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La Igualdad – dos interpretaciones distintas

14 Ago

La palabra igualdad, junto a libertad y solidaridad, son quizás las que más se repiten en los discursos políticos. ¿Pero qué significa esta palabra de verdad? En general, hay dos interpretaciones distintas: una se refiere a tener igualdad de derechos y oportunidades, otra se refiere a la uniformidad de ser. Yo, personalmente, soy defensor incondicional del primero pero detractor convencido del segundo.

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Recuerdo una conversación que tuve hace un tiempo sobre el sistema educativo. Yo estaba diciendo lo importante que es implantar una educación pública de calidad para que niños de todos los estratos socioeconómicos puedan disfrutar de la misma calidad de educación y tengan la misma oportunidad de acceder a la universidad. Mi interlocutor, un feroz defensor de la educación privada, dijo que no entendía esta postura porque no todo el mundo tiene que ser universitarios y que la sociedad también necesita gente para fregar platos y limpiar suelos. Le dije que estaba totalmente de acuerdo, pero defender una educación pública de calidad no significa que todo el mundo tiene que estudiar carreras universitarias, sino que el hijo de un friegaplatos tenga la misma oportunidad de acceder a la universidad que el hijo de un ministro.

Eso es un típico ejemplo de cuando uno confunde el concepto de la igualdad de oportunidades con que todos tenemos que ser iguales, pero es una confusión que se da muy menudo tanto entre los defensores como los detractores de la “igualdad” .

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Acerca de las distintas corrientes de feminismo. Hay feministas que luchan para que las mujeres tengan los mismos derechos, oportunidades y respeto social que los hombres; hay otros que luchan para que las mujeres sean iguales que los hombres en todos los resultados, comportamientos, gustos y costumbres.

A menudo veo a feministas haciendo reivindicaciones para que en todas las carreras, profesiones y aficiones haya el mismo número de hombres y mujeres, interpretando cualquier dimorfismo como culpa de la sociedad machista. Cuando una niña dice que quiere ser guapa y un niño dice que quiere ser bravo, o cuando a más chicos les atraen el futbol y a más chicas les atraen el baile, también lo interpretan como machismo. Personalmente, no digo que el machismo no sea un factor que causa esas diferencias, pero siempre me hago la pregunta: ¿por qué tanta obsesión para que los niños y niñas, hombres y mujeres, sean iguales? ¿si hay más chicos atraídos a ciencias y más chicas a letras, por qué tienen que forzar la situación para que los números sean iguales? dado que hasta el día de hoy, no existe ningún estudios biológico, psicológico y neurológico que confirman que los hombres y las mujeres seamos idénticos.

Un defensor de la igualdad de derechos trataría la situación desde otro ángulo. En vez de concentrarse en allanar la diferencia de porcentajes, se fijaría en asuntos como: tener la misma probabilidad de ser aceptados tanto un hombre y una mujer con las mismas cualificaciones optando al mismo puesto de trabajo. En una niña con fuertes intereses y aptitudes en ciencia e ingeniería, recibiera el mismo ánimo que un niño en la misma situación. O en un hombre y una mujer realizando el mismo puesto trabajo, cobraran el mismo salario; O en una mujer tuviera la misma oportunidad  a un puesto directivo que un hombre igualmente cualificado… etc.

En la vida cotidiana, si naturalmente hay más mujeres atraídas a determinadas aficiones, gustos, películas y estilos de música y más hombres atraídos a otros, ¿cuál es el problema? Por lo tanto que nadie es ve obligado a hacer algo que no le guste o prohibido a hacer algo que le gusto por una cuestión de género, no veo ningún sentido de luchar para que los dos sexos sean iguales en todo.

La cuestión clave, es si una niña interesada en mecánica recibe el mismo ánimo que un niño para perseguir su interés

Cuando una clase de igualdad avanza, no significa que lleva consigo a la otra. Un ejemplo es la globalización económica durante los últimos 30 años. Cada vez hay menos diferencia cultural entre pueblos, regiones y países. En el núcleo urbano de todas las grandes ciudades se ven las mismas franquicias y en las afueras se ven los mismos centros comerciales, da igual si estás en Madrid, México D.F., Los Ángeles, Manchester, Rio de Janeiro, Tokio o Shanghai. Los jóvenes y no tan jóvenes por todo el mundo se crían con la misma cultura popular, ven a las mismas series y escuchan a la misma música. Sin embargo, económicamente, la diferencia entre países ricos y pobres, o entre gente rica y pobre en el mismo país, es cada vez más grande. Así que somos cada vez más “iguales” en un mundo donde hay cada vez más “desigualdad”.

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Prototipos de mujeres que me llaman la atención

28 Jun

Tanto en la literatura, las películas como en la vida real, hay ciertos prototipos de personajes femeninos que me llaman la atención. Cuando digo esa expresión, me refiero en el sentido de admirar o sentir una fascinación especial. Con eso no quiero decir que sea el tipo de mujer de que me enamoraría, tampoco sea el prototipo con lo que me gustaría acostar. Para evitar polémicas, también quiero dejar claro que no pretendo decir que todas las mujeres “deban” ser así. Son simplemente los prototipos que más admiro.

La artista iraní Neda Taiyebi se dedica a transformar viejos tanques en obras de arte en Afganistán.

La artista iraní Neda Taiyebi se dedica a transformar viejos tanques en obras de arte en Afganistán.

La mujer aventurera

En general, admiro mucho a la gente valiente que se lanza de cabeza a la piscina asumiendo todos los riesgos. Pero si se trata de una mujer, la admiro aun más porque tradicionalmente las mujeres han sido educadas de ser sumisas, pasivas y dependientes. Y en el mundo actual, muchos lugares siguen siendo mucho más peligrosos para una mujer que para un hombre.

Entre toda la gente que he conocido, quizás tanto las personas más valientes como las personas más miedosas han sido mujeres. Cada vez que escucho anécdotas de una mujer que viaja sola a países de tradiciones muy machistas o a lugares de conflicto, que practica deportes de riesgo, que lucha en batallas o que participa en expediciones para explorar lugares extremos, siempre pienso: ¡vaya cojones tiene! Por un lado tiene que superar muchas presiones sociales en contra, por otro lado requiere tener un alto grado de valentía y seguridad en si misma.

Nellie Bly, la pionera del periodismo de investigación que se encerró en un manicomio y viajó alrededor del mundo en 72 días

Nellie Bly, la pionera del periodismo de investigación que se encerró en un manicomio y viajó alrededor del mundo en 72 días

La mujer protectora

Otro prototipo de mujer que me causa fascinación son las que tienen una fuerte naturaleza protectora, sea hacia animales, niños, ancianos, enfermos o sus propios familiares y amigos. Quizás se debe a que suelo asociar el papel de protector como algo muy propio de la hembra, como se muestra en el mundo de los animales. En mi vida personal, tanto durante la niñez como en la vida adulta, he conocido a chicas me han querido proteger de matones del colegio, malas compañías o compañeros trepas.

En casos más extremos, he oído anécdotas reales de mujeres que se intervienen en una pelea para proteger al más débil, enfermeras y cooperantes en zonas de guerra que se niegan a abandonar a los heridos y huérfanos, o conservacionistas que se enfrentan a cazadores ilegales para proteger a los animales en extinción. Considerando que en general las mujeres son más vulnerables a la hora de sufrir agresiones físicas y sexuales, arriesgar su propia seguridad para proteger a otros es un comportamiento que me deja doblemente asombrado.

La conservacionsita Thandiwe Mweetwa se dedica a proteger a felinos salvajes en peligro de extinción

La conservacionsita Thandiwe Mweetwa se dedica a proteger a felinos salvajes en peligro de extinción

La mujer rodeada de hombres

Siempre me han llamado la atención las mujeres que viven, trabajan y socializan entre un grupo de hombres. Desde la adolescencia, siempre me he fijado en las chicas que se integran en un grupo de chicos, no como la novia de uno de ellos, sino como una integrante más. Del mismo modo, también suelo fijarme mucho en las mujeres que trabajan en una profesión, practican un deporte o afición dominada por hombres, como ser batería en un grupo de rock.

Uno de los ejemplos más peculiares de este prototipo es quizás mi propia abuela. Como una mujer china de principios y mediados de siglo XX, era una de las pocas que tenían estudios secundarios, y por eso, compartía mucho más intereses, gustos y aficiones con hombres que con otras mujeres. Según lo que cuenta mi padre, durante su niñez, su casa estaba siempre llena de visitantes masculinas, de amigos de mi abuela que pasaban un domingo por la tarde jugando cartas, bebiendo alcohol y arreglando el mundo. Mi abuelo, para ser un hombre de la época, también tenía una mentalidad excepcionalmente abierta.

El personaje Amelia Folch de la serie "Ministerio del Tiempo" es uno de mis favoritos.

El personaje Amelia Folch de la serie “Ministerio del Tiempo” es uno de mis favoritos.

La artista transgresora

También admiro a las artistas, escritoras y músicos cuya creatividad sale de la casilla tradicional de los tópicos femeninos. Entre ellas incluyen a artistas callejeras, tatuadoras, directoras de cine independiente, ilustradoras, dibujantes de comics y escritoras de novelas transgresoras.

En caso de artistas callejeras, me llaman especialmente la atención las grafiteras de los países musulmanes, que han tenido que trabajar especialmente duro para salir de los confines de género de una sociedad especialmente misógino, hasta arriesgar agresiones físicas tanto de la policía como de los hombres machistas.

Pero las que más me impresionan son las que no reivindican el papel de género, sino prefieren ser reconocidas solamente por su arte, no por el hecho de ser mujer.

Shamsia Hassani, la primera grafitera afgana.

Shamsia Hassani, la primera grafitera afgana.

La mujer intelectual

Hasta hace pocas generaciones, la mayoría de las mujeres no tenían estudios pero a día de hoy, las mujeres no sólo constituyen más de la mitad de los universitarios, sino también un porcentaje cada vez mayor de intelectuales.

Cuando digo “intelectuales”, me refiero a pensadoras, filosofas o expertas de un tema científico o histórico. En esta categoría también incluiría a periodistas, investigadoras o cooperantes que poseen un conocimiento especial de una región, un país, un pueblo o la historia de un conflicto en particular. Admiro sobre todo a las intelectuales que se comprometen por alguna causa universal, como los derechos humanos, la economía sostenible, la esclavitud moderna, la explotación infantil o el cambio climático, pero sin llegar a ser activista de ninguna causa política.

Yo, como aficionado de la civilización romana, los dos historiadores cuyas publicaciones que sigo con más interés son mujeres: la catedrática británica Mary Beard y la profesora holandesa Ratna Drost.

Asha de Vos, experta en biología marítima y educadora del ecosistema oceánico

Asha de Vos, experta en biología marítima y educadora del ecosistema oceánico

Cosas que me molestan del lenguaje cotidiano

18 Jun

Hay varias expresiones, comparaciones y adjetivos en el lenguaje cotidiano que cada vez me molestan más, y me gustaría hablar de algunas de ellas en este artículo.

La banalización de la palabra “esclavitud”

Se oye mucho la gente comparar cualquier trabajo precario con la esclavitud, y algunos extremistas hasta pretenden que la esclavitud de ayer se ha convertido en el contrato de empresario-trabajador hoy. Quien dice eso obviamente no entiende el significado de la palabra “esclavo”.

La esclavitud ha existido en casi todas las civilizaciones, y lo que define un esclavo no es la pobreza o la precariedad laboral, sino su condición de cautiva. Un esclavo es básicamente una persona que es propiedad de otra, que carece de los derechos y libertades más fundamentales de un ser humano, que puede ser azotado, violado, explotado, vendido o comprado según el capricho de su amo con total impunidad.

Tanto en el imperio romano como en la América colonial, en muchos talleres y granjas trabajaban esclavos y hombres libres codo a codo, los primeros como propiedad de los dueños, los segundos como mano de obra contratada. Cuando un hombre libre incumplía con su deber, lo peor que le podía pasar era el despido, pero un esclavo podía ser castigado con 100 azotes, un par de días encerrado en un zulo sin comida o la venta a otro amo.

Lo que define la esclavitud es la condición de cautiva

Lo que define la esclavitud es la condición de cautiva

A día de hoy, la esclavitud sigue existiendo y afectan a más de 46 millones de personas, la mayoría son víctimas de tráfico humano, inmigrantes ilegales retenidos por las mafias, prostitutas obligadas a trabajar en burdeles, o personas que por su etnia o condición de nacimiento, carecen de estatus como personas legales. Pero los trabajadores europeos, por lo duro que pueden ser las condiciones laborales y lo precario que pueden ser los salarios, no se puede comparar con la esclavitud ni de lejos porque nadie vive en cautividad ni es considerado legalmente propiedad de su empresa.

Así que, en mi opinión, confundir cualquier precariedad laboral con la esclavitud no es sólo una comparación injusta, sino también una falta de respeto a las 46 millones de personas que todavía viven bajo condiciones de verdadera esclavitud.

Muchos inmigrantes en EEUU trabajaban de sol a sol por poco dinero, pero no eran esclavos porque vivían en libertad.

Muchos inmigrantes en EEUU trabajaban de sol a sol por poco dinero, pero no eran esclavos porque vivían en libertad.

La banalización de la palabra “fascista”

Otra palabra que se dice mucho en el lenguaje cotidiano, a menudo en tono de insulto, es “fascista”, ¿pero cuánta gente realmente conoce el significado original de la palabra?

Volviendo a sus orígenes, el fascismo era un movimiento popular de los años 20 y 30 que llegó a poder en Italia, Alemania y Japón pero tuvo seguidores en casi todos los países europeos. Su doctrina se basaba en la fundación de un estado autoritario, uniendo a todas las clases sociales bajo un nacionalismo cerrado y excluyente. Socialmente, pretendía construir una nueva sociedad estratificada por una jerarquía racial, dando prioridad a los más “puros” y excluyendo a extranjeros, minorías culturales y “razas inferiores”. Económicamente, defendía la nacionalización de todos los sectores económicos claves pero a la vez protegía a la propiedad privada y los negocios pequeños y medianos.

Fascistas italianos

Fascistas italianos

La doctrina fascista estaba radicalmente en contra de la democracia parlamentaria, la igualdad de derechos y oportunidades, la libertad individual, el libre pensamiento, el mestizaje racial y la diversidad cultural. Y para llevar a cabo la revolución, justificaba el uso de la violencia a través de movilizaciones callejeras. Durante los años 30, en todos los países europeos formaron milicias ciudadanas, como los camisas negras de Italia y Reino Unido, los camisas marrones en Alemania y Austria, los camisas azules en España y los camisas verdes en Francia, que participaron en reyertas callejeras con grupos anarquistas y comunistas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el fascismo entró en decadencia. A día de hoy hay políticos populistas xenófobos como Marine LePen de Francia, Nigel Farrage de Reino Unido y Donald Trump de EEUU, pero ninguno se puede clasificar como “fascista” porque no pretenden sustituir la democracia por una dictadura ni justifican la violencia callejera. Quizás el partido político actual que más se aproxima al fascismo de los años 30 es Amanecer Dorado de Grecia.

Si el fascismo hubiera servido de algo, sería para dar una lección histórica para que no se repita jamás. Con la banalización de la palabra, estamos consiguiendo justo lo contrario, porque cuando todo el mundo llama “fascista” a cualquier político que le cae mal, el verdadero peligro de esta ideología se queda olvidado.

Amanecer Dorado es el único partido fascista actual

Amanecer Dorado es el único partido fascista actual

La banalización de la palabra “machista”

Otra palabra que se dice mucho, sobre todo en la boca de feministas, es “machista”.

El machismo en su origen se refiere a la creencia de que el hombre es superior a la mujer y que la mujer debe estar recluida a los roles tradicionales femeninos.

A día de hoy, se usa mucho la palabra “machista” para descalificar una serie de comportamientos y pensamientos, por ejemplo, cuando alguien afirma que existan diferencias innatas de psicología entre hombres y mujeres, cuando alguien está en contra de las cuotas de discriminación positiva, cuando alguien cuestiona la ley de violencia de género o cuando muestra su desacuerdo con cualquiera de las doctrinas del feminismo moderno.

La definición de igualdad de género es subjetiva

La definición de igualdad de género es subjetiva

En el fondo, la “igualdad” es un concepto abstracto y totalmente subjetivo. Hasta entre feministas, no todos tienen la misma definición de la palabra. Para algunos se refiere a la igualdad bajo la ley, para otros se refiere a la igualdad de derechos y oportunidades, para otros implica la eliminación de todas las diferencias de comportamientos entre hombres y mujeres. Pero opina lo que opina, cada uno tiene sus razones, pero en muchísimos debates sobre las cuestiones de género, muchos feministas usan la palabra “machista” para descalificar a cualquier opinión contraria.

En mi opinión, “machismo” es una palabra que no hay que banalizar precisamente porque sigue existiendo. Basta con leer la sección de comentarios de cualquier artículo de prensa online, encuentras un montón de insultos misóginos, sobre todo cuando el artículo ha sido escrito por una mujer. Ya está demostrado que en muchas empresas, a una mujer que hace el mismo puesto que un hombre le paga un sueldo inferior y cuando tiene hijos, es ella quien tiene que sacrificar más su carrera profesional por su vida familiar. Y hablando de los derechos de la mujer en países musulmanes, todavía queda un largo camino a recorrer…

Así que, esta palabra, igual que la “esclavitud” y “fascista”, es mejor usarla para situaciones que realmente encaja con el significado original.

Las actitudes machistas aún se notan mucho en el mundo de videojuegos

Las actitudes machistas aún se notan mucho en el mundo de videojuegos

La palabra “liberal” como eufemismo de políticas de derechas

En España, debido al legado de la dictadura franquista, la derecha no está bien visto, y mucha gente que defiende las mismas causas que el Partido Conservador del Reino Unido, los Democráticos Cristianos de Alemania y o el Partido Republicano de EEUU, en vez de definirse de “derechas”, se definen como del “centro”. Y como el centro político en muchos países está ocupado por partidos liberales, muchos españoles de la derecha radical también empiezan a denominarse como “liberales”.

Sin embargo, el verdadero liberalismo no sólo se trata de la libertad económica, sino también de la libertad social, que incluye la libertad de movimiento, la libertad de expresión, la libertad de asociación, la libertad religiosa, la libertad sexual, la igualdad entre hombres y mujeres y los derechos de las minorías étnicas y sexuales. Durante siglos, los liberales han luchado en contra de la monarquía absoluta, los poderes de la Iglesia, los grandes terratenientes y los privilegios hereditarios. En el siglo XX, jugaron un papel crucial para conseguir el voto femenino, legalizar el aborto, defender los derechos de minorías étnicas y crear el sistema de educación y sanidad pública.

Pero la mayoría de los que se denominan como “liberales” en España es gente que sólo defiende la libertad económica de las grandes empresas, dando la espalda a todo el resto de clases de libertades. Muchos valoran la unidad de España más que la voluntad del pueblo, defienden los privilegios de la monarquía, justifican la explotación de las grandes empresas a los trabajadores y el medio ambiente y oponen abiertamente el aborto, el matrimonio homosexual y la acogida de refugiados.

Lo que más molesta es que con la apropiación de la palabra “liberal” por la derecha radical, dentro de pocos años, ya nadie recordará la verdadera esencia del liberalismo.

Hay "liberales" en España que hace apología a la dictadura franquista

Hay “liberales” en España que hace apología a la dictadura franquista

El origen del patriarcado – 4 hipótesis

20 May

La gran mayoría de las sociedades humanas son patriarcales, y eso ha sido la norma durante los últimos milenios de historia, al menos en todas las civilizaciones complejas. Hasta en pueblos matrilineales y matrilocales donde la propiedad y la herencia se trasmite de madre a hija, como los tuaregs del Sáhara y los cherokees y navajos de América, los de la cúpula del poder político, militar y económico siguen siendo hombres.

¿Por qué tantos pueblos de distintas culturas, creencias y estilos de vida han adoptado este mismo comportamiento social? Hay varias hipótesis. En este artículo voy a presentar los 4 explicaciones más comunes, y mis argumentos para rebatirlos.

Los Tuareg son un pueblo matrilineal

Los Tuareg son un pueblo matrilineal

Hipótesis 1: los hombres sometieron a mujeres por la fuerza física

Una explicación muy popular es que los hombres lograron dominar a las mujeres por la fuerza física, obligándolas a asumir papeles sumisos bajo la amenaza de violencia. Esta hipótesis viene con la suposición de que desde que el hombre es hombre, la sociedad siempre ha sido patriarcal.

Examinando este argumento al fondo, encuentro varios agujeros. Para empezar, aunque es cierto que la mayoría de los hombres son más fuertes que la mayoría de las mujeres, la relación no es absoluta. Algunas mujeres son más fuertes que algunos hombres. Si la sociedad humana en el estado más primitivo estuviera dirigida por la ley del más bruto, los que dominan cualquier sociedad deberían ser los hombres y mujeres más forzudos. Sin embargo, desde la antigüedad, la mayoría de las personas que lideran tribus, ciudades y países no suelen ser los hombres físicamente más fuertes, sino los que poseen las mejores habilidades sociales a la hora de forjar alianzas, conexiones y redes de influencia.

¿Son las mujeres menos dotadas en esas habilidades sociales? No hay ningún indicio.

Hasta en el crimen organizado, los forzudos no suelen llegar a la cúspide de poder.

Hasta en el crimen organizado, los forzudos no suelen llegar a la cúspide de poder.

Hipótesis 2: los hombres controlaban los alimentos

Esta también es una hipótesis muy popular, argumentando que durante el paleolítico, los hombres eran los que cazaban y traían la comida a la tribu mientras las mujeres cuidaban a los niños. Y como ganadores del pan, se hicieron con el poder de mando.

Sin embargo, la idea de que “los hombres cazaban y las mujeres cuidaban los niños” no tiene ningún fundamento científico. Para empezar, dependiendo de donde vivían, los paleolíticos adquirían sus alimentos no solo de la caza de animales grandes como mamuts y bisontes, sino también de recoger plantas, frutas, cereales y de atrapar animales pequeños, actividades que participaban tanto hombres como mujeres. Examinando la vida de los pueblos cazadores-recolectores contemporáneos, como los bosquimanos de Sudáfrica, los aetas de filipinas y los hazdas de Tanzania, las mujeres participan en la caza mayor y adquieren al menos la mitad de los alimentos de la tribu. El cuidado de los niños suele ser una responsabilidad comunal, compartida entre madres, padres, tíos, abuelos y hermanos mayores.

Bosquimanos, entre los últimos paleolíticos.

Bosquimanos, entre los últimos paleolíticos.

Hipótesis 3: un legado de la tradición guerrera

Esta hipótesis surge a raíz de la observación de en que la gran mayoría de pueblos cazadores-recolectores, la relación entre los sexos suele ser bastante igualitaria, así que el patriarcado debía haberse convertido en norma después del invento de la agricultura, notablemente durante la edad de bronce y de hierro, cuando los conflictos violentos entre distintos pueblos por disputas de tierra, ganado y esclavos se volvieron cada vez más frecuentes.

En muchos pueblos surgió una élite guerrera, hombres que dominaban el arte de la espada, lanza y jabalina, que protegían a las tierras de los campesinos y el ganado de los pastores. Tanto entre los celtas de Europa central, los vikingos de Escandinavia como en las antiguas sociedades feudales en la India y Japón, los guerreros ocupaban un estatus social más alto que los campesinos y eran los únicos que podían participar en las decisiones políticas. Como los hombres tienen más testosterona que les hacen más agresivos en la lucha cuerpo-a-cuerpo, la mayoría de los guerreros eran varones. Y cuando la casta guerrera llegó a dominar la mayoría de las sociedades, el patriarcado también echó sus raíces.

La casta guerrera dominaba muchos pueblos durante la edad de hierro

La casta guerrera dominaba muchos pueblos durante la edad de hierro

Este argumento puede tener su lógica, pero si la tradición guerrera estuviera directamente ligado al patriarcado, los pueblos más guerreros también deberían ser los más machistas, pero la situación no es así. En algunos pueblos de tradición muy bélica, como los escitas y sármatas de Asia Central y los sasánidas de Persia, las mujeres también acudían al campo de batalla y de ahí surgió la leyenda de las amazonas. En la política, las mujeres también jugaban un papel crucial en la toma de decisiones, mucho más que en algunas culturas más pacíficas, como los egipcios y babilonios.

En el imperio chino, desde hace más de 2000 años ya se implantó una clara separación de las funciones militares y administrativas, poniendo los militares bajo las órdenes de los mandarines. Desde entonces, la mayoría de los soldados, hasta los guerreros de élite, solían ser reclutados entre los ciudadanos más humildes y no disfrutaban de un estatus social destacado. La casta dominante constaba de funcionarios que habían aprobado oposiciones, cuya mayoría era gente de letras que nunca habían cogido una lanza en su vida. Sin embargo, durante 2000 años, la inmensa mayoría de los funcionarios eran varones.

¿Son las mujeres menos capacitadas para estudiar historia, geografía, derecho, ciencias y filosofía?

Guerrera sármata, un pueblo iraní de tradición bélica

Guerrera sármata, un pueblo iraní de tradición bélica

Hipótesis 4: la presión de la natalidad vs la división de trabajo

Esta última hipótesis surge a raíz de la observación de que durante la mayor parte de la historia, la mortalidad infantil era altísima, y como muchos niños murieron antes de llegar a la edad de reproducción, las mujeres tenían que tener un elevado número de niños para mantener la población estable. Como ellas son las que físicamente dan a luz y amamantan a los críos, al pasar tantos años entre embarazos, partos y lactancias, tendrían menos tiempo para realizar trabajos que requerían la dedicación de mucho tiempo y esfuerzo, como dirigir un gran negocio, mandar un ejército o gestionar los impuestos y distribuir los recursos. Poco a poco, todos aquellos puestos acabaron asumidos por varones.

Mortalidad infantil del siglo XIX

Mortalidad infantil del siglo XIX

Es decir, el sexismo surgió al raíz de la división de trabajo, a medida que la organización social se volvió más complejo. Esta hipótesis coincide con la tendencia de que los pueblos cazadores-recolectores suelen ser más sexualmente igualitarios (menos división de trabajo) mientras la mayoría de las sociedades agrícolas y ganaderas son bastante más machistas. Por supuesto, la transición ocurrió de forma gradual, a través de siglos y milenios, porque en las primeras civilizaciones neolíticas, como Catalhoyuk en Turquía y Cucuteni en Rumanía, la distinción de estatus por género brillaba por su ausencia.

Sin embargo, la hipótesis no explica por qué en algunos pueblos de tradición más patriarcal, el trabajo que realizan las mujeres son irónicamente los físicamente más duros, como caminar varios kilómetros cada mañana para coger el agua, y no descansan aún estando embarazadas. Si pudieran compaginar la maternidad con trabajos tan duros, ¿por qué no la pueden compaginar con un trabajo físicamente mucho menos exigente, como administrar, mandar y dirigir?

Estatua de una diosa neolítica de Cucuteni (hace 6000 años)

Estatua de una diosa neolítica de Cucuteni (hace 6000 años)

¿El fin del patriarcado?

Desde hace un siglo y medio, debido a la medicina moderna que redujo la mortalidad infantil, las mujeres ya no tienen que tener más de 5 hijos para evitar un colapso demográfico. Este fenómeno, combinado con el invento de contraceptivos, liberó aún más a las mujeres del papel de “madre por obligación”. Disponiendo de más tiempo y energía, ellas se han dedicado a estudiar, trabajar y a luchar por sus derechos, hasta llegar a integrarse en casi todos los ámbitos que hace apenas un siglo era de dominio masculino. A día de hoy, la mayoría de las sociedades del mundo siguen siendo dominadas por hombres, pero los avances realizados durante el último siglo han sido impresionantes.

Lo que se ha demostrado es que las mujeres son igual de capacitadas para realizar todas las profesiones, cargos y responsabilidades que durante siglos eran reservados solamente por hombres.

Si esta tendencia continuase, ¿dentro de un par de generaciones el patriarcado ya se habrá convertido en historia?

Todavía es pronto para llegar a esta conclusión, pero por mi gusto personal, me gustaría ver que algún día en un futuro no tan lejano, la equidad de género se convirtiera en la norma de la gran mayoría de las sociedades humanas, pero eso no sería sólo el trabajo de las mujeres, sino de ambos sexos en conjunto.

Equipo de exploración arqueológica

Equipo de exploración arqueológica

Los “baby boomers”: la generación de a eterna juventud

13 Dic

Una generación que ha aportado una importante influencia en la sociedad occidental durante las últimas décadas es la nacida entre los años 1945 y 1960 en EEUU, Reino Unido y Francia, conocida como los baby boomers. Se llama así porque al terminar la Segunda Guerra Mundial, muchos soldados regresaron a sus hogares, y reunidos con sus familias después una larga y dura guerra, tuvieron muchos hijos, causando un pico de natalidad.

Tasa de natalidad en EEUU y Reino Unido

Tasa de natalidad en EEUU y Reino Unido

En ambos lados del atlántico, los baby-boomers era la primera generación que creció en un entorno de paz y estabilidad social. La prosperidad económica de la posguerra permitía a los gobiernos adoptar un generoso programa de políticas sociales, que crió a una generación de niños bien-alimentados y libres de enfermedades. Era la primera generación en que ningún niño tuvo que dejar los estudios antes de los 14 para trabajar, casi todos sabían leer y escribir, y muchos hijos de obreros podían estudiar carreras universitarias.

A principio de los años 60, una sociedad con un alto porcentaje de población joven y con estudios empezó a notar los primeros efectos. Los jóvenes empezaron a cuestionar muchas normas de la vieja sociedad. Llegó la música Rock n Roll, los Beatles, los Rolling Stones y con ellos múltiples movimientos reivindicativos que provocaron una gran revolución social. Se inventó por primera vez una identidad “joven” con sus propios valores, normas y éticas, como símbolo de rebelión contra todo lo establecido.

En este artículo, me gustaría hacer un resumen de los grandes cambios sociales que provocaron la generación de baby-boomers durante la década de los 60.

Jimi Hendrix, un icono de los 60

Jimi Hendrix, un icono de los 60

La revolución de vestimenta

Una de las revoluciones más obvias que surgió en los 60 fue el cambio de vestimenta. Hasta principios de 60, todo el mundo, independiente de su ideología, se vestían de una forma muy parecida. Los hombres solían llevar camisa con cuello metida dentro de los pantalones, las mujeres con faldas largas. Al salir por la noche, casi todos los hombres tenían que llevar corbata y las mujeres tacones. Cualquiera que no cumplía con esas normas destacaba como un pulgar hinchado.

Pero a finales de los años 60, la mayoría de los jóvenes de ambos sexos se vestían con vaqueros, camisetas, jerséis, botas o playeras. Muchos hombres llevaban el pelo rapado, largo, o con 3 días de barba. Muchas chicas llevaban minifaldas o pantalones ceñidos. Surgieron varias tribus urbanas: moteros, teddy boys, hippies, mods y rockers…, cada una con su propio código de vestimenta.

Londres, 169

Londres, 1969

La revolución de género

En los años 60 surgió la segunda ola de feminismo, que cuestionaba los papeles tradicionales de género y animaba a las mujeres a llevar una vida independiente según su propio criterio. Más chicas que nunca estudiaron carreras para convertirse en médicos, abogados, científicas, profesoras de universidad, ingenieras…, profesiones tradicionalmente dominadas por hombres. A finales de los años 60 muchos países empezaron a cambiar el sistema educativo para abolir los colegios segregados por sexo, para que niños y niñas estudiasen las mismas asignaturas en las mismas aulas.

En la vida pública, las mujeres también empezaron a adoptar actitudes más asertivas, como fumar, beber alcohol, decir palabrotas o expresar abiertamente su deseo hacia un hombre.

Por primera vez, el papel de la mujer ya no se definía por madre y esposa de un hombre, sino un ser independiente con su propia identidad. La relación entre un hombre y una mujer tampoco se limitaba a la de marido-mujer, sino también podía ser la de novios, compañeros de trabajo, socios, amigos o solamente un rollo casual.

Chicas con actitud, 1965

Chicas con actitud, 1965

La revolución sexual

Estrechamente vinculado con la revolución de género llegó la revolución sexual. Por primera vez, los jóvenes empezaron a cuestionar por qué una pareja tuviera que estar casada para vivir juntos. Algunos llevaron a esta reivindicación más lejos para formar comunas de “amor libre” donde docenas de hombres y mujeres vivieron juntos y criaron hijos de forma comunal.

También se quitaron muchos tabúes de coqueteo sexual, con hombres y mujeres llamando la atención del sexo opuesto de forma más abierta. En la películas empezaron a mostrar escenas de desnudez y más tarde, de sexo explícito. En el mundo de pop y rock, muchos cantantes hicieron posturas sexualmente provocativas en el escenario, o cantar letras sexualmente muy sugestivas para reivindicar la libertad de expresión.

Festival de Woodstock, 1969

Festival de Woodstock, 1969

La revolución pacifista

El pacifismo como ideología surgió en los años 60 en EEUU, como respuesta a la Guerra de Vietnam. Aunque históricamente hubo varios disturbios contra el reclutamiento forzoso durante guerras sangrientas, en los años 60 muchos jóvenes se hicieron insumisos al servicio militar por una cuestión de principios: que el estado no tenía el derecho de obligar a sus ciudadanos a luchar en una guerra que ellos no habían declarado.

Muchos de los que evadieron la mili hicieron la opción alternativa: trabajo voluntario en el Peace Corp, de ir a los países de tercer mundo para colaborar con las ONGs a trabajar en proyectos de desarrollo. Por primera vez, se hizo popular la ideología de que todos los pueblos del mundo pudieran vivir en paz en condiciones de igualdad, y que todos los conflictos bélicos fueran causados por la codicia de los dirigentes contra los intereses del pueblo llamo.

Manifestación pacifista, EEUU

Manifestación pacifista, EEUU

El fin de la segregación racial en EEUU

En EEUU, aunque la esclavitud fue abolida en 1860, la segregación de blancos y negros duró hasta los años 1960. En los autobuses los negros tenían que ocupar los asientos más atrás y niños de razas distintas no podían ir al mismo colegio. Una de las revoluciones más importantes de los años 60 era la lucha de los derechos civiles, liderado por Martin Luther King y Malcolm X, que recibió un fuerte apoyo entre los jóvenes de la generación boomer de todos estratos sociales, cuyos militantes organizaron varias marchas multitudinarias a favor de la integración racial.

Por primera vez, negros estudiaron en las mismas universidades que blancos y ocuparon los mismos puestos de trabajo, aunque en realidad, la mayoría seguía viviendo en una situación de marginalidad en barrios segregados. Sin embargo, en 1970, la discriminación racial no sólo era ilegal, sino también universalmente repudiada por toda la sociedad. Hasta los racistas más reaccionarios no se atrevieron a expresar sus verdaderas opiniones en público.

A favor de la integración racial

A favor de la integración racial

Los boomers maduran…

La revolución de los años 60 logró construir una nueva sociedad en todo el mundo occidental. La gran mayoría de los valores que reivindicaban estaban relacionados con la libertad individual, la libertad sexual y la libertad de expresión.

En los 70 y 80, cuando los boomers maduraron, algunos abandonaron la rebelión juvenil para perseguir el éxito económico, convirtiéndose en los yuppis de los 80, otros progresaron a nuevos movimientos como el ecologismo, la lucha por la igualdad de homosexuales, el vegetarianismo o la tercera ola de feminismo.

Pero tanto en EEUU, Reino Unido como en Francia, la generación boomer goza de mejor salud y disfruta de una mejor situación económica que las generaciones tanto anteriores como posteriores. Puede ser un factor solamente de suerte: habían pasado su juventud en una época de fuerte crecimiento económica y una política social generosa, pero cuando llegaron las recesiones económicas de los 80 y 90, ya se encontraban en puestos de trabajos estables o habían montado negocios con una base de clientes consolidada, que no se veían tan afectados como la generación de sus hijos.

Ahora, ya a la edad de jubilación, muchos boomers aún niegan a ser viejos. Algunos no quieren jubilarse, otros practican deportes y se someten a cirugías estéticas para mantener la apariencia juvenil. En comparación con las generaciones anteriores, muchos boomers se mantienen al corriente a las nuevas tecnologías, manejando tablets, smartphones y abren cuentas en las redes sociales.

Quizás siglos después, los libros de historia recordarán a los boomers como la generación de la “eterna juventud”, como decía en la canción My Generation de The Who: “I prefer to die before I get old.”

The Who en 1965, conocido por su canción "My Generation"

The Who en 1965, conocido por su canción “My Generation”

Feminismo – elementos que estoy a favor y en contra

6 Abr

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Muchas veces en las redes sociales he criticado el comportamiento de las feministas radicales. Mucha gente seguro que piensa que soy un típico machista que niega la existencia de la discriminación sexista. Con este artículo quiero señalar que eso no es el caso y cualquiera que me conoce en persona sabría que durante toda la vida he reivindicado la igualdad de género. Sin embargo, dentro del movimiento feminista, como en todos los movimientos socio-políticos, hay elementos que estoy a favor y elementos que estoy en contra. Aquí hago un resumen.

Puntos a favor:

  • Estoy a favor del feminismo que cree que la mujer es igual de capaz que el hombre, tanto para hacer el bien como hacer el mal.
  • Estoy a favor del feminismo que reconoce que la discriminación y estereotipos sexuales existen, y ejercidos tanto por hombres como por mujeres.
  • Estoy a favor del feminismo que lucha contra el abuso sexual, la mutilación genital, las violaciones y la esclavitud sexual, independiente del género o edad de la víctima.
  • Estoy a favor del feminismo que lucha por la escolarización de niñas en países donde tradicionalmente sólo estudian varones.
  • Estoy a favor del feminismo que lucha por la igualdad salarial, que hombres y mujeres que realizan el mismo cargo de trabajo cobren el mismo sueldo.
  • Estoy a favor del feminismo que fomenta el compañerismo, amistad y camaradería entre personas de sexo opuesto.
  • Estoy a favor del feminismo pansexual que permite a las mujeres vivir y expresar sus deseos sexuales de modo libre y abierto, sin ser criticadas ni acosadas.
  • Estoy a favor del feminismo que lucha para que las mujeres puedan llevar el estilo de vida que desean, tanto para ser empresaria o ingeniera como para ser ama de casa o prostituta autónoma.
  • Estoy a favor del feminismo que pretende aumentar la presencia de mujeres en profesiones/actividades de dominación masculina inspirando con ejemplos reales de mujeres que destacan en el sector y los compañeros que las apoyan.
  • Estoy a favor del feminismo que pretende aumentar la presencia de mujeres en puestos directivos facilitando la compaginación de vida laboral y familiar, tanto para padres como para madres.
  • Estoy a favor del feminismo que reivindica el derecho al aborto.
  • Estoy a favor del feminismo que lucha en contra de cualquier forma de segregación sexual en el ámbito educativo, profesional o vida pública.
  • Estoy a favor del feminismo que reivindica que la equidad de sexos beneficia a toda la sociedad, también a hombres.
  • Y sobre todo, estoy a favor del feminismo que trata cualquier violación contra la dignidad de la mujer como un atentado contra todos seres humanos, y que la lucha de igualdad de género también sea una lucha de todos seres humanos.

Puntos en contra:

  • Estoy en contra del feminismo que hace propaganda de culpabilizar el hombre y victimizar la mujer.
  • Estoy en contra del feminismo que trata a todos los hombres como una casta privilegiada y represora, sólo por ser hombres.
  • Estoy en contra del feminismo que pretende que una mujer que abusa de un hombre es menos culpable de un hombre que abusa de una mujer, o que simplemente no existe.
  • Estoy en contra del feminismo que pretende que el acoso, las parejas posesivas, controladoras y manipuladoras sea solamente un problema de hombres contras mujeres.
  • Estoy en contra del feminismo que niega las diferencias biológicas, hormonales y psicológicas entre los sexos y atribuye cualquier diferencia de comportamiento y preferencias entre los sexos al machismo sin analizar las causas.
  • Estoy en contra del feminismo que pretende aumentar el porcentaje de mujeres en sectores de dominación masculina introduciendo cuotas de discriminación positiva.
  • Estoy en contra del feminismo que justifica dar ciertos privilegios exclusivos para mujeres para compensar los efectos del patriarcado.
  • Estoy en contra del feminismo que confunde cualquier tipo de coqueteo entre los sexos o cualquier conflicto de convivencia de pareja con el machismo.
  • Estoy en contra del feminismo que prohíbe a otras mujeres ponerse el velo o ejercer la prostitución, incluso cuando lo hacen de forma voluntaria.
  • Estoy en contra del feminismo que pretende conseguir la igualdad de resultados a través de separar los sexos en el ámbito educativo, social o laboral.
  • Estoy en contra del feminismo que alega que las mujeres deban ayudar siempre con prioridad a otras mujeres sólo por el hecho de ser mujeres.
  • Estoy en contra del feminismo que intenta imponer nuevas reglas de lenguaje de modo artificial, como decir “todos y todas”.
  • Estoy en contra del feminismo que ve la lucha de igualdad de género como una cuestión solamente de mujeres, excluyendo a los hombres.
  • Y sobre todo, estoy en contra del feminismo que pretende que su modo de lucha para la igualdad es el único válido, y cualquiera que lo cuestiona es machista.

Dicho eso, seguro que alguien me llamará machista…

 

El feminismo – un movimiento de múltiples corrientes

10 May

Hace poco, en la página de la organización focusonwomen, me topé con esta imagen.

Hiyab, niqab o maquillaje... todos ellos esconden tu propia identidad. La artista Boushra Almutawakel trabaja el feminismo islámico desde las artes plásticas

Hiyab, niqab o maquillaje… todos ellos esconden tu propia identidad. La artista Boushra Almutawakel trabaja el feminismo islámico desde las artes plásticas

Es la propaganda difundida por un grupo de feministas islámicas, que comparan el uso del velo en la sociedad islámica con el uso de maquillaje en las demás culturas, porque ambos “tapan” la verdadera identidad de la mujer.

Estar o no estar de acuerdo con el mensaje, me ha dado por pensar que el “feminismo” es una de las ideologías más diversas y desunidas, con varias ramas que defienden a posturas casi opuestas, y curiosamente, los seguidores de cada corriente a menudo tachan a otras de “machista”.

En su significado original, el “feminismo” es un movimiento que lucha para conseguir la igualdad de hombres y mujeres, y técnicamente, cualquiera que defiende la igualdad de sexos puede considerarse “feminista”. Así que, salvo los grupos más radicales, prefiero decir “los” feministas en vez de “las” feministas, porque uno no tiene que ser mujer para ser feminista.

En general, todos los feministas reivindican ciertas causas en común: como la igualdad de salarios, el acceso al aborto y la lucha en contra de la violencia de género, pero acerca de temas como la interpretación de la feminidad, la relación con los hombres y las maneras para conseguir la igualdad, hay diferencias substanciales. Sacando mis propias conclusiones en lo que he encontrado en debates y foros de discusión, creo que clasificado por ideología, el feminismo se puede dividir en 3 corrientes: la de “equidad”, la de “género” y la “separatista”.

La estadounidense Christina Hoff Sommers se declara una feminista de "equidad"

La estadounidense Christina Hoff Sommers se declara una feminista de “equidad”

El feminismo de “equidad” es la corriente más antigua, que lucha por la igualdad de sexos en el terreno de derechos y obligaciones. Eran ellos que consiguieron el voto femenino, la admisión de chicas en universidades y escuelas masculinas y la integración de la mujer en el mercado laboral. A día de hoy, luchan principalmente contra cualquier discriminación, segregación o violencia por razones de sexo, pero otro lado, sí que aceptan que existen diferencias innatas tanto físicas como psicológicas entre hombres y mujeres, y que por naturaleza, las mujeres puedan tener mayor inclinación hacia ciertas profesiones y los hombres en otras; lo importante es que cuando una mujer elige trabajar en una profesión dominada por hombres, no sufre discriminación por su sexo.

En 30 años, la profesión médica que evolucionado de un sector de mayoría masculina a mayoría femenina, sin cuotas de discriminación positiva

En 30 años, la profesión médica que evolucionado de un sector de mayoría masculina a mayoría femenina, sin cuotas de discriminación positiva

El feminismo de “género” es una corriente que niega la existencia de diferencias innatas en aptitud ni en psicología entre hombres y mujeres, y que todos los papeles de “género” es producto de la sociedad patriarcal, que oprime sistemáticamente a la mujer. Así que para conseguir una sociedad igualitaria, la igualdad de derechos no es suficiente, sino habrá falta “forzar” cambios sociales para erradicar las diferencias sexuales. Alegan que la principal razón de que hay pocas mujeres que trabajan de ingenieras, informáticos, científicas, policías, bomberas o militares es por el machismo institucional en estas profesiones, y para eliminarlo, habrá que imponer cuotas de discriminación positiva, o tomar iniciativas especiales orientada a mujeres para que un mayor número entren en estos ámbitos.

Solo un 30% de programadores son mujeres, pero según encuestas, la informática es uno de los sectores con menos machismo

Solo un 20% de programadores son mujeres, pero según varios estudios, la informática es uno de los sectores con menos machismo

La discriminación positiva es el principal terreno donde los feministas de “equidad” los de “género” se chocan, porque los primeros, como defensores de igualdad en derechos, la ven como una medida que viola los principios más básicos de igualdad, y en el peor de los casos, un paternalismo humillante. Los segundos, sin embargo, defienden que es la única manera de eliminar los papeles tradicionales de género.

El “feminismo separatista” representa la ideología que pretende excluir a los hombres, alegando que las mujeres tienen que ayudarse entre sí antes que a los hombres. Están a favor de crear espacios e instituciones solo para mujeres, como colegios femeninos, empresas que contratan solamente (o contratan con preferencia) a mujeres, u organizaciones que ayudan solamente a mujeres. Las más radicales reivindican la superioridad de la mujer frente al hombre, culpando a la masculinidad como fuente de todos los males de la sociedad.

Esta corriente choca tanto con el feminismo de equidad como lo de género por estar partidaria a la segregación sexual. Muchos les llaman “hembristas” en tono despectivo. Sin embargo, ellas mismas no se consideran así sino “verdaderas feministas”, y en inglés la palabra “hembrista” todavía no tiene traducción.

Mucha gente confunde el "feminismo" con el "hembrismo", que pretende la exclusion de hombres

Mucha gente confunde el “feminismo” con el “hembrismo”, que pretende la exclusion de hombres

Hace poco leí los comentarios de un debate online sobre una medida propuesta en Islandia para prohibir toda forma de prostitución y de pornografía online, fue donde me di cuenta de que acerca de asuntos más personales, el feminismo también se puede dividir entre una corriente más autoritaria y otra más libertina.

Los feministas “autoritarios” en general consideran que ciertos negocios, comportamientos y vestimenta son degradantes para la mujer y deben estar prohibidos, por ejemplo, el uso del velo islámico, la prostitución, la pornografía y hasta la práctica de bondage y dominación en los juegos sexuales de pareja.

Los feministas “libertinos” consideran que cada mujer tiene derecho de hacer lo que quiere con su cuerpo, y que nada es degradante ni humillante si ella lo ha elegido por su propia voluntad.

Muchos feministas están en contra de la pornografía, pero no a la "erótica". ¿Pero cómo y quién define la diferencia?

Muchos feministas están en contra de la pornografía, pero no a la “erótica”. ¿Pero cómo y quién define la diferencia?

Las dos posturas chocan sobre todo en el asunto de la prostitución, donde los “autoritarios” presionan por prohibirlo y los “libertinos “apuestan por su regularización legal. Los primeros insisten que “ninguna mujer ejercería la prostitución por su propia voluntad”, los segundos dicen que “¿Quién eres tú para decidir sobre el cuerpo de otras personas?”

Durante los últimos años, también ha aparecido el “feminismo islámico”. Suena curioso, porque desde el punto de vista occidental, ser musulmana parece ser totalmente contraria a ser feminista. Sin embargo, ellas defienden la “igualdad de sexos” desde dentro de las normas de la sociedad islámica. Curiosamente, muchas alegan que la sociedad occidental es “machista” porque convierte la mujer en un objeto de deseo sexual del hombre.

Al final, para conseguir el mismo fin, salen docenas de propuestas, y por naturaleza, cada uno piensa que la suya es la única que tiene razón.

Cada vez hay más chicas jóvenes que practican boxeo. En general, pocas se han quejado del machismo

Cada vez hay más chicas jóvenes que practican boxeo. En general, pocas se han quejado del machismo