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El perfil sociológico del gángster norteamericano

26 Jun

Uno de los prototipos de personaje histórico más retratado en el cine comercial estadounidense, a parte de los cowboys del Oeste, es el gángster durante los violentos años 20 y 30. En muchas películas, el típico gángster norteamericano es retratado como un tipo que se vestía de forma elegante, de naturaleza violenta y carácter asertivo, pero poseía ciertos principios y valores, que por regla general, nunca traicionaba a sus amigos ni hacía daño a mujeres, niños y personas inocentes. A pesar de ganarse la vida apretando el gatillo, solo ejercía la violencia cuando era estrictamente necesario, y siempre contra quién se lo merecía.

A veces me pregunto: ¿esos “bandidos caballerosos” con la ética de Robin Hood existieron de verdad? En este post, voy a analizar un poco el perfil sociológico del “típico” gángster estadounidense de la época de la ley seca.

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Cuando oímos la palabra “gángster” solemos asociarlo a un miembro del crimen organizado. En EEUU, el crimen organizado no apareció de día a mañana, sino evolucionó poco a poco desde un modo de delincuencia mucho más crudo: la banda callejera. Desde el siglo XIX, en muchas ciudades americanas como Nueva York, Chicago y Boston, la presencia de bandas callejeras ya era conocida. En ciertos barrios neoyorquinos como Five Points y Hell’s Kitchen, algunos visitantes contemporáneos, como Davy Crockett y Charles Dickens, ya comentaban de fenómenos como docenas de jóvenes armados con machetes, navajas y palos que se enfrentaron en plena calle para resolver sus diferencias del modo más salvaje.

¿Por qué surgieron las bandas callejeras? Durante el siglo XIX, en la mayoría de las ciudades la ley y orden no funcionaban de forma tan eficaz como ahora. Los cuerpos de policía constaban de pocos efectivos y carecían de recursos para atender a las necesidades de los cientos de miles de habitantes de las ciudades industrializadas, cuya población no dejaba de aumentar por la llegada sin cesar de inmigrantes. Una gran parte de las ciudades carecían de las infraestructuras más básicas como alcantarillas y agua corriente. Derrumbes de edificios, incendios y brotes de enfermedades contagiosas eran ocurrencias cotidianas. Las comunidades inmigrantes, por la barrera cultural y lingüística y los abusos que sufrían a manos de las autoridades, confiaban aún menos en las fuerzas de orden. La gran mayoría de los problemas, desde pequeñas deudas hasta robos y violaciones, se resolvían por cuenta propia a través de amenazas y venganzas. Las bandas callejeras, en cierto modo, surgieron como meros agentes para resolver las disputas entre vecinos en los barrios marginales abandonados por las autoridades.

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Pandillero neoyorquino, siglo XIX (De James Brown)

La gran mayoría de las bandas callejeras se organizaban por barrio y por origen étnico. A principios de siglo XX, en Nueva York las más conocidas eran el Eastman Gang, de origen judío, y el Five Points Gang, de origen italiano. La mayoría de los pandilleros no eran nada elegantes ni sofisticados, sino chavales de aspecto huraño que pasaban todo el día en la calle, en las tabernas y en los prostíbulos más sórdidos, siempre con una navaja en la mano dispuestos a usarla contra cualquiera que les faltaba respeto. Su principal actividad era extorsionar comercios, controlar apuestas, hacer de proxeneta a las prostitutas y pelearse con miembros de bandas rivales, pero su influencia raras veces excedía a las pocas manzanas que constituían su barrio. A pesar de todos los golpes que daban y los sectores de la economía negra que controlaban a nivel local, pocos llegaron a ser ricos. Hasta los líderes de las bandas no ganaban ni un ingreso medio.

Todo cambió en 1921, cuando el gobierno federal estadounidense puso en marcha la ley seca. Como el contrabando de licor era un negocio tan lucrativo, muchos pandilleros empezaron a dedicarse a ello. De día a mañana, Los que antes eran chulo-putas de barrios bajos se volvieron ricos. Los que antes peleaban con navajas ahora disponían de pistolas y armas automáticas. Otros delincuentes también se aprovecharon del boom del mercado negro, algunos asaltando a los camiones de contrabando, otros secuestrando a los traficantes ricos pidiendo rescates astronómicos. La violencia se escaló tanto en frecuencia como en intensidad, con noticias de tiroteos, asesinatos, atracos y secuestros llenando las portadas de la prensa sensacionalista. Para marcar el nuevo estatus socioeconómico que disfrutaban, los pandilleros ya no se vestían como rufianes del barrio bajero, sino con trajes hechos a medida y camisas de seda. Se alojaban en hoteles de lujo y frecuentaban restaurantes y casinos de mayor estatus, haciéndose pasar por hombres de negocio de clase alta. De ahí, el pandillero se convirtió en el “gángster”.

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La banda callejera “Five Points gang”, formada por pandilleros italianos

Pero la verdadera transformación de “banda callejera” a “crimen organizado” sucedió en 1931, cuando un grupo de gángsteres liderado por Lucky Luciano y Meyer Lansky, tras llegar a la cima del mundo de la hampa, decidieron formar un pacto de colaboración entre todas las bandas de Nueva York, conocido como la “comisión del crimen“. A partir de ahí, todas las bandas tenían que respetar el territorio de otras y la violencia entre bandas fue estrictamente prohibida bajo la pena de muerte. En respuesta a cualquier delito cometido por un miembro de la comisión, todos los gángsteres tenían la obligación de colaborarse entre sí para ocultar pruebas, mentir en el juicio, sobornar a policías, fiscales y jueces, y amenazar, o matar, a testigos. Entonces, el contrabando de licor, la prostitución, el juego, la extorsión, la venta de drogas y los atracos armados se convirtieron en actividades económicas de una empresa multinacional con sus propias normas de conducta, estrategias empresariales y jerarquía de mando.

A pesar de que la ley seca fue revocada en 1933, el crimen organizado ya había acumulado tanto poder que a parte de dominar a los bajos fondos, también controlaba a muchos negocios legítimos e influenciaba al sistema judicial y la política. Desde los años 30 hasta finales de 60, la mayoría de sus crímenes se quedaron impunes. Los perpetradores raras veces fueron detenidos, imputados y casi nunca condenados. Muchos de los pandilleros de los años 20 habían muerto jóvenes con un tiro en la nuca, pero otros amasaron auténticas fortunas. Los más listos abandonaron la vida de crimen y invirtieron la capital en negocios legítimos, transformándose en empresarios respetables en los años 50 y 60. Efectivamente, habían conseguido el “sueño americano”.

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Meyer Lansky, uno de los fundadores de la “comisión de crimen”

Ahora, vamos a llegar al punto clave: ¿cómo era el típico gángster norteamericano de los años 20?

El típico gángster era un joven procedente de un gueto de inmigración. Algunos habían nacido en Irlanda, Italia, Rusia, el imperio otomano o austrohúngaro, otros habían nacido en EEUU de padres que habían emigrado de esas tierras, pero en la mayoría de los casos, EEUU era el país donde habían pasado su infancia y también donde habían iniciado su carrera criminal. Así que efectivamente, el “gángster americano” era un producto del nuevo mundo, independiente de su origen étnico.

Todos, sin excepción, habían pasado la adolescencia viviendo de la hampa en los bajos fondos, robando carteras, timando a forasteros, atracando a transeúntes, vendiendo drogas, amenazando a morosos o dando palizas por la calle. Cuando entró en vigor la ley seca en 1921, la gran mayoría de los gángsteres eran muy jóvenes. Lucky Luciano tenía apenas 24 años, Meyer Lansky 19, Bugsy Seigal 16 y Al Capone 22, pero todos ya gozaban de una reputación temerosa en los barrios donde residían. Contraria a la idea de muchas películas que era la ley seca que “volvió delincuentes” a hombres normales, eran más bien delincuentes curtidos que aprovecharon la ley seca para hacerse ricos. De hecho, antes de 1921, muchos de los futuros gángsteres ya habían sido detenido por docenas de delitos desde robo con violencia hasta agresiones sexuales. Básicamente, no era gente con la que preferirías pasar una tarde tomando cañas.

¿Entre ellos había ladrones honrados como en las películas? En mi opinión, si lo hubiera, el porcentaje no sería mayor que entre los delincuentes de hoy en día o entre los presos de cualquier cárcel, porque al fin y al cabo, se trababa de gente acostumbrada de vivir de la estafa, de la coacción y de la violencia. La única diferencia fue que debido a las peculiares circunstancias históricas, se hicieron ricos.

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Los bajos fondos…

Entonces, ¿por qué hay tanto culto en Hollywood hacia el gángster americano?

En mi opinión, representaba la visión más extrema del sueño americano, en que cualquier persona, por lo humilde que fueran sus raíces, podría llegar a la cúspide de la sociedad si tuviera dinero, aunque lo hubiera conseguido a través de robos, contrabando y asesinatos. No hay que olvidar que los gángsteres eran en su mayoría hijos de inmigrantes, de grupos étnicos que en la época que vivían, no eran bien aceptados en la sociedad norteamericana. A pesar de que muchos habían vivido casi toda la vida en EEUU, no solían ser percibidos como “verdaderos americanos” por su apellido, religión o rasgos. Los partidos conservadores de la época usaban la alarma social hacia el gansterismo como excusa para defender sus políticas xenófobas y antisemitas, retratando los gángsteres como una corrupción extranjera a los valores estadounidenses. Por eso, el gángster americano también representaba el triunfo de los marginados, rechazados y discriminados, que habían logrado el respeto en la sociedad a través de la violencia, que probablemente, para las circunstancias en que se criaron, era la única medida que disponían para perseguir el sueño americano.

El mestizaje: América Latina vs Norteamérica

28 Jul

En todos los países de América, la población tiene orígenes muy diversos, cuyos  antepasados descienden de colonos europeos, esclavos africanos, poblaciones indígenas y las oleadas de inmigración más recientes de todo el mundo. Según lo que me cuentan mis amigos peruanos, chilenos, colombianos y venezolanos, en sus países, entre las clases populares suele haber un alto grado de mestizaje, donde hijos y nietos de inmigrantes europeos y asiáticos se han fundido con cholos, indígenas y negros. Entre la burguesía, sin embargo, cada grupo suele mantenerse más segregado, con los descendientes de criollos, españoles, alemanes, japoneses y libaneses aguardándose cada uno en su propia comunidad, con muy pocos matrimonios mixtos.

Me sorprendió escucharlo, porque en EEUU y Canadá, sociedades que conozco mejor gracias a conexiones familiares, la tendencia suele ser justo al revés. Entre las clases más humildes, los blancos y negros, chinos y mexicanos, italianos e irlandeses etc tienen una alta tendencia de formar guetos, mientras el mestizaje suele ser un fenómeno mucho más común entre gente con estudios universitarios.

¿Por qué ocurre eso? Para averiguar las razones, hay que mirar al contexto histórico.

Niños colombianos

Niños colombianos

América Latina

Los españoles conquistaron América durante el siglo XVI con la intención de convertir los habitantes del nuevo mundo al catolicismo. Como la gran mayoría de los colonos eran hombres, se casaron con mujeres indígenas y esclavas africanas. Sin embargo, para asegurar que el poder político y económico se mantuviera en manos de conquistadores, establecieron un sistema feudal basado en la sangre: con personas de ascendencia española pura (criollos) ocupando la cúspide de la sociedad, indígenas y africanos en los eslabones más bajos, y mestizos y mulatos formando las castas intermedias. Pero en general, cuanto más rasgos europeos tenía uno, más alto era su estatus social. Muchos indígenas, negros, mestizos y mulatos, para ascender socialmente, procuraba casarse con alguien de piel más clara en un fenómeno conocido como “mejorar la raza”. Los de piel más clara, sin embargo, se mostraban recelosos en casarse con alguien de piel más oscura por el miedo de perder prestigio social. Tales prejuicios fomentaron una costumbre exogámica entre las clases populares, pero otra más endogámica entre las élites sociales.

Las castas de hispanoamérica

Las castas de hispanoamérica

A pesar de que los países latinoamericanos independizaron de España a principios de siglo XIX, la jerarquía social y los prejuicios populares cambiaron bien poco. A finales de siglo XIX y principios de siglo XX, llegaron millones de inmigrantes europeos a las ciudades costeras. Algunos de ellos, sobre todo los de origen alemán o escandinavo, fueron importados como parte de un proyecto intencionado para “blanquear” la población, ya que durante aquella época había una creencia muy extendida que solo las personas con piel clara y pelo rubio eran capaces de crear civilización.

Los inmigrantes que llegaron con dinero, nada más instalarse en el nuevo mundo, ya se encontraron en un eslabón social superior a la mayoría de la población autóctona de piel más oscura, y para no perder estatus, preferían casarse entre sí como ya hacían las élites locales. Los inmigrantes más pobres, la mayoría españoles, portugueses, italianos del sur y chinos, se encontraron compartiendo las mismas barriadas con los cholos, mestizos y mulatos autóctonos, pero por tener un tono de piel más clara, se convirtieron en parejas de matrimonio muy deseables, y sus descendientes se fundieron muy rápido en la población mestiza.

Quizás los únicos países que se escapan de esta tendencia son Argentina y Brasil, donde un gran porcentaje de los habitantes las ciudades grandes descienden de inmigrantes de principios de siglo XX, en una situación más parecida a lo que sucedía en EEUU y Canadá.

La familia Fujimori es una de las más poderosas de Perú

La familia Fujimori es una de las más poderosas de Perú

EEUU

En América del norte la historia fue distinta. Los colonos ingleses, holandeses y franceses emigraron al nuevo mundo con el fin de buscar un nuevo hogar. En vez de someter a los indígenas para convertirles en sujetos, les expulsaron de sus territorios para repoblarlos con sus propios paisanos. En la parte sur de EEUU, importaron millones de esclavos africanos para trabajar en las plantaciones de algodón, pero ahí los amos no se mezclaron con las esclavas, o al menos no lo hicieron de modo legítimo, sino se creó una clara línea de división entre blancos y negros. Y para ser negro, bastaba con tener una gota de sangre africana. El concepto de mestizos y mulatos simplemente no existía. Incluso después de la abolición de la esclavitud en 1860, se redactaron nuevas leyes segregacionistas para mantener las poblaciones blancas y negras separadas en todos ámbitos. La mayoría de la población negra se concentraron en los estados sureños pero nunca formó más de 15% de la población total de EEUU.

Segregación racial

Segregación racial

Desde mediados de siglo XIX, EEUU empezó a recibir grandes oleadas de inmigración procedente de Europa, sobre todo de Alemania, Irlanda, Italia, los balcanes, Rusia y Europa central. La gran mayoría de los inmigrantes entraron en el eslabón social más bajo de la sociedad norteamericana y realizaban trabajos que los autóctonos rechazaban. El régimen de apartheid les mantenía bien separados de los negros, pero los blancos tampoco les aceptaban en su sociedad por tener lenguas, costumbres, religiones y fisonomías distintas. En las grandes ciudades industriales, los inmigrantes formaron guetos para protegerse de agresiones xenófobas y para ayudarse mutuamente a buscar trabajo y montar negocios. Y dentro de cada gueto el nivel de segregación era absoluta, donde cada nacionalidad recreaba su país de origen en el nuevo mundo.

Inmigrante judío de Rusia, 1900

Inmigrante judío de Rusia, 1900

Entre las siguientes generaciones, los hijos y nietos de inmigrantes que mejoraron sus condiciones económicos empezaron a salir del gueto. Como hablaban bien el inglés y conocían mejor las normas y costumbres estadounidenses, ya no dependían tanto de su comunidad para sobrevivir. Se instalaron en barrios de “blancos” y trabajaron en sectores fuera de los negocios étnicos. Por tener contactos sociales más amplios, muchos acabaron casándose con personas de otros orígenes étnicos. Sin embargo, los que no lograron mejorar su situación económica seguían dependiendo más de sus lazos étnicos. Con el paso del tiempo, las comunidades étnicas se convirtieron en un refugio de descendientes de inmigrantes incapaces de escapar de la marginación, un buen ejemplo es el gueto irlandés de South Boston.

A partir de los años 60 del siglo XX, la gran mayoría de los inmigrantes proceden de Asia y América Latina, pero el patrón de integración en la sociedad norteamericana es idéntico a lo de las nacionalidades europeas de décadas anteriores. Los descendientes de chinos, filipinos, mexicanos y dominicanos que estudian carreras y trabajan en profesiones cualificados tienen una alta probabilidad de emparejarse con gente de otras etnias, sobre todo “blancos”. Algunos sociólogos opinan que la población “blanca” estadounidense está absorbiendo a los latinos y asiáticos, igual que habían absorbido antes a los italianos, irlandeses y judíos.

Mestizos estadounidenses

Mestizos estadounidenses

¿Pero qué pasa con la población negra? Hasta el día de hoy, los afroamericanos siguen siendo el sector de la población estadounidense con mayor índice de segregación residencial y escolar, aunque la tendencia está cambiando muy rápido. Empero, los matrimonios mixtos de blancos y negros tampoco se escapan de las tendencias generales: la mayoría ocurre entre personas con estudios universitarios.

Debido a la profunda tradición de segregación racial en EEUU, el aumento de mestizaje entre las generaciones jóvenes ha provocado un profundo recelo entre los sectores más conservadores de la población, que se preocupan que con tanta mezcla de sangre, la raza blanca acabará desapareciendo. Durante los últimos años, el país está experimentando un surgimiento de “nacionalismo blanco”, un movimiento que reivindica la creación de un estado nación en el territorio de EEUU solo para blancos. La gran mayoría de los partidarios de este movimiento son blancos de clase humilde con un nivel de estudios muy bajo.

Nacionalistas blancos

Nacionalistas blancos

Conclusión

En resumen, la diferencia entre América Latina y EEUU radica en que la primera se trata de una sociedad colonial con un estrato social ya establecido, donde los nuevos inmigrantes se insertan en el nivel medio de esta jerarquía, la segunda se trata de un país de inmigración donde los nuevos llegados buscan la vida desde los estratos bajos y trabajan hacia arriba.

Muchas veces me imagino cómo será la situación en los países europeos. Por lo que observo de la situación actual, hay más diferencia de tendencias entre la herencia cultural de los inmigrantes que entre las clases sociales. En general, los que vienen de culturas más liberales y laicas tienen una alta tasa de matrimonio mixto, y los que vienen de culturas más tradicionalistas y patriarcales tienen mayor tendencia de vivir en comunidades segregadas, pero la vida siempre está llena de excepciones.

Familia británica

Familia británica

Los orígenes de la xenofobia y las medidas para combatirla

3 Jul

La semana pasada, en mi Reino Unido natal celebraron el referéndum de “Brexit” y ganaron los votos de salir de la Unión Europea. Conociendo la naturaleza práctica y negociadora de los políticos británicos, confío que en la negociación no harán leyes y normas que perjudiquen los derechos y libertades de la mayoría de los ciudadanos.

Sin embargo, lo que sí que me preocupa es el modo en que los partidarios de “Brexit” han hecho la propaganda, en vez de presentar objetivamente los pros y contras de permanecer o salir de la Unión Europea, hicieron un constante bombardeo de mensajes xenófobos a través de la prensa sensacionalista, echando la culpa de todos los problemas del Reino Unido, desde la quiebra de la sanidad pública hasta la escasez de las pensiones, a la política de la Unión Europea y la presencia de extranjeros en territorio británico. Muchos polacos, rumanos, italianos, franceses y españoles que llevan décadas residiendo y trabajando en el Reino Unido, donde se encuentran totalmente integrados, han empezado a sentir tratados como enemigos.

Cartel de propagando a favor de Brexit

Cartel de propagando a favor de Brexit

Durante toda la historia humana, la xenofobia siempre ha sido una herramienta de propaganda muy poderosa. En todos los países se oye la gente quejarse de extranjeros que han venido para robarles el trabajo, quitar las ayudas sociales, cometer delitos, ensuciar las calles y estropear la convivencia. En EEUU lo dicen de los mexicanos (como hace 100 años decían de los irlandeses), en México lo dicen de los centroamericanos, en la República Dominicana lo dicen de los haitianos, en Alemania lo dicen los turcos, en Turquía lo dicen de los sirios, en España lo dicen de los marroquíes, en Marruecos lo dicen de los subsaharianos…

Muchos sociólogos y economistas han realizado estudios exhaustivos en diversos países, analizando si aquellos tópicos asociados a la inmigración tienen alguna verdad, y la respuesta es casi siempre negativa. En ningún país la llegada de inmigrantes ha provocado una subida de desempleo entre la población autóctona, y en casi todos los países los inmigrantes han aportado mucho más a las arcas del estado que las ayudas que han cobrado. Sin embargo, las contribuciones positivas de inmigrantes suelen ser ignoradas. ¿Quién sabe que inmigrantes han fundado 25% de las empresas tecnológicas en EEUU en los últimos 10 años? ¿Quién sabe que Google, Paypal y Telsa fueron creados por inmigrantes? ¿Quién ha comentado que más de 50% de investigadores científicos en EEUU y Reino Unido son inmigrantes? ¿Quién ha mencionado que 30% de ganadores de premio Nobel tienen origen inmigrante?

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Algunos antropólogos opinan que la xenofobia es un sentimiento tan universal en todas las sociedades porque forma parte de nuestro instinto, fruto de miles de generaciones de evolución. Una teoría propone que durante cientos de miles de años, los humanos habían vivido como cazadores-recolectores en pequeños grupos en un determinado territorio. Como la subsistencia dependía directamente en la cantidad de animales y vegetales que aportaba la naturaleza, si aparecieran miembros de otras tribus en el mismo territorio, implicaría que la misma cantidad  de recursos se repartiría entre un mayor número de personas. Si los forasteros fueran familiares con lazos de sangre, existiría la posibilidad de colaborarse para la supervivencia de genes comunes, pero si fuera gente totalmente desconocida con otra lengua, otras costumbres y otros rasgos, era más probable que fueran competidores.

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Aquel instinto de desconfiar al extranjero puede haber ayudado a mucha gente sobrevivir durante miles de generaciones, pero desde que inventamos la agricultura, construimos ciudades y establecimos redes comerciales que extienden miles de kilómetros, ya ha perdido su sentido evolutivo. La economía moderna ya no es un juego de suma cero. Cada individuo no solo consume los recursos, sino también los produce. Cuánto más gente trabaja, más productos y servicios se consumen y más impuestos se pagan, creando más puestos de trabajo. Si la economía de cazador-recolector fuera un pastel de tamaño fijo, la economía moderna sería un pastel cuyo tamaño crece con el número de participantes. La llegada masiva de inmigrantes a EEUU durante principios y finales de siglo XX no solo no provocó el empobrecimiento de la población autóctona, sino coincidió con las épocas de mayor crecimiento económico.

Sin embargo, pocos miles de años de civilización no ha sido capaz de modificar un instinto que era millones de años de evolución, y el sentimiento irracional de “ellos vs nosotros” permanece en la subconsciencia de todos. En los pueblos pequeños de la España profunda, todavía se oye mucha gente quejarse de “forasteros que vienen para quitarnos las mujeres” o para “aprovecharse de nuestra fuente de agua”. Y cuando dicen “forasteros”, se refiere a gente que viene de un pueblo a solamente 30 km.

Pintadas en defensa de los "forasteros" en El Casar, Guadalajara.

Pintadas en defensa de los “forasteros” en El Casar, Guadalajara.

Entonces, si la xenofobia es parte de instinto humano, ¿cómo combatirlo?

La buena noticia es que aunque el sentimiento de “ellos vs nosotros” es imposible de eliminar, el criterio para clasificar quién es de los “otros” y quién es de los “nuestros” es altamente flexible y cambiante. En muchas ciudades donde se agrupan gente de distintos grupos étnicos, al principio, suelen mantenerse en comunidades separadas con una clara división psicológica. Pero con el tiempo que pasa, cuando miembros de cada comunidad empiezan a acostumbrarse con la presencia de otros, ya no les verán como tan “foráneos”. Y entre la generación que ha crecido juntos y entablado amistades, esta división ya se encuentra mucho más diluida.

Un ejemplo se refleja en la división generacional entre británicos sobre Brexit. La generación mayor de 60 años había crecido en una sociedad más homogénea y ve a cualquier persona con rasgos o acento extranjero como el “otro”. La generación menor de 30, sin embargo, se ha criado en una sociedad mucho más cosmopolita, donde muchos han ido al colegio con hijos de hindúes, paquistaníes, turcos, polacos, rumanos e italianos  y estudiado en universidades extranjeros. Para ellos, tener otro apellido, hablar otro idioma y tener piel oscura ya no es suficiente para clasificar a alguien como miembro de “otra tribu”.

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Nuestro ADN dice que desde la prehistoria, gente de poblaciones muy lejanas había cruzado caminos, apareado y fundado nuevas identidades mestizas. La ciudad de Roma fue fundada por dos grupos étnicos con distintas lenguas, tradiciones familiares y aspecto físico: latinos y etruscos, que forjaron una nuevo concepto de ciudadanía romana ignorando las raíces étnicas. En la historia reciente, países como Canadá, EEUU, Brasil, Argentina y Australia fueron construidos en su totalidad por inmigrantes cuyos orígenes se encontraban en los cinco continentes. La historia y la prehistoria están lleno de ejemplos que demuestran que tanto la xenofobia como la capacidad de colaborar con grupos ajenos forman parte del mismo instinto humano.

Composición étnica de Canadá

Composición étnica de Canadá

Pues en mi opinión, creo que la xenofobia se combate con los siguientes 3 principios:

Estar consciente de que todos padecemos esta tendencia

Clasificar el mundo entre “ellos” y “nosotros” es inevitable, pero al estar consciente de ello, podríamos evitar ejercer prejuicios de forma inconsciente. Por ejemplo, cuando produce un atentado terrorista y el culpable es de otra nacionalidad o grupo étnico, muchos tenemos la reacción impulsiva de juzgar culpable a todo el colectivo. Pero si tomamos un momento para reflexionar si nos estamos dejando llevar por nuestro instinto tribal, podrías frenarnos antes de convertirnos en personas intolerantes.

La pregunta que hay que hacer es: ¿quieres que te juzguen a ti de la manera que estás juzgando otros?

Establecer comunicación entre distintas culturas

A día de hoy, es cada vez común que pueblos con costumbres, creencias y valores muy distintos convivan en la misma ciudad, como la llegada masiva de refugiados del Oriente Medio y el Cuerno de África a los países escandinavos durante los últimos 20 años. Mucha tensión se ha surgido a raíz del trato entre hombre-mujer, ya que la equidad de sexos es una de los pilares fundamentales de la sociedad escandinava, mientras que en el Oriente Medio y el Cuerno de África, la mayoría de las culturas son profundamente patriarcales, muchas con una estricta separación de sexos.

En Noruega, ya están impartiendo clases a refugiados sirios, iraquíes y afganos sobre las normas de “tratar con mujeres”, enseñando a los refugiados el papel de la mujer en la sociedad escandinava y el código de conducta en la vida social mixta. Algunos dicen que esta medida estigmatiza a inmigrantes, pero yo la veo una excelente iniciativa. Porque me imagino si un día me tocara vivir en un país donde las costumbres son muy distintas, también me gustaría que me las enseñara antemano para no meter la pata.

Clase sobre las normas de género, Noruega

Clase sobre las normas de género, Noruega

Crear proyectos de colaboración entre gente de distintas nacionalidades y culturas

Cuanto más relaciones personales establecemos con gente de “otras tribus”, menos la vemos como gente de “otra tribu”. Para lograr este objetivo, la clave es crear espacios y actividades donde se dejen mezclar y colaborar gente de distintas procedencias, religiones y culturas. Durante los últimos años, las redes sociales han ayudado mucho a crear grupos de quedadas para gente que comparte intereses, aficiones y prácticas deportivas, que en ciudades cosmopolitas, tienden a reunir personas de diversos orígenes que en ámbitos familiares y laborales no se habrían conocido.

Tanto en el ámbito residencial y escolar, habrá que evitar la formación de guetos. En las universidades habrá que seguir fomentando el intercambio de estudiantes extranjeros y becas para hacer prácticas en empresas extranjeras. De hecho, una amiga me ha dicho que no le parece mal la idea de obligar a todos los jóvenes pasar un año trabajando en un proyecto voluntario de la ONU en un país extranjero, como antes realizaban el servicio militar. Este planteamiento puede parecer algo alejado a la realidad, pero no me parece mal, porque así ayudaría a cada uno adaptarse al mundo cada vez más globalizado y vivir en sus propias carnes la experiencia de ser “extranjero”.

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Fuentes:

http://www.huffingtonpost.com/michael-rosenblum/the-terrible-damage-that_b_10672508.html

https://news.vice.com/article/unauthorized-immigrants-paid-100-billion-into-social-security-over-last-decade

http://www.expansion.com/2011/05/04/economia/1304527911.html

http://stoprumores.com/

https://www.theguardian.com/uk-news/datablog/2015/nov/10/eu-migrants-on-benefits-separating-the-statistics-from-the-spin

http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/immigration/11255425/How-much-do-immigrants-really-claim-in-benefits.html

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2015/10/piojosos-europeos.html

Una propuesta de reforma para el sistema penal

9 Ene

 

Tasa de población reclusa por países

Tasa de población reclusa por países

En la gran mayoría de los países del mundo, los delitos y faltas se castigan por dos maneras: multas o  cárcel. La aplicación y la dureza de las penas varia de país a país. En la actualidad, el país con mayor porcentaje de población reclusa del mundo es EEUU, con más de 700 personas por cada 100.000 tras rejas, seguidos por Rusia, China y Cuba. En Europa, los países con más población reclusa son el Reino Unido, España y Portugal (unos 140 por 100.000 personas).

Curiosamente, la tasa de encarcelamiento no parece tener ninguna relación con la tasa de criminalidad. En EEUU por ejemplo, los delitos violentos (homicidio, robo con violencia, violación) llegaron a su auge en la década de los 80 y desde entonces han ido descendiendo, sin embargo, el porcentaje de población reclusa no para de crecer. En Europa, España y Portugal son dos de los países donde menos delitos se cometen, sin embargo, figuran entre los países con mayor población carcelaria.

Mapa de Europa por tasa de homicidio

Mapa de Europa por tasa de homicidio

La tasa de criminalidad de España está bastante por debajo del medio Europeo

La tasa de criminalidad de España está bastante por debajo del medio Europeo

Hay diversas razones de por qué algunos países encarcelan más personas que otros sin tener una tasa de criminalidad más alta, pero en general, tiene mucho que ver con la dureza de las pena a delitos no-violentos, sobre todo los relacionados con la droga. El caso más exagerado es EEUU, donde desde los años 90, muchos estados han endurecido el código penal para imponer penas de cárcel para cualquier delito trivial como el impago de una multa, el fraude de carné de conducir, la posesión de una pequeña cantidad de drogas, llevar dinero de drogas o encubrir a un amigo por un delito de drogas. La población carcelaria se disparó, con las prisiones llenándose de gente cumpliendo condenas largas que no había hecho daño a nadie. Los más afectados, obviamente, son los jóvenes negros procedentes de barrios marginales.

La gran mayoría de presos estadounidenses fueron condenados por delitos de drogas

La gran mayoría de presos estadounidenses fueron condenados por delitos de drogas

Según una investigación realizada por la antropóloga Alice Goffman entre 2003 y 2009, en las barriadas más desfavorecidas en Filadelfia, muchos varones afroamericanos han pasado casi toda su vida adulta entrando y saliendo de la cárcel o huyendo de la justicia, sólo por posesión de drogas o violación de las condiciones de libertad vigilada, sin haber cometido ningún delito de sangre. Lo peor de todo, como personas marcadas por varias condenas carcelarias, su integración en la sociedad se hace aún más difícil, formando una clase marginal no sólo sumergida en la pobreza, sino también perseguida por la justicia. Toda la comunidad empieza a ver a la policía como represores y se niega a colaborar con ellos, que a la hora de detener a criminales realmente peligrosos, puede suponer graves obstáculos.

La cuestión es, ¿tener tanta gente que no ha cometido un delito violento en la cárcel realmente hace algo bien para la sociedad?

El libro "On the Run" de Alice Goffman explica los efectos nocivo del encarcelamiento masivo en la sociedad.

El libro “On the Run” de Alice Goffman explica los efectos nocivo del encarcelamiento masivo en la sociedad.

Todos sabemos que la cárcel no es un lugar de rehabilitación, sino todo lo contrario. Detrás de los muros existe una ley de la jungla donde los presos más fuertes se imponen sobre los más débiles. Para evitar sufrir agresiones físicas o sexuales, uno tiene que ponerse agresivo o unirse a una banda carcelaria, que en ambos casos, saldría más violento que cuando entraba.

Otros estudios apuntan que tener mucha gente entre rejas puede poner en peligro hasta la salud pública. Como dentro del sistema penitenciario hay una precaria atención médica, muchos presos se contagian de enfermedades, que cuando salen a la calle, contagian a los demás. Algunos sociólogos lo atribuyen al aumento de casos de SIDA en la población afroamericana durante las últimas dos décadas, cuando empezó la política de encarcelamiento masivo.

En las cárceles existe una ley de jungla.

En las cárceles existe una ley de jungla.

Volviendo a los orígenes, los cárceles se inventaron no como un modo de castigo, sino para aislar a las personas “peligrosas” del resto de la sociedad. ¿Cómo se define una persona peligrosa? Es alguien que si le dejaras andar libre en la calle, podría hacer daño a la integridad física de otras personas. Es decir, los asesinos, violadores, maltratadores, pederastas, atracadores violentos, secuestradores, sicarios, terroristas y extorsionistas… Para otros delitos, como el fraude, la posesión de drogas, el robo sin violencia, el vandalismo, el impago de multas, el impago de impuestos, el contrabando etc., sí que hay que castigarlos, pero no con penas de cárcel.

Miguel Montes Neiro pasó 36 años en la cárcel sin haber cometido ningún delito violento

Miguel Montes Neiro pasó 36 años en la cárcel sin haber cometido ningún delito violento

En general, estoy a favor de aplicar una forma de castigar relacionada con el delito cometido. Para el vandalismo, el mejor castigo es obligar al culpable a arreglar los daños causados y todo lo que se ha roto en la misma zona durante un periodo de tiempo. Para alguien que estafa la hacienda, a parte de la multa, también le obligará a pagar un porcentaje extra de impuestos en los años porvenir. Para cualquier delito relacionado con la codicia, como la estafa o el fraude, podría condenar al culpable a vivir durante un tiempo en la pobreza, en infra-viviendas con la mínima cantidad de dinero, haciendo los trabajos más penosos. A todos los delitos de drogas que no consiste en el tráfico y venta de grandes cantidades, se castigarán con servicios comunitarios para la salud pública…, pero todos los castigos siempre en se aplicarán régimen de libertad.

En resumen, el objetivo de mi propuesta de reformar del código penal consiste en tres puntos:

  • utilizar la cárcel sólo como el último recurso de castigo
  • mantener la mínima cantidad de gente en la cárcel
  • pero todos los que están condenados por delitos violentos pasarán entre rejas un largo periodo de tiempo
La serie "Orange is the New Black" se basa en una historia real en una cárcel de mujeres

La serie “Orange is the New Black” se basa en una historia real en una cárcel de mujeres

Los “baby boomers”: la generación de a eterna juventud

13 Dic

Una generación que ha aportado una importante influencia en la sociedad occidental durante las últimas décadas es la nacida entre los años 1945 y 1960 en EEUU, Reino Unido y Francia, conocida como los baby boomers. Se llama así porque al terminar la Segunda Guerra Mundial, muchos soldados regresaron a sus hogares, y reunidos con sus familias después una larga y dura guerra, tuvieron muchos hijos, causando un pico de natalidad.

Tasa de natalidad en EEUU y Reino Unido

Tasa de natalidad en EEUU y Reino Unido

En ambos lados del atlántico, los baby-boomers era la primera generación que creció en un entorno de paz y estabilidad social. La prosperidad económica de la posguerra permitía a los gobiernos adoptar un generoso programa de políticas sociales, que crió a una generación de niños bien-alimentados y libres de enfermedades. Era la primera generación en que ningún niño tuvo que dejar los estudios antes de los 14 para trabajar, casi todos sabían leer y escribir, y muchos hijos de obreros podían estudiar carreras universitarias.

A principio de los años 60, una sociedad con un alto porcentaje de población joven y con estudios empezó a notar los primeros efectos. Los jóvenes empezaron a cuestionar muchas normas de la vieja sociedad. Llegó la música Rock n Roll, los Beatles, los Rolling Stones y con ellos múltiples movimientos reivindicativos que provocaron una gran revolución social. Se inventó por primera vez una identidad “joven” con sus propios valores, normas y éticas, como símbolo de rebelión contra todo lo establecido.

En este artículo, me gustaría hacer un resumen de los grandes cambios sociales que provocaron la generación de baby-boomers durante la década de los 60.

Jimi Hendrix, un icono de los 60

Jimi Hendrix, un icono de los 60

La revolución de vestimenta

Una de las revoluciones más obvias que surgió en los 60 fue el cambio de vestimenta. Hasta principios de 60, todo el mundo, independiente de su ideología, se vestían de una forma muy parecida. Los hombres solían llevar camisa con cuello metida dentro de los pantalones, las mujeres con faldas largas. Al salir por la noche, casi todos los hombres tenían que llevar corbata y las mujeres tacones. Cualquiera que no cumplía con esas normas destacaba como un pulgar hinchado.

Pero a finales de los años 60, la mayoría de los jóvenes de ambos sexos se vestían con vaqueros, camisetas, jerséis, botas o playeras. Muchos hombres llevaban el pelo rapado, largo, o con 3 días de barba. Muchas chicas llevaban minifaldas o pantalones ceñidos. Surgieron varias tribus urbanas: moteros, teddy boys, hippies, mods y rockers…, cada una con su propio código de vestimenta.

Londres, 169

Londres, 1969

La revolución de género

En los años 60 surgió la segunda ola de feminismo, que cuestionaba los papeles tradicionales de género y animaba a las mujeres a llevar una vida independiente según su propio criterio. Más chicas que nunca estudiaron carreras para convertirse en médicos, abogados, científicas, profesoras de universidad, ingenieras…, profesiones tradicionalmente dominadas por hombres. A finales de los años 60 muchos países empezaron a cambiar el sistema educativo para abolir los colegios segregados por sexo, para que niños y niñas estudiasen las mismas asignaturas en las mismas aulas.

En la vida pública, las mujeres también empezaron a adoptar actitudes más asertivas, como fumar, beber alcohol, decir palabrotas o expresar abiertamente su deseo hacia un hombre.

Por primera vez, el papel de la mujer ya no se definía por madre y esposa de un hombre, sino un ser independiente con su propia identidad. La relación entre un hombre y una mujer tampoco se limitaba a la de marido-mujer, sino también podía ser la de novios, compañeros de trabajo, socios, amigos o solamente un rollo casual.

Chicas con actitud, 1965

Chicas con actitud, 1965

La revolución sexual

Estrechamente vinculado con la revolución de género llegó la revolución sexual. Por primera vez, los jóvenes empezaron a cuestionar por qué una pareja tuviera que estar casada para vivir juntos. Algunos llevaron a esta reivindicación más lejos para formar comunas de “amor libre” donde docenas de hombres y mujeres vivieron juntos y criaron hijos de forma comunal.

También se quitaron muchos tabúes de coqueteo sexual, con hombres y mujeres llamando la atención del sexo opuesto de forma más abierta. En la películas empezaron a mostrar escenas de desnudez y más tarde, de sexo explícito. En el mundo de pop y rock, muchos cantantes hicieron posturas sexualmente provocativas en el escenario, o cantar letras sexualmente muy sugestivas para reivindicar la libertad de expresión.

Festival de Woodstock, 1969

Festival de Woodstock, 1969

La revolución pacifista

El pacifismo como ideología surgió en los años 60 en EEUU, como respuesta a la Guerra de Vietnam. Aunque históricamente hubo varios disturbios contra el reclutamiento forzoso durante guerras sangrientas, en los años 60 muchos jóvenes se hicieron insumisos al servicio militar por una cuestión de principios: que el estado no tenía el derecho de obligar a sus ciudadanos a luchar en una guerra que ellos no habían declarado.

Muchos de los que evadieron la mili hicieron la opción alternativa: trabajo voluntario en el Peace Corp, de ir a los países de tercer mundo para colaborar con las ONGs a trabajar en proyectos de desarrollo. Por primera vez, se hizo popular la ideología de que todos los pueblos del mundo pudieran vivir en paz en condiciones de igualdad, y que todos los conflictos bélicos fueran causados por la codicia de los dirigentes contra los intereses del pueblo llamo.

Manifestación pacifista, EEUU

Manifestación pacifista, EEUU

El fin de la segregación racial en EEUU

En EEUU, aunque la esclavitud fue abolida en 1860, la segregación de blancos y negros duró hasta los años 1960. En los autobuses los negros tenían que ocupar los asientos más atrás y niños de razas distintas no podían ir al mismo colegio. Una de las revoluciones más importantes de los años 60 era la lucha de los derechos civiles, liderado por Martin Luther King y Malcolm X, que recibió un fuerte apoyo entre los jóvenes de la generación boomer de todos estratos sociales, cuyos militantes organizaron varias marchas multitudinarias a favor de la integración racial.

Por primera vez, negros estudiaron en las mismas universidades que blancos y ocuparon los mismos puestos de trabajo, aunque en realidad, la mayoría seguía viviendo en una situación de marginalidad en barrios segregados. Sin embargo, en 1970, la discriminación racial no sólo era ilegal, sino también universalmente repudiada por toda la sociedad. Hasta los racistas más reaccionarios no se atrevieron a expresar sus verdaderas opiniones en público.

A favor de la integración racial

A favor de la integración racial

Los boomers maduran…

La revolución de los años 60 logró construir una nueva sociedad en todo el mundo occidental. La gran mayoría de los valores que reivindicaban estaban relacionados con la libertad individual, la libertad sexual y la libertad de expresión.

En los 70 y 80, cuando los boomers maduraron, algunos abandonaron la rebelión juvenil para perseguir el éxito económico, convirtiéndose en los yuppis de los 80, otros progresaron a nuevos movimientos como el ecologismo, la lucha por la igualdad de homosexuales, el vegetarianismo o la tercera ola de feminismo.

Pero tanto en EEUU, Reino Unido como en Francia, la generación boomer goza de mejor salud y disfruta de una mejor situación económica que las generaciones tanto anteriores como posteriores. Puede ser un factor solamente de suerte: habían pasado su juventud en una época de fuerte crecimiento económica y una política social generosa, pero cuando llegaron las recesiones económicas de los 80 y 90, ya se encontraban en puestos de trabajos estables o habían montado negocios con una base de clientes consolidada, que no se veían tan afectados como la generación de sus hijos.

Ahora, ya a la edad de jubilación, muchos boomers aún niegan a ser viejos. Algunos no quieren jubilarse, otros practican deportes y se someten a cirugías estéticas para mantener la apariencia juvenil. En comparación con las generaciones anteriores, muchos boomers se mantienen al corriente a las nuevas tecnologías, manejando tablets, smartphones y abren cuentas en las redes sociales.

Quizás siglos después, los libros de historia recordarán a los boomers como la generación de la “eterna juventud”, como decía en la canción My Generation de The Who: “I prefer to die before I get old.”

The Who en 1965, conocido por su canción "My Generation"

The Who en 1965, conocido por su canción “My Generation”

La esclavitud – definición y legado

7 Dic

La semana pasada me enteré por primera vez de que el 2 de Diciembre era el día de la “abolición de la esclavitud”. En mi opinión, ha sido uno de los acontecimientos más importantes en la historia humana y también uno de los más infravalorados. A día de hoy, para la mayoría de la gente de países occidentales, la esclavitud ya parece algo lejana, sin embargo, era una institución que había existido durante miles de años y en todas las civilizaciones, que sólo fue ilegalizada a nivel mundial a partir del siglo XX. Por otro lado, la palabra “esclavo” ha sido banalizado en la lengua cotidiana a tal punto que mucha gente ya se ha olvidado de su significado original.

Con este artículo me gustaría aclarar unos conceptos sobre la esclavitud que mucha gente confunde.

Esclavos griegos trabajando en una mina

Esclavos griegos trabajando en una mina

Un esclavo no es cualquier trabajador precario

A día de hoy, mucha gente compara la precariedad laboral con la esclavitud, que en realidad, son dos fenómenos bien distintos. Un esclavo no es sólo un trabajador explotado, sino una persona cautiva que carece de los derechos y libertades más fundamentales, que no tiene control sobre ningún aspecto de su propia vida.

Aunque físicamente son humanos, legalmente tienen el mismo estatus que mercancía, que pueden ser comprados, vendidos, físicamente agredidos, sexualmente violados, asesinados, según el capricho de sus amos. En muchas civilizaciones, esclavos y hombres libres trabajaban juntos en el mismo taller, pero cuando el hombre libre cometía un error lo peor que le podía pasar era el despido, mientras un esclavo podía enfrentarse a castigos físicos, la venta a otro amo o incluso la muerte.

Trabajadores industriales en EEUU. La situación no era comparable con la esclavitud

Trabajadores industriales en EEUU. La situación no era comparable con la esclavitud

La esclavitud existía en todas las civilizaciones antes del siglo XX

La trata de seres humanos ha existido desde los inicios de civilización y en todos los continentes. La gran la mayoría de los esclavos venía de prisioneros de guerra, criminales condenados o hijos de familias muy pobres que les habían vendido a la esclavitud para pagar deudas. Sin embargo, el papel de la esclavitud en la economía variaba de país a país, época a época. En la Roma imperial, la esclavitud era el motor de la economía y durante el siglo I d.c., probablemente una de cada cuatro personas en Italia era esclavo. En China y el antiguo Egipto, los esclavos raras veces superaron a 3% de la población y la mayoría eran sirvientes domésticos de familias adineradas.

Esclavas en el Magreb

Esclavas en el Magreb

El papel de los esclavos variaba entre civilizaciones

En América colonial, la gran mayoría de esclavos trabajaban en las plantaciones, otros en el servicio doméstico, pero en general, pocos realizaban trabajos intelectuales.

En el Imperio Romano un esclavo podía realizar cualquier trabajo desde limpiador de letrinas hasta contable, profesor de gramática o gestor de fincas, pero les tenía prohibido alistarse en el ejército o participar en política.

En las civilizaciones islámicas, los esclavos realizaban todas las profesiones en todos los estratos sociales. Los mamelucos de Egipto y los jenízaros eran cuerpos militares formados por esclavos, que se convirtieron en fuerzas de élite. Por supuesto, un esclavo podía llegar hasta ser un general que mandaba sobre docenas de miles de hombres, aunque seguía siendo esclavo porque legalmente era propiedad de un amo.

Los mamelucos de Egipto eran un cuerpo militar formado por esclavos

Los mamelucos de Egipto eran un cuerpo militar formado por esclavos

Los esclavos no tenían por qué ser pobres

Lo que diferencia un esclavo de un hombre libre no es el dinero que tiene, sino la falta de libertad y derechos. En la antigua Roma, la mayoría de los ciudadanos romanos eran de la clase proletaria que vivía a nivel de subsistencia, mientras algunos esclavos de amos generosos podían llevar vidas bastante acomodadas. Pero un ciudadano podía relacionarse, hacer negocio, viajar, casarse, divorciarse, votar y participar en la vida pública sin pedir permiso a nadie, mientras un esclavo siempre lo hacía a las órdenes de su amo. Un ciudadano podía denunciar un delito. Un esclavo no tenía ninguna protección legal contra los abusos de su amo.

En la antigua Roma, muchos tutores eran esclavos griegos.

En la antigua Roma, muchos tutores eran esclavos griegos.

El origen de la esclavitud no tenía que ver con el racismo

Como la mayoría de los esclavos en América eran negros, mucha gente confunde la causa con el efecto, creyendo que los africanos fueron esclavizados por europeos por tener la piel negra.

En realidad, la esclavitud había existido en Europa mucho antes del siglo XVI y los esclavos venían de todos colores, lenguas, nacionalidades y religiones. Sin embargo, la África subsahariana, debida a las frecuentes guerras entre tribus, fue un gran mercado de esclavos, que primero aprovecharon los árabes, luego los europeos.

Esclavos en Zanzibar

Esclavos en Zanzibar

Después de la colonización de América y el aumento de la demanda de mano de obra esclava para trabajar en las plantaciones, los tratantes europeos compraron millones de esclavos en los puertos africanos y les enviaron a América porque era el mercado más barato. Entre los siglos XVII y XVIII, muchas poblaciones africanas atacaron a sus vecinos sólo para capturar prisioneros para venderles a los tratantes europeos, alimentando un negocio cada vez más lucrativo. En África occidental, varios imperios, como el Yoruba, Kong y Dahomey hicieron grandes fortunas con la trata de esclavos. Se estima que unos 12 millones de esclavos africanos fueron transportados a América entre los siglos XVI y XIX, de los cuales 2.4 millones murieron en el camino.

Por otro lado, no todos los africanos que vivían en Europa entre los siglos XVI y XVIII eran esclavos. Muchos llegaron como mercenarios, músicos, mercaderes o embajadores, algunos hasta llegaron a integrarse en la alta sociedad europea. Pero debido a la frecuente asociación entre el color de la piel y la esclavitud, se generó un profundo estigma. Es decir, el racismo es el legado de la esclavitud, no al revés.

No todos los africanos en Europa eran esclavos

No todos los africanos en Europa eran esclavos

La esclavitud fue abolida a nivel mundial gracias al Imperio Británico

Uno de los primeros países importantes en prohibir la esclavitud fue China, que lo hizo en 1723 bajo las órdenes del emperador Yongzhen. Pero el país que realmente impuso la revolución abolicionista a nivel mundial fue el Reino Unido, que lo prohibió a principios del siglo XIX en todas las colonias británicas. En las décadas siguientes, la prohibición se impuso al resto del mundo a través de la presión diplomática del imperio británico, y de patrullas de la marina británica interceptando y registrando barcos sospechosos de transportar esclavos. La mayoría de los países americanos liberaron a los esclavos a la larga del siglo XIX, aunque la práctica seguía existiendo a nivel doméstico en el Oriente Medio y África hasta bien entrada el siglo XX.

Esclava atada, Túnez, 1900

Esclava atada, Túnez, 1900

La esclavitud todavía existe

Aunque la esclavitud es considerada un delito internacional, sigue existiendo. En Europa, está estimada que 1.5 de cada 1000 personas vive en esclavitud, en Asia y America Latina unos 3 de cada 1000, y en África 4 de cada 1000. ¿De dónde vienen los esclavos ahora? Un gran porcentaje son inmigrantes ilegales que viven en la clandestinidad o personas que viven en la extrema pobreza en comunidades vulnerables sin ninguna protección legal, que fueron secuestrados por bandas criminales y obligadas a realizar trabajos contra su voluntad sin ningún lugar para reclamarse.

Un típico ejemplo son las víctimas de trata de blancas, mujeres de países subdesarrollados que contestan a una oferta de trabajo en el primer mundo, pero una vez llegadas a destino, fueron recluidas en un burdel y obligadas a recibir clientes. Otro ejemplo son los “esclavos del mar” en Asia, inmigrantes camboyanos y birmanos que secuestrados en Tailandia y obligados a trabajar en los barcos de pesquero.

Esclavos modernos

Esclavos modernos

El legado de la esclavitud

Después de la abolición de  la esclavitud, los descendientes de esclavos siguen sufriendo discriminación a pesar de disfrutar legalmente los mismos derechos que el resto de la población. En EEUU el apartheid duró hasta los años 1960. En América Latina, el concepto de que cuánto más clara la piel más alto el estatus social está estrechamente vinculado al legado de la esclavitud.

Otro legado psicológico en sociedades esclavistas es el menosprecio hacia el trabajo. Tanto los amos como los ex-esclavos tienden a marcar la superioridad de su estatus social por no realizar las mismas actividades que los esclavos, que es trabajar. No sorprende que los países y regiones en América que presenciaron más crecimiento económico durante el siglo XX son justo los lugares que habían recibido grandes oleadas de inmigración después de la abolición de esclavitud, que importaron otra ética de trabajo.

Significado coloquial de la palabra “inmigrante”, por países

15 Ene

Me he dado cuenta de que muchas palabras tienen un significado distinto en la definición oficial de la RAE y en el vocabulario cotidiano o incluso periodístico y una de ellas es «inmigrante».

Según la definición oficial, «migrante» se refiere a cualquier persona que se desplaza de una región geográfica a otra para vivir y trabajar, sea de forma permanente o durante un periodo temporal. Se puede referir tanto a gente que se desplaza de un país a otro como dentro del mismo país, de una zona a otra.

Estrictamente hablando, tanto un senegalés que se desplaza a Francia, un asturiano que se desplaza a Madrid, un inglés que se desplaza a Pekín, un japonés que se desplaza a Corea o un californiano que se desplaza a Nueva York puede clasificarse como «migrante», independientemente de su puesto de trabajo o nivel económico.

Sin embargo, en la lengua cotidiana, todos sabemos que la palabra «inmigrante» no describe todos aquellos fenómenos sino solamente a algunos y, normalmente, está cargada de connotaciones negativas que va asociada a la pobreza, la marginalidad y la falta de integración social.

Inmigrantes en estatus, pero estadounidenses de corazón.

Inmigrantes en estatus, pero estadounidenses de corazón.

 

En el Reino Unido, «inmigrante» = extranjero de origen no-anglófono

El Reino Unido es un país cosmopolita, donde ciudades como Londres, Edimburgo o Birmingham son urbes que atraen a miles de trabajadores, empresarios y estudiantes de otros países así como a británicos de otras regiones. Durante los últimos años, la inmigración se ha convertido en un tema político muy candente con partidos populistas, como el UKIP, que han sacado millones de votos con su discurso contra la inmigración. Sin embargo, no todos los extranjeros residentes en el Reino Unido son considerados como tal.

Según percepción popular, los trabajadores procedentes de India, Pakistán, Rumanía, Polonia, Bulgaria, Grecia y España son «inmigrantes»; los de Japón, Francia, Alemania y Escandinavia pueden o no dependiendo del contexto, pero los cientos de miles de australianos, neozelandeses, norteamericanos y sudafricanos de ascendencia británica y que muchas veces hasta carecen de permiso de residencia, son raras veces percibidos como tal.

De hecho, durante décadas, millones de australianos se han desplazado a trabajar durante algunos años al Reino Unido, igual que los británicos a Australia, pero pocas veces se han oído quejas de que esa gente «les quite trabajo» a los británicos. Ahora bien, con un millón de ciudadanos de la Unión Europea con pleno derecho a vivir y trabajar en el Reino Unido, mucha gente ya habla del «hundimiento del país».

Ahí se nota que el sentimiento popular británico está todavía más vinculado a la «Commonwealth» que a la Unión Europea, en la que personas procedentes de países anglófonos de ascendencia británica son considerados menos «extranjeros» y con más derechos a vivir y trabajar en el Reino Unido, aunque legalmente no sea así.

Carnaval en Londres. ¿Quiénes son nacionales y quiénes son "inmigrantes"?

Carnaval en Londres. ¿Quiénes son nacionales y quiénes son “inmigrantes”?

 

En España, «inmigrante» = extranjero de país pobre

En España, se escucha que la inmigración es un fenómeno muy reciente que surgió a partir de finales de los años 90. ¡Es una gran mentira!

Si clasificamos cualquier persona nacida en el extranjero residente en España como «inmigrante», la inmigración habría empezado ya en los años 70 cuando docenas de miles de británicos y alemanes se instalaron en las costas para vivir de su pensión de jubilación o montar negocios de hostelería para sus compatriotas que venían de turismo. Esos, sin embargo, no son considerados «inmigrantes».

Cuando la gente habla de <<inmigración>>, suele referirse a los marroquíes, rumanos y latinoamericanos que llegaron a partir de finales de los 90 para trabajar en la construcción, la hostelería y el cuidado de los ancianos, o los africanos subsaharianos que llegan en patera o saltan la valla de Melilla.

La clave, en mi opinión, está en el nivel económico del país al que vienen los extranjeros. Los de países pobres son «inmigrantes», los de países ricos son «extranjeros» o «expatriados».

Según me cuentan varias personas, la palabra inmigrante se utilizaba en la España de los años 50 y 60 hasta para describir a los españoles de las provincias que se desplazaban a Madrid, Barcelona y Bilbao en busca de trabajo. ¿Por qué? Porque eran pobres y se concentraban en los guetos de andaluces, manchegos, extremeños o gallegos en la periferia de las grandes ciudades, donde intentaban recrear las costumbres de sus pueblos en la ciudad.

En la cola de la comisaría para conseguir papeles

En la cola de la comisaría para conseguir papeles

 

En Francia, Bélgica y Holanda, «inmigrante» = musulmán del gueto

Recuerdo que una vez hablé con un francés sobre el tema de la movilidad social. Él me contó que en Francia hay muchos «inmigrantes» que trabajan en el sector de la informática. Cuando oí esta frase, la primera impresión que tuve es que el sector tecnológico en Francia contrata a mucha gente que viene del extranjero: británicos, españoles, norteamericanos, chinos, indios, filipinos, colombianos… Luego me di cuenta de que se refería a otra cosa: que hay muchos franceses de origen magrebí y africano trabajando en informática.

Así me di cuenta de que en Francia hay mucha gente que utiliza la palabra «inmigrante» como sinónimo de «musulmán francés», sobre todo si es un musulmán pobre que vive en un banlieue (suburbio). Es cierto que durante las décadas de los 60 a los 80 la gran mayoría de inmigrantes eran de países musulmanes pero, en la Francia actual, no todos los inmigrantes son musulmanes, tampoco todos los musulmanes son inmigrantes. Estrictamente hablando, los descendientes de los argelinos, marroquíes, senegaleses y costamarfileños nacidos en Francia ya son ciudadanos franceses tan nativos como Juana de Arco, pero se les sigue percibiendo como «inmigrantes» porque muchos aún viven en las comunidades de inmigrantes fundadas por sus padres y abuelos.

Marjane Satrapi, autora de "Persepolis", no es lo que la gente percibe como "Inmigrante"

Marjane Satrapi, autora de “Persepolis”, no es lo que la gente percibe como “Inmigrante”

Los musulmanes de clase media, sin embargo, escapan de esta categorización. Un buen ejemplo son los iraníes que huyeron a Francia después de la revolución islámica en 1979. Como la mayoría es gente que posee un alto nivel académico con costumbres laicas, pocos los perciben como «inmigrantes» y aún menos a sus descendientes.

Durante el último siglo, Francia también ha recibido millones de trabajadores extranjeros procedentes de Italia, Portugal, España, Grecia, Vietnam y otros países de Europa y Asia Oriental. Al principio ellos también vivían en guetos y realizaban trabajos mal pagados, pero sus descendientes están generalmente bastante integrados en la sociedad francesa. A día de hoy, cuando hablan de la «inmigración», no suelen referirse a ellos y cuando alguno gana un premio nobel o es elegida alcaldesa de París  pocos medios mencionan su origen nacional o el origen nacional de sus padres.

Anne Hidalgo, alcadesa de Paris

Anne Hidalgo, alcaldesa de Paris

 

En Pekín y Shanghái, «inmigrante» = chino (pobre) de provincias

Durante los últimos 30 años, China ha experimentado un gran movimiento de población, en concreto desde que la economía del país pasó de una basada en la agricultura a una basada en la producción industrial. Cientos de millones de campesinos se desplazaron de los pueblos del interior hacia las grandes ciudades de la costa para trabajar en las cadenas de montaje de las fábricas. Y  la tendencia continúa.

Por proceder de entornos sociales muy contrastados, la convivencia de los recién llegados del campo y los «urbanitas» no siempre es fácil. Muchos inmigrantes rurales se concentran en la periferia de las grandes ciudades,  a veces levantando barrios «improvisados» con infraviviendas sin agua corriente o servicios sanitarios, otras veces alquilando apartamentos antiguos en las que conviven varias familias en un solo cuarto. En general, viven en comunidades muy segregadas y realizan trabajos que nadie desea. Jamás se mezclan con los autóctonos de la ciudad.

Flujos migratorios en China

Flujos migratorios en China

Para empeorar la situación, China no es un país en el que sus ciudadanos tienen derecho a la libre circulación: cada uno tiene asignado su “hukou” (provincia de origen) y sólo tiene derecho de vivir y trabajar ahí. Para mudarse a otra provincia, tiene que solicitar un cambo de “hukou”, que involucra un proceso burocrático muy complejo. Así que, legalmente, un gran porcentaje de «inmigrantes» internos de China no tiene papeles y trabaja de forma ilegal en su propio país.

Es bastante común oír a la gente nativa de Shanghái, Pekín y otras grandes ciudades quejarse de que los inmigrantes «les quiten el trabajo», «se queden con todos los beneficios sociales», «aumenten la delincuencia», «arruinen el barrio», «rebajen la calidad de vida», «ensucien la calle»o que no quieran que sus hijos vayan a cierto colegio porque está lleno de «inmigrantes». No se refiere a nadie que viene del extranjero, sino a los propios chinos que proceden de entornos rurales o ciudades provincianas.

Inmigrantes en una estación ferrocarril

Inmigrantes en una estación ferrocarril

 

En Suiza y Alemania, «inmigrante» = residente sin nacionalidad

En Suiza y Alemania, para conseguir la nacionalidad, uno tiene que tener un padre que sea de esta nacionalidad, si no, no eres un ciudadano del país aunque hayas nacido ahí.

Este es el caso de los cientos de miles de «turcos» que viven en Alemania. Les llaman «inmigrantes» porque carecen de nacionalidad, pero muchos han nacido ahí y no han «emigrado» en su vida a ningún sitio.

En Suiza, se oye decir, que el 20% de su población es «inmigrante». Se refieren, sobre todo, a las personas de los países balcánicos, España, Italia y Turquía. La realidad es que el porcentaje de gente venida de fuera asciende solamente a un 10% ya que el otro 10% ha nacido en Suiza.

Muchos turcos en Alemania nacieron ahí

Muchos turcos en Alemania nacieron ahí

 

En Norteamérica, el uso de la palabra es más o menos correcto

En EEUU y Canadá el uso coloquial de la palabra «inmigrante» suele ser correcto. Se refiere a las personas que han venido a vivir desde otros países. Tanto un alemán, un mexicano como un congoleño que se desplaza para vivir en EEUU son considerados «inmigrantes», pero sus hijos nacidos ahí ya no.

Eso se debe a una parte porque son países hechos por inmigración, y países donde reconocen su multiculturalidad. Ahí no suelen llamar «inmigrante» a los hijos de extranjeros, sino un «americano étnico», por ejemplo: italo-americano, chino-americano, mexicano-americano, irlandés-americano etc.

EEUU es una nación de inmigrantes.

EEUU es una nación de inmigrantes.

 

La diferencia entre «refugiado» e «inmigrante»

En algunos países se distinguen entre «refugiado» e «inmigrante», en otros países no, entre ellos, España.

Oficialmente, un «refugiado» es alguien que huye de una guerra, desastre natural o persecución política a otro país, un «migrante» es alguien que se desplaza a otro país o región por su propia voluntad, normalmente por motivos económicos. ¿Cuál es la diferencia? Un refugiado no tiene la opción de volver a su país de origen porque si lo hace, lo pueden matar o encarcelar. Un inmigrante sí que tiene esta opción.

Muchas veces, cuando escucho en el telediario sobre los «inmigrantes» que naufragan en el mediterráneo en un intento por llegar a Europa pienso: ¿cuántos realmente son «inmigrantes» y cuántos son «refugiados»?

Refugiados de Siria

Refugiados de Siria

 

Estadísticas reales

Aquí presento algunas estadísticas tomadas por Naciones Unidas en el año 2013:

  • En el año 2013 había 232 millones de inmigrantes en el mundo, un 3.2% de la población mundial, un ligero aumento de 2.9% en el año 1990.
  • De 1990 a 2013, el número de inmigrantes en los países desarrollados ha aumentado un 65%, y en el de los países en desarrollo ha aumentado un 34%.
  • El número de inmigrantes que se desplazan de un país pobre a un país rico casi iguala al número que se desplazan de un país pobre a otro país pobre
  • La mitad de los inmigrantes del mundo residen en 10 países: EEUU, Rusia, Alemania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Reino Unido, Francia, Canadá, Australia y España.
  • Casi 30% de los inmigrantes en países desarrollados son trabajadores cualificados y 20% de ellos originarios de India, China y Filipinas.

Estas estadísticas, por supuesto, clasifican como «inmigrante». a las personas nacidas en un país que residen en otro. Lo que no incluyen son los millones de chinos rurales que se desplazan a la ciudad, los españoles, italianos y turcos nacidos en Suiza, ni los hijos de magrebíes y africanos que residen en los banlieues de Francia.

Desde luego, la palabra «inmigrante», en casi todos los países, siempre se refiere a personas de bajo estatus económico con una fisionomía, cultura o religión distinta a la mayoría, da igual donde hayan nacido o la nacionalidad que tengan.

Las mayores rutas migratorias, 2005-2010

Las mayores rutas migratorias, 2005-2010