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El Islam en Europa

24 Ene

Durante los últimos años, entre el terrorismo y la inmigración, el Islam en Europa se ha convertido en un tema muy polémico. Casi todos los países europeos han registrado un aumento muy significativo en su población musulmana durante las últimas décadas, y, por tener costumbres y creencias bastante distanciadas de los valores modernos del Occidente, se ha convertido en la minoría más «visible».

Según encuestas recientes, la mayoría de los europeos sigue percibiendo el Islam como una religión foránea y todos los musulmanes son por defecto «extranjeros» que han «venido» a Europa. Con este artículo me gustaría resumir la historia y la actualidad de la comunidad musulmana en Europa.

Áreas de Europa con mayoría musulmana

Todas las áreas de Europa con mayoría musulmana están en el oriente

Los Balcanes y Rusia – un legado histórico

Las regiones con mayor porcentaje de musulmanes se sitúan en los Balcanes, gracias al legado del Imperio otomano que ocupó este territorio durante más de 400 años.

Los únicos países europeos de mayoría musulmana son Albania, Kosovo y Bosnia Herzegovina. Se estima que en Macedonia y Bulgaria, el 20% de la población es de religión musulmana. Aquellas comunidades descienden de habitantes autóctonos de origen eslavo, albanés, turco y tártaro que se habían convertido al Islam durante los siglos XVI y XVII.

Rusia es otro país donde la población musulmana supone la mayoría en ciertas zonas, como en el bajo Volga y en el norte del Cáucaso. De hecho, el Islam ha sido la religión dominante en los pueblos autóctonos ahí desde el siglo XIV, mucho antes que el imperio ruso les conquistara en el siglo XVIII. Pero a pesar de 200 años bajo un emperador cristiano y 70 años de comunismo, los habitantes siguen manteniendo su fe.

En general, tanto en Rusia como en los Balcanes, casi todas las comunidades musulmanas han convivido durante siglos con pueblos de otras confesiones y, en la actualidad, sus costumbres se asemejan más a las de sus vecinos europeos que a la de los musulmanes de Oriente Medio. Aunque celebran festividades islámicas, muchos consumen alcohol, pocas mujeres llevan velo, y, en los espacios cotidianos suele haber menos separación de sexos. Para ellos, el Islam es más bien parte de su herencia histórica que una norma que gobierna su vida cotidiana.

Los tártaros de Crimea son un pueblo musulmán nativo de Rusia-Ucrania

Los tártaros de Crimea son un pueblo musulmán nativo de Rusia-Ucrania

Europa Occidental – comunidades inmigrantes

En 2015, hay unos 19 millones de musulmanes en la Unión Europea, un 3,8% de la población total. La gran mayoría son sunitas con una minoría de chiitas. Los países con mayor porcentaje de población musulmana son Francia, Bélgica, Holanda, Reino Unido, Alemania y Suecia.
Los orígenes de las comunidades musulmanas en Europa occidental son muy distintos a los de Europa del este, porque la mayoría desciende de la inmigración posterior de los años 50 aunque, a día de hoy, llevan ya hasta 3 generaciones en Europa. Los principales países de origen son Turquía, Marruecos, Argelia, India, Pakistán, Bangladesh y los países balcánicos. Sus creencias, costumbres cotidianas y nivel de integración varían de país en país entre distintos grupos étnicos y niveles socioeconómicos.
Musulmanes británicos en Trafalgar Square, 2011

Musulmanes británicos en Trafalgar Square, 2011

 

Francia

La población musulmana de Francia asciende al 8% de la población total. La mayoría es de ascendencia magrebí,  y se concentra en las grandes ciudades como París y Marsella. Aunque ha habido comunidades de argelinos y marroquíes viviendo en Francia desde los años 20, la gran oleada llegó durante los años 50 y 60 debido a la descolonización del imperio francés en África y la búsqueda de mano de obra barata durante la posguerra. A partir de los años 70, llegaron más oleadas inmigrantes desde Turquía, Senegal, Mali y Costa de Marfil.

El grado de religiosidad entre musulmanes en Francia varía de individuo a individuo, comunidad a comunidad. Entre la generación inmigrante la mayoría tiene valores conservadores, pero entre la generación nacida en Francia algunos se declaran no-practicantes mientras otros se han convertido en religiosos radicales. Pero, en general, la integración de musulmanes en la sociedad francesa ha tardado más que la de otros inmigrantes. Muchos de la tercera generación aún viven en barrios humildes aislados en la periferia de las grandes ciudades, estudian en colegios segregados, y sufren una tasa de fracaso escolar más alta que la media. Hasta los que tienen estudios sufren una tasa de paro del doble de la de sus compatriotas con nombres y apellidos franceses.

La guerra de independencia de Argelia cobroo maas de un millón de vidas

La guerra de independencia de Argelia

 

Algunos atribuyen esta desigualdad a la diferencia cultural entre la sociedad magrebí y la Francia laica, otros al pasado colonial y las barbaridades cometidas durante la sangrienta guerra de independencia de Argelia, que plantaron las semillas de odio entre franceses y musulmanes africanos. Los conflictos en la convivencia cotidiana han sido explotados por el partido ultraderechista FN para sacar millones de votos con sus discursos populistas, retratando a la comunidad musulmana como una amenaza a la identidad francesa.

Sin embargo, Francia también es el país europeo con más ciudadanos de origen musulmán ocupando altos puestos políticos, trabajando como funcionarios, sirviendo en las fuerzas de seguridad y como personajes conocidos de la cultura popular. Durante los últimos 10 años también ha aumentado de forma notable la tasa de parejas mixtas entre franceses de origen magrebí y europeos. Los optimistas opinan que los franceses de ascendencia magrebí acabarán siguiendo el mismo camino de integración que los inmigrantes italianos, españoles y vietnamitas, solo que tardarán un par de generaciones más.

Najat Vallaud-Belkacem, nacida en Marruecos, es la ministra de educación francesa.

Najat Vallaud-Belkacem, nacida en Marruecos, es la ministra de educación francesa.

Reino Unido

El 5% de la población británica es de religión musulmana. La comunidad tiene diversos orígenes, pero el mayor contingente procede de Asia del Sur: Pakistán, Bangladesh e India. También existen minorías árabes, iraníes y, durante los últimos años, refugiados de Somalia y Afganistán.

La gran oleada de inmigración pakistaní y musulmanes indios tuvo lugar durante los años 50 y 60, después de la partición de India y Pakistán. Los bengalíes llegaron más tarde durante los años 70. En el lenguaje cotidiano, se les suelen referir como «musulmanes asiáticos».

En comparación con la inmigración hindú, los inmigrantes pakistaníes y bengalíes poseían un nivel de estudios mucho menor y muchos procedían de zonas rurales. La mayoría trabajaba en las fabricas textiles y en el sector del automóvil, concentrándose en ciudades como Birmingham, Leicester, Bradford y Londres. Después de la desindustrialización a finales de los años 70, muchos se quedaron en el paro y hasta el día de hoy, los «musulmanes asiáticos» siguen sufriendo una tasa de pobreza más del doble de la media nacional. Sin embargo, las nuevas generaciones están haciendo importantes avances, especialmente en el campo de la educación, ya que la tasa de universitarios entre jóvenes británicos de ascendencia paquistaní ya es ligeramente superior a la media nacional.

Debido a que Pakistán y Bangladesh son sociedades profundamente conservadoras, los mismos valores también se trasmiten en las comunidades de «musulmanes asiáticos» en el Reino Unido. Hasta las generaciones más jóvenes se declaran «creyentes y practicantes» que observan las normas del Corán en su conducta cotidiana, aunque pocas mujeres llevan el velo. Un gran porcentaje de matrimonios son concertados por los padres, aunque no necesariamente de modo forzoso.

Durante los últimos años, ha ganado mucha popularidad la literatura y el cine, ambientado en la comunidad musulmana de Inglaterra, como las novelas de Monica Ali y Hanif Kureishi y películas como “Oriente es Oriente”, películas que tratan del tema del conflicto intergeneracional entre los padres inmigrantes y los hijos criados en la sociedad británica.

Los protagonistas de "Oriente es Oriente" son una familia paquistaní en Inglaterra

Los protagonistas de “Oriente es Oriente” son una familia paquistaní en Inglaterra

Alemania

El 6% de la población de Alemania se declaran musulmán y la gran mayoría (63%) traza sus orígenes familiares a Turquía, con minorías procedentes de Pakistán, Irán y la antigua Yugoslavia. Muchos turcos llegaron a Alemania durante los años 60 para trabajar en las fábricas junto a miles de inmigrantes españoles, italianos y griegos. La idea inicial era que su estancia en Turquía fuera solamente temporal, pero muchos acabaron quedándose y trajeron a sus familiares. En la actualidad, hay entre 1 y 2 millones de alemanes de ascendencia turca, junto a 1,5 millones de ciudadanos turcos residentes en Alemania.

Durante los años 60 y 70, Alemania hizo poco para integrar a la comunidad turca cuya presencia era solo considerada temporal, así que permitía la formación de comunidades cerradas en muchas ciudades y pueblos. Hasta finales de los 90, la mayoría de los hijos de inmigrantes turcos nacidos en Alemania aun carecían de ciudadanía alemana y vivían en barrios aislados con poca interacción con el resto de la sociedad alemana, muchos hasta hablaban alemán con un fuerte acento turco.

Durante los últimos 15 años, la segunda y tercera generación ha mostrado un grado de integración mucho más avanzado, donde cineastas, cantantes, escritores y deportistas de ascendencia turca han llegado a la fama internacional. Pero en general, la comunidad turca, o la musulmana en general, sigue siendo un colectivo muy estigmatizado en la sociedad alemana.

Barrio turco, Berlin

Barrio turco, Berlin

Los países bajos

La comunidad musulmana de Bélgica y Holanda desciende principalmente de la inmigración marroquí y turca durante los años 60 y 70 del siglo pasado. Aunque constituye solamente un 6% de la población de cada país, se concentra en grandes ciudades como Rotterdam y Bruselas, donde llega a formar el 25% de la población. En general, tanto los inmigrantes como sus descendientes son practicantes de Islam y viven en barrios segregados. La segunda y tercera generación ya tiene una activa participación política con varios miembros ocupando puestos de ministros y alcaldías.

Suecia

El mayor contingente de musulmanes llegó a Suecia en los años 80 como refugiados desde Irán e Iraq. Durante los últimos años, han llegado nuevas oleadas de refugiados huyendo de las guerras civiles en Irak y Siria. A día de hoy, un 5% de Suecos son de origen musulmán, pero solo la mitad se declara como «practicantes». El resto se identifica con la religión por herencia familiar.

La mayoría de la población iraní constaba de gente de clase media con costumbres laicas. Sus descendientes, en su gran parte, tienen estudios superiores y se encuentran totalmente integrados en la sociedad sueca y ocupan profesiones cualificadas.

Los iraquíes llegaron en varias oleadas, desde la guerra Irán-Iraq durante los años 80 hasta la ultima Guerra del Golfo después de 2003. Constaban gentes de varios grupos étnicos (árabes, kurdos), afiliaciones religiosas (sunitas, chiitas) y grados de religiosidad.

La gran oleada de refugiados que llegaron desde Siria e Iraq durante los últimos 10 años ha levantado preocupaciones entre muchos suecos, que cuestionan la capacidad de su sociedad de integrar a tantos musulmanes. La mayoría ha sido alojado en barrios periféricos algo aislado del resto de la sociedad. Pero aún es pronto para hablar del éxito o fracaso de su integración.

Refugiadas sirias en Suecia

Refugiados sirios en Suecia

 

Integración y convivencia

En general, los musulmanes procedentes de grandes ciudades de países con una arraigada tradición laica, como Irán, Turquía y Túnez, no suelen tener muchos problemas a la hora de integrarse en la sociedad europea. Eso también se aplica a la mayoría de los musulmanes alevíes (una rama de chiismo al que pertenece el 20% de la población de Turquía), que tiene una interpretación más liberal de la religión y que reivindica la igualdad de sexos y el respeto hacia otras creencias.

Pero, en el otro extremo, muchos de los inmigrantes musulmanes procedentes de las sociedades conservadoras de Pakistán, Oriente Medio y el Magreb viven en comunidades aisladas donde practican costumbres que chocan con las normas europeas, como el uso del hiyab de las mujeres, la estricta separación de de los sexos en la vida cotidiana, la negación de que sus hijas practiquen deporte en el colegio, el matrimonio concertado, el rechazo a la homosexualidad y la creencia de Dios como la única y absoluta verdad. Eso, combinado con el auge de islamismo radical en los paises musulmanes, ha convertido a toda la comunidad musulmana en el chivo expiatorio de los políticos populistas.

La percepción del porcentaje de musulmanes suele ser mucho mayor que las cifras reales. Por ejemplo, en España la población musulmana apenas llega al 2% de la población, pero la percepción popular es del 16%, o sea, 8 veces mayor.

Poblacion musulmana en Europa: percepción vs realidad

Poblacion musulmana en Europa: percepción vs realidad

 

En muchos países, los problemas de integración de la comunidad musulmana no se debe exclusivamente a la causa religiosa, sino a la socio-económica, ya que muchos pertenecen a la clase marginal que vive en las barriadas marginales, estudia en colegios con pocos recursos, tiene pocas salidas profesionales y encuentra discriminación a la hora de buscar empleo. Su fisionomía, nombre y apellidos los identifican como «extranjeros perpetuos» aunque hayan nacido en el país. Por ejemplo, las revueltas en las barriadas de París en 2005: muchos periódicos lo habían denominado como una «revuelta de inmigrantes», cuando en realidad, solo el 7% de los detenidos había nacido en otro país. La gran mayoría eran ciudadanos franceses nacidos en Francia.

Disturbios parisinos, 2005

Disturbios parisinos, 2005

 

Islamismo y terrorismo

Debido al hecho de que los terroristas, que pusieron bombas en el metro de Londres en 2005 y los hermanos Kouachi que cometieron la masacre en Charlie Hebdo en Paris en 2015, eran ciudadanos de nacimiento británico y francés, los medios nos han alimentado con la idea de que las nuevas generaciones de musulmanes nacidos en Europa se están volviendo cada vez más radicales. Nadie duda de que algunos musulmanes nacidos en Europa se hayan unido al movimiento yihadista, ¿pero esta generalización se puede aplicar a toda la comunidad musulmana?

Entre los 19 millones de musulmanes residentes en la Unión Europea, menos de 1000 han sido detenidos por delitos de terrorismo desde 2001 y unos 3000 se han unido a las filas del Estado Islámico en Siria e Iraq. Según una encuesta realizada en 2006, la inmensa mayoría de musulmanes britanicos y franceses se consideran «musulmanes» antes de «europeos», pero a la vez sienten fuertemente identificados con el estado-nación donde residen, y, en caso de los británicos, más «patrióticos» que el ciudadano medio. Muchos tienen valores conservadores acerca de temas familiares y relaciones sexuales, pero tolerantes con los que no comparten su modo de vida. Después de los atentados de 2011 en EEUU, 2004 en Madrid, 2005 en Londres y 2015 en París, los musulmanes de toda Europa han mostrado su rechazo a las masacres cometidas en nombre de su religión, igual que hacia las atrocidades que está cometiendo el estado islámico ISIL en Iraq.

Musulmanes británicos contra el estado islámico ISIL

Musulmanes británicos contra el estado islámico ISIL

 

¿Es el Islam compatible con la sociedad occidental?

En mi opinión, creo que igual con el cristianismo, judaísmo y budismo, todo depende de la forma en que practica la religión; mientras que respetan los valores fundamentales como la igualdad de sexos, el derecho de las minorías y la libertad sexual de hombres y mujeres, pues sí que es compatible, pero de otros modos, no. Por eso, creo que a la mayor parte de la comunidad musulmana en Europa todavía le queda bastante camino que recorrer en la cuestión de integración.

Jóvenes en Estambul: hay muchas maneras de ser musulman

Jóvenes en Estambul: hay muchas maneras de ser musulman

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La diáspora china y la “red bambú”

14 Sep

Entre todas las nacionalidades del mundo, la china es una de las que más han emigrado fuera del país. Actualmente, hay más de 50 millones de descendientes de emigrantes chinos viviendo por todo el mundo.

En este post me gustaría hacer un resumen de la historia de la emigración china y las comunidades que han fundado en los países extranjeros.

Mapa del diaspora chino

Mapa del diáspora china (en rojo) e india (en verde)

La definición de ser “chino”

En estados europeos como España, Francia o Alemania, el ser español, francés o alemán se entiende por poseer un pasaporte de estos países, o en el sentido más estricto, de haber nacido en el país. Para los chinos, la cuestión es mucho más compleja debido a los siguientes factores históricos:

  • Desde el siglo XIX, millones de chinos han emigrado a otros países, donde formaron comunidades en las que han conservado su idiosincrasia. Sus descendientes, a pesar de poseer la nacionalidad de los países donde han nacido, siguen identificándose como “chinos” en el sentido étnico.
  • Debido a la compleja historia de invasiones extranjeras y guerras civiles, a parte de la República Popular de China, hay varios estados independientes donde casi toda la población es de origen chino, como TaiwanSingapore y Hong Kong (hasta 1997, pero sigue siendo un territorio con autonomía especial). Los ciudadanos de estos países se consideran “chinos” culturalmente, pero no son “ciudadanos de China”.

En español usamos la palabra “chino” para designar tanto a los ciudadanos de china como los descendientes de emigrantes chinos de cualquier ciudadanía, causando muchos casos de confusión. En chino las palabras son distintas.

  • Refiriéndose a un ciudadano de china, se dice 中国人 (chon guó ren)
  • Refiriéndose a un descendiente de chinos nacidos en el extranjero, se dice 華人 (jua ren)

La historia de la emigración china

Durante gran parte de los siglos XIX y XX, China había vivido una época muy turbulenta, con muchas hambrunas, revoluciones, guerras civiles, invasiones extranjeras y dictaduras genocidas. Muchos chinos escaparon de la miseria buscándose la vida en países extranjeros. Los destinos más populares eran los países vecinos de Sudeste de Asia, pero algunos también aventuraron más lejos, hasta EEUU, Canadá, Perú y México.

Los primeros chinos que emigraron casi todos procedían de las regiones costales, de las provincias Guangdong y Fujian, y eran de origen social humilde. En los países de destino, se dedicaron a realizar trabajos manuales que no deseaban los autóctonos, otros montaron negocios para servir las necesidades de sus compatriotas.

La mayoría de los primeros emigrantes procedían de las provincias Guangdong y Fujian

La mayoría de los primeros emigrantes procedían de las provincias Guangdong y Fujian

A partir de los años 1960, EEUUCanadá y Australia empezaron a buscar mano de obra cualificada en Asia, y concedieron visados a millones de “chinos”, primero de Taiwan y Hong Kong, luego de la Republica Popular de China. La mayoría de los emigrantes eran médicos, ingenieros, investigadores, profesores y científicos. A día de hoy, esta oleada y sus descendientes son el grupo demográfico más dominante entre los chinos de Norteamérica.

Paralelo a la emigración legal, también está la ilegal, cuyo número es difícil de estimar. Durante los últimos 20 años, millones de chinos han emigrado de modo clandestino a EEUU, Europa y Australia, y a la mayoría trabajan en talleres ilegales o en la cocina de restaurantes. Los que consiguen el permiso de residencial suelen abrir su propio negocio dentro de la comunidad china.

Durante lel siglo XXI, uno de los continentes donde se ha visto el mayor aumento de inmigración china es África. Debido a relaciones comerciales entre China y las economías emergentes de África, miles de chinos se han instalado en Sudáfrica, Chad, Namibia, Zambia y Nigeria, tanto como “trabajadores invitados” o como empresarios.

Trabajadores chinos con sus compañeros angoleños

Trabajadores chinos con sus compañeros angoleños

En el sudeste asiático

Demograficamente, la gran mayoría de la diáspora china se concentra en países de S.E. Asia: Tailandia, Myanmar, Vietnam, Filipinas, Malasia, Singapur e Indonesia, cuyo número supera los 25 millones.

La gran mayoría de la comunidad china en S.E. Asia desciende de emigrantes de finales de siglo XIX y principios de siglo XX. Aunque llegaron a estos países como “muertos de hambre”, lograron mejorar su situación socioeconómica en una generación. Durante los años 1950, la gran mayoría de los chino-descendientes eran propietarios de negocios prósperos o profesionales cualificados, y en la época actual, forman la élite que dominan el sector comercial y financiero.

Basuki Tjahaja Purnama es el primer gobernador de Yakarta, la capital indonesia, de ascendencia china

Basuki Tjahaja Purnama es el primer gobernador de Yakarta, la capital indonesia, de ascendencia china

En países de tradición musulmana como Malasia, Indonesia y Brunei, los chinos se han mantenido como una comunidad a parte, viviendo en sus propios barrios donde los hijos atienden colegios de lengua china. Matrimonios mixtos son todavía muy escasos, a pesar de haber convivido durante 4 generaciones con malayos.

Pero en países de tradición budista (Tailandia, Myanmar, Vietnam) y cristiana (Filipinas), los chinos llevan generaciones mezclándose con la población local. A día de hoy, hay varios grados de mestizaje, donde se conservan a distintos niveles las tradiciones chinas, pero siempre hay un “núcleo duro” de la comunidad que resiste a la asimilación.

Según estadísticas oficiales, 1/4 de los ciudadanos de Malasia y la mayoría de la población de Singapur, son de ascendencia china.

En otros países como Filipinas, Vietnam, Tailandia, Myanmar y Laos, la comunidad china consta menos de 5% de la población total, pero en realidad, hasta un 1/3 de la población tiene algún antepasado chino.

mestiza china-filipina, siglo XIX

mestiza china-filipina, siglo XIX

En Norteamérica

En Canadá hay más de 1,3 millones de chino-descendientes (3.4% de la población nacional). En EEUU el número supera los 3.9 millones (1.3% de la población).

La población china de Canadá y EEUU desciende de diversos orígenes: obreros cantoneses a finales de siglo XIX, profesionales de Hong Kong y Taiwan durante los años 60-80, refugiados vietnamitas de ascendencia china, estudiantes de la República Popular de China e inmigrantes ilegales, para comentar algunos ejemplos.

Comunidades chinas existen en casi todas las ciudades importantes, y suelen agruparse en distintos barrios por nivel económico, dialecto, y grado de asimilación en la sociedad americana.

Escenas de barrio chino en Toronto

Escenas de barrio chino en Toronto

Es difícil generalizar sobre el grado de integración. Por un extremo, hay chino-descendientes totalmente asimilados en la cultura americana que se niega a conocer nada de la cultura china; por otro extremo, hay otros que llevan toda su vida dentro de los confines de Chinatown sin ninguna interacción con forasteros. La tasa de matrimonios mixtos aumenta con el número de generaciones que lleva en América.

Pero en general, lo que más destaca de la comunidad china en Norteamérica es el nivel académico:  más de 51% tienen estudios universitarios frente al medio nacional de 28%. Aunque los propios inmigrantes realizan diversas ocupaciones desde camareros hasta investigadores científicos, la generación nacida en América tiene una fuerte presencia en las profesiones cualificadas, especialmente en el sector tecnológico.

El norteamericano de ascendencia china más famoso

El personaje más famoso del diáspora chino

En América Latina

El país latinoamericano que recibió la mayor tasa de inmigración china es Perú, y a día de hoy, un 5% de peruanos tienen ascendencia china.

La mayor parte de la inmigración ocurrió en el siglo XIX, cuando importaron a obreros cantoneses para sustituir los esclavos negros como mano de obra barata. Como los inmigrantes eran casi todos hombres, la mayoría se casaron con mujeres cholas, andinas o africanas, y en la actualidad hay pocos chino-peruanos de sangre pura. Sin embargo, aún hay barrios chinos en muchas ciudades y los chino-descendientes han mantenido ciertas costumbres, como la gastronomía.

Otros países como México, Cuba y Argentina también recibieron inmigración china, pero durante los últimos años, el país donde mayor presencia china ha registrado es Panamá, gracias a las empresas que gestionan el comercio por canal.

Miembro de la comunidad china en Lima, Perú

Miembro de la comunidad china en Lima, Perú

En Europa

En el Reino Unido, la mayoría de la población china llegó entre los años 50 y 80 y procedía de Hong Kong, una antigua colonia británica. El negocio más típico de los inmigrantes eran restaurantes, pero la mayoría de los hijos nacidos en el Reino Unido tienen estudios superiores y realizan trabajos cualificados.

En Francia, la mayor parte de la comunidad “china” realmente vino desde Vietnam, una antigua colonia, donde mucha población son chino-descendientes. Esta oleada llegó durante los años 50 y 60 y sus descendientes están totalmente asimilados en la sociedad francesa.

En España, la inmigración china es un fenómeno relativamente reciente, y la gran mayoría procede de la región de Qingtiang. Hasta el día de hoy, la mayoría se dedican a negocios de alimentos y la venta de productos baratos importados de China. En general, sigue siendo una comunidad bastante cerrada.

Durante los últimos 2 décadas, la mayor fuente de inmigración china a todos los países europeos procede la República Popular de China, tanto por vía legal como estudiantes, empresarios o profesionales cualificados, o por vía ilegal como mano de obra esclava.

La presentadora británica Alexa Chung es medio-china

La presentadora británica Alexa Chung es medio-china, aunque no lo parece

Los tópicos y la discriminación 

Las comunidades chinas en diáspora en todos los países parecen siempre obedecer el mismo tópico: llegan pobres, pero se hacen ricos en menos de una generación.

En casi todos los países donde la comunidad china lleva más de una generación, suele tener un nivel de estudios y de ingreso familiar bastante más alto que el medio nacional. En EEUU les llaman “la minoría modélica”, o “los nuevos judíos”.

Pero este éxito también despierta recelos y envidias. Al ser una minoría étnica que carece de poder político, durante tiempos de crisis, muchos políticos populistas difunden bulos de que la comunidad china mantenga su prosperidad enriqueciéndose a costa de los demás, que esconda grandes cantidades de dinero negro, o que tengan  tratos de favoritismo por la administración pública sólo por el hecho de ser chinos.

En el Sudeste asiático, la mayoría de los disturbios raciales se dirigían contra la comunidad china, con la más reciente en Jakarta, 1998, donde quemaron cientos de negocios chinos. Muchos chino-descendientes, para evitar hostilidades, cambiaron sus apellidos para pasarse más desapercibidos.

Disturbios anti-chinos en Yakarta, Indonesia, 1998

Disturbios anti-chinos en Yakarta, Indonesia, 1998

Y la respuesta…

Pero en general, debido al sentido de orgullo, los chinos raras veces luchan contra la discriminación reivindicando sus derechos como una “minoría reprimida” porque no quieren ser vistos como “víctimas”. En cambio, lo que suelen hacer es trabajar duro para crear un tópico todo lo opuesto a lo que tenía antes.

Por ejemplo, hasta los años 60, los chinos en EEUU tenían fama de ser una población analfabeta, cerrada, ignorante e incapaz de integrarse en la sociedad americana. Los nuevos inmigrantes hicieron todo para deshacerse de ese tópico, obligando sus hijos a estudiar carreras y ejercer profesiones cualificadas.

Pero a partir de los 90, los chinos se han creado otro tópico: lo del empollón: gente tímida, poco asertiva y asexuada que pasa todo el tiempo delante de un ordenador con poca vida social. De nuevo, los jóvenes chino-descendientes están trabajando duro para quitarse este tópico. Muchos han empezado a vestirse como raperos y practicar bailes latinos o breakdance para dar una imagen más “guay” y “callejera”.

Chi Cheng (1970-2013), ex guitarrista de Deftones, es hijo de inmigrantes chinos

Chi Cheng (1970-2013), ex bajista de Deftones, era hijo de inmigrantes chinos

La “red bambú”

Muchos sociólogos han atribuido la causa del éxito del diaspora chino en la mayoría de los países a la “red bambú”. Se refiere a una red social formada por emigrantes chinos en el extranjero a través de relaciones familiares y personales, que se ayudan entre sí a la hora de prestar dinero, realizar inversiones y hacer negocio.

Por ejemplo, cuando un empresario quiere montar un negocio y el banco no le presta dinero, puede acudir a la “red bambú” para conseguir un préstamo. Si un trabajador humilde quiere mandar su hijo a la universidad pero no puede pagar la matrícula, también puede acudir a la “red” para pedir una “beca”.

Quizás debido a este apoyo informal de la comunidad, muchos emigrantes chinos de situación humilde ha podido conseguir la oportunidad de estudiar una carrera o montar un negocio, y muchos negocios familiares chinos han podido sobrevivir años de vacas flacas y remontarse cuando la situación mejore.

La igualdad, justicia y la discriminación positiva

2 Abr

Durante el siglo XX, el mundo se ha concienciado sobre el concepto de la “igualdad”, que en términos básicos, se refiere a una sociedad que trata a todo el mundo por igual, independiente del sexo, edad, sangre, origen étnico, clase social, orientación sexual, peso, altura de cada individuo, concediéndole los mismos derechos y exigiéndole las mismas obligaciones.

En el siglo XXI, se ha concienciado que la “igualdad” no es necesariamente sinónimo a la “justicia”, porque la sociedad está compuesta por muchos grupos distintos, cada uno con sus propias condiciones y necesidades, y dando a todos los ciudadanos las mismas condiciones no garantizan que todos disfruten de los mismos derechos y oportunidades.

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Por ejemplo, dos alumnos, uno de familia acomodada con padres capaces de mantenerlo durante sus estudios superiores, otro de familia humilde que urgentemente exige otra fuente de ingreso, no van a tener las mismas oportunidades de destacar en los estudios aunque comparten la misma aula y reciben la misma beca.

Así que para asegurar que todo el mundo disfrute de los mismos derechos y las mismas oportunidades, la sociedad no puede tratar a todo el mundo por “igual”. De ahí, surgió el concepto de “discriminación positiva”: de repartir los recursos según las condiciones de cada colectivo, dando prioridad a los más necesitados.

Ahora, hay varias maneras de identificar los distintos grupos sociales según sus necesidades: sexo, ingreso, edad, barrio de residencia, número de hijos o ancianos a su cargo, nivel de estudios, origen étnico, práctica religiosa o nivel de minusvalía. Dependiendo de cómo identificar los grupos y cómo aplicar las políticas, los resultados pueden ser efectivos, o totalmente contraproducentes.

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Cito un par de ejemplos.

Durante muchos años, en el Reino Unido se ha registrado una brecha bastante grande entre niños y niñas en las notas de la educación primaria y secundaria, con las niñas sacando una clara ventaja a los niños. Sin embargo, al llegar a la universidad, pocas chicas eligen estudiar ingenierías o ciencias. Algunos “expertos” de la educación proponen que la solución más adecuada sería crear aulas separadas por sexo para tratar las necesidades distintas de cada sexo, orientando la educación en el distinto desarrollo cerebral entre niños y niñas.

Pero considerando que el propósito fundamental de la educación es formar la nueva generación en una sociedad donde conviven los dos sexos en todos los ámbitos, ¿es más prioritario reducir el dimorfismo sexual de las notas académicas, o enseñar a los dos sexos a convivir juntos?

Clase de bachillerato en España

Clase de bachillerato en España

Otro caso ocurre en EEUU, que debido al legado de esclavitud y apartheid, la población negra siempre se encuentra discriminada en el empleo y la educación, a pesar de legalmente disfrutar de los mismos derechos que los blancos.

Muchos partidarios de la igualdad propone que para asegurar la igualdad de oportunidades, la administración pública debería tomar en cuenta la “raza” de cada ciudadano americano, clasificando la población en las 5 categorías raciales: blancos, negros, latinos, asiáticos e indígenas. Para realizar cualquier estudio social, desde el nivel de estudios, la deuda familiar, el ingreso medio familiar hasta la esperanza de vida y la morosidad de hipotecas, siempre compilan estadísticas separadas para cada grupo racial.

Sin embargo, por constantemente señalar las divisiones raciales en los medios de comunicación, están inconscientemente recordando a cada ciudadano las diferencias, en vez de las similitudes, entre cada “raza”, y así reforzando los estereotipos y el concepto de “ellos o nosotros”.

Desde 2013, Nueva York tomó medidas de discriminación positiva para aumentar la "diversidad racial" entre bomberos, hasta ahora dominada por la comunidad irlandesa

Desde 2013, Nueva York tomó medidas de discriminación positiva para aumentar la “diversidad racial” entre bomberos, hasta ahora dominada por la comunidad irlandesa

El caso más polémico surge a la hora de aplicar la “discriminación positiva” en la admisión universitaria.

Si seleccionara puramente por resultados de SAT (selectividad), americanos de ascendencia asiática ocuparían 17% de plazas universitarias cuando son 6% de la población, mientras los afroamericanos ocuparían solo 7% de plazas cuando son 13.6% de la población. Los partidarios de la “igualdad” proponen introducir cuotas para limitar el porcentaje de asiáticos y aumentar el porcentaje de negros para conseguir un mayor “equilibrio racial” en el campus, aunque eso implica que un asiático tiene que sacar una nota mucho más alta que un negro para conseguir la misma plaza. Efectivamente, lo que es “discriminación positiva” para un colectivo se convierte en “discriminación negativa” para otro.

¿Hay demasiados estudiantes de raza asiática en las universidades americanas?

¿Hay demasiados estudiantes de raza asiática en las universidades americanas?

En mi opinión personal, para evitar la marginalización social, es necesario implementar medidas ajustadas a las necesidades de cada colectivo, pero para evitar crear segregaciones, el criterio de división tiene que ser por una situación, en vez de un rasgo de nacimiento.

La pobreza es una situación, el desempleo crónico es una situación, el embarazo es una situación, la familia numerosa es una situación, la vejez es una situación, la enfermedad es una situación, el maltrato es una situación, el divorcio es una situación, la drogadicción es una situación, la mendicidad es una situación, hasta la minusvalía es una situación, porque cualquier persona, al sufrir un accidente o enfermedad, puede quedarse minusválida.

Sin embargo, el sexo, el color de la piel, el origen étnico, la orientación sexual, o la nacionalidad de nacimiento no son situaciones, sino rasgos que uno adquiere de nacimiento, y no puede cambiarlo a lo largo de su vida.

Al dar prioridad a los que atraviesan una situación de dificultad, toda la población sentiría protegida, porque tendría un “colchón” dónde caerse y leyes que le protejan. Pero al dar prioridad sólo a los que tienen un determinado rasgo de nacimiento, lo único que fomenta son recelos de miembros de otros grupos que padecen las mismas necesidades, y un sentimiento de victimismo perpetua entre los receptores de la ayuda.

En el caso de tratar el problema de la baja presentación de cierto grupo demográfico en las universidades, en vez de imponer cuotas para alumnos de este grupo sólo por serlo, me parece más sensato averiguar las condiciones socioeconómicas en que viven la mayoría de ellos. Si muchos viven en barrios marginales que carecen de colegios de calidad, debería aumentar el presupuesto educativo y mejorar la calidad de enseñanza en aquellos barrios, para que todos los que se encuentran en la misma situación de precariedad salgan beneficiados, sea lo que sea su origen.

Hace poco he visto un cartel explicando la diferencia en el trato de los minusválidos en la sociedad: desde la “discriminación” hasta la “inclusión”. Me ha parecido muy ilustrador.

inclusion

Me alegro que cada vez más personas se den cuenta de que para dar las mismas oportunidades para los minusválidos, crear un espacio sólo para ellos no es la solución, sino una segregación. La verdadera inclusión, es cuando todos lugares van equipados por facilidades que permiten a los minusválidos disfrutar la vida con la misma libertad que el resto del mundo.

Bosnios, judíos, y el futuro de las identidades étnicas de origen religioso

4 Feb

Vivimos en un tiempo de transición clave para las identidades nacionales y culturales.

A causa de la globalización económica, las migraciones, el mestizaje, el surgimiento de la cultura global, y la decadencia de las instituciones religiosas, identidades culturales milenarias tienen ya sus días contados, mientras nuevas identidades surgen.

Durante los últimos siglos, muchas identidades nacionales se
 han definido principalmente por la religión que profesan. 2 ejemplos destacados son los “musulmanes bosnios” y los
 judíos.

 Los musulmanes bosnios no se diferencian de sus vecinos
 serbios, croatas y montenegrinos por la lengua ni por las costumbres, sino 
solamente por la herencia religiosa, legado de la ocupación turca de los Balcanes de casi 500 años.
 Desde mediados de siglo XX, pocos ya practican el Islam. El
 único que les identifican como “musulmanes” son los apellidos y los días festivos que celebran (de forma cada vez más laica). Sin embargo, los serbios les siguen considerando “diferentes”, hasta el punto de querer
 exterminarlos en la guerra de los años 90. Pero la cuestión es, si ya han dejado de ser creyentes de la religión que les han definido como un grupo distinto, ¿qué sentido tendrán de seguir considerándose “musulmanes”?

niños bosnios durante la guerra civil

niños bosnios durante la guerra civil

Los judíos también han sido un grupo que se han identificado
 por la fe, que era la causa de haber sufrido persecuciones durante toda la edad 
media.

 Curiosamente, desde finales de siglo XX, muchos judíos, 
sobre todo los de Rusia y Centro Europa, hartos de sufrir discriminación, optaron por abandonar la religión y volverse ateos. De hecho, a principios de siglo XX, el porcentaje de ateos entre
 judíos en Europa era bastante más alto que entre nacionalidades de 
herencia cristiana. Muchos judíos ateos intentaron hacer todo para
 integrarse en la sociedad gentil, hasta el punto de hablar y escribir 
alemán y ruso a la perfección y alejarse lo más posible de las tradiciones
 judías. Típicos ejemplos incluyen la familia del escritor Franz Kafka, Karl Marx, el
 músico Wagner, el escritor Isaac Babel, y la mayoría de los revolucionarios
 bolcheviques, como Lenin y Trotsky.

 Sin embargo, el rechazo hacia la comunidad judía era tan
 arraigada que los judíos “ateos” seguían siendo tratados como “judíos”, excluidos de círculos sociales respetables y durante cualquier crisis económico, señalados como “cabezas 
de turco”. Muchos intentaron casarse con gentiles pero encontraron las puertas 
cerradas. Desde entonces, la identidad judía pasó de ser una 
identidad religiosa a una identidad “étnica”, porque un judío ya
 no se definía como alguien que profesaba la religión, sino alguien que descendiese de judíos.

Kafka era el típico ejemplo de un judío "asimilado" en la sociedad gentil

Kafka era el típico ejemplo de un judío “asimilado” en la sociedad gentil

Los judíos ateos que seguían sufriendo 
discriminación empezaron a abrazar una nueva ideología: el sionismo: la 
idea de construir un estado nación en su tierra ancestral, solo para personas
 de origen judío, creyente o no creyente. Este proyecto se materializó cuando fundaron el estado de Israel en 1948. Irónicamente, muchos de los sionistas más militantes,
 tanto como los “nacionalistas israelíes” más radicales de hoy, son
 no-creyentes.

A día de hoy, la población judía de Israel es muy diversa: 
incluyendo inmigrantes de diversas naciones de Europa, Oriente Medio, África
 del Norte, Rusia e India, cuyo único denominador es haber descendido de linajes 
judíos. A pesar de la influencia ejercida por las comunidades ortodoxas, el resto de 
la población está volviéndose cada vez más atea. De hecho, muchos israelíes, sobre todo los inmigrantes de Rusia, no sabe nada, ni quiere saber nada, de su religión ancestral.

Pero, con la decadencia de la religión, a largo plazo, ¿sobrevivirá la identidad judía? ¿Cómo un
concepto “religioso” o un concepto “étnico”?

 Si la esencia de ser israelí depende cada vez menos en el
 factor religioso, ¿algún día Israel abandonará el criterio de haber nacido
 judío para conceder la ciudadanía?