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Distintos tipos de atracción y afecto

11 Dic

Tanto en la conversación cotidiana como en el guión de las películas y novelas, la atracción entre un hombre y una mujer se suele resumir en dos tipos: la atracción sexual y el enamoramiento. Pero reflexionando sobre mis propias vivencias y las relaciones cercanas con personas del sexo opuesto, creo que pueden surgir mucho más tipos de atracción, la mayoría ignorados por la cultura popular. En este artículo me gustaría hablar de ellas.

Ante de todo, quiero aclarar que estoy escribiendo desde la perspectiva de un hombre heterosexual. Tampoco puedo hablar por todos los hombres heterosexuales, sino solo por mí. Seguro que otras personas, hombres y mujeres, homosexuales y heterosexuales, han vivido experiencias muy diferentes y llegados a conclusiones muy dispares, que serán iguales de válidas como las mías.

La atracción sexual

La clase de atracción más reconocida entre personas de sexo opuesto es la carnal. En general, los hombres lo sienten con mayor frecuencia que las mujeres, quizás las mujeres con mayor intensidad, pero cada persona es un mundo. En general, para la mayoría de los hombres, la atracción sexual es algo muy físico, provocada por la visualización de las curvas de la mujer. En mi propio caso, reconozco que más de 70% de las mujeres entre los 18 y 45 años me resultan sexualmente deseables. Eso no implica que estoy dispuesto de acostarme con ellas, sino que su aspecto físico me resulta agradable.

Para la mayoría de hombres, las curvas femeninas son la principal fuente de atracción sexual.

Curvas de la diosa hindú Parvati

La fraternidad

La fraternidad, la empatía y la confianza son la base de todas las relaciones de amistad, independiente del sexo, edad u orientación sexual. Con cualquier conocido que compartes un interés, unos valores, un sentido de humor o una vivencia, sentirás un vínculo fraternal. Hay gente que opina que la fraternidad no puede existir entre personas de sexo opuesto por la atracción sexual. Ellos hablan por si mismos. En mi experiencia, las dos cosas no son incompatibles. Al fin y al cabo, cuando una relación de pareja dura más de 3 años, la atracción sexual y el romanticismo se disminuyen, pero lo que perdura es el sentido de fraternidad y confianza. Al menos en la sociedad moderna, ninguna relación de pareja puede ser duradera sin una amistad entre ellos.

El sentido de ternura

La ternura es el sentimiento de afecto que uno siente hacia un bebé, un niño o un animal, con las ganas de darles abrazos y cariños. En mi caso, también lo he sentido con muchas chicas, que me inspiran las ganas de abrazarlas y darles un beso en la frente, pero en un sentido puramente platónico. Desde mi perspectiva, las chicas tiernas no tienen por qué ser jóvenes, sino que tienen un aire o comportamiento de niña inocente, como una cara entrañable, un carácter espontáneo, un buen sentido de humor, una sonrisa fácil y una personalidad juguetona, curiosa y confiada.

La protagonista Navis del comic Estela me inspira mucha ternura.

La protagonista Navis del comic Estela me inspira mucha ternura.

El afecto maternal

Creo que tanto hombres como mujeres pueden haber sentido alguna vez una atracción platónica hacia una mujer por su carácter maternal. En mi caso, no necesariamente hacia mujeres mayores, sino hacia las que tienen una naturaleza cuidadora, protectora, compasiva, cariñosa pero a la vez asertiva, que trasmiten un sentido de seguridad y tranquilidad. El afecto es puramente platónico, caracterizado por una confianza muy cercana e íntima.

El enamoramiento

El enamoramiento, en mi opinión, es un sentimiento impulsivo muy fuerte, tan abrumador que uno no puede dejar de pensar en la persona en cuestión y siente dispuesto de abandonar todo para estar con ella. Normalmente está asociado a una atracción sexual muy intensa, acompañado con una idealización del sujeto.

En mi propio caso, las ocasiones que me he enamorado en la vida pueden contarse con los dedos de una mano, y la mayoría cuando era muy joven, quizás era un efecto que las hormonas jugaban sobre el cuerpo. Muchas parejas en relaciones duraderas, aunque sienten mucha atracción sexual, fraternidad y ternura, nunca han pasado por la fase de “enamoramiento”.

Por supuesto, el uso de esta palabra es altamente subjetivo, ya que para algunas personas simplemente significa sentir atracción sexual.

La atracción en relación de pareja y amistad

Como cada persona tiene una personalidad de varias facetas, la atracción que se siente entre dos personas también puede ser una combinación de varios tipos. Además, una persona puede provocar un tipo de sentimiento bajo una determinada situación, pero otro tipo bajo otra.

En general, las relaciones de pareja no se pueden formar sin algún grado de atracción sexual. Pero para durarse, es esencial la fraternidad y confianza. En mi opinión, no tiene por qué pasar por la fase de enamoramiento, aunque eso hace la relación más excitante durante los inicios. Sin embargo, muchas relaciones que empiezan con emociones intensas terminan pronto, cuando se dan cuenta de que el sujeto no es tan ideal como antes figuraba en su imaginación.

Para una relación de amistad, lo esencial es la fraternidad y confianza. El sentido de ternura y afecto maternal puede hacerla más cercana. Lo que sí que estoy de acuerdo es que es imposible ser “solo amigos” con alguien de estás enamorado, porque si es correspondido, se iniciaría una relación de pareja, si no, causaría sufrimiento. Pero con un poco de atracción sexual sí que es compatible, mientras que está bajo control y que nadie esté engañado o que tenga intenciones secundarias.

(Foto de Elizabeth Char)

(Foto de Elizabeth Char)

La sexualidad humana: orientación y comportamiento

2 Feb

Durante el último siglo, muchos estudios se han realizado sobre la sexualidad humana, y muchos comportamientos sexuales que antes eran considerados tabús o delitos son ahora socialmente aceptados en muchos países. En la sociedad occidental, el consenso general es que cada persona tiene toda la libertad de vivir su sexualidad, por lo tanto que lo practican entre adultos consentidos. Sin embargo, aún hay muchos conceptos sobre la sexualidad humana que mucha gente confunde, y me gustaría hablar de ellos en este artículo.

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1. La “orientación sexual” no es lo mismo que el “comportamiento sexual”

La “orientación sexual” se refiere al deseo o impulso sexual que cada uno siente por dentro; por ejemplo, si una persona se siente atraída por hombres o mujeres. El “comportamiento sexual” es la actividad sexual que practica cada uno, es decir, si se acuesta con hombres o mujeres.

La sexualidad también puede incluir los gustos o fetichismos sexuales de cada uno, por ejemplo, si le pone la lencería, el BDSM, los tríos o los masajes en los pies, que también es una cuestión psicológica y no necesariamente de comportamiento. Mucha gente se puede sentir fuertemente atraída por determinados fetichismos, pero nunca llega a ponerlos en práctica.

2. Ser “heterosexual” o “homosexual” es una cuestión de orientación, no de comportamiento

En la conversación cotidiana, me he dado cuenta de que mucha gente todavía piensa que una persona sólo es gay después de haber tenido relaciones sexuales con alguien del mismo sexo, y que todos los gays eran”heteros” hasta que “salieron del armario”.

Estrictamente hablando, esta definición es errónea. Una persona es “hetero”, “homo”, o “bi” según lo que le pone sexualmente. Un heterosexual es alguien que sólo se siente atraído por personas del sexo opuesto, un homosexual es alguien que sólo se siente atraído por personas del mismo sexo y un bisexual es alguien capaz de sentir atracción sexual por ambos.

Así que, una persona puede haberse sentido atraída por gente del mismo sexo durante toda la vida, pero debido a la presión social, tuvo parejas del sexo opuesto hasta los 30 años. Pero ella no se ha “vuelto” homosexual a los 30, sino que siempre lo ha sido; sólo que a esa edad ha decidido vivir de forma abierta su verdadera sexualidad.

3. La bisexualidad no es un vicio

Existe un concepto bastante extendido que la mayoría de los “bisexuales” sean personas heterosexuales viciosas a las que les gusta “probar” con tener experiencias homosexuales. No dudo que haya gente así, pero estos no serán los verdaderos “bisexuales”.

La bisexualidad, en su definición, también se refiere a la orientación, y es gente que se siente sexualmente atraída por ambos sexos. Desde luego, no todos los bisexuales acaban teniendo relaciones con personas de ambos sexos, pero siguen siendo “bisexuales” porque es lo que se sienten por dentro.

Sin embargo, según varios estudios, hay pocos bisexuales que se sienten igual de atraídos por ambos sexos, la mayoría tiene alguna preferencia. Hay algunos que se definen como 90% hetero y 10% homo, otros que se definen 90% homo y 10% hetero, y de todos los grados en el medio.

La escala "Kinsey" mide los distintos grados de bisexualidad

Según la escala “Kinsey”, hay distintos grados de bisexualidad

4. Los “asexuales” también existen y no son necesariamente “célibes”

Un “asexual” es alguien que nunca ha se sentido ninguna atracción sexual por nadie, ni por hombres ni por mujeres. Se estima que el porcentaje de “asexuales” en la población humana es menos de 1%, pero existen.

Debido a la presión social, algunos “asexuales” tienen pareja con la que mantienen relaciones sexuales, aunque ellos no tienen el deseo ni disfrutan de hacerlo. Muchas parejas “asexuales” se forman por lazos de afecto y no por atracción sexual.

Un “célibe” es alguien que por razones de convicción se abstiene de mantener relaciones sexuales. La mayoría de los “célibes” no son asexuales, porque sienten deseos carnales pero los reprimen.

5. Cada uno NO elige su sexualidad

Muchos estudios se han realizado acerca de si la homosexualidad se nace o se hace y todavía no han llegado a ninguna conclusión científica.

Algunos argumentan que tiene un factor genético, otros defienden que tiene su causa en determinadas experiencias durante la primera infancia. Pero lo que es cierto es, casi todas las personas homosexuales, heterosexuales, bisexuales y asexuales siempre lo han sido desde que ellos recuerdan, o cuando ellos empezaron a descubrir su sexualidad. Nadie ha decidido de un día a otro a ser gay, ser bi o ser hetero. Es un sentimiento o impulso biológico que uno no controla. Y según parece, permanece estable durante toda la vida.

Recuerdo que hace unos años leí un reportaje que muchos adolescentes gays han intentado suicidarse al tener conciencia de su sexualidad. Muchos han intentado todo lo que puedan para obligarse a sentir atracción por el sexo opuesto pero lo consiguen. Si tuvieran la elección, nadie habría pasado por tanto sufrimiento para encontrarse a si mismo.

6. La atracción sexual no es el amor

A pesar de que “hacer el amor” es el verbo que describe el acto sexual, la atracción sexual y el amor son cosas bien distintas. La primera se refiere a un deseo o excitación a nivel puramente físico o psicológico, el segundo se refiere al lazo de afecto que une las personas.

El ser humano es capaz de sentir amor hacia alguien sin sentir atracción sexual, por ejemplo, el amor a los padres, a los hijos, a los hermanos y a los amigos; y también sentir atracción sexual sin nada de amor, por ejemplo, a alguien físicamente muy atractivo o con una actitud irresistible.

Por supuesto, para que una pareja sea feliz, es necesario una combinación ambos elementos, pero luego cada persona es un mundo; hay algunos que valoran más la satisfacción sexual, otros que valoran más la confianza y el afecto.

Muchas mujeres sienten sexualmente atraídas a tipos como James Bond, ¿pero cuántas sienten amor por él?

Muchas mujeres sienten sexualmente atraídas a tipos como James Bond, ¿pero cuántas sienten amor por él?

7. El ser humano, por naturaleza, no es monógamo

Hay animales, sobre todo entre especies de aves, que son monógamos en el sentido que una vez que se echen pareja, es para siempre. Hay otros animales solitarios que sólo se aparean durante la época de celo y luego se separan, con las hembras criando a los hijos solas. También hay animales sociales que viven en manada, donde sólo el macho alfa o la hembra alfa tiene derecho de procrearse mientras el resto no deja descendencia.

El comportamiento sexual de los seres humanos está fuertemente condicionado por la sociedad y la cultura, con algunas sociedades polígamas de un hombre con varias mujeres, otras sociedad polígamas de una mujer con varios maridos, y sociedades estrictamente monógamos de un hombre con una mujer. Entre las sociedades monógamas, también hay algunas que aceptan divorcios y cambios de pareja y otras que sólo permiten tener una única pareja durante toda la vida.

En mi opinión, la naturaleza humana no es nada monógama. Tanto hombres como mujeres son capaces de sentir atracción sexual por varias personas a la vez, aunque para formar pareja y criar una familia, la mayoría de las sociedades han evolucionado hacia el modelo de la “pareja estable”. Es decir, hasta cierto punto, la presión social ha reprimido parte de nuestro instinto animal por el bien de la crianza de los hijos.

Pero sentir atracción no es sinónimo a practicar sexo. Cada día podemos cruzarnos con varias personas que nos resultan sexualmente apetecibles, ¿pero con cuántas hemos intentado ligar?

Sin embargo, algunos antropólogos como Chris Ryan opinan que en las sociedades humanas más primitivas, el concepto de la “pareja sexual-amorosa” era mucho más flexible, y en algunas sociedades cazadoras-recolectoras aún es bastante aceptable que una persona (sea hombre o mujer) mantenga relaciones con varias personas a la vez, pero sin ser percibida como “infiel” a la pareja.

El libro "Sex At Dawn" investiga la sexualidad humana en las sociedades prehistóricas

El libro “Sex At Dawn” investiga la sexualidad humana en las sociedades prehistóricas