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El efecto Trump y la nueva lucha de clases

15 Nov

En el año 2016, ha sucedido varios acontecimientos políticos en el mundo que me han dejado sorprendido. Primero, los filipinos han elegido como presidente a Rodrigo Duterte, un populista que prometió fusilar a todos los drogadictos y exterminar a los delincuentes con escuadrones de muerte. Segundo, los británicos han votado salir de la Unión Europea. Tercero, en España ha vuelto a ganar el Partido Popular con un aumento de votos a pesar de todos los escándalos de corrupción. Pero no hay nada que me ha dejado más boquiabierto que la elección de Donald Trump como presidente de EEUU.

Cuando se presentó Donald Trump como candidato presidencial hace un año, todos mis amigos y yo lo tomábamos como una broma. Pensábamos que era como un troll en los foros de Internet que pronunciaba discursos incendiarios para llamar la atención, porque no iba a ganar y lo sabía. Pensaba que el mejor remedio contra él era no prestarle mucha atención porque al fin y al cabo, solo lo votarían 4 colgados. Ahora, estos “4 colgados” resultan ser más de 59 millones de estadounidenses.

Resultado elecciones 2016

Resultado elecciones 2016

Lo que más me inquieta no es si Trump vaya a llevar a cabo lo que ha prometido, sino que durante los últimos 70 años, todas las sociedades occidentales, sean gobernadas por partidos de izquierda o derecha, siempre han respetado unos valores de base, como los derechos humanos, la justicia universal, la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de las verdades objetivas. Donald Trump, que durante su campaña electoral había prometido prohibir la entrada de musulmanes a EE.UU., deportar 11 millones de inmigrantes sin papeles, poner en práctica leyes de registros policiales aleatorios en barrios afroamericanos, encarcelar a Hilary Clinton, y además negar rotundamente el cambio climático, mentir sobre la tasa de delincuencia, insultar colectivos enteros como mexicanos y chinos etc…., ha violado a todos. Pero a pesar de eso, 59 millones de estadounidenses lo han votando, demostrando que más de la mitad de adultos estadounidenses no están de acuerdo con los valores fundamentales de la sociedad occidental, o al menos les da igual que no se cumplan.

Pero antes de demonizar a los votantes de Trump, me gustaría analizar por qué lo han votado. ¿Es verdad que la mitad de estadounidenses blancos son unos racistas, xenófobos y misóginos? ¿Es verdad que de repente ha aumentado tanto la población de rednecks?

Seguidores de Donald Trump

Seguidores de Donald Trump

El “cinturón de oxido”

El periódico New York Times ha dedicado la semana pasada entrevistando votantes a de Trump a ver qué factores les empujaron a esta decisión. A parte de las zonas sureñas de EEUU pobladas por rednecks, otra zona donde votaron mayoritariamente por Trump era el Rust Belt, “Cinturón de Oxido”, ciudades industriales en decadencia en los estados de Indiana, Ohio, Michigan, West Virginia, Pensilvania.  Durante varias décadas, el Rust Belt ha sido un bastión del Partido Demócrata. Obama arrasó en los votaciones de 2008 y 2012. Entonces, ¿Por qué tanta gente ha cambiado su voto a Trump?

En resumen, desde principios de siglo XX, el motor de la economía de esas ciudades había sido la industria de producción: minas, fábricas de coches, acero y maquinaria pesada. Bien por la globalización o por los avances tecnológicos, muchas fábricas están cerrando o  trasladándose a países extranjeros. Los residentes, la mayoría nietos y bisnietos de inmigrantes alemanes, polacos, ucranianos y puertorriqueños, llevan 3 generaciones trabajando en las mismas industrias, protegidos por los sindicatos. Ahora, ven su futuro amenazado.

Durante la legislatura de Obama, el gobierno realizó fuertes inversiones en esa zona para crear más puestos de trabajo en el sector de servicios. A día de hoy, ofertas de trabajo no faltan, pero pagan mucho menos que en las fábricas de anteaño. Imagínate que para un veterano de más de 50 años con puesto de supervisor que cobra 4000$ al mes, volver a ser aprendiz sería un golpe psicológico muy duro.

Trabajadoras de rust belt

Trabajadoras de Rust Belt

Una de las promesas electorales de Trump es imponer un fuerte proteccionismo a las industrias de producción para traer las fábricas de vuelta a EE.UU., prometiendo devolver los antiguos puestos de trabajo a los del Rust Belt. Es la principal razón que lo han votado.

Cuando NYT les pregunta sobre si comparten las ideas de Trump sobre inmigrantes, musulmanes y mujeres, la mayoría contesta que les da igual, porque ahí casi no hay musulmanes y la inmigración que recibe es poca. Los residentes con apellidos españoles, italianos y eslavos ya llevan varias generaciones instaladas y no sienten identificados con la inmigración actual. A las mujeres les importan más sus puestos de trabajo, o los de sus maridos, que la misoginia de Trump.

Sin embargo, muchos sí que sienten que exista un enorme abismo entre la “élite progresista” de las ciudades costeras con estudios universitarios que tienen el lujo de votar por sus principios, y ellos, la antigua clase obrera, que tienen que votar por sus necesidades.

Por otro lado, Hilary también hizo sus promesas, como ofrecer más cursos de reciclaje a los obreros desempleados y garantizarles puestos de trabajo con un sueldo decente en otros sectores. Sin embargo, esta propuesta no ha vendido tanto como la de “recuperar lo antiguo”.

Muchos economistas han advertido que las promesas de Trump tampoco funcionarían, porque al permanecer las fábricas en EE.UU., los precios de los productos subirían, los consumidores no los comprarían, que provocaría el cierre de las fábricas. Pero para la mayoría de los trabajadores de Rust Belt, no es nada más que otra excusa de la “casta política” para justificar su explotación al pueblo llano.

En los barrios deprimidos de Rust Belt, el sentido patriótico es muy dominante

En los barrios deprimidos de Rust Belt, el sentido patriótico es muy dominante

El cambio de rumbo del Partido Demócrata

Otro factor que ha influenciado el voto puede ser el cambio de rumbo del Partido Demócrata.

A partir de la Segunda Guerra Mundial, el Partido Demócrata se había posicionado como el partido del pueblo llano, que protegía los derechos de los trabajadores frente al Partido Republicano, que representaba los intereses de las grandes corporaciones.

Sin embargo, debido a la globalización, la caída del comunismo y la entrada de China y Rusia en el mercado mundial, “la lucha de clases” a base de sindicatos ha perdido su efectividad, porque cuando suben los salarios, las empresas se trasladan a un país donde la mano de obra es más barata. Desde entonces, el Partido Demócrata ha abandonado la lucha de clases, sustituyéndola con el ecologismo, los derechos de animales y la inclusión de mujeres, minorías étnicas, gays y minusválidos en todos los ámbitos profesionales y las estructuras de poder.  Esas políticas han beneficiado sobre todo a mujeres y minorías de la clase media alta, pero ha hecho poco para los de orígen humilde. Poco a poco, el Partido Demócrata ya ha dejado de ser el partido de los trabajadores, sino el partido de la élite intelectual de las ciudades cosmopolitas, comprometida con la justicia social a nivel mundial.

Durante los últimos años, con la imposición del lenguaje políticamente correcto y la censura de cualquier material que puede herir la sensibilidad de los colectivos más vulnerables, la línea del partido se ha alejado aún más del mundo rudo en que viven los obreros industriales. La militancia del partido se ha trasladado de las fábricas a las universidades de élite. Cada vez más, los trabajadores con pocos estudios sienten políticamente marginados, sin ningún organismo que defiende sus derechos. Entonces, cuando aparecen una figura como Trump, muchos ven en él un salvador de la causa.

Los militantes del Partido Demócrata suelen ser jóvenes con alto nivel de estudios de ciudades cosmopolitas.

El activismo del Partido Demócrata se ha trasladado de las fábricas a las universidades

La nueva lucha de clases

Lo que es evidente es que tanto en EEUU como en muchos países europeos, dos nuevas clases sociales están emergiendo, cuya diferenciación no es vertical, sino horizontal.

Una de ellas está formada por gente con mayor nivel de estudios que vive en ciudades cosmopolitas. Muchos se han criado en ambientes multiculturales, han viajado, estudiado y trabajado en países extranjeros y tienen amistades de varias nacionalidades. En general, se ven beneficiados por la globalización, que les ha aportado mayores oportunidades laborales, económicos y culturales en un abánico de países distintos. Por eso ideológicamente, tienden a ser partidarios de la apertura de fronteras y la construcción de puentes.

La otra está formada por gente con menos estudios que vive en zonas rurales o ciudades provincianos, que tiende a llevar una vida costumbrista centrada en su familia y amigos de toda la vida. Laboralmente tiene menos movilidad tanto en el sentido profesional como en el geográfico, y su trato con gente de otras nacionalidades y culturas suele ser limitado.  En general, se ven perjudicados por todas las síntomas de la globalización: el traslado de sus puestos de trabajo a países extranjeros, la llegada de inmigrantes y la desaparición del estilo de vida que había llevado durante generaciones. Por eso tienden a apoyar políticas de cierre de fronteras y construcción de muros para proteger su idiosincracia y calidad de vida.

Tanto el Brexit en el Reino Unido como la elección de Donald Trump en EE.UU. sirven para dar un toque a los gobiernos de que si no actuen a tiempo, la división entre estas dos clases puede acentuarse, hasta el punto de que la reconcialación sea difícil. Os dejo con una charla de TED, en respuesta a Brexit, que habla exactamente de este fenónemo.

Referencias:

http://elpais.com/elpais/2016/11/11/media/1478883295_118786.html

https://www.washingtonpost.com/posteverything/wp/2016/11/09/the-rust-belt-was-turning-red-already-donald-trump-just-pushed-it-along/

http://www.nytimes.com/2016/11/13/business/economy/can-trump-save-their-jobs-theyre-counting-on-it.html

http://www.nytimes.com/2016/11/13/us/politics/ohioans-tired-of-status-quo-flipped-to-trump-for-change.html

http://www.nytimes.com/2016/11/13/us/racerelated-conversations-on-race-with-white-trump-voters.html

La Igualdad – dos interpretaciones distintas

14 Ago

La palabra igualdad, junto a libertad y solidaridad, son quizás las que más se repiten en los discursos políticos. ¿Pero qué significa esta palabra de verdad? En general, hay dos interpretaciones distintas: una se refiere a tener igualdad de derechos y oportunidades, otra se refiere a la uniformidad de ser. Yo, personalmente, soy defensor incondicional del primero pero detractor convencido del segundo.

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Recuerdo una conversación que tuve hace un tiempo sobre el sistema educativo. Yo estaba diciendo lo importante que es implantar una educación pública de calidad para que niños de todos los estratos socioeconómicos puedan disfrutar de la misma calidad de educación y tengan la misma oportunidad de acceder a la universidad. Mi interlocutor, un feroz defensor de la educación privada, dijo que no entendía esta postura porque no todo el mundo tiene que ser universitarios y que la sociedad también necesita gente para fregar platos y limpiar suelos. Le dije que estaba totalmente de acuerdo, pero defender una educación pública de calidad no significa que todo el mundo tiene que estudiar carreras universitarias, sino que el hijo de un friegaplatos tenga la misma oportunidad de acceder a la universidad que el hijo de un ministro.

Eso es un típico ejemplo de cuando uno confunde el concepto de la igualdad de oportunidades con que todos tenemos que ser iguales, pero es una confusión que se da muy menudo tanto entre los defensores como los detractores de la “igualdad” .

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Acerca de las distintas corrientes de feminismo. Hay feministas que luchan para que las mujeres tengan los mismos derechos, oportunidades y respeto social que los hombres; hay otros que luchan para que las mujeres sean iguales que los hombres en todos los resultados, comportamientos, gustos y costumbres.

A menudo veo a feministas haciendo reivindicaciones para que en todas las carreras, profesiones y aficiones haya el mismo número de hombres y mujeres, interpretando cualquier dimorfismo como culpa de la sociedad machista. Cuando una niña dice que quiere ser guapa y un niño dice que quiere ser bravo, o cuando a más chicos les atraen el futbol y a más chicas les atraen el baile, también lo interpretan como machismo. Personalmente, no digo que el machismo no sea un factor que causa esas diferencias, pero siempre me hago la pregunta: ¿por qué tanta obsesión para que los niños y niñas, hombres y mujeres, sean iguales? ¿si hay más chicos atraídos a ciencias y más chicas a letras, por qué tienen que forzar la situación para que los números sean iguales? dado que hasta el día de hoy, no existe ningún estudios biológico, psicológico y neurológico que confirman que los hombres y las mujeres seamos idénticos.

Un defensor de la igualdad de derechos trataría la situación desde otro ángulo. En vez de concentrarse en allanar la diferencia de porcentajes, se fijaría en asuntos como: tener la misma probabilidad de ser aceptados tanto un hombre y una mujer con las mismas cualificaciones optando al mismo puesto de trabajo. En una niña con fuertes intereses y aptitudes en ciencia e ingeniería, recibiera el mismo ánimo que un niño en la misma situación. O en un hombre y una mujer realizando el mismo puesto trabajo, cobraran el mismo salario; O en una mujer tuviera la misma oportunidad  a un puesto directivo que un hombre igualmente cualificado… etc.

En la vida cotidiana, si naturalmente hay más mujeres atraídas a determinadas aficiones, gustos, películas y estilos de música y más hombres atraídos a otros, ¿cuál es el problema? Por lo tanto que nadie es ve obligado a hacer algo que no le guste o prohibido a hacer algo que le gusto por una cuestión de género, no veo ningún sentido de luchar para que los dos sexos sean iguales en todo.

La cuestión clave, es si una niña interesada en mecánica recibe el mismo ánimo que un niño para perseguir su interés

Cuando una clase de igualdad avanza, no significa que lleva consigo a la otra. Un ejemplo es la globalización económica durante los últimos 30 años. Cada vez hay menos diferencia cultural entre pueblos, regiones y países. En el núcleo urbano de todas las grandes ciudades se ven las mismas franquicias y en las afueras se ven los mismos centros comerciales, da igual si estás en Madrid, México D.F., Los Ángeles, Manchester, Rio de Janeiro, Tokio o Shanghai. Los jóvenes y no tan jóvenes por todo el mundo se crían con la misma cultura popular, ven a las mismas series y escuchan a la misma música. Sin embargo, económicamente, la diferencia entre países ricos y pobres, o entre gente rica y pobre en el mismo país, es cada vez más grande. Así que somos cada vez más “iguales” en un mundo donde hay cada vez más “desigualdad”.

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Mi visión de un nuevo orden mundial

17 Nov

En 2015, el mundo se encuentra en una de la situación de refugiados más grave desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 300.000 de desplazados a las puertas de Europa, huyendo de guerras, tiranías y injusticias en Afganistán, Eritrea y sobre todo en Siria, cuya guerra civil ha producido más de 4 millones de desplazados, la mayoría en campos de refugiados en los países vecinos.

La recepción de los refugiados en los países europeos ha sido muy variado. Algunos gobiernos, como los de  Alemania y Suecia, están más dispuestos de acogerles, otros, como Hungría, Serbia y Polonia, les rechazan frontalmente. Entre los ciudadanos de pie la reacción también es muy variada. Recién recuperada de una de los mayores crisis económicos del siglo y castigada con una alta tasa de paro, algunos europeos perciben a los refugiados como una amenaza para la sociedad de bienestar, otros les ven como un valioso recurso para la sociedad, porque si alguien hubiera sido capaz de caminar miles de kilómetros, cruzar mares turbulentos aguantando el frío y hambre, arriesgando la muerte para buscar una vida para él y su familia, seguro que estaría dispuesto de trabajar muy duro para contribuir a la sociedad de acogida.

Refugiados sirios en Turquía

Refugiados sirios en Turquía

Sin embargo, después de los atentados en Paris en el 13 de Noviembre, la gestión de refugiados ha tomado un nuevo giro: la prevención de infiltración de yihadistas. Algunos países, que hasta el día de hoy han mostrado hospitalarios con los refugiados, están planteando en cerrarles las fronteras por causas de seguridad, pero al mismo tiempo, como países civilizados, siempre habrá que seguir un protocolo que respetan a los derechos humanos.

Toda esta crisis humanitaria me ha hecho pensar que esta gran “crisis migratoria” que estamos viviendo a día de hoy puede ser sólo el punto del iceberg de todos los desplazamientos en el futuro porvenir. Los refugiados de hoy huyen de la guerra, pero el cambio climático, si no tomásemos medidas urgentes para frenarlo, podría convertir grandes extensiones de tierra fértil en desiertos y sumergir grandes ciudades bajo agua, y las poblaciones que viven ahí no tendrían más remedio que emigrar a otros lugares. Entonces, los desplazamientos podrían ser masivos, y los afectados podrían ser gente de cualquier parte del mundo. Igual podrían ser nosotros.

El cambio climático puede provocar desplazamientos de poblaciones sin precedentes

El cambio climático puede provocar desplazamientos de poblaciones sin precedentes

En un mundo cada vez más globalizado, cada vez es más evidente que el destino de todos seres humanos es común, sin embargo, el instinto tribal del ser humano nos hace mirar solamente a nuestro alrededor, preocupándonos solamente por el bienestar de la gente de nuestro pueblo, nuestro país, nuestro continente, nuestra cultura, como si por cerrar las puertas, el mundo de afuera dejaría de existir. Pero si no atendiéramos a los problemas de nuestros vecinos, tarde o temprano nos afectarán, y cuanto más tiempo miramos hacia el otro lado, más doloroso sería el momento cuando todo se nos explote en la cara.

Así que, para anticipar los acontecimientos catastróficos del futuro y prevenir que nuestros instintos tribales nos lleven a grandes conflictos armados, creo que es necesario aumentar el nivel de corporación entre países, creando un organismo internacional dedicado exclusivamente a la gestión de catástrofes que traspasan fronteras. Este organismo puede ser la misma ONU, o igual puede ser otro gestionado más directamente desde la iniciativa ciudadana (para saltar la capa de corrupción que hay en el gobierno de muchos estados), formado por países miembros que pagan una cuota a un fondo de gestión de emergencias. Antes de ocurrir cualquier catástrofe, el organismo ya tendrá un plan de choque, que en una situación de refugiados, sería realizar una operación de rescate para evacuarles a un lugar seguro, lejos del peligro. Posteriormente, todos los países miembros tendrán que acoger un porcentaje de los desplazados según su capacidad económica, para no dejar que la responsabilidad cayera en unos pocos.

Estatísticas mundial de refugiados, 2015

Estatísticas mundial de refugiados, 2015

Si todo funcionase bien, este organismo internacional también podría empezar a garantizar los derechos humanos más básicos en todos los países del mundo, empezando por la sanidad y la educación.

Muchos me dirán que sería una idea muy utópico, pero mirando atrás en la historia, la sociedad occidental ha evolucionado desde el feudalismo del siglo XVIII a las democracias actuales, habiendo abolido instituciones milenarias como la esclavitud para adoptar valores igualitarios, gracias al sueño de utopía.

Si el siglo XX se ha llevado a cabo la globalización de la economía, en el siglo XXI es hora de llevarse a cabo la globalización de los derechos.

La educación debe ser un derecho universal en todo el mundo

La educación debe ser un derecho universal en todo el mundo

 

El etnocentrismo, nacionalismo, racismo, fascismo y el clasismo internacional

22 Abr

A día de hoy, mucha gente utiliza las palabras racista, xenófobo, homófobo y fascista como si fueran sinónimos. Es cierto que tienen ciertos parecidos y áreas donde se solapan, pero estrictamente hablando el significado no es el mismo. Con este artículo me gustaría hacer una aclaración y hablar de un fenómeno emergente, que yo llamaría el “clasismo internacional”.

Xenofobia

Se refiere a un sentimiento muy general: el miedo y rechazo hacia los de afuera. La definición de “gente de afuera” es totalmente subjetiva. Para algunos puede referirse a cualquiera que viene de otro pueblo a solamente 20km, para otros puede referirse a gente de otras provincias, países o continentes. Pero un xenófobo es alguien que rechaza a otro sólo por el hecho de ser de un origen distinto. En el sentido más amplio también puede incluir al odio hacia miembros de otros grupos étnicos aunque sean del mismo pueblo, por ejemplo, el recelo que siente un iraquí de origen árabe hacia un compatriota de origen kurdo.

Manifestación xenófoba, Singapur

Manifestación xenófoba, Singapur

Homofobia

Se refiere al miedo o rechazo hacia los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. El miedo puede tener varios niveles, desde pensar que no deben existir hasta opinar que no merecen tener los mismos derechos a formar una familia. No todos los homófobos son necesariamente xenófobos, tampoco todos los xenófobos son necesariamente homófobos, aunque muchas mentes cerradas suelen padecer ambos sentimientos porque se tratan del “miedo a lo desconocido”.

Manifestación a favor de matrimonio gay

Manifestación a favor de matrimonio gay

Etnocentrismo

Es una palabra poco usada pero de muy común manifestación. Se refiere a la idea de que los de tu propio país, propio pueblo, propia cultura y propios valores son los mejores y el resto son todos inferiores. Desde la antigüedad casi todas las culturas han sido más o menos etnocentristas, pero uno de los ejemplos mejor documentados eran los griegos.

A pesar de que Grecia estaba dividida entre varios ciudades estados, todos hablaban el mismo idioma y creían descender de ancestros comunes, formando un concepto de “unidad étnica”. Según varios escritos contemporáneos, muchos griegos se consideraban los únicos con una verdadera cultura y todos los demás eran “bárbaros incivilizados” que carecían de moralidad. En muchos estados, el matrimonio mixto entre griegos y no-griegos estaba muy mal visto y a los hijos se les negaba la ciudadanía. Cuando Alejandro Magno fomentó el mestizaje en las tierras conquistadas, muchos contemporáneos lo miraron con desdén y lo consideraron un traidor de su patria.

En países donde conviven varias etnias, el etnocentrismo llevado al extremo puede acabar en el odio interétnico, como en el caso de la antigua Yugoslavia, Irak, Afganistán, Kenia y muchas repúblicas ex-soviéticas.

La política de mestizaje de Alejandro Magno no sentó bien a muchos compatriotas suyos

La política de mestizaje de Alejandro Magno no sentó bien a muchos compatriotas suyos

Nacionalismo

Es una palabra inventada en el siglo XIX. La idea surgió en una época cuando en muchos imperios como el otomano, austriaco y ruso, convivían pueblos de distintas culturas, religiones, lenguas y fisionomías, que no tenían nada en común salvo vivir bajo el mismo monarca; por otro lado, también había poblaciones culturalmente homogéneas que vivían bajo distintos estados, como en Italia y Alemania.  Se hizo popular la ideología de que poblaciones con la misma herencia cultural y ancestral debían auto-determinarse en “estado-naciones”, para conservar sus tradiciones y evitar conflictos de convivencia con otros pueblos.

Entre finales del siglo XIX y principios de siglo XX, bajo la bandera del nacionalismo, se desintegraron muchos imperios multiétnicos mientras se forjaron otros estados culturalmente homogéneos. A día de hoy, el nacionalismo tiene varias clases. En el extremo más tolerante, el nacionalismo catalán y vasco sólo pretenden gozar de mayor grado de independencia y conservar su idioma, sin discriminar a sus ciudadanos por su origen étnico; en el extremo más discriminatorio, el nacionalismo en muchos países de Europa del Éste reivindican la expulsión de todas las personas de otras lenguas, religiones, culturas y ascendencia.

La distribución de grupos étnicos en Europa del este no coincide con las fronteras nacionales

La distribución de grupos étnicos en Europa del este no coincide con las fronteras nacionales

Racismo

Desde la antigüedad, cualquier viajero se ha podido dar cuenta de que los seres humanos varían físicamente según lugar un otro: que un europeo del norte no se parece a un europeo de sur, que un nativo de los Balcanes no se parece a un egipcio… Sin embargo, es a partir de finales del siglo XVIII cuando surge la palabra “raza” en la clasificación de los seres humanos, coincidiendo con una época en que casi todo los países del mundo se dividían en dos categorías: los colonizadores, la mayoría de origen europeo, y los colonizados, la mayoría de piel más oscura.

Para justificar la dominación europea sobre el resto de mundo, se hicieron populares las teorías seudocientíficas de que los seres humanos descendían de tres o cuatro razas de orígenes distintos y, que se diferenciaban entre ellas no sólo en fisionomía sino también en inteligencia y habilidades innatas, por una causa totalmente biológica. Por supuesto, la supremacía europea era considerada la consecuencia natural de la inteligencia superior de la “raza blanca”. Se asociaban determinados rasgos físicos, como el pelo rubio, facciones europeas y ojos azules, con poseer mayor capacidad intelectual.

El racismo científico era muy popular a principios de siglo XX

El racismo científico era muy popular a principios de siglo XX

Fascismo

El fascismo es una ideología muy concreta, inventada por Benito Mussolini en Italia a principios de siglo XX y tuvo repercusiones en otros países, como el falangismo en España y el nazismo en Alemania.

La ideología fascista es una combinación de nacionalismo, populismo, socialismo y autoritarismo con un culto hacía un pasado glorioso de la nación. Reivindica la solidaridad entre miembros de la misma nación, postula la exclusión de los extranjeros, las minorías étnicas y las sexuales, bajo un gobierno autoritario que garantiza el bienestar del pueblo y protege las tradiciones sagradas.

Contrario a lo que cree mucha gente, el fascismo nunca ha sido una lucha de ricos contra pobres, sino más bien un movimiento revolucionario que pretende sustituir la “lucha de clases” entre obrero y empresario por una “lucha horizontal” entre los de dentro y los de fuera.

Tanto en Alemania como en Italia, durante los años 20 y 30, el fascismo tuvo más repercusión entre las clases populares, muchas veces en los mismos barrios donde predominaban comunistas y anarquistas.

Italia fascista

Italia fascista

La situación actual

En mi opinión, la diferencia fundamental entre los términos mencionados es que la xenofobia y homofobia tratan sobre sentimientos, el etnocentrismo trata sobre una creencia, el racismo trata sobre una teoría científica (o seudocientífica) y, el nacionalismo y fascismo tratan sobre ideologías políticas.

Los sentimientos, desde luego, son muy cambiables porque cada persona, según las nuevas experiencias y conocimientos que adquiere, puede cambiar su formar de pensar o sentir sobre ciertos colectivos. Un buen ejemplo es la creciente aceptación de los gays en la sociedad occidental durante los últimos 10 años. Según una encuesta en el año 2000, un 70% de estadounidenses estaban en contra del matrimonio homosexual y la adopción de niños, mientras que en 2010, disminuyó a un 40%, demostrando así, que en una cuestión de 10 años mucha gente había cambiado de opinión.

El racismo científico del principio del siglo XX ya ha perdido seguidores, no sólo en el terreno político, sino también porque la mayoría de las teorías, de que la humanidad se dividiera en razas biológicas, han sido derrumbadas por el estudio del ADN humano.

El fascismo también ha perdido su popularidad. A pesar de que algunos partidos populistas como FN en Francia o UKIP en el Reino Unido juegan con los sentimientos populistas de “ellos contra nosotros”, siempre respetan a las instituciones democráticas, y eso en sí mismo, ya es muy contrario a las ideas de Mussolini.

El nacionalismo y el etnocentrismo tienden a popularizarse y apagarse según la situación económica. Cuánto más dificultades atraviesa una sociedad, más gente se suma a la idea de que “los nuestros, primero”.

No todos los nacionalismos son xenófobos, pero muchas veces van de la mano

No todos los nacionalismos son xenófobos, pero muchas veces van de la mano

Clasismo Internacional

En un mundo cada vez más globalizado donde todos los pueblos del mundo se parecen cada vez más culturalmente pero son económicamente desiguales, veo que está surgiendo una nueva forma de política identitaria que yo llamaría el “clasismo internacional”.

Se trata de que las identidades colectivas ya no se forma en base a la similitud cultural, el color de la piel o los rasgos externos, ni de idiomas ni religiones, sino del nivel económico del país de donde procede cada uno. Los ciudadanos de los países más ricos se convertirían en miembros de una “nueva aristocracia mundial”, los ciudadanos de países emergentes se convertirían en la nueva “clase media mundial” y los de los más pobres se convertirían en el nuevo “proletariado mundial”. La solidaridad podría extenderse entre distintos países, naciones, etnias o continentes, pero siempre entre nacionalidades de la misma categoría económica.

Por ejemplo, los europeos se lamentan durante semanas cuando se estrella un avión cargado de “gente como ellos” en pleno vuelo, pero no se inmutan cuando vuelcan un barco en el que viajan 700 refugiados procedentes de los países más pobres.

Igual que en la época feudal, los miembros de la nueva aristocracia mundial se creen con más derechos que los miembros de la clase media y del proletariado. Piensan que sus vidas valgan más; que ellos puedan viajar a y vivir en los países de otros cuando quieran, pero que otros no puedan hacer lo mismo en el suyo. E igual que antes, los miembros de la clases humildes intentan imitar las maneras y el estilo de vida de la aristocracia y consideran todo lo suyo propio como inferior y retrasado.

Mapa mundial según índice de desarrollo humano

Mapa mundial según índice de desarrollo humano

 

El multiculturalismo, la integración y la asimilación

4 Sep

Durante toda la historia, poblaciones humanas con distintas culturas, lenguas, fisonomías, costumbres y religiones se han encontrado, convivido y mezclado, bien porque unos emigraron al territorio de otros, o porque todos cayeron bajo el gobierno de un mismo estado. Normalmente, cuando varios grupos étnicos conviven juntos durante un tiempo, puedan suceder 3 fenómenos: el multiculturalismo, la integración y la asimilación.

 

El multiculturalismo

Se refiere a una situación en que varios grupos étnicos conviven en la misma ciudad o región, pero cada uno mantiene su propio sentido de identidad: habla su propia lengua, practica su propia religión y vive sus propias costumbres. En los casos más extremos, miembros de cada grupo se casan entre ellos, viven en barrios segregados y los niños atienden a colegios solamente con los de la propia etnia. La relación entre miembros de distintos grupos étnicos normalmente se reduce a transacciones comerciales, laborales o políticas, y poco más.

Quizás un clásico ejemplo de este modelo era la capital Estambul bajo el Imperio Otomano. Era una metrópolis donde convivían comunidades griegas, turcas, armenias, italianas, búlgaras, judías y de todas las nacionalidades del imperio, pero cada uno en su propio espacio.

Estambul durante la época otomana era una ciudad de mil culturas

Estambul durante la época otomana era una ciudad de mil culturas

 

La integración

Se refiere a una situación donde varios grupos étnicos conviven en la misma ciudad y mantienen sus propias costumbres, pero se mezclan, se interactúan, y todos sienten formar parte de una identidad común que engloba a todos.

Quizás el ejemplo más cercano es el Toronto actual, donde las poblaciones descendientes de italianos, chinos, iraníes, portugueses, polacos, jamaicanos, indios, españoles siguen hablando sus idiomas y practicando sus costumbres en el espacio privado, pero todos conviven como parte de la misma sociedad, con un alto porcentaje de matrimonios mixtos.

Otro ejemplo menos conocido es la ciudad de Kazan en Rusia, donde conviven 2 etnias: los rusos y los tártaros. A pesar de que la primera es de origen europeo, lengua eslava y herencia cristiana y la segunda es de origen centroasiático, lengua turca y herencia musulmana, los 2 grupo conviven de forma pacífica, donde un tercio de los matrimonios son mixtos, y muchos nativos de Kazan son bilingues y sienten miembros de ambas comunidades.

Kensington Market, Toronto, un barrio de herencia italiana, portuguesa y judía

Kensington Market, Toronto, un barrio de herencia italiana, portuguesa y judía

 

La asimilación

Se puede definir como el polo opuesto al “multiculturalismo”, donde miembros de un grupo étnico adopta 100% la identidad del otro, que dejan de hablar su propio idioma, comer su gastronomía, vivir sus costumbres o practicar su religión… para adoptar todos los del otro, hasta un punto de que ya no se considera un grupo distinto.

El caso histórico más conocido es la “romanización”. Un par de siglos después de que los romanos colonizaron Hispania, los pueblos nativos de la meseta y la costa mediterránea habían perdido casi la totalidad de su lengua y sentido de identidad como íberos o celtíberos, para adoptar la lengua, los valores y el modo de vida de los romanos, hasta identificarse como romanos.

Un ejemplo contemporáneo puede ser la sociedad brasileña. A pesar de que la población desciende de diversos orígenes: portugués, africano, italiano, alemán, japonés, a día de hoy, pocos de los descendientes siguen manteniendo la identidad cultural de los antepasados, sino todos se han fundido en el caldo de mestizaje que define la identidad “brasileña”.

Los brasileños vienen de todas procedencias y colores, pero culturalmente, es una sociedad relativamente homogenea

Los brasileños vienen de todas procedencias y colores, pero culturalmente, es una sociedad relativamente homogenea

 

¿Todo es una cuestión de tiempo?

Hay antropólogos y sociológicos que opinan que la diferencia entre el multiculturalismo, integración y asimilación es meramente una cuestión de tiempo en que los distintos grupos étnicos van conviviendo.

Normalmente, cuando 2 o más grupos se encuentran, en la primera generación es muy raro que se mezclen enseguida, sino que miembros de cada grupo suelen mantenerse con los suyos porque se sienten más cómodos, protegidos y aceptados, conforme con el modelo de “multiculturalismo”.

Cuando pasa el tiempo, quizás en la segunda y tercera generación, los miembros de cada grupo empezarán a mezclarse y adoptar una identidad común, así llegando a la “integración”. Pero cuando pasa más tiempo, algunos grupos, normalmente las minorías, acabarán perdiendo todas sus costumbres para adoptar las de otro, normalmente el grupo mayoritario (o el económicamente dominante), llegando a la “asimilación”.

Un buen ejemplo es la sociedad argentina. A principios de siglo XX, la ciudad de Buenos Aires recibió una gran oleada de inmigrantes españoles, italianos, libaneses, polacos y otras nacionalidades. Al principio, todos vivían en su propio gueto evitando cualquier contacto con los otros. 3 generaciones después, todos los descendientes sienten “argentinos”, y los nietos de andaluces y napolitanos ya han perdido casi toda la referencia cultural de sus raíces mediterráneas.

El barrio de "La Boca" en Buenos Aires era un gueto de inmigrantes italianos

El barrio de “La Boca” en Buenos Aires era un gueto de inmigrantes italianos

Sin embargo, también hay casos en que distintos grupos han convivido durante siglos pero siguen manteniéndose separados. Ejemplos incluyen a los gitanos en la mayoría de las sociedades europeas, la división entre blancos y negros en EEUU, y las comunidades chinas e indias en Malasia e Indonesia.

Normalmente, eso sucede cuando:

• Uno de los grupos tiene una tradición muy fuerte de endogamia (caso de los gitanos)
• Existe, o existía durante mucho tiempo una segregación institucional (la esclavitud y apartheid en EEUU)
• La diferencia religiosa (en caso de Malasia e Indonesia, la religión musulmana de los malayos actúa como una barrera a los chinos e indios)

En Malasia, la comunidad china sigue manteniendo una identidad bastante independiente de los malayos musulmanes

En Malasia, la comunidad china sigue manteniendo una identidad bastante independiente de los malayos musulmanes

 

Factores que influencia el ritmo de asimilación

En general, entre grupos con rasgos culturales y nivel económico más parecido, la asimilación ocurre más rápido.

En el Reino Unido, las oleadas de migraciones más importantes después de la Segunda Guerra Mundial procedían del Caribe, India y Pakistán.

A día de hoy, los descendientes de inmigrantes caribeños ya se encuentran en vías de asimilación total en la sociedad angolsajona, sobre todo entre la clase obrera. Más de la mitad de los matrimonios son mixtos y los hijos mulatos no sólo suelen identifcarse como británicos, sino como ingleses.

Los indios, sin embargo, se han mantenido más a parte en sus propias comunidades. La mayoría de los descendientes tienen estudios superiores y ocupan puestos profesionales cualificados, pero siguen manteniendo su identidad cultural como indios, con muy pocos casos de matrimonios mixtos. Se puede decir que están totalmente integrados, pero no asimilados.

La comunidad caribeña en el Reino Unido es la más asimilada a la cultura inglesa, como los miembros del grupo "Massive Attack"

La comunidad caribeña en el Reino Unido es la más asimilada a la cultura inglesa, como los miembros del grupo “Massive Attack”

 

¿Un nuevo modo de asimilación a nivel mundial?

En la época actual, debido a Internet y la cultura popular, se están ocurriendo un fenómeno nuevo: la “asimilación cultural” sin ninguna convivencia física entre pueblos.

Por ejemplo, el modo de vida de las urbanizaciones de chalets, centros comerciales y parque empresariales originó en EEUU durante los años 50, pero a través de las películas y series de televisión, se ha vendido a todo el mundo. En la actualidad, se puede encontrar urbanizaciones de este estilo no sólo en Los Ángeles o Houston, sino también en las afueras de Madrid, Moscú, Pekin, Deli, Terhan, o en cualquier ciudad del cualquier continente del mundo.
Efectivamente, en este aspecto, todos estamos “asimilándonos” a la cultura norteamericana sin haber convivido con norteamericanos.

Igual que bajo el imperio romano, todos los pueblos conquistados de Hispania, Galia y África adoptaron el modo de vida de los romanos, ahora el equivalente se llama la “globalización”, pero ocurre sin que ningún imperio global nos haya conquistado.

Una urbanización de chalets en China

Una urbanización de chalets en China

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Las ideologías políticas – más compleja que izquierda-derecha

7 Jun

Durante el último siglo, la división política en la mayoría de los países democráticos ha sido por el eje de izquierda-derecha. La izquierda generalmente ha sido asociado a lo económicamente proteccionista y socialmente liberal mientras la derecha la sido asociado generalmente a lo económicamente liberal y socialmente conservador.

En la época pos-industrial, creo que esta vieja clasificación de ideologías políticas ya se ha quedado algo obsoleto, porque dentro de lo que llamamos “izquierda” y “derecha” existe varias corrientes distintas, casi tan distanciadas unas a otras que pueden pertenecer a partidos opuestos.

Dicen a partir de la revolución francesa de 1968, nació una nueva corriente de "izquierda" - los progresistas.

Dicen a partir de la revolución francesa de 1968, nació una nueva corriente de “izquierda” – los progresistas.

 

En mi opinión, he identificado las siguientes ramas ideológicas:

1. Los conservadores “clásicos”

Estos incluyen a la gente moralmente conservador; gente que defiende a las tradiciones, a las viejas normas sociales y a la clásica identidad de su nación. Suelen ser muy patriotas, que toman el orgullo y la integridad de su país como algo personal. En España, Francia y EEUU, suelen oponer todo lo que puede provocar un cambio en las viejas normas sociales, como el matrimonio gay, el aborto, el separatismo regional y la sociedad multicultural. Económicamente, suelen ser bastante proteccionistas hacía todo lo que es “nacional”: empresas nacionales, productos nacionales, y los puestos de trabajo para “nacionales” primero. Por eso, suelen pronunciarse en contra de la globalización económica y el capitalismo mundial, excepto cuando su país es el principal benefactor.

Las ideas de la derecha de La Falange se distancia bastante de la derecha neo-liberal

Las ideas de la derecha de La Falange se distancia bastante de la derecha neo-liberal

2. Los capitalistas liberales

Estos son los seguidores de la ideología de Thatcher, que creen que una economía de mercado libre sin ningún tipo de intervención estatal es la clave del bienestar del país. Suelen pronunciarse a favor de la privatización de todo lo que es público, dejando la sanidad, la educación y todo el sistema de transporte en manos de grandes empresas, a cambio de que los ciudadanos paguen menos impuestos para disfrutar de un mayor poder adquisitivo. Moralmente son muy diversos, desde gente muy conservadora hasta gente bastante abierta y cosmopolita, pero en general, son partidarios de una sociedad capitalista, globalizada, consumista, donde la libertad de cada uno para gastar el dinero como quiera se quede encima del resto de los derechos humanos.

Thatcher, el icono del liberalismo económico

Thatcher, el icono del liberalismo económico

3. Los “sociodemócratas” y “socioliberales”. 

Este grupo de gente cree en la economía de mercado libre, pero al mismo tiempo también cree que el estado debería garantizar los derechos mínimos de sus ciudadanos, como un sistema de educación, sanidad y transporte público de calidad, una pensión de jubilación y beneficios sociales para los desempleados. Moralmente también son muy diversos, pero generalmente son más moderados en temas de religión, cultura e identidad nacional.

4. Los “socialistas clásicos”

Estos son los herederos de las luchas sindicales del principio de siglo XX, que identifican a los empresarios como explotadores de la clase trabajadora, y que la única forma en que las clases desfavorecidas puedan hacerse frente a los grande poderes económicos es a través de la asociación sindical y la huelga. A parte de reivindicar un sistema de sanidad, educación y transporte público de calidad, también albergan por la nacionalización de todas las industrias estratégicas, tanto como la banca. Por eso, se pronuncian a favor de un estado fuertemente intervencionista que pone el bienestar de los trabajadores por encima del crecimiento económico. Moralmente son muy diversos, desde bastante conservadores a muy abiertos, pero valoran los derechos más que la libertad.

El socialismo clásico nació en la lucha obrera durante la industrialización.

El socialismo clásico nació en la lucha obrera durante la industrialización.

5. Los “progresistas”

Es un movimiento relativamente nuevo que nació a partir de los años 60. Luchan por la protección de los derechos de las minorías étnicas, culturales y sexuales y la igualdad de sexos, tanto como la conservación del medio ambiente y un trato digno a los animales. Se distinguen de la “izquierda clásica” en que valoran fuertemente la libertad individual, como la libertad de movimiento, de aborto y de llevar un estilo de vida alternativa sin sufrir persecución ni acoso. Moralmente, muchos son partidarios del amor libre, la legalización de las drogas blandas, la inmigración libre, la sociedad multicultural, la agricultura ecológica, y el uso de bicicleta en lugar de vehículos de motor.

EQUO, el partido "progresista" actual en España, hizo la campaña electoral en bicicleta.

EQUO, el partido “progresista” actual en España, hizo la campaña electoral en bicicleta.

En general, la gente cuyas ideas caen en 1 y 2 suelen votar partidos de derecha a pesar de que sean ideas bastante opuestas, mientras gente de 4 y 5 suelen votar la izquierda, y los de 3 están divididos entre el centro-derecha y el centro-izquierda, dependiendo de la situación económica y las políticas que proponen.

Yo, personalmente, diría que:

* 4 es el opuesto de 2

* 5 es el opuesto de 1

* Pero 1 y 4 pueden ser compatibles, y algunos régimenes políticos, como lo de Juan Perón en Argentina y muchos populismos latinoamericanos, son precisamente una mezcla entre estas 2 ideologías.

* En España, el PP representa una mezcla de 1, 2 (y algo de 3), PSOE representa 3. Entre los otros partidos, IU y Podemos representan una mezcla de 4, 5; Equo representa una mezcla de 3, 5

* En EEUU, donde nunca hubo un movimiento socialista obrero tan fuerte como en Europa, 3 y 4 prácticamente no existen. Por las políticas actuales, el Partido Republicano representa una mezcla entre 1 y 2, mientras el Partido Demócrata representa una mezcla de 2 y 5.