuesta en el año 2000, un 70% de estadounidenses estaban en contra del matrimonio homosexual y la adopción de niños, mientras que en 2010, disminuyó a un 40%, demostrando así, que en una cuestión de 10 años mucha gente había cambiado de opinión.

El racismo científico del principio del siglo XX ya ha perdido seguidores, no sólo en el terreno político, sino también porque la mayoría de las teorías, de que la humanidad se dividiera en razas biológicas, han sido derrumbadas por el estudio del ADN humano.

El fascismo también ha perdido su popularidad. A pesar de que algunos partidos populistas como FN en Francia o UKIP en el Reino Unido juegan con los sentimientos populistas de “ellos contra nosotros”, siempre respetan a las instituciones democráticas, y eso en sí mismo, ya es muy contrario a las ideas de Mussolini.

El nacionalismo y el etnocentrismo tienden a popularizarse y apagarse según la situación económica. Cuánto más dificultades atraviesa una sociedad, más gente se suma a la idea de que “los nuestros, primero”.

No todos los nacionalismos son xenófobos, pero muchas veces van de la mano

No todos los nacionalismos son xenófobos, pero muchas veces van de la mano

Clasismo Internacional

En un mundo cada vez más globalizado donde todos los pueblos del mundo se parecen cada vez más culturalmente pero son económicamente desiguales, veo que está surgiendo una nueva forma de política identitaria que yo llamaría el “clasismo internacional”.

Se trata de que las identidades colectivas ya no se forma en base a la similitud cultural, el color de la piel o los rasgos externos, ni de idiomas ni religiones, sino del nivel económico del país de donde procede cada uno. Los ciudadanos de los países más ricos se convertirían en miembros de una “nueva aristocracia mundial”, los ciudadanos de países emergentes se convertirían en la nueva “clase media mundial” y los de los más pobres se convertirían en el nuevo “proletariado mundial”. La solidaridad podría extenderse entre distintos países, naciones, etnias o continentes, pero siempre entre nacionalidades de la misma categoría económica.

Por ejemplo, los europeos se lamentan durante semanas cuando se estrella un avión cargado de “gente como ellos” en pleno vuelo, pero no se inmutan cuando vuelcan un barco en el que viajan 700 refugiados procedentes de los países más pobres.

Igual que en la época feudal, los miembros de la nueva aristocracia mundial se creen con más derechos que los miembros de la clase media y del proletariado. Piensan que sus vidas valgan más; que ellos puedan viajar a y vivir en los países de otros cuando quieran, pero que otros no puedan hacer lo mismo en el suyo. E igual que antes, los miembros de la clases humildes intentan imitar las maneras y el estilo de vida de la aristocracia y consideran todo lo suyo propio como inferior y retrasado.

Mapa mundial según índice de desarrollo humano

Mapa mundial según índice de desarrollo humano

 

Semitas, judíos, israelíes y sionistas

24 Jul

Debido al reciente conflicto entre Israel y Palestina, en lo que hasta ahora ha cobrado la vida de más de 650 palestinos y 32 israelíes, la ONU ha empezado una investigación a Israel por violaciones de derechos humanos.

Mucha gente opinamos de que esta“retaliación” de Israel contra Palestina ha sido totalmente exagerada, y que independientemente de quién tiene  razón, la mayoría de los que mueren ha sido gente inocente, con más de 100 niños.

Sin embargo, al leer varios comentarios en las redes sociales, me he dado cuenta de que mucha gente, por criticar a las acciones de Israel, se vuelca contra todos los judíos hasta hacer comentarios abiertamente antisemitas, y eso me preocupa. Por eso, dedico este post para hacer unas aclaraciones de la diferencia entre judío, semita, Israelí y sionista.

Bombardeo israelí de Gaza

Bombardeo israelí de Gaza

Empezamos con la definición de semita.

Antropológicamente, se refiere a los pueblos originarios de Oriente Medio que hablan un idioma perteneciente a la familia semita, y eso, a día de hoy, incluye a hebreo, árabe y malteño. Por supuesto, tanto judíos israelíes como árabes y malteños deberían ser considerados como “semitas”. Sin embargo, en la lengua cotidiana, la palabra “antisemita” se refiere solamente a la discriminación contra los judíos, pero como esa es la definición universalmente aceptada (aunque incorrecta), no la discutimos.

Rostros de los pueblos semitas en la antiguedad

Rostros de los pueblos semitas en la antiguedad

Ahora, vamos a ver quién es “judío”.

Tiene 2 definiciones, la más antigua se refiere a cualquier persona creyente de la religión de judaísmo. Sin embargo, como los creyentes de esta religión habían formado comunidades muy unidas con un alto grado de endogamia, ser judío también empezó a cobrar un sentido “étnico”, en referencia a cualquier persona que desciende de antepasados judíos, y sobre todo, de una madre judía.

Durante el último par de siglos, muchos judíos ya han dejado de ser religiosos. Algunos se convirtieron a otras religiones y otros se volvieron ateos, pero por ascendencia o afiliación cultural, siguen considerándose “judíos”.

Una tienda judaica en Nueva York, 1900

Una tienda judaica en Nueva York, 1900

A principios de siglo XX, la comunidad “judía” de Alemania y Europa Central era uno de los colectivos con mayor porcentaje de ateos , pero aún así, no dejaban de ser “judíos”, bien porque ellos se veían así, o porque otros les percibían así.

En ruso hay 2 palabras distintas para referirse a un “judío religioso” (иудаист) y un “judío étnico” (еврей). Sin embargo, durante la inquisición española o el holocausto nazi, los verdugos no perdonaron a los judíos religiosos ni a los étnicos.

El fotoperiodista Robert Capa era de origen judío húngaro, pero nunca había sido creyente.

El fotoperiodista Robert Capa era de origen judío húngaro, pero nunca había sido creyente.

Entonces, ¿es ser judío una cuestión religiosa o étnica?

Es una cuestión complicada. No todos los judíos son religiosos, pero étnicamente, tampoco tienen una identidad común.

Desde la época prerromana, comunidades judías habían formado en diversos países en Europa, África y Asia, y en cada lugar donde asentaron, desarrollaron lenguas, tradiciones y costumbres cotidianas muy distintas. A rasgos muy generales, se podían dividir entre judíos askenazis, que vivían en países del centro y éste de Europa, y sefardíes, que vivían en la Península ibérica, África del norte y el Oriente Medio.

Judíos askenazis de Alemania a principios de siglo XX

Judíos askenazis de Alemania a principios de siglo XX

Los askenazis, por haber convivido durante milenios con europeos, tienen un aspecto físico y forma de pensar muy parecidos a los europeos centrales; su lengua cotidiana era Yiddish, un dialecto de alemán mezclado con palabras de hebreo.

Los sefardíes, por haber convivido durante milenios con musulmanes, tienden a parecerse tanto físicamente como culturalmente más a árabes y magrebíes; hablaban varias lenguas cotidianas, pero una de las más importantes era ladino, un dialecto de castellano antiguo.

A parte de esas dos, también hay judíos yemeníes, indios y etíopes, que tienen cada uno sus propias tradiciones y sentido de identidad.

Una chica judía argelina de origen sefardí.

Una chica judía argelina de origen sefardí.

Pues, se puede decir que las 15 millones de personas que se identifican judíos en el mundo actual, incluyen a:

  • Creyentes de judaísmo
  • Personas que trazan sus antepasados a las comunidades judías de cualquier parte del mundo

Aunque no existen estadísticas oficiales, los segundos probablemente superan los primeros.

Los judíos israelíes vienen de todas procedencias.

Los judíos israelíes vienen de todas procedencias.

¿Qué es el sionismo?

Los judíos habían sufrido durante siglos persecuciones en casi todos los países donde habían asentado, con los peores casos en Europa Central y Éste. Desde finales de silgo XIX, con el auge de nacionalismo, algunos judíos creían que la única manera que podían dejar de ser discriminados era crear su propio estado-nación. ¿Y dónde iba a estar? En su supuesto territorio ancestral: Palestina.

A principio, el sionismo era una ideología sólo compartida por los nacionalistas judíos más radicales. La tendencia general de la mayoría de los judíos europeos era asimilarse en la sociedad gentil. En Alemania, Rusia, y el Imperio Austrohúngaro, matrimonios mixtos entre judíos y gentiles era cada vez más común, y muchos judíos, para evitar ser discriminados, intentaron todo para ocultar sus orígenes, al punto de convertirse en referentes de la cultura germánica y eslava. Otros se inscribieron en movimientos revolucionarios como el comunismo y anarquismo. Entre los bolcheviques, un alto porcentaje eran de origen judío, como Lenin y Trotsky.

Sin embargo, la recesión posterior de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de 1929 trajo a Europa una nueva oleada de antisemitismo, en la forma de nazismo.

El holocausto implantó un terror en los supervivientes en que independientemente de cómo integrados estaban en la sociedad europea, nunca estaban libres de persecución. Entonces, el sionismo se convirtió en la ideología dominante de la comunidad judía.

Cartel sionista, animando los judíos a emigrar a Israel

Cartel sionista, animando los judíos a emigrar a Israel

El origen de Israel

El estado de Israel se fundó en 1948, por oleadas de inmigrantes judíos, muchos supervivientes de holocausto, que venían primero de Europa y Norteamérica, luego de Oriente Medio y Magreb. Por supuesto, en el territorio donde fundaron el estado ya vivían comunidades árabes. La mayoría fueron expulsados de sus casas a los campos de refugiados, pero otros hicieron todo para quedarse. Los primeros se convirtieron en los palestinos, los segundos en los  árabes israelíes.

Entre 1948 y 1998, el territorio de Israel no dejó de expandirse, conduciendo a los palestinos a un territorio cada vez más estrecha, hasta sólo quedarse con la Franja de Gaza y algunas partes de Cisjordania.

La expansión territorial de Israel 1947-2000

La expansión territorial de Israel 1947-2000

La Franja de Gaza

La Franja de Gaza

Una aclaración de los términos

Mucha gente piensa que todos los judíos sean israelíes o pro-israelíes, que todos los israelíes sean judíos, y que todos los judíos sean sionistas. No hay nada más lejos.

Hay 15 millones de judíos en el mundo, e Israel sólo tiene una población judía de 5 millones, significa que 2/3 de judíos no son israelíes ni viven en Israel.

En EEUU, entre 5 y 6 millones de ciudadanos son de origen judío, y solo en la área Nueva York la población supera 1.5 millones.

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

¿Están los judíos americanos detrás de las acciones de Israel?

Es cierto que entre los pro-israelíes en EEUU hay lobbies judíos, pero según varias  encuestas, la mayoría de los judíos americanos ni siquiera se consideran sionistas, y 70% de ellos se declaran de “izquierdas”.

En cambio, los estadounidenses que más apoyan a Israel son los cristianos evangélicos y algunos sectores más radicales de la derecha, la mayoría de los cuales son blancos protestantes.

Entre la población de Israel, tampoco toda la población es judía. Un 20% son árabes de religión musulmana y cristiana, pero tienen la ciudadanía israelí.

A día de hoy, las voces más críticas de Israel también suelen venir de la comunidad judía, tanto desde dentro como fuera de Israel. De hecho, muchos judíos ortodoxos están abiertamente en contra del sionismo, alegando que instalarse en la tierra sagrada era una grave violación contra la voluntad de Dios.

El juez Richard Goldstone es un juez sudafricano de origen judío muy crítico con la política de Israel hacia Palestina.

El juez Richard Goldstone es un juez sudafricano de origen judío muy crítico con la política de Israel hacia Palestina.

Ser pro-judío NO es lo mismo que ser sionista

Yo, como hijo de una familia china emigrada al Occidente, siempre he sentido mucha solidaridad con el pueblo judío en Europa, no sólo porque los judíos askenazis y los chinos compartimos muchas costumbres en común (como el concepto familiar, las madres autoritarias, la exigencia académica y la ética de trabajo), sino también porque el diáspora chino en Asia y el diáspora judío en Europa tienen una historia muy parecida.

Ambos han fundado comunidades que han prosperado socioeconómicamente en países donde los nativos les repudian, y a pesar de haber vivido varias generaciones ahí y hecho importantes contribuciones al desarrollo económico y cultural, siempre son percibidos como un problema, en vez de un recurso, para la sociedad.

Siendo minorías étnicas con un nivel económico y académico superior al medio, durante los años de vacas flacas, los políticos populistas, tanto de la izquierda como de la derecha, les convierten en el chivo expiatorio ideal, y en el peor de los casos, víctimas de linchamientos.

Las comunidades judías en diaspora, igual que las chinas, han sido frecuentemente víctimas de ira popular.

Las comunidades judías en diaspora, igual que las chinas, han sido frecuentemente víctimas de ira popular.

Pero igual que muchos judíos europeos a principios de siglo XX, no soy partidario al sionismo, porque no creo que la mejor forma de luchar contra la discriminación sea crear tu propio estado donde puedes repetir la discriminación contra otras minorías.

De hecho, lo que más me siento identificado con la cultura judía antes de fundar el estado de Israel es la mentalidad cosmopolita, el sentimiento de pertenecer a varias nacionalidades pero de ninguna en concreto, la defensa de la tolerancia multicultural en una sociedad plural, el rechazo a los nacionalismos y las políticas de identidad, la simpatía hacia los movimientos revolucionarios pero la desconfianza hacia los populismos, y sobre todo, el complejo de que independientemente de cómo te esfuerzas en integrarte en la sociedad donde vives, siempre serás considerado como un forastero.

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Las ideologías políticas – más compleja que izquierda-derecha

7 Jun

Durante el último siglo, la división política en la mayoría de los países democráticos ha sido por el eje de izquierda-derecha. La izquierda generalmente ha sido asociado a lo económicamente proteccionista y socialmente liberal mientras la derecha la sido asociado generalmente a lo económicamente liberal y socialmente conservador.

En la época pos-industrial, creo que esta vieja clasificación de ideologías políticas ya se ha quedado algo obsoleto, porque dentro de lo que llamamos “izquierda” y “derecha” existe varias corrientes distintas, casi tan distanciadas unas a otras que pueden pertenecer a partidos opuestos.

Dicen a partir de la revolución francesa de 1968, nació una nueva corriente de "izquierda" - los progresistas.

Dicen a partir de la revolución francesa de 1968, nació una nueva corriente de “izquierda” – los progresistas.

 

En mi opinión, he identificado las siguientes ramas ideológicas:

1. Los conservadores “clásicos”

Estos incluyen a la gente moralmente conservador; gente que defiende a las tradiciones, a las viejas normas sociales y a la clásica identidad de su nación. Suelen ser muy patriotas, que toman el orgullo y la integridad de su país como algo personal. En España, Francia y EEUU, suelen oponer todo lo que puede provocar un cambio en las viejas normas sociales, como el matrimonio gay, el aborto, el separatismo regional y la sociedad multicultural. Económicamente, suelen ser bastante proteccionistas hacía todo lo que es “nacional”: empresas nacionales, productos nacionales, y los puestos de trabajo para “nacionales” primero. Por eso, suelen pronunciarse en contra de la globalización económica y el capitalismo mundial, excepto cuando su país es el principal benefactor.

Las ideas de la derecha de La Falange se distancia bastante de la derecha neo-liberal

Las ideas de la derecha de La Falange se distancia bastante de la derecha neo-liberal

2. Los capitalistas liberales

Estos son los seguidores de la ideología de Thatcher, que creen que una economía de mercado libre sin ningún tipo de intervención estatal es la clave del bienestar del país. Suelen pronunciarse a favor de la privatización de todo lo que es público, dejando la sanidad, la educación y todo el sistema de transporte en manos de grandes empresas, a cambio de que los ciudadanos paguen menos impuestos para disfrutar de un mayor poder adquisitivo. Moralmente son muy diversos, desde gente muy conservadora hasta gente bastante abierta y cosmopolita, pero en general, son partidarios de una sociedad capitalista, globalizada, consumista, donde la libertad de cada uno para gastar el dinero como quiera se quede encima del resto de los derechos humanos.

Thatcher, el icono del liberalismo económico

Thatcher, el icono del liberalismo económico

3. Los “sociodemócratas” y “socioliberales”. 

Este grupo de gente cree en la economía de mercado libre, pero al mismo tiempo también cree que el estado debería garantizar los derechos mínimos de sus ciudadanos, como un sistema de educación, sanidad y transporte público de calidad, una pensión de jubilación y beneficios sociales para los desempleados. Moralmente también son muy diversos, pero generalmente son más moderados en temas de religión, cultura e identidad nacional.

4. Los “socialistas clásicos”

Estos son los herederos de las luchas sindicales del principio de siglo XX, que identifican a los empresarios como explotadores de la clase trabajadora, y que la única forma en que las clases desfavorecidas puedan hacerse frente a los grande poderes económicos es a través de la asociación sindical y la huelga. A parte de reivindicar un sistema de sanidad, educación y transporte público de calidad, también albergan por la nacionalización de todas las industrias estratégicas, tanto como la banca. Por eso, se pronuncian a favor de un estado fuertemente intervencionista que pone el bienestar de los trabajadores por encima del crecimiento económico. Moralmente son muy diversos, desde bastante conservadores a muy abiertos, pero valoran los derechos más que la libertad.

El socialismo clásico nació en la lucha obrera durante la industrialización.

El socialismo clásico nació en la lucha obrera durante la industrialización.

5. Los “progresistas”

Es un movimiento relativamente nuevo que nació a partir de los años 60. Luchan por la protección de los derechos de las minorías étnicas, culturales y sexuales y la igualdad de sexos, tanto como la conservación del medio ambiente y un trato digno a los animales. Se distinguen de la “izquierda clásica” en que valoran fuertemente la libertad individual, como la libertad de movimiento, de aborto y de llevar un estilo de vida alternativa sin sufrir persecución ni acoso. Moralmente, muchos son partidarios del amor libre, la legalización de las drogas blandas, la inmigración libre, la sociedad multicultural, la agricultura ecológica, y el uso de bicicleta en lugar de vehículos de motor.

EQUO, el partido "progresista" actual en España, hizo la campaña electoral en bicicleta.

EQUO, el partido “progresista” actual en España, hizo la campaña electoral en bicicleta.

En general, la gente cuyas ideas caen en 1 y 2 suelen votar partidos de derecha a pesar de que sean ideas bastante opuestas, mientras gente de 4 y 5 suelen votar la izquierda, y los de 3 están divididos entre el centro-derecha y el centro-izquierda, dependiendo de la situación económica y las políticas que proponen.

Yo, personalmente, diría que:

* 4 es el opuesto de 2

* 5 es el opuesto de 1

* Pero 1 y 4 pueden ser compatibles, y algunos régimenes políticos, como lo de Juan Perón en Argentina y muchos populismos latinoamericanos, son precisamente una mezcla entre estas 2 ideologías.

* En España, el PP representa una mezcla de 1, 2 (y algo de 3), PSOE representa 3. Entre los otros partidos, IU y Podemos representan una mezcla de 4, 5; Equo representa una mezcla de 3, 5

* En EEUU, donde nunca hubo un movimiento socialista obrero tan fuerte como en Europa, 3 y 4 prácticamente no existen. Por las políticas actuales, el Partido Republicano representa una mezcla entre 1 y 2, mientras el Partido Demócrata representa una mezcla de 2 y 5.

El “estado-nación” y la cuestión de “minorías étnicas”

11 Mar
Los Kurdos son una "minoría étnica" que residen entre las fronteras de Turquía, Irak, Irán y Siria, pero no tiene su propio estado-nación

Una niña kurda – miembro de una minoría étnica en Irak

Leyendo la cobertura mediática de los últimos conflictos en Crimea y otros artículos sobre la relación entre grupos étnicos en Rusia, EEUU y Francia, me da la impresión de que muchos españoles, hasta profesionales de periodismo, confunden 2 conceptos muy distintos: “extranjeros” y “minorías étnicas”.

Esta confusión se debe a que España, hasta hace poco, era un país relativamente homogéneo. Aunque existía diversidad cultural y lingüística entre regiones, las identidades como catalanes, vascos, gallegos o andaluces se asocian exclusivamente a zonas geográficas, y no a la ascendencia de las personas.

Por supuesto, la gente entiende el significado de las palabras alemán, ruso, chino o italiano como alguien que ha nacido en Alemania, Rusia, China e Italia. De hecho, el concepto de “grupo étnico” ni siquiera existe en la mentalidad española.

En España, la mayorías de las identidades culturales están asociadas a regiones, como Cataluña, y no a personas.

En España, la mayoría de las identidades culturales están asociadas a las regiones, como Cataluña, y no a las personas.

En muchos países del mundo, sin embargo, la situación es bien distinta, sobre todo cuando se trata de países multiculturales donde conviven muchas poblaciones de rasgos, idiomas y religiones distintas.

Tomando el ejemplo de Ucrania, donde suceden las últimas revueltas, la mayoría de su población son ciudadanos ucranianos nacidos en Ucrania, pero étnicamente, existe una comunidad rusa muy numerosa, sobre todo en el éste y sur. El ser “ruso” en este sentido no se refiere a personas nacidas en Rusia ni a personas con pasaporte rusa, sino ciudadanos ucranianos que se identifican culturalmente como “rusos”. Es cierto que la mayoría son descendientes de inmigrantes rusos, pero ya de hace varias generaciones.

La distribución de grupos étnicos y linguisticos en Ucrania es un mapa compleja

La distribución de grupos étnicos y linguisticos en Ucrania es una cuestión compleja

Para nacionalidades como la china que llevan un par de siglos emigrando a tierras extranjeras, es muy peligroso confundir un “chino étnico” con un “ciudadano chino”. En Malasia por ejemplo, la inmigración china empezó desde finales del siglo XIX, y a pesar del trascurso de las generaciones, la comunidad ha conservado su lengua, cultura y costumbres cotidianas. A día de hoy 1 de cada 4 malasios se identifican étnicamente como “chinos”, aunque la gran mayoría son ciudadanos malasios nacidos ahí con padres y abuelos que también nacieron ahí.

Durante muchos años, en Malasia hubo leyes discriminatorias que restringían miembros de la comunidad china para acceder plazas universitarias, alistarse en el ejército, hacerse funcionario o montar un negocio sin un socio malayo. Algunas fuentes occidentales lo describen como un “proteccionismo nacional”, pero en realidad es racismo puro y duro, porque la discriminación no se dirigía contra personas extranjeras que venían de China, sino contra sus propios ciudadanos de ascendencia china, que en todos aspectos deben ser considerados tan “nacionales” como los de origen malayo.

Chinatown de Kuala Lumpar, Malasia

25% de ciudadanos malasios son de etnia china, pero controlan 60% de la economía

¿De dónde surgen las “minorías étnicas”?

Pueden ser descendientes de inmigrantes que han conservado su identidad cultural, como el caso de los chinos en sudeste de Asia, pero también puede ser legado de la desintegración de un “imperio” multi-étnico en varios estados-naciones.

En muchos países del mundo conviven varios grupos étnicos, pero cada uno se mantiene en su propia comunidad, con sus propias escuelas, asociaciones culturales, empresas y barrios. La convivencia puede durar siglos de forma pacífica, pero también puede llegar a un punto en que la gente se harta, y cada grupo decide construir su propio estado-nación sólo para miembros de su etnia.

Eso sucedió durante la desintegración de los imperios otomano y austrohúngaro a principios de siglo XX, y durante la caída del URSS en 1991.

Mapa de distribución de grupos étnicos en el Imperio Austrohúngaro, 1910

Mapa de distribución de grupos étnicos en el Imperio Austrohúngaro, 1910

Bajo los Habsburgo, en Europa Central convivían una mezcolanza de pueblos de idiomas y culturas distintos: germanos, checos, eslovacos, magiares, rumanos, judíos y gitanos. Ningún grupo tenía un territorio definido, aunque cada uno constituía la mayoría en ciertas regiones. Durante el siglo XIX, en ciudades como Praga o Budapest la mayoría de la población urbana era de origen germano, pero en los pueblos del alrededor dominaba gente de lengua checa y magiar.

Con la desintegración del imperio después de la Primera Guerra Mundial, los magiares, checos, germanos empezaron a construir cada uno su propia estado-nación, ¿pero cómo se definían las fronteras en las zonas donde las distintas comunidades vivían totalmente mezcladas?

Pues las millones de personas cuya residencia se encontraba dentro de las fronteras de un estado-nación que no es de su etnia se convirtieron en miembros de una “minoría étnica”.

En Transilvania, Rumanía, la mayoría de la población  sigue siendo de etnia magiar (húngara)

En Transilvania, Rumanía, la mayoría de la población sigue siendo de etnia magiar (húngara)

Para muchos nacionalistas radicales, la presencia de “minorías étnicas” en su estado-nación era una amenaza para la integridad del país, y divisaron varias maneras de acabar con esta diversidad.

Una era la “limpieza étnica”, que consistía en expulsar a miembros otras etnias hacia su propio estado-nación: germanos hacía Austria, checos y eslovacos hacía Checoslovaquia, magiares hacía Hungría…. hasta que cada estado se quedara étnicamente homogéneo.

Otra solución era la “asimilación forzosa”, que el estado-nación obligara a las minorías adoptar la lengua, cultura y hasta nombres y apellidos del grupo dominante, suprimiendo por completo su sentido de identidad ancestral.

En realidad, pocos estados-naciones llevaron a cabo medidas tan radicales (salvo en los Balcanes), pero también hay historiadores que opinan que la mera definición de un “estado-nación” ya implica la asimilación forzosa de todas las minorías étnicas, con el fin de lograr una sociedad más homogénea y cohesiva.

En España todavía no existe el concepto de “minorías étnicas”, ¿pero existirá?

Una pareja hispano-marroquí

Una pareja hispano-marroquí

Eso todavía no se puede decir. A pesar de que había recibido una gran oleada de inmigración durante los últimos 20 años, todo depende del grado de integración que habrá en las próximas generaciones. Si la mayoría de los hijos y nietos de inmigrantes se mezclan con españoles, fundiendo las diferencias culturales y raciales, probablemente no surgirán conceptos de “grupos étnicos”, pero si se mantienen cada uno en su propia comunidad durante varias generaciones, puede que sí.

De todos modos, eso no se sabrá hasta dentro de un par de generaciones.

Divisiones sociales en la sociedad israelí, y los rusos

5 Feb

A pesar de que los medios hablan mucho del conflicto israelí-palestino, pocas veces se hablan de las divivisiones internas de la sociedad israelí, que en realidad, está formada por inmigrantes de diversas culturas, tradiciones, e ideologías.

En total, la sociedad israelí puede dividirse en los siguientes segmentos:

  • Judíos “askenazíes” – de origen europeo, forman la élite económica e intelectual. La mayoría son laicos y practican costumbres occidentales. Tienden a votar la izquierda
  • Judíos “orientales” – de origen magrebí o asiático. La mayoría tienen menor nivel de estudios y son practicantes de la religión. Tienden a tener valores conservadores y muchos votan la derecha
  • Judíos rusos – inmigrantes de la antigua URSS que llegaron durante los años 90
  • Judíos etíopes – inmigrantes de los años 80 y 90. La primera generación solían vivir en guetos cerrados, pero los hijos nacidos en Israel se han integrado bastante completo entre la comunidad “oriental”. Sin embargo, por el color de piel oscura, sufren discriminación en varios ámbitos
  • Judíos ortodoxos – los que llevan sombrero, trenza y barba. Suelen vivir en comunidades cerradas, practicando costumbres muy tradicionalistas. Ejercen una creciente presión en la sociedad, muchas veces entrando en conflicto con la élite “askenazi”.

A parte de los judíos, también tienen una importante minoría de “israelí árabes”, que son árabes con la ciudadanía israelí. Más o menos la mitad son cristianos y la otra mitad musulmanes. Son exentos de servicio militar.

israelíes de origen etíope

israelíes de origen etíope

En este artículo en EL PAÍS hablan de uno de los colectivos más militantes de la sociedad israelí: los inmigrantes rusos.

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/01/18/actualidad/1358533489_393385.html

Los judíos rusos empezaron a llegar a Israel a partir de los 90, pero debido a 70 años de gobierno soviético, la mayoría ya han perdido contacto con la religión, y culturalmente están totalmente asimilados a la cultura eslava.

En Israel, forman una minoría bastante cerrada, que suelen vivir en sus propios guetos donde practican costumbres totalmente rusas: como beber vodka y comer salchichas de cerdo.

Muchos israelíes nativos tienen una visión bastante negativa de ellos, ya que los medios les vinculan con la delincuencia, la prostitución, el alcoholismo y el crimen organizado.

Irónicamente, a pesar de ser los menos “judíos” de los judíos en nivel religioso, la mayoría son ideológicamente muy nacionalistas a la hora de defender el estado de Israel, y suelen ser partidarios a políticas muy duras contra los palestinos y árabes en general. Muchos candidatos de ultraderecha buscan sus votos entre esta comunidad.

veteranos soviéticos en Israel

veteranos soviéticos en Israel