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Semitas, judíos, israelíes y sionistas

24 Jul

Debido al reciente conflicto entre Israel y Palestina, en lo que hasta ahora ha cobrado la vida de más de 650 palestinos y 32 israelíes, la ONU ha empezado una investigación a Israel por violaciones de derechos humanos.

Mucha gente opinamos de que esta“retaliación” de Israel contra Palestina ha sido totalmente exagerada, y que independientemente de quién tiene  razón, la mayoría de los que mueren ha sido gente inocente, con más de 100 niños.

Sin embargo, al leer varios comentarios en las redes sociales, me he dado cuenta de que mucha gente, por criticar a las acciones de Israel, se vuelca contra todos los judíos hasta hacer comentarios abiertamente antisemitas, y eso me preocupa. Por eso, dedico este post para hacer unas aclaraciones de la diferencia entre judío, semita, Israelí y sionista.

Bombardeo israelí de Gaza

Bombardeo israelí de Gaza

Empezamos con la definición de semita.

Antropológicamente, se refiere a los pueblos originarios de Oriente Medio que hablan un idioma perteneciente a la familia semita, y eso, a día de hoy, incluye a hebreo, árabe y malteño. Por supuesto, tanto judíos israelíes como árabes y malteños deberían ser considerados como “semitas”. Sin embargo, en la lengua cotidiana, la palabra “antisemita” se refiere solamente a la discriminación contra los judíos, pero como esa es la definición universalmente aceptada (aunque incorrecta), no la discutimos.

Rostros de los pueblos semitas en la antiguedad

Rostros de los pueblos semitas en la antiguedad

Ahora, vamos a ver quién es “judío”.

Tiene 2 definiciones, la más antigua se refiere a cualquier persona creyente de la religión de judaísmo. Sin embargo, como los creyentes de esta religión habían formado comunidades muy unidas con un alto grado de endogamia, ser judío también empezó a cobrar un sentido “étnico”, en referencia a cualquier persona que desciende de antepasados judíos, y sobre todo, de una madre judía.

Durante el último par de siglos, muchos judíos ya han dejado de ser religiosos. Algunos se convirtieron a otras religiones y otros se volvieron ateos, pero por ascendencia o afiliación cultural, siguen considerándose “judíos”.

Una tienda judaica en Nueva York, 1900

Una tienda judaica en Nueva York, 1900

A principios de siglo XX, la comunidad “judía” de Alemania y Europa Central era uno de los colectivos con mayor porcentaje de ateos , pero aún así, no dejaban de ser “judíos”, bien porque ellos se veían así, o porque otros les percibían así.

En ruso hay 2 palabras distintas para referirse a un “judío religioso” (иудаист) y un “judío étnico” (еврей). Sin embargo, durante la inquisición española o el holocausto nazi, los verdugos no perdonaron a los judíos religiosos ni a los étnicos.

El fotoperiodista Robert Capa era de origen judío húngaro, pero nunca había sido creyente.

El fotoperiodista Robert Capa era de origen judío húngaro, pero nunca había sido creyente.

Entonces, ¿es ser judío una cuestión religiosa o étnica?

Es una cuestión complicada. No todos los judíos son religiosos, pero étnicamente, tampoco tienen una identidad común.

Desde la época prerromana, comunidades judías habían formado en diversos países en Europa, África y Asia, y en cada lugar donde asentaron, desarrollaron lenguas, tradiciones y costumbres cotidianas muy distintas. A rasgos muy generales, se podían dividir entre judíos askenazis, que vivían en países del centro y éste de Europa, y sefardíes, que vivían en la Península ibérica, África del norte y el Oriente Medio.

Judíos askenazis de Alemania a principios de siglo XX

Judíos askenazis de Alemania a principios de siglo XX

Los askenazis, por haber convivido durante milenios con europeos, tienen un aspecto físico y forma de pensar muy parecidos a los europeos centrales; su lengua cotidiana era Yiddish, un dialecto de alemán mezclado con palabras de hebreo.

Los sefardíes, por haber convivido durante milenios con musulmanes, tienden a parecerse tanto físicamente como culturalmente más a árabes y magrebíes; hablaban varias lenguas cotidianas, pero una de las más importantes era ladino, un dialecto de castellano antiguo.

A parte de esas dos, también hay judíos yemeníes, indios y etíopes, que tienen cada uno sus propias tradiciones y sentido de identidad.

Una chica judía argelina de origen sefardí.

Una chica judía argelina de origen sefardí.

Pues, se puede decir que las 15 millones de personas que se identifican judíos en el mundo actual, incluyen a:

  • Creyentes de judaísmo
  • Personas que trazan sus antepasados a las comunidades judías de cualquier parte del mundo

Aunque no existen estadísticas oficiales, los segundos probablemente superan los primeros.

Los judíos israelíes vienen de todas procedencias.

Los judíos israelíes vienen de todas procedencias.

¿Qué es el sionismo?

Los judíos habían sufrido durante siglos persecuciones en casi todos los países donde habían asentado, con los peores casos en Europa Central y Éste. Desde finales de silgo XIX, con el auge de nacionalismo, algunos judíos creían que la única manera que podían dejar de ser discriminados era crear su propio estado-nación. ¿Y dónde iba a estar? En su supuesto territorio ancestral: Palestina.

A principio, el sionismo era una ideología sólo compartida por los nacionalistas judíos más radicales. La tendencia general de la mayoría de los judíos europeos era asimilarse en la sociedad gentil. En Alemania, Rusia, y el Imperio Austrohúngaro, matrimonios mixtos entre judíos y gentiles era cada vez más común, y muchos judíos, para evitar ser discriminados, intentaron todo para ocultar sus orígenes, al punto de convertirse en referentes de la cultura germánica y eslava. Otros se inscribieron en movimientos revolucionarios como el comunismo y anarquismo. Entre los bolcheviques, un alto porcentaje eran de origen judío, como Lenin y Trotsky.

Sin embargo, la recesión posterior de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de 1929 trajo a Europa una nueva oleada de antisemitismo, en la forma de nazismo.

El holocausto implantó un terror en los supervivientes en que independientemente de cómo integrados estaban en la sociedad europea, nunca estaban libres de persecución. Entonces, el sionismo se convirtió en la ideología dominante de la comunidad judía.

Cartel sionista, animando los judíos a emigrar a Israel

Cartel sionista, animando los judíos a emigrar a Israel

El origen de Israel

El estado de Israel se fundó en 1948, por oleadas de inmigrantes judíos, muchos supervivientes de holocausto, que venían primero de Europa y Norteamérica, luego de Oriente Medio y Magreb. Por supuesto, en el territorio donde fundaron el estado ya vivían comunidades árabes. La mayoría fueron expulsados de sus casas a los campos de refugiados, pero otros hicieron todo para quedarse. Los primeros se convirtieron en los palestinos, los segundos en los  árabes israelíes.

Entre 1948 y 1998, el territorio de Israel no dejó de expandirse, conduciendo a los palestinos a un territorio cada vez más estrecha, hasta sólo quedarse con la Franja de Gaza y algunas partes de Cisjordania.

La expansión territorial de Israel 1947-2000

La expansión territorial de Israel 1947-2000

La Franja de Gaza

La Franja de Gaza

Una aclaración de los términos

Mucha gente piensa que todos los judíos sean israelíes o pro-israelíes, que todos los israelíes sean judíos, y que todos los judíos sean sionistas. No hay nada más lejos.

Hay 15 millones de judíos en el mundo, e Israel sólo tiene una población judía de 5 millones, significa que 2/3 de judíos no son israelíes ni viven en Israel.

En EEUU, entre 5 y 6 millones de ciudadanos son de origen judío, y solo en la área Nueva York la población supera 1.5 millones.

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

¿Están los judíos americanos detrás de las acciones de Israel?

Es cierto que entre los pro-israelíes en EEUU hay lobbies judíos, pero según varias  encuestas, la mayoría de los judíos americanos ni siquiera se consideran sionistas, y 70% de ellos se declaran de “izquierdas”.

En cambio, los estadounidenses que más apoyan a Israel son los cristianos evangélicos y algunos sectores más radicales de la derecha, la mayoría de los cuales son blancos protestantes.

Entre la población de Israel, tampoco toda la población es judía. Un 20% son árabes de religión musulmana y cristiana, pero tienen la ciudadanía israelí.

A día de hoy, las voces más críticas de Israel también suelen venir de la comunidad judía, tanto desde dentro como fuera de Israel. De hecho, muchos judíos ortodoxos están abiertamente en contra del sionismo, alegando que instalarse en la tierra sagrada era una grave violación contra la voluntad de Dios.

El juez Richard Goldstone es un juez sudafricano de origen judío muy crítico con la política de Israel hacia Palestina.

El juez Richard Goldstone es un juez sudafricano de origen judío muy crítico con la política de Israel hacia Palestina.

Ser pro-judío NO es lo mismo que ser sionista

Yo, como hijo de una familia china emigrada al Occidente, siempre he sentido mucha solidaridad con el pueblo judío en Europa, no sólo porque los judíos askenazis y los chinos compartimos muchas costumbres en común (como el concepto familiar, las madres autoritarias, la exigencia académica y la ética de trabajo), sino también porque el diáspora chino en Asia y el diáspora judío en Europa tienen una historia muy parecida.

Ambos han fundado comunidades que han prosperado socioeconómicamente en países donde los nativos les repudian, y a pesar de haber vivido varias generaciones ahí y hecho importantes contribuciones al desarrollo económico y cultural, siempre son percibidos como un problema, en vez de un recurso, para la sociedad.

Siendo minorías étnicas con un nivel económico y académico superior al medio, durante los años de vacas flacas, los políticos populistas, tanto de la izquierda como de la derecha, les convierten en el chivo expiatorio ideal, y en el peor de los casos, víctimas de linchamientos.

Las comunidades judías en diaspora, igual que las chinas, han sido frecuentemente víctimas de ira popular.

Las comunidades judías en diaspora, igual que las chinas, han sido frecuentemente víctimas de ira popular.

Pero igual que muchos judíos europeos a principios de siglo XX, no soy partidario al sionismo, porque no creo que la mejor forma de luchar contra la discriminación sea crear tu propio estado donde puedes repetir la discriminación contra otras minorías.

De hecho, lo que más me siento identificado con la cultura judía antes de fundar el estado de Israel es la mentalidad cosmopolita, el sentimiento de pertenecer a varias nacionalidades pero de ninguna en concreto, la defensa de la tolerancia multicultural en una sociedad plural, el rechazo a los nacionalismos y las políticas de identidad, la simpatía hacia los movimientos revolucionarios pero la desconfianza hacia los populismos, y sobre todo, el complejo de que independientemente de cómo te esfuerzas en integrarte en la sociedad donde vives, siempre serás considerado como un forastero.

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El “estado-nación” y la cuestión de “minorías étnicas”

11 Mar
Los Kurdos son una "minoría étnica" que residen entre las fronteras de Turquía, Irak, Irán y Siria, pero no tiene su propio estado-nación

Una niña kurda – miembro de una minoría étnica en Irak

Leyendo la cobertura mediática de los últimos conflictos en Crimea y otros artículos sobre la relación entre grupos étnicos en Rusia, EEUU y Francia, me da la impresión de que muchos españoles, hasta profesionales de periodismo, confunden 2 conceptos muy distintos: “extranjeros” y “minorías étnicas”.

Esta confusión se debe a que España, hasta hace poco, era un país relativamente homogéneo. Aunque existía diversidad cultural y lingüística entre regiones, las identidades como catalanes, vascos, gallegos o andaluces se asocian exclusivamente a zonas geográficas, y no a la ascendencia de las personas.

Por supuesto, la gente entiende el significado de las palabras alemán, ruso, chino o italiano como alguien que ha nacido en Alemania, Rusia, China e Italia. De hecho, el concepto de “grupo étnico” ni siquiera existe en la mentalidad española.

En España, la mayorías de las identidades culturales están asociadas a regiones, como Cataluña, y no a personas.

En España, la mayoría de las identidades culturales están asociadas a las regiones, como Cataluña, y no a las personas.

En muchos países del mundo, sin embargo, la situación es bien distinta, sobre todo cuando se trata de países multiculturales donde conviven muchas poblaciones de rasgos, idiomas y religiones distintas.

Tomando el ejemplo de Ucrania, donde suceden las últimas revueltas, la mayoría de su población son ciudadanos ucranianos nacidos en Ucrania, pero étnicamente, existe una comunidad rusa muy numerosa, sobre todo en el éste y sur. El ser “ruso” en este sentido no se refiere a personas nacidas en Rusia ni a personas con pasaporte rusa, sino ciudadanos ucranianos que se identifican culturalmente como “rusos”. Es cierto que la mayoría son descendientes de inmigrantes rusos, pero ya de hace varias generaciones.

La distribución de grupos étnicos y linguisticos en Ucrania es un mapa compleja

La distribución de grupos étnicos y linguisticos en Ucrania es una cuestión compleja

Para nacionalidades como la china que llevan un par de siglos emigrando a tierras extranjeras, es muy peligroso confundir un “chino étnico” con un “ciudadano chino”. En Malasia por ejemplo, la inmigración china empezó desde finales del siglo XIX, y a pesar del trascurso de las generaciones, la comunidad ha conservado su lengua, cultura y costumbres cotidianas. A día de hoy 1 de cada 4 malasios se identifican étnicamente como “chinos”, aunque la gran mayoría son ciudadanos malasios nacidos ahí con padres y abuelos que también nacieron ahí.

Durante muchos años, en Malasia hubo leyes discriminatorias que restringían miembros de la comunidad china para acceder plazas universitarias, alistarse en el ejército, hacerse funcionario o montar un negocio sin un socio malayo. Algunas fuentes occidentales lo describen como un “proteccionismo nacional”, pero en realidad es racismo puro y duro, porque la discriminación no se dirigía contra personas extranjeras que venían de China, sino contra sus propios ciudadanos de ascendencia china, que en todos aspectos deben ser considerados tan “nacionales” como los de origen malayo.

Chinatown de Kuala Lumpar, Malasia

25% de ciudadanos malasios son de etnia china, pero controlan 60% de la economía

¿De dónde surgen las “minorías étnicas”?

Pueden ser descendientes de inmigrantes que han conservado su identidad cultural, como el caso de los chinos en sudeste de Asia, pero también puede ser legado de la desintegración de un “imperio” multi-étnico en varios estados-naciones.

En muchos países del mundo conviven varios grupos étnicos, pero cada uno se mantiene en su propia comunidad, con sus propias escuelas, asociaciones culturales, empresas y barrios. La convivencia puede durar siglos de forma pacífica, pero también puede llegar a un punto en que la gente se harta, y cada grupo decide construir su propio estado-nación sólo para miembros de su etnia.

Eso sucedió durante la desintegración de los imperios otomano y austrohúngaro a principios de siglo XX, y durante la caída del URSS en 1991.

Mapa de distribución de grupos étnicos en el Imperio Austrohúngaro, 1910

Mapa de distribución de grupos étnicos en el Imperio Austrohúngaro, 1910

Bajo los Habsburgo, en Europa Central convivían una mezcolanza de pueblos de idiomas y culturas distintos: germanos, checos, eslovacos, magiares, rumanos, judíos y gitanos. Ningún grupo tenía un territorio definido, aunque cada uno constituía la mayoría en ciertas regiones. Durante el siglo XIX, en ciudades como Praga o Budapest la mayoría de la población urbana era de origen germano, pero en los pueblos del alrededor dominaba gente de lengua checa y magiar.

Con la desintegración del imperio después de la Primera Guerra Mundial, los magiares, checos, germanos empezaron a construir cada uno su propia estado-nación, ¿pero cómo se definían las fronteras en las zonas donde las distintas comunidades vivían totalmente mezcladas?

Pues las millones de personas cuya residencia se encontraba dentro de las fronteras de un estado-nación que no es de su etnia se convirtieron en miembros de una “minoría étnica”.

En Transilvania, Rumanía, la mayoría de la población  sigue siendo de etnia magiar (húngara)

En Transilvania, Rumanía, la mayoría de la población sigue siendo de etnia magiar (húngara)

Para muchos nacionalistas radicales, la presencia de “minorías étnicas” en su estado-nación era una amenaza para la integridad del país, y divisaron varias maneras de acabar con esta diversidad.

Una era la “limpieza étnica”, que consistía en expulsar a miembros otras etnias hacia su propio estado-nación: germanos hacía Austria, checos y eslovacos hacía Checoslovaquia, magiares hacía Hungría…. hasta que cada estado se quedara étnicamente homogéneo.

Otra solución era la “asimilación forzosa”, que el estado-nación obligara a las minorías adoptar la lengua, cultura y hasta nombres y apellidos del grupo dominante, suprimiendo por completo su sentido de identidad ancestral.

En realidad, pocos estados-naciones llevaron a cabo medidas tan radicales (salvo en los Balcanes), pero también hay historiadores que opinan que la mera definición de un “estado-nación” ya implica la asimilación forzosa de todas las minorías étnicas, con el fin de lograr una sociedad más homogénea y cohesiva.

En España todavía no existe el concepto de “minorías étnicas”, ¿pero existirá?

Una pareja hispano-marroquí

Una pareja hispano-marroquí

Eso todavía no se puede decir. A pesar de que había recibido una gran oleada de inmigración durante los últimos 20 años, todo depende del grado de integración que habrá en las próximas generaciones. Si la mayoría de los hijos y nietos de inmigrantes se mezclan con españoles, fundiendo las diferencias culturales y raciales, probablemente no surgirán conceptos de “grupos étnicos”, pero si se mantienen cada uno en su propia comunidad durante varias generaciones, puede que sí.

De todos modos, eso no se sabrá hasta dentro de un par de generaciones.

Las revoluciones, contrarrevoluciones y el absolutismo

1 Mar

Puede ser debido a la influencia de Hollywood, o bien se puede deber al instinto humano, muchas veces vemos el mundo bajo un prismático absolutista: que el bueno es 100% bueno y el malo es 100% malo.

En la política, tendemos a aplicar la misma filosofía simplista: que un régimen dictatorial es la causa de todos los males de un país, y una vez desaparecido y el poder está devuelto al pueblo bajo un sistema democrático, todo ya será un camino de rosas.

Acerca de la turbulencia política durante los últimos años en Siria, Egipto y más recientemente en Ucrania, mucha gente lo ve como una rebelión popular de un pueblo reprimido (los buenos) contra una tiranía autoritaria y corrupta (los malos), como en La Guerra de las Galaxias.

En el cine de Hollywood, los "buenos" y los "malos" suelen ser muy absolutistas, hasta en el mismo personaje

En el cine de Hollywood, los “buenos” y los “malos” suelen ser muy absolutistas, hasta en el mismo personaje

Sin embargo, estudiando la situación más al fondo, uno se dará cuenta de que hay mucho más factores que entran en juego, y los enfrentamientos políticos son más bien una lucha entre varios sectores de la propia población, en vez de todo el pueblo llano unido contra una élite gobernadora.

En general, en muchos países musulmanes como Siria, Túnez y Egipto, la población está muy dividida entre 2 campos: los islamistas y los laicos. Los primeros cuentan con el apoyo de la mayoría de la clase popular conservadora; los últimos cuentan con el apoyo de la burguesía urbana, las minorías religiosas y los altos mandos del ejército.

Después de la "Primavera Árabe", la política de Egipto se ha convertido entre un campo de batalle entre los "hermanos musulmanes" y el régimen militar

Después de la “Primavera Árabe”, la política de Egipto se ha convertido en un campo de batalle entre los “hermanos musulmanes” y el régimen militar

Tanto el régimen actual en Egipto como lo de Asad en Siria son dictaduras militares de carácter laico, que castigan con mano dura a cualquier opositor utilizando torturas y amenazas, pero entre los rebeldes dominan los islamistas, que una vez llegan al poder, tratarían de imponer la ley Sharia, perseguir a las minorías religiosas y reducir las mujeres a ciudadanos de segunda. ¿Quién es el “bueno” y quién es el “malo”?

Muchos enfrentamientos de "Euromaidan" parecen a batallas medievales

Muchos enfrentamientos de “Euromaidan” en Ucrania parecen a batallas medievales

En Ucrania, la situación es aún más compleja, empezando con el hecho de que la población está culturalmente dividida entre 2 grupos demográficos: los ucraniano-parlantes y los ruso-parlantes.

Los primeros constituyen un 70% de la población. Son ucranianos con raíces autóctonas, de padres y abuelos que procedían del medio rural. La mayoría residen en la parte occidental del país y en ciudades grandes como L’vov y la capital Kiev.

Los segundos suelen ser descendientes de inmigrantes rusos y otras nacionalidades de la URSS, que dominan la parte oriental y sur del país, formando la mayoría en las ciudades industriales. Muchos aun mantienen fuertes lazos personales y familiares con Rusia.

Mapa de Ucrania por porcentaje de ruso-parlantes

Mapa de Ucrania por porcentaje de ruso-parlantes

En general, no hay ningún problema de convivencia entre los 2 grupos, salvo que los ucranianos “con raíces autóctonas” tienden a ser más nacionalistas o miran más hacia occidente, mientras que los ruso-parlantes prefieren mantener fuertes lazos políticos y comerciales con Rusia, la “madre patria”.

Muchos ucranianos de "raíces nativas" pretenden ser descendientes de cosacos, y muchos manifestantes reivindicaban esta identidad con el uniforme

Muchos ucranianos de “raíces nativas” pretenden ser descendientes de cosacos, y reivindicaban esta identidad con el uniforme

Manifestación pro-rusa en Crimea, donde la mayoría de la población es ruso-parlante

Manifestación pro-rusa en Crimea, donde la mayoría de la población es ruso-parlante

La rivalidad geopolítica entre la Unión Europea y Rusia pronto se aprovechó de esta división linguistica/ideológica de la población ucraniana para formar 2 bandos políticos rivales: los pro-europeos y los pro-rusos, cada uno tratando de aumentar la influencia económica de la UE o Rusia a través de acuerdos comerciales, sobre todo en la gestión de gas.

Para complicar la situación aún más, desde la independencia, la economía ucraniana ha sido monopolizada por unos pocos oligarcas, que se alían con la UE, EEUU, Rusia o China según sus intereses económicos.

Yulia Timoshenko, recién liberada de la cárcel es un icono de la política pro-occidente de Ucrania

Yulia Timochenko, recién-liberada de la cárcel, es un icono de la política pro-occidente de Ucrania

Muchos medios occidentales halagan el éxito del “Euro Maidan” como la sublevación de un pueblo llano contra una tirano corrupto, cruel y además cobarde, mientras que los medios rusos lo describen como un “golpe de estado” de extremistas de la ultraderecha.

Nadie duda que el recién depositado presidente Yanukovich fue un político incapaz, egoísta y corrupto (de hecho, fue un conocido criminal que cumplió 2 condenas en la cárcel), pero los rebeldes que protagonizaron las protestas tampoco son todos unos santos. Entre ellos había ciudadanos corrientes manifestando contra los recortes de derecho y libertad, pro-europeístas manifestándose a favor del acercamiento a la Unión Europea, nacionalistas ucranianos, y también partidos de la ultraderecha abiertamente racistas (como Svoboda) cuya lema incluye la expulsión de todos los judíos y la retirada de la nacionalidad a todos los ciudadanos de ascendencia rusa.

Este cartel anti-ruso dice: "cuando dices palabrotas, te conviertes en ruso".

Este cartel anti-ruso del partido Svoboda dice: “cuando dices palabrotas, te conviertes en ruso”.

Con este artículo no pretendo justificar Yanukovich, Asad o Mubarak ni criticar a los que protestan, sino aclarar que en la mayoría de los enfrentamientos políticos, no hay “buenos” ni “malos”, héroes ni villanos, sino dos bandos con intereses enfrentados.

En política, como en la mayoría de las situaciones, el absolutismo no existe.

Los matrimonios mixtos – hacia una evaluación objetiva

13 Abr

La mayoría de los sociólogos están de acuerdo de que la tasa de matrimonios mixtos es uno de los indicadores más fiables del nivel de integración de una sociedad.

Es un tema que siempre me ha interesado porque forma parte de mi propia historia familiar. Mi familia originó en China, pero emigró primero a Taiwan, luego a EEUU, y más tarde asentó en Inglaterra. A día de hoy, mis primos, mi hermana y yo vivimos entre 4 países (Taiwan, Alemania, EEUU, España) y tenemos parejas de 5 nacionalidades distintas.

Una pareja joven

Una pareja joven

Para estudiar las tendencias y impacto de matrimonios mixtos, primero hay que definir qué es un “matrimonio mixto”.

En EEUU, debido a su historia particular de segregación racial, define una pareja mixta como una entre personas de “razas distintas”.  Como ahí, las categorías raciales solo incluyen a blanco, asiático, latino, negro, indígena; una pareja mixta se define cuando se trata de uniones blanco/negro, blanco/latino, asiático/latino etc.. Sin embargo, el matrimonio entre keniata y afroamericano no lo es porque los 2 son de “raza negra”, tampoco es entre alemán y turco porque ambos son de “raza blanca”.

porcentajes de "matrimonios mixtos" por raza en EEUU, 2010

porcentajes de “matrimonios mixtos” por raza en EEUU, 2010

En 2010, el tipo de matrimonio mixto más común en EEUU era blanco/latino

En 2010, el tipo de matrimonio mixto más común en EEUU era blanco/latino

En Europa, por lo contrario, la mayoría de los países no recogen datos del “origen racial” de sus ciudadanos, así que una “pareja mixta” se trata de una unión entre nacionalidades distintas. Como la ciudadanía se puede adquirir, muchos estudios toman en cuenta la “nacionalidad de nacimiento” para diferenciar a los inmigrantes nacionalizados. En 2012, sociologos italianos hicieron un estudio comparando la tasa de “matrimonios mixtos” entre países europeos, y sacaron datos sorprendentes.

Belgium (BE), Bulgaria (BG), the Czech Republic (CZ), Denmark (DK), Germany (DE), Estonia (EE), Ireland (IE), Greece (EL), Spain (ES), France (FR), Italy (IT), Cyprus (CY), Latvia (LV), Lithuania (LT), Luxembourg (LU), Hungary (HU), Malta (MT), the Netherlands (NL), Austria (AT), Poland (PL), Portugal (PT), Romania (RO), Slovenia (SI), Slovakia (SK), Finland (FI), Sweden (SE), the United Kingdom (UK), Iceland (IS), Norway (NO) and Switzerland (CH)

Belgium (BE), Bulgaria (BG), the Czech Republic (CZ), Denmark (DK), Germany (DE), Estonia (EE), Ireland (IE), Greece (EL), Spain (ES), France (FR), Italy (IT), Cyprus (CY), Latvia (LV), Lithuania (LT), Luxembourg (LU), Hungary (HU), Malta (MT), the Netherlands (NL), Austria (AT), Poland (PL), Portugal (PT), Romania (RO), Slovenia (SI), Slovakia (SK), Finland (FI), Sweden (SE), the United Kingdom (UK), Iceland (IS), Norway (NO) and Switzerland (CH)

El Reino Unido, que durante años ha presumido de tener la tasa más alta de parejas “interraciales” (entre blancos, negros, asiáticos), ha sacado una nota más baja que Francia, con su fama de ser una sociedad más cerrada y xenófoba. Las nacionalidades más “exogámicas” son los suizos, luxemburgueses, franceses, y los países bálticos; las más “endogámicas” son las de sur y éste.

Sin embargo, aunque el “método europeo” puede indicar el nivel de integración social en países como España, Italia o Irlanda donde la inmigración es un fenómeno del siglo XXI, omite datos importantes en países como Francia, Reino Unido o Bélgica que llevan varias generaciones de convivencia multiétnica.

Por ejemplo, una pareja formada por un ciudadano francés de padres argelinos y otra de padres españoles no se clasifica como “mixta” porque ambos son ciudadanos franceses nacidos en Francia. Sin embargo, un británico de familia paquistaní que se casa con una chica del pueblo de sus padres sí que lo es, porque los 2 nacieron en países distintos.

Suiza, que ha sacado la nota más alta, también tiene otros factores para tomar en cuenta. Dividida entre 3 comunidades linguisticas, no es de sorprender que un suizo francófono se case antes con una ciudadana francesa que con una compatriota de hablar-alemana. Además, es el único país europeo que no concede la nacionalidad a hijos de inmigrantes nacidos ahí. Así es probable que muchos de los “extranjeros” casados con suizos es gente nacida y criada en el mismo país.

La sociedad francesa, desde luego, es más abierta que su reputación

La sociedad francesa, desde luego, es más abierta que su reputación

Lo que ambos estudios no toman en cuenta es la situación de las “minorías étnicas”: ciudadanos nativos de un país que mantienen una identidad cultural o ancestral separada, por ejemplo, la minoría húngara en Rumanía, la etnia rusa en los países ex soviéticos, los kurdos de Turquía, los musulmanes franceses y los gitanos en España.

Otro asunto es que todos los estudios solo toman en cuenta a las parejas legalmente casadas, y según un estudio de EEUU, las parejas “interraciales” tienen mayor probabilidad de convivir (y tener hijos) sin haberse casado, así que en realidad, la tasa de pareja mixtas puede ser mucho mayor que las estadísticas oficiales.

En mi opinión, para medir con objetividad el nivel de integración social a través de tasa de parejas mixtas, hay que realizar varios estudios, cada uno tomando en cuenta un factor distinto para tener una visión más equilibrada.

Ninguno de los estudios toman en cuenta el matrimonio mixto de minorías religiosas, como  los judíos en Francia

Ninguno de los estudios toma en cuenta el matrimonio mixto entre minorías religiosas, como la comunidad judía de Francia

Por nacionalidad de nacimiento

Como ya lo hace en los estudios europeos. Indica la capacidad de una sociedad de integrar a los que vienen de afuera. Dicho esto, también hay que diferenciar las nacionalidades en cuestión. Por ejemplo, no significa lo mismo un matrimnio noruego/sueco y uno de noruego/somalí.

Por afiliación religiosa

Mide el nivel de integración de las minorías religiosas, como en Irlanda del Norte, el Cáucaso, India y hasta cierto punto en Francia con la población musulmana

Por origen ancestral

Es como el factor de “raza” en EEUU pero con clasificaciones más fluidas, por ejemplo, los encuestados puedan definir su “origen ancestral” como de Europa del norte, Europa Mediterránea, Magreb, Oriente Medio, Asia del Sur, Asia Oriental, Sudeste asiático, África Central… o una mezcla de varios. Lo que mide es el nivel de integración y segregación por el color de la piel o aspecto físico de los ciudadanos, también para diferenciar a los hijos de inmigrantes.

Por lengua materna

Es para tomar en cuenta las minorías etnolingüísticas y hasta cierto punto, los hijos y nietos de inmigrantes. Por ejemplo, la minoría rusa en Kazajstán y Ucrania, o la integración entre catalán-parlantes y castellanoparlantes en Cataluña.

1 de cada 3 suizos tiene pareja extranjera. Pero si toma en cuenta el factor de lengua materna, se puede sacar otras conclusiones

1 de cada 5 suizos tiene pareja extranjera. Pero si toma en cuenta el factor de lengua materna, se puede sacar otras conclusiones

Por nivel socioeconómico y nivel de estudios

A parte de medir las parejas mixtas por origen nacional/racial, es igual de importante medir la integración socioeconómico. ¿Cuántas parejas habéis visto en que ella es médico y él es albañil?

Por origen geográfico

En las sociedades más tradicionales la gente suele elegir sus parejas entre gente del mismo pueblo o barrio; en las más modernas ya no es un factor determinante.

Por la clase de barrio en que se ha criado

Incluso entre personas con el mismo nivel de estudios, puede haber diferencias culturales debido al entorno social en que se ha criado. Por ejemplo, un informático en Madrid puede haberse criado en un barrio popular como el Puente de Vallecas o igual en un vecindario de élite como Somosaguas.

Es muy difícil evaluar la tasa de matrimonios mixtos de la comunidad gitana

Es muy difícil evaluar la tasa de matrimonios mixtos entre payos y gitanos

Por supuesto, también habrá que incluir a las parejas no-casadas y a las parejas homosexuales.

Entonces, sería interesante evaluar cuál es el factor que más une a la gente a la hora de formar una pareja en cada país:  ¿por compartir la misma lengua materna? ¿por tener la misma nacionalidad? ¿por tener el mismo color de piel? ¿la misma religión? ¿el mismo barrio? ¿el mismo sector profesional? ¿o de un nivel cultural parecido?

Rusia: las mil naciones y el legado soviético

14 Feb

En el occidente, la palabra nacionalidad normalmente es sinónima a ciudadanía. Si tienes pasaporte francés, eres de nacionalidad francesa, si tienes pasaporte español, eres de nacionalidad española. Como mucho, se distingue entre ciudadanos “nativos” que han nacido en el país y ciudadanos “nacionalizados” que han inmigrado desde fuera.

Antropológicamente, sin embargo, la palabra nacionalidad tiene otro significado: se refiere a un colectivo que comparte la misma lengua, tradición, sangre, o memoria histórica; básicamente, es sinónimo a grupo étnico. En este sentido, en países culturalmente homogéneos como Japón, Polonia, Alemania o Italia, la “nacionalidad” sí que suele coincidir con la “ciudadanía”, pero en un país multicultural, la situación puede ser mucho más complicada.

Un típico ejemplo es Rusia (y la antigua Unión Soviética). Siendo el país de mayor extensión del mundo, es lógico que dentro de sus fronteras existe una enorme diversidad étnica. A día de hoy, los antropólogos han identificado más de 100 “naciones”, cada una con su propia lengua, tradición, organización social, e historia particular, con el único denominador de haber sido sometido por el mismo imperio.

Invierno en St Petersburgo

Invierno en St Petersburgo

Después de la revolución de 1917, uno de los desafíos más importantes del régimen comunista era crear un estado donde todas las “nacionalidades” tenían derecho a su propia autonomía, utilizando el idioma ruso como lengua franca. Con este principio dividieron el territorio del antiguo imperio en 15 repúblicas soviéticas. Sin embargo, las fronteras de cada república no coincidían con la verdadera distribución étnica, e irónicamente, durante la época de Stalin hubo un intento de “rusificación forzosa”, que plantó las semillas de conflictos étnicos en las décadas posteriores.

Mapa de grupos étnicos en Russia, 1970s

Mapa de grupos étnicos el URSS, 1970s

Los rusos “étnicos”

Ser “ruso” en el sentido étnico no se refiere a tener pasaporte ruso o haber nacido en Rusia, sino tener la lengua y cultura rusa como identidad natal. No todas las personas de “etnia rusa” son ciudadanos de Rusia, y solo 80% de los ciudadanos de Rusia son de “etnia rusa”. En la lengua rusa, suelen referirse a los ciudadanos de Rusia como rusiyán, pero a los rusos étnicos como ruski.

Según clasificación lingüística, el ruso pertenece a la familia eslava, estrechamente relacionado con el ucraniano y bielorruso. Tradicionalmente, la mayoría son creyentes del cristianismo ortodoxo, aunque a partir de la época soviética muchos se han alejado de la religión.

Los tópicos populares les retratan como un pueblo de Europa oriental con tez blanca, pómulos destacados, campechano de carácter, curtido para trabajos duros y susceptible al alcoholismo, a pesar de que durante los últimos décadas ha habido mucho más mestizaje y cambio de costumbres.

Rusos en una manifestación

Rusos en una manifestación

Los tártaros

Entre las otras “nacionalidades” de Rusia, la minoría más grande son los tártaros. Su idioma pertenece a la familia turca y tradicionalmente son musulmanes suníes (de hecho, 15% de la población de Rusia es de religión islámica). La mayoría viven en las orillas del río Volga cerca del límite oriental de Europa. La ciudad más grande es Kazan (donde estudió Lenin), que a día de hoy, es la urbe europea con el mayor número de mezquitas.

A pesar de su religión islámica, debido a siglos de convivencia con rusos, sus costumbres cotidianas son más bien europeas. Las mujeres no suelen llevar velo y la relación entre sexos opuestos es tan abierta como en cualquier país occidental. A día de hoy, la pacífica convivencia entre “rusos” y “tártaros” en Kazan sirve de perfecto ejemplo que ser musulmán es perfectamente compatible con vivir en una sociedad moderna.

Boda tártara

Boda tártara

Los yakutos

Siberia es una zona con escasa población, la mayoría de etnia rusa, descendientes de colonos, desterrados y prisioneros desde el tiempo de los zares hasta la época soviética. Sin embargo, también hay importantes minorías de pueblos indígenas, uno de los más importantes son los yakutos, cuyo número supera medio millón.

Los yakutos, como los tártaros, hablan un idioma de la familia turca, pero practican un chamanismo antiguo mezclado con el cristianismo ortodoxo. Tradicionalmente subsistían de la caza y de criar renos. Físicamente, como la mayoría de los nativos siberianos, tienen rasgos asiáticos, aunque muchos se han mezclado con rusos. Según tópicos, son excelentes cazadores y capaces de aguantar temperaturas muy extremas, hasta -70C.

Yakutia está en el norte de Siberia

Yakutia está en el norte de Siberia

Yakutos: aguantando el invierno en Siberia

Yakutos: aguantando el invierno en Siberia

El Cáucaso

La zona con mayor diversidad étnica, y también mayor número de conflictos étnicos, es sin duda el Cáucaso.

Históricamente, la región ha sido poblada por diversos pueblos con tradiciones arraigadas y un fuerte espíritu independiente, que habían resistido el imperialismo de los persas, turcos , y rusos. Aunque nominalmente ya pertenecía al imperio ruso desde el reinado de Caterina la Grande (finales de siglo XVIII), los rusos no ejercieron control total hasta bien entrada en la época soviética.

Distribución étnica del Cáucaso

Distribución étnica del Cáucaso

Las nacionalidades caucasianas hablan idiomas de diversas familias lingüísticas. Más o menos, la mitad son cristianos (georgianos, armenios, osetianos) y la mitad son musulmanes (azerís, chechenos). Físicamente, la mayoría tienen rasgos mediterráneos con pelo moreno y piel aceitunada, como los españoles, griegos y turcos.

Los grupos más numerosos son los georgianosarmenios y azeríes, que ya tienen sus propias repúblicas independientes, pero en el lado ruso de la frontera viven otras nacionalidades menos conocidas, entre ellos los chechenos.

Cada nacionalidad tiene sus propios tópicos, pero en general, todas tienen fama de ser gente orgullosa de sangre caliente, que valora mucho el honor y respeto, tomando muy en serio tanto las amistades como las traiciones con una mentalidad de ojo por ojo, diente por diente.

Mujeres en Baku, Azerbaijan

Mujeres en Baku, Azerbaijan

La lucha libre es una tradición en Georgia

La lucha libre es una tradición en Georgia

El personaje más conocido del Cáucaso es sin duda el mismo dictador Joseph Stalin. Nacido en 1878 de una familia georgiana de clase humilde, fue seminarista antes de convertirse en revolucionario. Durante su juventud, había llevado la vida de un clásico “bandolero caucasiano”, atracando bancos, extorsionando sindicatos y seduciendo mujeres con el fin de recaudar fondos para la revolución bolchevique.

Sin embargo, a pesar de pertenecer a una minoría nacional que sufría discriminación en la sociedad rusa, una vez convertido en dictador, su régimen favorecía la cultura rusa como la única identidad legítima de la URSS, reprimiendo todas las demás nacionalidades, incluida la suya propia. Por eso, pocos georgianos lo reclaman como un héroe nacional.

Stalin en 1902

Stalin en 1902

Asia Central

Con su clima árido y temperaturas extremas, es dominado por paisajes de estepa, desierto y montañas. Actualmente, se reparte entre los estados de Kazajstán, Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, Turkmenistán, y Afganistán.

Históricamente fue donde estuvo la famosa “ruta de la seda” que conectaba las civilizaciones china, persa, árabe y bizantina. A día de hoy es hogar de una docena de nacionalidades, algunas de tradición nómada (kazajos, kirguizos, turcomanos) otras de tradición agrícola y comerciante (uzbecos, tayikos). La mayoría hablan idiomas de la familia turca y practican el Islam, aunque el grado de religiosidad varia de pueblo a pueblo. Siendo una zona con una larga historia de mestizaje, los habitantes suelen tener una mezcla de rasgos europeos y asiáticos.

La frontera de los estados de Asia Central no coinciden con la distribución étnica

La frontera de los estados de Asia Central no coinciden con la distribución étnica

Vendedora de mercado, Uzbekistán

Vendedora de mercado, Uzbekistan

Tradicionalmente los kazajos y kirguizos eran percibidos como hombres primitivos de instintos salvajes que pasaban la vida montados a caballo, subsistiendo de la trashumancia y el bandidaje. También era conocida la costumbre de “raptar novias”, que a día de hoy se sigue practicando en las zonas rurales. Por otro lado, también tienen asociado una imagen romántica como gente generosa, hospitalaria, y amantes de libertad.

Los kazajos cazan con águilas

Los kazajos cazan con águilas

Los rusos empezaron a colonizar este terreno a partir del siglo XIX, aunque la migración masiva no ocurrió hasta la época soviética, con las deportaciones de nacionalidades enteras bajo Stalin (con el fin de introducir “civilización” a los “salvajes”). Antes del colapso de la URSS, la mayoría de los habitantes de las ciudades centroasiáticas eran de origen ruso. A día de hoy, los rusos siguen siendo la etnia dominante en el norte de Kazajstán, constituyendo 25% de la población total de este país.

Dos amigas en Kazakhstan

Dos amigas en Kazakhstan, una de etnia kazaja y la otra rusa

El legado soviético

En total, la política de nacionalidades implantadas por la URSS no había tomado en cuenta los siguientes factores:

1. Muchas regiones eran tradicionalmente “mixtas” donde convivían varias culturas, y por dibujar una frontera artificial con el fin de crear una “región autonómica” de solo una de ellas, generó un recelo entre las otras nacionalidades.

2. Durante los días más oscuros de Estalinismo, muchas etnias recibieron el castigo colectivo de deportación a otras repúblicas (normalmente muy lejanas), causando un profundo trauma psicológico entre los deportados y creando tensiones de convivencia con las nacionalidades autóctonas.

3. Después del colapso de la URSS, cada una de las repúblicas independizadas intentó establecer su lengua indígena como el único idioma oficial, pero a esas alturas, su población ya incluía una gran minoría descendiente de “desplazados” que no hablaban esta lengua, porque durante la era soviética, bastaba con hablar ruso ya era suficiente.

Hijo de desplazados: el boxeador Ruslan Chagaev es de origen tártaro, pero nació en Uzbekistan

Hijo de desplazados: el boxeador Ruslan Chagaev es de origen tártaro, pero nació en Uzbekistan

Cada república adoptó una política distinta para gestionar su diversidad étnica. Hay casos como en Turkmenistán, Georgia y Azerbaiyán donde hubo un revanchismo contra la lengua rusa, y otros como en Kazajstán y Ucrania donde declararon el ruso como el segundo idioma oficial y la lengua franca para los negocios.

Debido al legado soviético, muchos ciudadanos de diversas nacionalidades han asimilado a la cultura rusa, hablando el idioma como lengua materna. Así que, en vez de hablar de la “etnia rusa”, los sociólogos actuales prefieren la terminología ruso-parlante.

Bosnios, judíos, y el futuro de las identidades étnicas de origen religioso

4 Feb

Vivimos en un tiempo de transición clave para las identidades nacionales y culturales.

A causa de la globalización económica, las migraciones, el mestizaje, el surgimiento de la cultura global, y la decadencia de las instituciones religiosas, identidades culturales milenarias tienen ya sus días contados, mientras nuevas identidades surgen.

Durante los últimos siglos, muchas identidades nacionales se
 han definido principalmente por la religión que profesan. 2 ejemplos destacados son los “musulmanes bosnios” y los
 judíos.

 Los musulmanes bosnios no se diferencian de sus vecinos
 serbios, croatas y montenegrinos por la lengua ni por las costumbres, sino 
solamente por la herencia religiosa, legado de la ocupación turca de los Balcanes de casi 500 años.
 Desde mediados de siglo XX, pocos ya practican el Islam. El
 único que les identifican como “musulmanes” son los apellidos y los días festivos que celebran (de forma cada vez más laica). Sin embargo, los serbios les siguen considerando “diferentes”, hasta el punto de querer
 exterminarlos en la guerra de los años 90. Pero la cuestión es, si ya han dejado de ser creyentes de la religión que les han definido como un grupo distinto, ¿qué sentido tendrán de seguir considerándose “musulmanes”?

niños bosnios durante la guerra civil

niños bosnios durante la guerra civil

Los judíos también han sido un grupo que se han identificado
 por la fe, que era la causa de haber sufrido persecuciones durante toda la edad 
media.

 Curiosamente, desde finales de siglo XX, muchos judíos, 
sobre todo los de Rusia y Centro Europa, hartos de sufrir discriminación, optaron por abandonar la religión y volverse ateos. De hecho, a principios de siglo XX, el porcentaje de ateos entre
 judíos en Europa era bastante más alto que entre nacionalidades de 
herencia cristiana. Muchos judíos ateos intentaron hacer todo para
 integrarse en la sociedad gentil, hasta el punto de hablar y escribir 
alemán y ruso a la perfección y alejarse lo más posible de las tradiciones
 judías. Típicos ejemplos incluyen la familia del escritor Franz Kafka, Karl Marx, el
 músico Wagner, el escritor Isaac Babel, y la mayoría de los revolucionarios
 bolcheviques, como Lenin y Trotsky.

 Sin embargo, el rechazo hacia la comunidad judía era tan
 arraigada que los judíos “ateos” seguían siendo tratados como “judíos”, excluidos de círculos sociales respetables y durante cualquier crisis económico, señalados como “cabezas 
de turco”. Muchos intentaron casarse con gentiles pero encontraron las puertas 
cerradas. Desde entonces, la identidad judía pasó de ser una 
identidad religiosa a una identidad “étnica”, porque un judío ya
 no se definía como alguien que profesaba la religión, sino alguien que descendiese de judíos.

Kafka era el típico ejemplo de un judío "asimilado" en la sociedad gentil

Kafka era el típico ejemplo de un judío “asimilado” en la sociedad gentil

Los judíos ateos que seguían sufriendo 
discriminación empezaron a abrazar una nueva ideología: el sionismo: la 
idea de construir un estado nación en su tierra ancestral, solo para personas
 de origen judío, creyente o no creyente. Este proyecto se materializó cuando fundaron el estado de Israel en 1948. Irónicamente, muchos de los sionistas más militantes,
 tanto como los “nacionalistas israelíes” más radicales de hoy, son
 no-creyentes.

A día de hoy, la población judía de Israel es muy diversa: 
incluyendo inmigrantes de diversas naciones de Europa, Oriente Medio, África
 del Norte, Rusia e India, cuyo único denominador es haber descendido de linajes 
judíos. A pesar de la influencia ejercida por las comunidades ortodoxas, el resto de 
la población está volviéndose cada vez más atea. De hecho, muchos israelíes, sobre todo los inmigrantes de Rusia, no sabe nada, ni quiere saber nada, de su religión ancestral.

Pero, con la decadencia de la religión, a largo plazo, ¿sobrevivirá la identidad judía? ¿Cómo un
concepto “religioso” o un concepto “étnico”?

 Si la esencia de ser israelí depende cada vez menos en el
 factor religioso, ¿algún día Israel abandonará el criterio de haber nacido
 judío para conceder la ciudadanía?