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El gueto – pasado, presente y causas

16 Dic

En España, la palabra “gueto” empieza a oírse a partir del año 2000, con la llegada de grandes oleadas de inmigrantes extranjeros. ¿Pero qué es el significado original de la palabra gueto? Mientras que mucha gente utiliza esta palabra para describir una multitud de fenómenos, tanto físicos como psicológicos, ¿los guetos en el sentido auténtico existen en España?

Vida en el gueto judío de Roma

Vida en el gueto judío de Roma

El gueto de Venecia – la definición original

La palabra “gueto” original viene de la lengua italiana, en referencia al barrio judío en la ciudad de Venecia durante el siglo XVI. En aquella época, los judíos eran considerado una comunidad ajena de la religión cristiana y en la mayoría de las ciudades les tenían recluidos en determinados barrios, normalmente los más desfavorecidos. El gueto de Venecia estaba aislado del resto de la ciudad por muros y por la noche los residentes se quedaron encerrados dentro como en una cárcel. A día de hoy, la comunidad judía de Venecia, de unos 500, sigue residiendo en el antiguo gueto, aunque el barrio ya es parte del patrimonio histórico de la ciudad.

Desde Venecia, la palabra “gueto” se extendió a referirse a cualquier barrio judío en las ciudades europeas, que normalmente eran vecindarios segregados y marginados. Sin embargo, aunque los judíos dieron el nombre “gueto”, no era la única población de Europa medieval que vivía en barrios segregados.

El gueto de Venecia ya es patrimonio histórico

El gueto de Venecia ya es patrimonio histórico

El gueto como significado de “enclave étnico”

A finales de siglo XIX, la palabra “gueto” llegó a referirse a cualquier barrio en una ciudad poblada por miembros de una minoría étnica. Este fenómeno había existido desde las civilizaciones más antiguas aunque no se llamaba así. Por ejemplo, la ciudad mexicana de Teotihuacán, durante su auge en los siglos IV y V d.c., era un metrópolis poblado por inmigrantes de todos rincones de Mesoamérica, con cada etnia asentando en su propio distrito. Lo que no se sabe es si esta segregación era una imposición del gobierno, o por voluntad propia de los residentes.

En el Mediterráneo clásico, ciudades cosmopolitas como Roma, Alejandría y Constantinopla también constaban distintos enclaves étnicos, donde las poblaciones griegas, egipcias, judías, armenias e italianas conservaban sus propias costumbres y tradiciones.

En la Europa del siglo XIX, en ciudades europeas como Viena, Praga, Budapest y Odesa, las poblaciones alemanas, checas, húngaras, judías, rusas, polacas y ucranianas también tenían una fuerte tendencia de concentrarse en distintos barrios, aunque el nivel de aislamiento no era tan absoluto como en los guetos judíos de siglos anteriores. Pero a principios de siglo XX, barrios muy segregados empezaron a formarse en muchas ciudades americanas, gracias a la inmigración masiva.

Alejandría antigua estaba dividida entre las secciones griegas, egipcias y la de los "mercenarios"

Alejandría antigua estaba dividida entre las secciones griegas, egipcias y la de los “mercenarios”

El gueto de inmigración

El gueto de inmigración es un fenómeno que ha existido desde los inicios de la civilización humana, existe en la actualidad y siempre existirá. La causa es simple: cuando mucha gente emigra de un país a otro para buscarse la vida, tiende a agruparse con sus compatriotas por la protección mutua para facilitar la adaptación. Muchos guetos se forman simplemente por la agrupación familiar o porque es la manera más fácil de encontrar empleo.

A finales de siglo XIX, cuando grandes oleadas de inmigrantes irlandeses, alemanes, polacos, italianos, griegos y rusos llegaron a América, en ciudades como Nueva York, Buenos Aires y Sao Paolo empezaron a formar enclaves poblados por un sólo grupo étnico, algunos de los cuales eran tan cerrados que todos los carteles estaban escritos con el idioma de los inmigrantes. La segregación no solamente era por origen nacional, sino también por la región del país donde partieron los emigrantes. En el Little Italy en Nueva York, los sicilianos asentaron en Elizabeth Street, los napolitanos en Mulbery Street y los calabreses en Mott Street. En Buenos Aires, los gallegos, extremeños y andaluces también formaron enclaves separados.

Nueva York en 1909, los inmigrantes manifestaban con pancartas de su idioma y también en inglés

Nueva York en 1909, los inmigrantes manifestaron con pancartas de su idioma y también en inglés

Este fenómeno no sólo existe con la inmigración extranjera, sino también con la nacional. En China, ya es muy conocido que en grandes ciudades, los inmigrantes rurales tienden a formar “guetos” con gente de la misma provincia, donde hablan su dialecto y se ayudan unos a otros a montar negocios y buscar trabajo. Durante los años 50-60, en Madrid y Barcelona, los inmigrantes andaluces, extremeños, castellanos y gallegos también formaron enclaves separados, que en Cataluña los llamaban despectivamente como “barrios de charnegos”.

En general, lo que pasa con los guetos de inmigración es que se forman muy rápido durante épocas de inmigración masiva, pero se van diluyendo con el tiempo, cuando los descendientes van asimilándose en la sociedad de acogida. En EEUU, muchos inmigrantes que llegaron desde Alemania, Irlanda, Ucrania, Italia, Japón, Filipinas y China a principios de siglo XX pasaron toda su vida encerrados en su gueto, pero sus hijos, al nacer en EEUU y dominar el inglés, empezaron a mudarse a barrios más abiertos. La generación de los nietos ya sentían totalmente americanos y la mayoría vivían en los típicos barrios estadounidenses de clase media. Con cada generación, los antiguos guetos van desapareciendo, pero muchas veces, los barrios son repoblados por nuevos inmigrantes.

San Patricio en South Boston, un barrio de mayoría irlandesa de la tercera/cuarta generación

San Patricio en South Boston, un barrio de mayoría irlandesa de la tercera/cuarta generación

El gueto de apartheid

Otro tipo de gueto que se forma es lo de apartheid. Se forma cuando una población ha sido históricamente marginada y excluida de la sociedad y acaba formando enclaves segregados porque es el único lugar donde les permiten vivir. Ejemplos incluyen los guetos judíos en Europa medieval, los townships de Sudáfrica, los guetos negros de EEUU y los barriadas de burakumin en Japón.

Los guetos de apartheid no sólo se clasifican por la segregación residencial, sino también por la pobreza, la marginalidad y la falta de oportunidades. En EEUU, durante mayor parte de siglo XX la segregación de blancos y negros era amparada por la ley. La prohibición fue levantada en los años 60, pero los negros no eran bienvenidos en los barrios de blancos y en muchas ocasiones, al llegar las primeras familias negras a instalarse en una calle, todos los vecinos blancos salieron huyendo en un fenómeno conocido como el White Flight (la huida blanca).

A día de hoy, los afroamericanos siguen siendo la población que sufre el mayor grado de segregación residencial y escolar. La situación es más grave que la de los inmigrantes europeos, asiáticos y latinos, porque estos últimos, al mejorar su situación económica, suelen marcharse a barrios más abiertos y acomodados. Los afroamericanos de clase media tienen casi la misma tendencia de segregación como los de clase humilde.

Gueto negro del Southside, Chicago

Gueto negro del Southside, Chicago

El gueto de odio

Otros guetos se forman cuando varias poblaciones en una ciudad han tenido un enfrentamiento histórico y han decidido vivir en distritos aparte para evitar brotes de violencia. El ejemplo más conocido son los barrios protestantes y católicos de Belfast, que se formaron tras los violentos disturbios durante la Guerra de Independencia de Irlanda.

Otro ejemplo parecido es Bagdad, que tras la violencia sectaria entre suníes y chiítas tras la invasión americana de Irak, se dividió en zonas segregadas por las dos religiones para evitar enfrentamientos.

Distinto a los guetos de inmigración, los guetos de odio no se van diluyendo con el tiempo. En el caso de Belfast ha sido justo lo contrario. Antes del siglo XIX las dos poblaciones vivían mucho más mezcladas que ahora.

Grafitti en el barrio católico de Belfast

Grafitti en el barrio católico de Belfast

¿Existe guetos en España?

En general, todo depende de la definición de “gueto”. Barrios étnicamente tan segregados como los de Nueva York y Buenos Aires a principios de siglo XX no existen, pero hay barrios con una gran concentración de ciertas nacionalidades, como por ejemplo, el enclave chino en el barrio madrileño de Usera, la concentración de ecuatorianos y dominicanos en el barrio de Tetuán, la comunidad paquistaní en El Raval de Barcelona, las comunidad británica en Benidorm…, pero en general, en ningún barrio la segregación es absoluta. Cuando hablan de “grandes concentraciones”, se refiere como mucho a 30% de la población total.

Muchos madrileños describen el barrio de Lavapies como un gueto, que según la definición sociológica, es todo lo contrario. Situado en el corazón de Madrid, es un vecindario donde conviven docenas de nacionalidades de distintos estratos sociales, y por su vibrante vida nocturna y ofertas culturales, recibe visitantes de toda la ciudad.

Lavapies, Madrid

Lavapies, Madrid

Quizás los más parecidos a guetos en España son los poblados ilegales en la periferia de la ciudad, como Cañada de Real en Madrid, aunque no cumple con la definición por el mero hecho de que entre los residentes se encuentra gente de todas las nacionalidades, religiones y orígenes étnicos, aunque todos comparten la misma situación de marginalidad.

Según un estudio publicado en 2015, Madrid se está convirtiendo en una de las ciudades más económicamente segregadas en Europa. Es decir, los barrios del norte son cada vez más rico y los del sur son cada vez más pobres. Si la tendencia continuase, en el futuro podría producir “guetos socioeconómicos”, pero eso ya es otra cuestión.

Cañada de Real, Madrid

Cañada de Real, Madrid

La causa de formar guetos

El gueto de inmigración es uno de los fenómenos más naturales de la sociedad humana, pero se convierte en un problema cuando los nietos y bisnietos de inmigrantes no logran salir del gueto y siguen repitiendo los mismos patrones de segregación de sus antepasados.

Eso sucede por un lado cuando los propios residentes del gueto tienen una cultura y valores muy distintos al resto de la población, por otro lado por el rechazo y discriminación que sufren de la sociedad exterior. Un ejemplo emergente es la situación de los banlieues en la periferia de las grandes ciudades de Francia. Muchos residentes ahí ya son nietos de inmigrante magrebíes y africanos que llegaron en los años 50, pero las nuevas generaciones están segregándose aún más que las anteriores.

Los gobiernos de todos los países europeos están tratando de evitar la formación de guetos en las ciudades, que son sinónimo a la marginalidad y la fractura de convivencia. Pero irónicamente, muchos guetos terminan convirtiéndose en patrimonio histórico y una atracción turística por su historia particular, como la Judería de Córdoba, el Albaicín de Granada, el barrio armenio de Jerusalén, el barrio musulmán de Xián, y todos los Chinatowns y Little Italies de las ciudades norteamericanas.

Un banlieue de Paris

Un banlieue de Paris

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El urbanismo expansivo y la ciudad dormitorio

14 Dic

El otro día, The Economist publicó este extenso artículo dedicado a los “suburbs”: sus orígenes como una idea al principio del siglo XX, su puesta en práctica de forma masiva en EEUU en los años posguerra y la extensión de este modelo de urbanismo a los países en desarrollo en el siglo XXI, con ejemplos en India, EEUU y Reino Unido.

Un “suburb” no es lo mismo que un “suburbio” en español. Se refiere a barrios situados en la periferia de las ciudades que sirven de carácter estrictamente residencial. Tampoco es un “barrio periférico” ni un “pueblo cerca de la ciudad”, porque estos últimos suelen tener su propio eje comercial con tiendas, bares, restaurantes y espacios públicos donde los vecinos trabajan, hacen las compras, socializan y salen a divertirse. Un “suburb”, sin embargo, solo consta de casas residenciales con un mínimo de comercios o espacios públicos. La mayoría de los residentes trabajan, socializan y se divierten en otras partes de la ciudad y solo vuelven ahí para dormir, o al menos eso era la idea original. En castellano, quizás la palabra más adecuada es “ciudad dormitorio”.

Los "barrios periféricos" se diferencia a los "suburbs" en que tienen calles comerciales.

Los “barrios periféricos” se diferencia a los “suburbs” en que tienen calles comerciales.

Las “ciudades dormitorio” se han popularizado en varios países durante distintas épocas. Durante los años 50, en EEUU empezaron a construir urbanizaciones de chalets en la periferia de las grandes ciudades para alojar a las familias de clase media. En Francia también hicieron lo mismo, pero en vez de construir chalets, levantaron bloques de hormigón para alojar a las familias humildes en “poblaciones nuevas” a 30 kilómetros de la ciudad. Pero a pesar de que el experimento tuvo un contexto muy distinto en EEUU y en Francia, los “barrios dormitorio” compartían ciertas características: que eran grandes de extensión llenas de casas idénticas donde no había tiendas, parques, plazas o ningún lugar que servía de centro de vida comunitaria.

Debido a su uniformidad y sus gigantes extensiones, aquellas poblaciones solían estar muy alejadas de la ciudad o cualquier punto de referencia, donde era difícil depender del transporte público para desplazarse. En EEUU, la clase media cogía el coche a todos lugares hasta para comprar el pan. En Francia, los obreros cogían trenes y autobuses que les llevaban a la fábrica donde trabajaban, pero eran las únicas vías de comunicación que les conectaban con el resto del mundo. Si los residentes quisieran ir al centro de la ciudad para dar una vuelta, el viaje podría tardar hasta 2 horas, si no dispusieran de vehículo propio.

Barrio dormitorio en Los Ángeles

Barrio dormitorio en Los Ángeles

De los años 60-90, este modelo de urbanismo se extendió a todos los países desarrollados. A la par que la gente se desplazaba a vivir en ciudades dormitorio, muchas empresas también se desplazaban a los “parques empresariales”y muchas tiendas a los “centros comerciales” en las afueras de la ciudad . Debido a las grandes distancias que separaban un lugar y otro, todo el mundo se movía en coche y nadie andaba por la calle. El transporte público se quedó abandonado y cualquiera que no dispusiera de coche era como si no tuviera pies. En casos extremos, produjo el efecto de la “ciudad donut”, como Los Ángeles, Denver y Houston durante los años 80: ciudades llenas en la periferia pero vacías y abandonadas en el centro.

Con toda la actividad trasladada a la periferia, muchas partes del centro de Los Angeles se quedaron abandonados.

Con toda la actividad trasladada a la periferia, muchas partes del centro de Los Angeles se quedaron abandonados.

Pero a partir del siglo XXI, muchos sociológos han empezado a cuestionar este modelo de urbanismo por los varios problemas que se habían enfrentado.

Primero, es la cuestión medioambiental. En una ciudad donde todo el mundo depende del coche para ir a cualquier sitio, sobre todo cuando muchos coches sólo tienen un ocupante, se produce mucho más contaminación.

Segundo, es el estilo de vida sedentaria. Debido a que la gente coge el coche a cualquier lugar, no tiene ocasión para andar. Además, muchas ciudades dormitorio ni siquiera tienen lugares, como parques, donde la gente puede practicar deporte. En EEUU, la tasa de obesidad aumentó más justo durante las décadas de “suburbanización”.

Tercero, es el abandono de los espacios públicos. Cuando todo el mundo pasa todo el día metido en casa, dentro de un centro comercial o un parque empresarial, las calles se quedan totalmente desiertas. Y cuando los vecinos no toman la calle, los elementos conflictos lo hacen. Lo que acaba produciendo son 2 mundos separados por una linea muy fina: los muros de la casa o la urbanización: dentro es todo familiar y cómodo, pero fuera es un mundo desconocido, hostil y peligroso.

El Ensanche de Vallecas es una ciudad dormitoria en las afueras de Madrid

El Ensanche de Vallecas es una ciudad dormitoria en las afueras de Madrid

Cuarto, el aislamiento. Donde nadie anda por la calle ni sale a comprar al mismo panadero, carnicería o frutería como hacen en los barrios tradicionales, se pierde el sentido de comunidad. Es común que la gente puede llevar años y décadas viviendo en una ciudad dormitoria, pero no conoce a ninguno de sus vecinos.

Quinto, la segregación social. La gente suele congregarse a vivir con los de un nivel socioeconómico parecido, pero cuando las extensiones son muy grandes, los barrios ricos suelen estar tan alejados de los barrios de clase media o pobres que los residentes no tienen ni siquiera la oportunidad de verse, es decir, la separación es más absoluta. Eso produce una situación en que la gente de distintas clases sociales crecieran en ámbitos totalmente segregados que hace pocos favores para la cohesión social.

Sexto, la marginación de los pobres. En áreas urbanas de grandes extensiones, los barrios pobres suelen estar más alejados de los centros de trabajo o de estudios, y el factor de la distancia ya basta para aislarles y marginarles aún más. Imagínate el hijo de una familia humilde que estudia en la universidad y no dispone de propio coche. Si el campus está 70km de su casa y no hay transporte público, el chaval tiene mucho más probabilidad de abandonar los estudios el hijo de una familia acomodada.

Los "banlieues" de Francia son ciudades dormitorias para las clases humildes.

Los “banlieues” de Francia son ciudades dormitorio para las clases humildes.

En ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Londres, ya han tomado medidas para devolver la vida a los antiguos barrios. Entre la generación nacida en EEUU a partir de los 80, muchos están hartos del mundo estéril, mecánico e inhumano de la vida entre las ciudades dormitorio, centros comerciales y parques empresariales y la tendencia actual es repoblar los barrios antiguos de las ciudades donde hay peatones, transporte público y comercios del barrio.

Sin embargo, en los países emergentes, la tendencia es justo al revés. En China, India, México, Brasil y Rusia se está poniendo de moda la tendencia estadounidense de los años 50, donde vivir en una urbanización de chalets alejada de la ciudad es un simbolo de estatus social. La extensión de ciudades como Pekin, Delhi, Moscú, Sao Paolo y México D.F. crece cada vez más, engullendo todo el espacio verde que les separaban de los pueblos del alrededor.

Rivas Vaciamadrid es uno de los municipios que más ha crecido en Madrid

Rivas Vaciamadrid es uno de los municipios que más ha crecido en Madrid

En España, durante los últimos 20 años la gente joven también se desplaza cada vez más a las ciudades dormitorio. Han copiado tanto el modelo estadounidense de construir urbanizaciones de chalets para las clases más acomodadas como el modelo francés de bloques de hormigón en los PAUs en las afueras de las grandes urbes. En la comunidad de Madrid, los pueblos que más han crecido son Rivas Vaciamadrid y Valdemoro, y casi todas las zonas nuevas constan de ciudades dormitorias para trabajadores que se desplazan a la ciudad para trabajar y realizan sus compras en centros comerciales, donde el uso de coche es obligatorio.

Todavía es pronto para saber qué efecto sociológico tendrá este modelo de urbanismo. Sólo cuando la generación nacida y criada en las ciudades dormitorio lleguen a la madurez, podremos ver si también se enfrentarán a los mismos problemas que había sucedido en EEUU y Francia.

Mapa de la distribución de los "nuevos barrios" de Madrid.

Mapa de la distribución de los “nuevos barrios” de Madrid.

Mestizos, sin patrias, o ciudadanos del mundo

16 Nov

Ayer cuando estuve en la clase de boxeo, uno de los monitores me hizo una pregunta inesperada:

“¿De dónde eres…? Déjame adivinar …. Eres…… ¡estadounidense!”

Le contesté que no, que soy británico.

Me dijo que había adivinado “estadounidense” por mi acento inglés, y el hecho de que entre norteamericanos hay bastante gente de ascendencia asiática, pretendiendo que sabía desde principio que no era un chino nacido en China, porque mi fisonomía, mi forma de vestir y mi forma de gesticular no se parecían nada a los “típicos chinos de las tiendas”.

A pesar de haberse equivocado, era una de las pocas personas que no habían asumido directamente que mi nacionalidad era china o japonesa solo por ver a mis rasgos orientales.

Una foto de mí. Poca gente adivinaría que mi nacionalidad es británica, pero por el momento, me siento más "madrileño"

Una foto de mí. Poca gente adivinaría que mi nacionalidad es británica.

Muchas veces, también me hago a mi mismo esta misma pregunta: ¿de dónde soy? ¿de qué nacionalidad soy? ¿dónde está mi patria?

Oficialmente, mi pasaporte dice que nací en el Reino Unido y mi nacionalidad es británica, pero mis 2 padres nacieron en China. Cuando tenía 9 años, fuimos toda la familia a vivir en Taiwan y regresamos al Reino Unido cuando tenía 14. Pasé los años más claves de mi juventud en Londres, donde estudiaba y trabajaba rodeado de gente de diversas nacionalidades. Ahora, llevo más de 10 años viviendo Madrid, donde me encuentro totalmente integrado en la sociedad autóctona.

Hablando de mis costumbre gastronómicas, diría que soy principalmente chino, de mi gusto musical (y cervecera) y sentido de humor , me considero británico, la sociedad donde me siento mejor integrado y aceptado es sin duda la española. Debido a que tengo muchos familiares en EEUU, también siento ciertos lazos hacia aquel país, aunque solo lo he conocido de visita.

Hablando de sentimientos, diría que el lugar donde más  me siento identificado en este momento es Madridpero me puedo imaginar si mañana me toca mudarme a Moscú, igual después de varios años ahí me haría moscovita. Lo que es cierto es que todos los lugares donde he vivido, o donde tengo algún lazo familiar, ha dejado una huella en mi sentido de identidad.

Ricken Patel, el fundador de Avaaz.org, es canadiense, pero sus raíces familiares son indios y británicos

Ricken Patel, el fundador de Avaaz.org, es canadiense, pero sus raíces familiares son indias y británicas

Con la globalización, la gente que siente identificada con varias nacionalidades pero ninguna en concreto, somos cada vez más. Algunos sociológos nos llaman “ciudadanos del mundo”. A mí este nombre me parece un poco excesivo, porque el mundo es un lugar muy grande con culturas demasiadas diversas. Por ejemplo, nunca me veo capaz de sentirme a gusto en un país con una sociedad muy machista o con mucha segregación de sexos, porque van demasiado en contra de mis principios.

En vez de decir “ciudadano del mundo”, quizás la palabra más adecuada sería simplemente “mestizo”.

Por supuesto, los mestizos siempre han formado un porcentaje importante de los países de inmigración, como EEUU, Canadá y Australia porque los hijos de inmigrantes a menudo sienten identificados tanto con el país donde han nacido como el país donde nacieron sus padres. Durante las últimas décadas, hay otro fenómeno en EEUU que se hace cada vez más visible: que los hijos y nietos de inmigrantes, de diversos origenes continentales, se están mezclando a un ritmo más rápido que nunca, fundiendo las antiguas divisiones étnicas.

NATIONAL GEOGRAPHIC ha publicado un estudio sobre la experiencia de los “mestizos norteamericanos”, y he topado con 2 casos muy interesantes.

http://www.npr.org/2013/11/11/242357164/seeing-opportunity-in-a-question-where-are-you-really-from

El primero se trata de un neoyorquino de Brooklyn cuyo padre es japonés y madre es judía procedente de Europa del Éste.

Alex Segiura es medio japonés medio judío centroeuropeo. Mucha gente lo confunde con latinoamericano

Alex Segiura es medio japonés medio judío centroeuropeo. Mucha gente lo confunde con latinoamericano

Él tiene un apellido japonés, nombre inglés, pero rasgos muy parecidos a mucha gente de Latinoamérica. En cambio, tiene un hermano que parece 100% asiático.

Muchas veces, la gente le ha confundido con latino y le habla en español, y por esta misma razón, ha aprendido el idioma para no decepcionar a la gente.

Reconoce que su herencia particular le ha dado la ventaja de poder “esquivar” los tópicos asociados a los asiáticos (qué él consideraba gravemente ofensivos), pero a veces sufren en la calle la discriminación dirigida a latinos, aunque él no lo es.

Étnicamente, sin embargo, se identifica como “judío”, por sus creencias religiosas.

http://www.npr.org/2013/10/14/231447526/holding-onto-the-other-half-of-mixed-race

Esta familia norteamericana se considera de origen "noruego"

Esta familia norteamericana se considera de origen “noruego”

El segundo se trata de una mujer noruega viviendo en EEUU, que ha tenido 2 hijos mulatos con un negro americano, pero les ha criado sola y con su segundo esposo, también de origen noruego.

Así que, los 2 chicos, ahora ya adultos, a pesar de tener la piel oscura, étnicamente se identifican como “americanos de raíces noruegas” por la estrecha relación que mantienen con el país nórdico. Sin embargo, otras personas no les perciben como tal y siempre les dicen: “no podéis ser noruegos porque no sois rubios con ojos azules”.

Esta niña neoyorquina tiene ascendencia china, indonesia, alemana, polaca y galesa, pero 100% americana

Esta niña neoyorquina tiene ascendencia china, indonesia, alemana, polaca y galesa, pero 100% americana

Durante muchas décadas, la administración estadounidenses ha confundido el significado de 2 términos: “etnia” y “raza”, que en realidad, son conceptos bien distintos porque el primero se refiere a una identidad cultural, idiosincrática o lingüística, el segundo solamente se refiere a la herencia genética asociada a la apariencia externa.

Por ejemplo, blanco, negro, asiático no son etnias, sino “razas”, porque se refieren a la apariencia física, pero árabe, persa, kurdo, ruso, griego, chino han, yoruba, gitano, beréber o bantú sí que son identidades “étnicas”, porque se refieren a colectivos que comparten una determinada lengua, idiosincrasia o memoria histórica en común.

Hay países étnicamente diversos pero racialmente homogéneos, como en Europa del Éste y el Oriente Medio, también hay países racialmente diversos pero étnicamente homogéneos, como Brasil y Cuba. Hay países étnicamente y racialmente homogéneos, como Japón y Corea del Sur, y también países con mucha diversidad tanto en el sentido racial como en el sentido étnico, como India, Afganistán, Sudáfrica y Etiopía.

En casos como EEUU y Canadá es muy difícil clasificar la situación, porque con el mestizaje y la asimilación cultural, muchas identidades, tanto racial (blanco, negro) como étnica (italoamericana, chino-americana, judeo-americana) se están fundiendo o redefiniéndose a medida que transcurre cada generación. Durante las últimas décadas, esta tendencia también se ha extendido a muchas ciudades grandes de Europa y Asia, como Londres, Paris, Berlín, Bruselas y Ámsterdam.
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Es imposible adivinar la nacionalidad de estos jóvenes por el aspecto

Es imposible adivinar la nacionalidad de estos jóvenes por el aspecto

Recuerdo que hace unos meses había visto una charla de TED, en que el divulgador nació en la India, pero vivió casi toda su infancia en el Reino Unido, y nada más de terminar la carrera, se fue a vivir en EEUU, y durante los últimos años, el país donde más se siente en casa es Japón.  Él hablaba de que los “mestizos” en general tienen una tendencia mucho mayor de casarse con otros “mestizos”.

Por ejemplo, cuando el hijo de un alemán y una tailandesa nacido en Londres, conoce a la hija de un iraní y una francesa nacida en Ámsterdam, podría sentir mayor complicidad con ella que con cualquier británica, alemana o tailandesa, porque comparten la misma experiencia de vivir entre varias culturas y de haber sufrido los mismos conflictos de identidad; y si se casan, es muy probable que se instalen en otra ciudad cosmopolita, como Nueva York, Berlín o Toronto, donde abundan casos como ellos.

Para una minoría de reaccionarios, nacionalistas y salvapatrias, el mestizaje sigue representando una amenaza a la identidad nacional, una degradación de morales y una pérdida de valores tradicionales, pero en realidad, es lo que siempre ha sucedido a lo largo de la historia humana, sólo que ahora sucede de forma más rápida, y más pacífica.