Tag Archives: China

La islamofobia vs la crítica a Islam

14 Sep

En las elecciones nacionales de Suecia el domingo pasado, el partido ultra Demócratas Suecos sacó casi 20% de los votos, mientras en Alemania del éste se organizaron marchas de neonazis. Durante los últimos años se ha registrado un notable crecimiento de apoyo a los partidos xenófobos en Europa. El nuevo chivo expiatorio suelen ser los refugiados, y sobre todo refugiados de países musulmanes.

germna-techno-protests-1068x639

Manifestación fascista en Alemania

Desde 11-S, la situación de la minoría musulmana en países de mayoría no-musulmán se ha convertido en un campo de minas. Mientras la mayoría de europeos, americanos y asiáticos orientales adoptan costumbres cada vez más liberales, individualistas e igualitarias, en muchas culturas musulmanas aún conservan las tradiciones patriarcales con una fuerte separación de sexos. Aprovechando este choque de costumbres, combinado con el auge de terrorismo islámico, los populistas han encontrado un chivo expiatorio ideal: un colectivo con valores opuestos a la tendencia laica, que además intente imponer lo suyo con la violencia. Por otro lado, los defensores de la democracia liberal tienden a proteger a la minorías musulmana a toda costa, descalificando a cualquier crítica a la comunidad musulmana como “Islamofobia”, a tal punto de justificar prácticas totalmente contrarias a los principios de igualdad.

La pregunta es: ¿qué es la diferencia entre hacer crítica a Islam, y la islamofobia?

En mi opinión, la crítica a Islam es una crítica hacia la ideología de Islam, o a la forma de practicar el islam. La islamofobia es el rechazo a cualquier persona de origen musulmán, da igual su forma de practicar la religión. La crítica a Islam se puede hacer tanto desde dentro de la comunidad islámica como desde fuera. Desde Marruecos hasta Indonesia, hay ciudadanos que luchan por la separación de religión con estado, por derechos de las mujeres y por la libertad sexual. Los críticos más feroces al régimen confesional iraní suelen ser iraníes en exilio, muchos de ellos creyentes de Alá pero radicalmente en contra de la imposición de la ley sharia.

main-qimg-e0f296bb516024ba4c9e67709c3d1e79-c

El burqa no es la tradición de ningún pueblo

Para mí, personalmente, hay ciertas costumbres de muchas culturas musulmanas que no estoy de acuerdo, sobre todo respecto a la relación entre hombres y mujeres. Pero dicho esto, no estoy de acuerdo con la separación de sexos bajo ningún pretexto: sea musulmán, cristiano o feminista. Tampoco estoy a favor de permitir el burqa en lugares públicos, no por su implicación religiosa, sino porque oculta la identidad de la persona lo lleva, igual que un tío encapuchado. Siempre mostraré mi rechazo a costumbres y valores que no estoy de acuerdo, pero jamás culparía a todos los musulmanes, porque sé que muchos musulmanes tampoco están de acuerdo con ellos y luchan para cambiarlos.

Los islamofóbos, por otro lado, difunde la propaganda para meter a todos los musulmanes en el mismo estereotipo negativo: machista, segregacionista, violento, terrorista, con las mujeres siempre vestidas bajo velos y burqas, y hostiles hacia las costumbres liberales y laicas. Tienden mezclar a posta conceptos tan distintos como árabe, musulmán, islamista, yihadista, como si todos se trataran de lo mismo, así extendiendo el odio no solo hacia personas que practican el Islam, sino a cualquiera con raíces familiares del Magreb y Oriente Medio, o cualquiera con un nombre como Mohammed, Rachid o Fátima. En Europa esta propaganda de odio ha sacado votos para los partidos ultraderechistas. En Myanmar ha provocado el genocidio de la minoría rohingya. En china, gracias al gobierno confundiendo a posta el independentismo de la minoría uigur con el terrorismo yihadista, la policía ha detenido a un millón de uigures para encarcelarlos  en “campos de reeducación“, sin ningún juicio o sentencia.

1522770311262

Los uigures son una minoría musulmana en el oeste de China

Con la gran migración de musulmanes de África y Oriente Medio hacia Europa, el proceso de integración no va a ser un camino de rosas, pero desde mi punto de vista, estigmatizar a todos los musulmanes, o en extensión a todos los refugiados o inmigrantes, no solo no va a aportar ninguna solución, sino empeorar aún más la convivencia y provocar brechas más profundas entre comunidades. En Francia, casi todos los yihadistas que cometieron atentados durante los últimos años vinieron de familias laicas con costumbres europeas. Pero al sentirse excluidos de la sociedad después de haber hecho tal esfuerzo de asimilación, terminaron buscando su sentido de identidad en el Islam más radical para vengarse de la sociedad donde se crió pero nunca logró formar parte.

Si los europeos no quisiéramos perder nuestros valores laicos, igualitarios y liberales frente a la migración musulmana, lo más importante, desde mi punto de vista, sería fomentar la comunicación entre distintas comunidades, prevenir la formación de guetos, y demostrar que un musulmán que adopta los valores occidentales será totalmente aceptados en la sociedad como un europeo más, sin sufrir ningún tipo de estigma por su fé, sangre o apellido.

1026876437

Refugiados en Suecia

Anuncios

El origen del patriarcado – 4 hipótesis

20 May

La gran mayoría de las sociedades humanas son patriarcales, y eso ha sido la norma durante los últimos milenios de historia, al menos en todas las civilizaciones complejas. Hasta en pueblos matrilineales y matrilocales donde la propiedad y la herencia se trasmite de madre a hija, como los tuaregs del Sáhara y los cherokees y navajos de América, los de la cúpula del poder político, militar y económico siguen siendo hombres.

¿Por qué tantos pueblos de distintas culturas, creencias y estilos de vida han adoptado este mismo comportamiento social? Hay varias hipótesis. En este artículo voy a presentar los 4 explicaciones más comunes, y mis argumentos para rebatirlos.

Los Tuareg son un pueblo matrilineal

Los Tuareg son un pueblo matrilineal

Hipótesis 1: los hombres sometieron a mujeres por la fuerza física

Una explicación muy popular es que los hombres lograron dominar a las mujeres por la fuerza física, obligándolas a asumir papeles sumisos bajo la amenaza de violencia. Esta hipótesis viene con la suposición de que desde que el hombre es hombre, la sociedad siempre ha sido patriarcal.

Examinando este argumento al fondo, encuentro varios agujeros. Para empezar, aunque es cierto que la mayoría de los hombres son más fuertes que la mayoría de las mujeres, la relación no es absoluta. Algunas mujeres son más fuertes que algunos hombres. Si la sociedad humana en el estado más primitivo estuviera dirigida por la ley del más bruto, los que dominan cualquier sociedad deberían ser los hombres y mujeres más forzudos. Sin embargo, desde la antigüedad, la mayoría de las personas que lideran tribus, ciudades y países no suelen ser los hombres físicamente más fuertes, sino los que poseen las mejores habilidades sociales a la hora de forjar alianzas, conexiones y redes de influencia.

¿Son las mujeres menos dotadas en esas habilidades sociales? No hay ningún indicio.

Hasta en el crimen organizado, los forzudos no suelen llegar a la cúspide de poder.

Hasta en el crimen organizado, los forzudos no suelen llegar a la cúspide de poder.

Hipótesis 2: los hombres controlaban los alimentos

Esta también es una hipótesis muy popular, argumentando que durante el paleolítico, los hombres eran los que cazaban y traían la comida a la tribu mientras las mujeres cuidaban a los niños. Y como ganadores del pan, se hicieron con el poder de mando.

Sin embargo, la idea de que “los hombres cazaban y las mujeres cuidaban los niños” no tiene ningún fundamento científico. Para empezar, dependiendo de donde vivían, los paleolíticos adquirían sus alimentos no solo de la caza de animales grandes como mamuts y bisontes, sino también de recoger plantas, frutas, cereales y de atrapar animales pequeños, actividades que participaban tanto hombres como mujeres. Examinando la vida de los pueblos cazadores-recolectores contemporáneos, como los bosquimanos de Sudáfrica, los aetas de filipinas y los hazdas de Tanzania, las mujeres participan en la caza mayor y adquieren al menos la mitad de los alimentos de la tribu. El cuidado de los niños suele ser una responsabilidad comunal, compartida entre madres, padres, tíos, abuelos y hermanos mayores.

Bosquimanos, entre los últimos paleolíticos.

Bosquimanos, entre los últimos paleolíticos.

Hipótesis 3: un legado de la tradición guerrera

Esta hipótesis surge a raíz de la observación de en que la gran mayoría de pueblos cazadores-recolectores, la relación entre los sexos suele ser bastante igualitaria, así que el patriarcado debía haberse convertido en norma después del invento de la agricultura, notablemente durante la edad de bronce y de hierro, cuando los conflictos violentos entre distintos pueblos por disputas de tierra, ganado y esclavos se volvieron cada vez más frecuentes.

En muchos pueblos surgió una élite guerrera, hombres que dominaban el arte de la espada, lanza y jabalina, que protegían a las tierras de los campesinos y el ganado de los pastores. Tanto entre los celtas de Europa central, los vikingos de Escandinavia como en las antiguas sociedades feudales en la India y Japón, los guerreros ocupaban un estatus social más alto que los campesinos y eran los únicos que podían participar en las decisiones políticas. Como los hombres tienen más testosterona que les hacen más agresivos en la lucha cuerpo-a-cuerpo, la mayoría de los guerreros eran varones. Y cuando la casta guerrera llegó a dominar la mayoría de las sociedades, el patriarcado también echó sus raíces.

La casta guerrera dominaba muchos pueblos durante la edad de hierro

La casta guerrera dominaba muchos pueblos durante la edad de hierro

Este argumento puede tener su lógica, pero si la tradición guerrera estuviera directamente ligado al patriarcado, los pueblos más guerreros también deberían ser los más machistas, pero la situación no es así. En algunos pueblos de tradición muy bélica, como los escitas y sármatas de Asia Central y los sasánidas de Persia, las mujeres también acudían al campo de batalla y de ahí surgió la leyenda de las amazonas. En la política, las mujeres también jugaban un papel crucial en la toma de decisiones, mucho más que en algunas culturas más pacíficas, como los egipcios y babilonios.

En el imperio chino, desde hace más de 2000 años ya se implantó una clara separación de las funciones militares y administrativas, poniendo los militares bajo las órdenes de los mandarines. Desde entonces, la mayoría de los soldados, hasta los guerreros de élite, solían ser reclutados entre los ciudadanos más humildes y no disfrutaban de un estatus social destacado. La casta dominante constaba de funcionarios que habían aprobado oposiciones, cuya mayoría era gente de letras que nunca habían cogido una lanza en su vida. Sin embargo, durante 2000 años, la inmensa mayoría de los funcionarios eran varones.

¿Son las mujeres menos capacitadas para estudiar historia, geografía, derecho, ciencias y filosofía?

Guerrera sármata, un pueblo iraní de tradición bélica

Guerrera sármata, un pueblo iraní de tradición bélica

Hipótesis 4: la presión de la natalidad vs la división de trabajo

Esta última hipótesis surge a raíz de la observación de que durante la mayor parte de la historia, la mortalidad infantil era altísima, y como muchos niños murieron antes de llegar a la edad de reproducción, las mujeres tenían que tener un elevado número de niños para mantener la población estable. Como ellas son las que físicamente dan a luz y amamantan a los críos, al pasar tantos años entre embarazos, partos y lactancias, tendrían menos tiempo para realizar trabajos que requerían la dedicación de mucho tiempo y esfuerzo, como dirigir un gran negocio, mandar un ejército o gestionar los impuestos y distribuir los recursos. Poco a poco, todos aquellos puestos acabaron asumidos por varones.

Mortalidad infantil del siglo XIX

Mortalidad infantil del siglo XIX

Es decir, el sexismo surgió al raíz de la división de trabajo, a medida que la organización social se volvió más complejo. Esta hipótesis coincide con la tendencia de que los pueblos cazadores-recolectores suelen ser más sexualmente igualitarios (menos división de trabajo) mientras la mayoría de las sociedades agrícolas y ganaderas son bastante más machistas. Por supuesto, la transición ocurrió de forma gradual, a través de siglos y milenios, porque en las primeras civilizaciones neolíticas, como Catalhoyuk en Turquía y Cucuteni en Rumanía, la distinción de estatus por género brillaba por su ausencia.

Sin embargo, la hipótesis no explica por qué en algunos pueblos de tradición más patriarcal, el trabajo que realizan las mujeres son irónicamente los físicamente más duros, como caminar varios kilómetros cada mañana para coger el agua, y no descansan aún estando embarazadas. Si pudieran compaginar la maternidad con trabajos tan duros, ¿por qué no la pueden compaginar con un trabajo físicamente mucho menos exigente, como administrar, mandar y dirigir?

Estatua de una diosa neolítica de Cucuteni (hace 6000 años)

Estatua de una diosa neolítica de Cucuteni (hace 6000 años)

¿El fin del patriarcado?

Desde hace un siglo y medio, debido a la medicina moderna que redujo la mortalidad infantil, las mujeres ya no tienen que tener más de 5 hijos para evitar un colapso demográfico. Este fenómeno, combinado con el invento de contraceptivos, liberó aún más a las mujeres del papel de “madre por obligación”. Disponiendo de más tiempo y energía, ellas se han dedicado a estudiar, trabajar y a luchar por sus derechos, hasta llegar a integrarse en casi todos los ámbitos que hace apenas un siglo era de dominio masculino. A día de hoy, la mayoría de las sociedades del mundo siguen siendo dominadas por hombres, pero los avances realizados durante el último siglo han sido impresionantes.

Lo que se ha demostrado es que las mujeres son igual de capacitadas para realizar todas las profesiones, cargos y responsabilidades que durante siglos eran reservados solamente por hombres.

Si esta tendencia continuase, ¿dentro de un par de generaciones el patriarcado ya se habrá convertido en historia?

Todavía es pronto para llegar a esta conclusión, pero por mi gusto personal, me gustaría ver que algún día en un futuro no tan lejano, la equidad de género se convirtiera en la norma de la gran mayoría de las sociedades humanas, pero eso no sería sólo el trabajo de las mujeres, sino de ambos sexos en conjunto.

Equipo de exploración arqueológica

Equipo de exploración arqueológica

El gueto – pasado, presente y causas

16 Dic

En España, la palabra “gueto” empieza a oírse a partir del año 2000, con la llegada de grandes oleadas de inmigrantes extranjeros. ¿Pero qué es el significado original de la palabra gueto? Mientras que mucha gente utiliza esta palabra para describir una multitud de fenómenos, tanto físicos como psicológicos, ¿los guetos en el sentido auténtico existen en España?

Vida en el gueto judío de Roma

Vida en el gueto judío de Roma

El gueto de Venecia – la definición original

La palabra “gueto” original viene de la lengua italiana, en referencia al barrio judío en la ciudad de Venecia durante el siglo XVI. En aquella época, los judíos eran considerado una comunidad ajena de la religión cristiana y en la mayoría de las ciudades les tenían recluidos en determinados barrios, normalmente los más desfavorecidos. El gueto de Venecia estaba aislado del resto de la ciudad por muros y por la noche los residentes se quedaron encerrados dentro como en una cárcel. A día de hoy, la comunidad judía de Venecia, de unos 500, sigue residiendo en el antiguo gueto, aunque el barrio ya es parte del patrimonio histórico de la ciudad.

Desde Venecia, la palabra “gueto” se extendió a referirse a cualquier barrio judío en las ciudades europeas, que normalmente eran vecindarios segregados y marginados. Sin embargo, aunque los judíos dieron el nombre “gueto”, no era la única población de Europa medieval que vivía en barrios segregados.

El gueto de Venecia ya es patrimonio histórico

El gueto de Venecia ya es patrimonio histórico

El gueto como significado de “enclave étnico”

A finales de siglo XIX, la palabra “gueto” llegó a referirse a cualquier barrio en una ciudad poblada por miembros de una minoría étnica. Este fenómeno había existido desde las civilizaciones más antiguas aunque no se llamaba así. Por ejemplo, la ciudad mexicana de Teotihuacán, durante su auge en los siglos IV y V d.c., era un metrópolis poblado por inmigrantes de todos rincones de Mesoamérica, con cada etnia asentando en su propio distrito. Lo que no se sabe es si esta segregación era una imposición del gobierno, o por voluntad propia de los residentes.

En el Mediterráneo clásico, ciudades cosmopolitas como Roma, Alejandría y Constantinopla también constaban distintos enclaves étnicos, donde las poblaciones griegas, egipcias, judías, armenias e italianas conservaban sus propias costumbres y tradiciones.

En la Europa del siglo XIX, en ciudades europeas como Viena, Praga, Budapest y Odesa, las poblaciones alemanas, checas, húngaras, judías, rusas, polacas y ucranianas también tenían una fuerte tendencia de concentrarse en distintos barrios, aunque el nivel de aislamiento no era tan absoluto como en los guetos judíos de siglos anteriores. Pero a principios de siglo XX, barrios muy segregados empezaron a formarse en muchas ciudades americanas, gracias a la inmigración masiva.

Alejandría antigua estaba dividida entre las secciones griegas, egipcias y la de los "mercenarios"

Alejandría antigua estaba dividida entre las secciones griegas, egipcias y la de los “mercenarios”

El gueto de inmigración

El gueto de inmigración es un fenómeno que ha existido desde los inicios de la civilización humana, existe en la actualidad y siempre existirá. La causa es simple: cuando mucha gente emigra de un país a otro para buscarse la vida, tiende a agruparse con sus compatriotas por la protección mutua para facilitar la adaptación. Muchos guetos se forman simplemente por la agrupación familiar o porque es la manera más fácil de encontrar empleo.

A finales de siglo XIX, cuando grandes oleadas de inmigrantes irlandeses, alemanes, polacos, italianos, griegos y rusos llegaron a América, en ciudades como Nueva York, Buenos Aires y Sao Paolo empezaron a formar enclaves poblados por un sólo grupo étnico, algunos de los cuales eran tan cerrados que todos los carteles estaban escritos con el idioma de los inmigrantes. La segregación no solamente era por origen nacional, sino también por la región del país donde partieron los emigrantes. En el Little Italy en Nueva York, los sicilianos asentaron en Elizabeth Street, los napolitanos en Mulbery Street y los calabreses en Mott Street. En Buenos Aires, los gallegos, extremeños y andaluces también formaron enclaves separados.

Nueva York en 1909, los inmigrantes manifestaban con pancartas de su idioma y también en inglés

Nueva York en 1909, los inmigrantes manifestaron con pancartas de su idioma y también en inglés

Este fenómeno no sólo existe con la inmigración extranjera, sino también con la nacional. En China, ya es muy conocido que en grandes ciudades, los inmigrantes rurales tienden a formar “guetos” con gente de la misma provincia, donde hablan su dialecto y se ayudan unos a otros a montar negocios y buscar trabajo. Durante los años 50-60, en Madrid y Barcelona, los inmigrantes andaluces, extremeños, castellanos y gallegos también formaron enclaves separados, que en Cataluña los llamaban despectivamente como “barrios de charnegos”.

En general, lo que pasa con los guetos de inmigración es que se forman muy rápido durante épocas de inmigración masiva, pero se van diluyendo con el tiempo, cuando los descendientes van asimilándose en la sociedad de acogida. En EEUU, muchos inmigrantes que llegaron desde Alemania, Irlanda, Ucrania, Italia, Japón, Filipinas y China a principios de siglo XX pasaron toda su vida encerrados en su gueto, pero sus hijos, al nacer en EEUU y dominar el inglés, empezaron a mudarse a barrios más abiertos. La generación de los nietos ya sentían totalmente americanos y la mayoría vivían en los típicos barrios estadounidenses de clase media. Con cada generación, los antiguos guetos van desapareciendo, pero muchas veces, los barrios son repoblados por nuevos inmigrantes.

San Patricio en South Boston, un barrio de mayoría irlandesa de la tercera/cuarta generación

San Patricio en South Boston, un barrio de mayoría irlandesa de la tercera/cuarta generación

El gueto de apartheid

Otro tipo de gueto que se forma es lo de apartheid. Se forma cuando una población ha sido históricamente marginada y excluida de la sociedad y acaba formando enclaves segregados porque es el único lugar donde les permiten vivir. Ejemplos incluyen los guetos judíos en Europa medieval, los townships de Sudáfrica, los guetos negros de EEUU y los barriadas de burakumin en Japón.

Los guetos de apartheid no sólo se clasifican por la segregación residencial, sino también por la pobreza, la marginalidad y la falta de oportunidades. En EEUU, durante mayor parte de siglo XX la segregación de blancos y negros era amparada por la ley. La prohibición fue levantada en los años 60, pero los negros no eran bienvenidos en los barrios de blancos y en muchas ocasiones, al llegar las primeras familias negras a instalarse en una calle, todos los vecinos blancos salieron huyendo en un fenómeno conocido como el White Flight (la huida blanca).

A día de hoy, los afroamericanos siguen siendo la población que sufre el mayor grado de segregación residencial y escolar. La situación es más grave que la de los inmigrantes europeos, asiáticos y latinos, porque estos últimos, al mejorar su situación económica, suelen marcharse a barrios más abiertos y acomodados. Los afroamericanos de clase media tienen casi la misma tendencia de segregación como los de clase humilde.

Gueto negro del Southside, Chicago

Gueto negro del Southside, Chicago

El gueto de odio

Otros guetos se forman cuando varias poblaciones en una ciudad han tenido un enfrentamiento histórico y han decidido vivir en distritos aparte para evitar brotes de violencia. El ejemplo más conocido son los barrios protestantes y católicos de Belfast, que se formaron tras los violentos disturbios durante la Guerra de Independencia de Irlanda.

Otro ejemplo parecido es Bagdad, que tras la violencia sectaria entre suníes y chiítas tras la invasión americana de Irak, se dividió en zonas segregadas por las dos religiones para evitar enfrentamientos.

Distinto a los guetos de inmigración, los guetos de odio no se van diluyendo con el tiempo. En el caso de Belfast ha sido justo lo contrario. Antes del siglo XIX las dos poblaciones vivían mucho más mezcladas que ahora.

Grafitti en el barrio católico de Belfast

Grafitti en el barrio católico de Belfast

¿Existe guetos en España?

En general, todo depende de la definición de “gueto”. Barrios étnicamente tan segregados como los de Nueva York y Buenos Aires a principios de siglo XX no existen, pero hay barrios con una gran concentración de ciertas nacionalidades, como por ejemplo, el enclave chino en el barrio madrileño de Usera, la concentración de ecuatorianos y dominicanos en el barrio de Tetuán, la comunidad paquistaní en El Raval de Barcelona, las comunidad británica en Benidorm…, pero en general, en ningún barrio la segregación es absoluta. Cuando hablan de “grandes concentraciones”, se refiere como mucho a 30% de la población total.

Muchos madrileños describen el barrio de Lavapies como un gueto, que según la definición sociológica, es todo lo contrario. Situado en el corazón de Madrid, es un vecindario donde conviven docenas de nacionalidades de distintos estratos sociales, y por su vibrante vida nocturna y ofertas culturales, recibe visitantes de toda la ciudad.

Lavapies, Madrid

Lavapies, Madrid

Quizás los más parecidos a guetos en España son los poblados ilegales en la periferia de la ciudad, como Cañada de Real en Madrid, aunque no cumple con la definición por el mero hecho de que entre los residentes se encuentra gente de todas las nacionalidades, religiones y orígenes étnicos, aunque todos comparten la misma situación de marginalidad.

Según un estudio publicado en 2015, Madrid se está convirtiendo en una de las ciudades más económicamente segregadas en Europa. Es decir, los barrios del norte son cada vez más rico y los del sur son cada vez más pobres. Si la tendencia continuase, en el futuro podría producir “guetos socioeconómicos”, pero eso ya es otra cuestión.

Cañada de Real, Madrid

Cañada de Real, Madrid

La causa de formar guetos

El gueto de inmigración es uno de los fenómenos más naturales de la sociedad humana, pero se convierte en un problema cuando los nietos y bisnietos de inmigrantes no logran salir del gueto y siguen repitiendo los mismos patrones de segregación de sus antepasados.

Eso sucede por un lado cuando los propios residentes del gueto tienen una cultura y valores muy distintos al resto de la población, por otro lado por el rechazo y discriminación que sufren de la sociedad exterior. Un ejemplo emergente es la situación de los banlieues en la periferia de las grandes ciudades de Francia. Muchos residentes ahí ya son nietos de inmigrante magrebíes y africanos que llegaron en los años 50, pero las nuevas generaciones están segregándose aún más que las anteriores.

Los gobiernos de todos los países europeos están tratando de evitar la formación de guetos en las ciudades, que son sinónimo a la marginalidad y la fractura de convivencia. Pero irónicamente, muchos guetos terminan convirtiéndose en patrimonio histórico y una atracción turística por su historia particular, como la Judería de Córdoba, el Albaicín de Granada, el barrio armenio de Jerusalén, el barrio musulmán de Xián, y todos los Chinatowns y Little Italies de las ciudades norteamericanas.

Un banlieue de Paris

Un banlieue de Paris

La esclavitud – definición y legado

7 Dic

La semana pasada me enteré por primera vez de que el 2 de Diciembre era el día de la “abolición de la esclavitud”. En mi opinión, ha sido uno de los acontecimientos más importantes en la historia humana y también uno de los más infravalorados. A día de hoy, para la mayoría de la gente de países occidentales, la esclavitud ya parece algo lejana, sin embargo, era una institución que había existido durante miles de años y en todas las civilizaciones, que sólo fue ilegalizada a nivel mundial a partir del siglo XX. Por otro lado, la palabra “esclavo” ha sido banalizado en la lengua cotidiana a tal punto que mucha gente ya se ha olvidado de su significado original.

Con este artículo me gustaría aclarar unos conceptos sobre la esclavitud que mucha gente confunde.

Esclavos griegos trabajando en una mina

Esclavos griegos trabajando en una mina

Un esclavo no es cualquier trabajador precario

A día de hoy, mucha gente compara la precariedad laboral con la esclavitud, que en realidad, son dos fenómenos bien distintos. Un esclavo no es sólo un trabajador explotado, sino una persona cautiva que carece de los derechos y libertades más fundamentales, que no tiene control sobre ningún aspecto de su propia vida.

Aunque físicamente son humanos, legalmente tienen el mismo estatus que mercancía, que pueden ser comprados, vendidos, físicamente agredidos, sexualmente violados, asesinados, según el capricho de sus amos. En muchas civilizaciones, esclavos y hombres libres trabajaban juntos en el mismo taller, pero cuando el hombre libre cometía un error lo peor que le podía pasar era el despido, mientras un esclavo podía enfrentarse a castigos físicos, la venta a otro amo o incluso la muerte.

Trabajadores industriales en EEUU. La situación no era comparable con la esclavitud

Trabajadores industriales en EEUU. La situación no era comparable con la esclavitud

La esclavitud existía en todas las civilizaciones antes del siglo XX

La trata de seres humanos ha existido desde los inicios de civilización y en todos los continentes. La gran la mayoría de los esclavos venía de prisioneros de guerra, criminales condenados o hijos de familias muy pobres que les habían vendido a la esclavitud para pagar deudas. Sin embargo, el papel de la esclavitud en la economía variaba de país a país, época a época. En la Roma imperial, la esclavitud era el motor de la economía y durante el siglo I d.c., probablemente una de cada cuatro personas en Italia era esclavo. En China y el antiguo Egipto, los esclavos raras veces superaron a 3% de la población y la mayoría eran sirvientes domésticos de familias adineradas.

Esclavas en el Magreb

Esclavas en el Magreb

El papel de los esclavos variaba entre civilizaciones

En América colonial, la gran mayoría de esclavos trabajaban en las plantaciones, otros en el servicio doméstico, pero en general, pocos realizaban trabajos intelectuales.

En el Imperio Romano un esclavo podía realizar cualquier trabajo desde limpiador de letrinas hasta contable, profesor de gramática o gestor de fincas, pero les tenía prohibido alistarse en el ejército o participar en política.

En las civilizaciones islámicas, los esclavos realizaban todas las profesiones en todos los estratos sociales. Los mamelucos de Egipto y los jenízaros eran cuerpos militares formados por esclavos, que se convirtieron en fuerzas de élite. Por supuesto, un esclavo podía llegar hasta ser un general que mandaba sobre docenas de miles de hombres, aunque seguía siendo esclavo porque legalmente era propiedad de un amo.

Los mamelucos de Egipto eran un cuerpo militar formado por esclavos

Los mamelucos de Egipto eran un cuerpo militar formado por esclavos

Los esclavos no tenían por qué ser pobres

Lo que diferencia un esclavo de un hombre libre no es el dinero que tiene, sino la falta de libertad y derechos. En la antigua Roma, la mayoría de los ciudadanos romanos eran de la clase proletaria que vivía a nivel de subsistencia, mientras algunos esclavos de amos generosos podían llevar vidas bastante acomodadas. Pero un ciudadano podía relacionarse, hacer negocio, viajar, casarse, divorciarse, votar y participar en la vida pública sin pedir permiso a nadie, mientras un esclavo siempre lo hacía a las órdenes de su amo. Un ciudadano podía denunciar un delito. Un esclavo no tenía ninguna protección legal contra los abusos de su amo.

En la antigua Roma, muchos tutores eran esclavos griegos.

En la antigua Roma, muchos tutores eran esclavos griegos.

El origen de la esclavitud no tenía que ver con el racismo

Como la mayoría de los esclavos en América eran negros, mucha gente confunde la causa con el efecto, creyendo que los africanos fueron esclavizados por europeos por tener la piel negra.

En realidad, la esclavitud había existido en Europa mucho antes del siglo XVI y los esclavos venían de todos colores, lenguas, nacionalidades y religiones. Sin embargo, la África subsahariana, debida a las frecuentes guerras entre tribus, fue un gran mercado de esclavos, que primero aprovecharon los árabes, luego los europeos.

Esclavos en Zanzibar

Esclavos en Zanzibar

Después de la colonización de América y el aumento de la demanda de mano de obra esclava para trabajar en las plantaciones, los tratantes europeos compraron millones de esclavos en los puertos africanos y les enviaron a América porque era el mercado más barato. Entre los siglos XVII y XVIII, muchas poblaciones africanas atacaron a sus vecinos sólo para capturar prisioneros para venderles a los tratantes europeos, alimentando un negocio cada vez más lucrativo. En África occidental, varios imperios, como el Yoruba, Kong y Dahomey hicieron grandes fortunas con la trata de esclavos. Se estima que unos 12 millones de esclavos africanos fueron transportados a América entre los siglos XVI y XIX, de los cuales 2.4 millones murieron en el camino.

Por otro lado, no todos los africanos que vivían en Europa entre los siglos XVI y XVIII eran esclavos. Muchos llegaron como mercenarios, músicos, mercaderes o embajadores, algunos hasta llegaron a integrarse en la alta sociedad europea. Pero debido a la frecuente asociación entre el color de la piel y la esclavitud, se generó un profundo estigma. Es decir, el racismo es el legado de la esclavitud, no al revés.

No todos los africanos en Europa eran esclavos

No todos los africanos en Europa eran esclavos

La esclavitud fue abolida a nivel mundial gracias al Imperio Británico

Uno de los primeros países importantes en prohibir la esclavitud fue China, que lo hizo en 1723 bajo las órdenes del emperador Yongzhen. Pero el país que realmente impuso la revolución abolicionista a nivel mundial fue el Reino Unido, que lo prohibió a principios del siglo XIX en todas las colonias británicas. En las décadas siguientes, la prohibición se impuso al resto del mundo a través de la presión diplomática del imperio británico, y de patrullas de la marina británica interceptando y registrando barcos sospechosos de transportar esclavos. La mayoría de los países americanos liberaron a los esclavos a la larga del siglo XIX, aunque la práctica seguía existiendo a nivel doméstico en el Oriente Medio y África hasta bien entrada el siglo XX.

Esclava atada, Túnez, 1900

Esclava atada, Túnez, 1900

La esclavitud todavía existe

Aunque la esclavitud es considerada un delito internacional, sigue existiendo. En Europa, está estimada que 1.5 de cada 1000 personas vive en esclavitud, en Asia y America Latina unos 3 de cada 1000, y en África 4 de cada 1000. ¿De dónde vienen los esclavos ahora? Un gran porcentaje son inmigrantes ilegales que viven en la clandestinidad o personas que viven en la extrema pobreza en comunidades vulnerables sin ninguna protección legal, que fueron secuestrados por bandas criminales y obligadas a realizar trabajos contra su voluntad sin ningún lugar para reclamarse.

Un típico ejemplo son las víctimas de trata de blancas, mujeres de países subdesarrollados que contestan a una oferta de trabajo en el primer mundo, pero una vez llegadas a destino, fueron recluidas en un burdel y obligadas a recibir clientes. Otro ejemplo son los “esclavos del mar” en Asia, inmigrantes camboyanos y birmanos que secuestrados en Tailandia y obligados a trabajar en los barcos de pesquero.

Esclavos modernos

Esclavos modernos

El legado de la esclavitud

Después de la abolición de  la esclavitud, los descendientes de esclavos siguen sufriendo discriminación a pesar de disfrutar legalmente los mismos derechos que el resto de la población. En EEUU el apartheid duró hasta los años 1960. En América Latina, el concepto de que cuánto más clara la piel más alto el estatus social está estrechamente vinculado al legado de la esclavitud.

Otro legado psicológico en sociedades esclavistas es el menosprecio hacia el trabajo. Tanto los amos como los ex-esclavos tienden a marcar la superioridad de su estatus social por no realizar las mismas actividades que los esclavos, que es trabajar. No sorprende que los países y regiones en América que presenciaron más crecimiento económico durante el siglo XX son justo los lugares que habían recibido grandes oleadas de inmigración después de la abolición de esclavitud, que importaron otra ética de trabajo.

Los nómadas de la estepa euroasiática

25 Feb

Desde hace mucho tiempo me ha fascinado la historia de la estepa euroasiática. Se trata de una enorme extensión de pradera continua que extiende desde Hungría en el occidente hasta Mongolia en el oriente, atravesando las fronteras de varios países: Hungría, Rumanía, Ucrania, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Mongolia, China con pequeñas extensiones en Turkmenistán, Tayikistán,  Afganistán e Irán.

Mapa de la estepa euroasiática

Mapa de la estepa euroasiática

Por su clima continental árido y pasto abundante, la estepa ha sido históricamente hogar de pueblos nómadas ganaderos que vivían de criar vacas, ovejas y caballos. Probablemente, fue ahí donde domesticaron el caballo hace más de 5000 años y donde se evolucionaron las lenguas indoeuropeas.

Con veranos calurosos (de hasta 45 grados) e inviernos fríos (de hasta -30 grados), los ganaderos de la estepa solían llevar sus animales a distintos pastos con cada estación, recorriendo una distancia que alcanzaba hasta 800 km al año. Y por estar constantemente de “mudanza”, no solían levantar sus casas con piedras, ladrillos ni madera, sino vivían en “tiendas” hechas por fieltro y pieles que podían montarse y desmontarse en poco tiempo, conocidas en Mongolia como yurtas. En las regiones más húmedas de Europa del éste, construían cabañas de madera y barro en los campamentos de invierno y verano.

Debido a las largas distancias que recorrían al diario para sacar los animales a pastar, el caballo se convirtió en la herramienta de transporte más común. Por tradición, muchos pueblos ya consideraban este animal como una parte integral de la supervivencia del hombre con una importancia casi sagrado.

Una tipica vivienda mongol

Una tipica vivienda mongol

La duras condiciones climáticas a menudo conducían a las distintas tribus a conflictos armados; a veces se luchaban por un pasto fértil, otras veces por robar ganado de los vecinos o por ajustes de cuentas. Desde la antigüedad los nómadas de la estepa siempre habían tenido la fama de ser guerreros duros y feroces, jinetes ligeros armados con arco y flecha capaces de disparar con una precisión mortal en pleno galope. En la mitología griega, las amazonas probablemente se referían a los sármatas, un pueblo nómada de origen indo-iraní cuyas mujeres acudían a campo de batalla junto a los hombres y que por tradición, no podía casarse antes de haber matado a un enemigo en combate.

Hasta el día de hoy, el imperio de extensión más grande fue construido por un pueblo de la estepa: los mongoles. Bajo el liderazgo de Gengis Kan en el siglo XIII, una alianza entre hordas de origen turco-mongol conquistó prácticamente todo el interior del continente asiático, fundando dinastías que gobernaron a China, Rusia, Persia, Asia Central y el Oriente Medio durante más de un siglo.

Guerrera sármata

Guerrera sármata

Pero quizás el papel más importante que jugaban los nómadas de la estepa era conectar las distintas culturas. Por llevar un estilo de vida con alta movilidad geográfica, durante miles de años, diversos pueblos como los escitas, sármatas, hunosavaros, turcos, mongoles y tártaros habían tenido contacto directo con las civilizaciones chinas, persas, griegas, romanas y europeas. Y gracias a sus frecuentes migraciones y conquistas, nuevas tecnologías inventadas en cada región viajaban rápidamente de un punto del continente al otro.

Durante los últimos siglos, la estepa euroasiática ha sido poblada por pueblos de diversos orígenes étnicos. Por clasificación lingüística, se dividen entre poblaciones de lengua eslava (hutsulscosacos), iraní (hazaras, tayicos, osetianos) , turca (kazajos, kirguizos, turcomanos) o mongol (buriatos, calmucos, mongoles). Religiosamente, se dividen entre cristianos ortodoxos, musulmanes y budistas. Pero todos comparten ciertas costumbres, como el culto hacía el caballo, la hospitalidad hacia forasteros, el valor de la palabra, la ley de venganza y el matrimonio exogámico. La base de su dieta se basan en productos lácteos: yogur, queso y leche cuajada; la bebida alcohólica más popular está fomentada con leche de yegua. A pesar de vivir en una sociedad tribal, muchas tribus habían formado alianzas políticas y comerciales que unían a poblaciones separadas por miles de kilómetros.

Ganaderos kazajos

Ganaderos kazajos

Sin embargo, a partir del siglo XX, la vida en la estepa cambió para siempre. Al principio, los estados modernos como Rusia, China, Irán y el imperio británico impusieron su control sobre los pueblos autóctonos, dividiendo el territorio entre fronteras. Algunas poblaciones nómadas, que durante décadas siempre habían recorrido la misma ruta de trashumancia, encontraron sus pastos de invierno y verano divididos entre fronteras de distintos estados.

Cosacos en la estepa rusa

Cosacos en la estepa rusa

Pero el golpe más duro vino durante el régimen estalinista de la Unión Soviética. Bajo el gobierno comunista, la tradición nómada, tribal y guerrera de los kazajos, kirguizos, cosacos y otros pueblos turco-mongoles fue considerado un símbolo de retraso social, incompatible con el modelo social marxista. El gobierno soviético impuso la colectivización forzosa en toda la estepa. Los ganaderos fueron obligados a abandonar la vida nómada, entregar sus animales al estado y trasladarse a vivir en granjas colectivas gestionados por el gobierno. Debido al fuerte vínculo que sentían aquellos pastores hacia sus animales, privarlos de su ganado les suponía una violación tan grave como separarlos de sus familias, y la mera idea de vivir en un reciento vallado en vez de en la estepa abierta les suponía una vejación equivalente a la esclavitud.

La mayoría resistía las órdenes, y cuando el gobierno movilizó el ejército para sofocar el motín, millones de kazajos y kirguizos degollaron sus animales y luego se suicidaron como un símbolo de protesta, otros miles huyeron hacia China. Se estima que de 1929 a 1934, Kazajistán había perdido 80% de su ganado y 1/3 de su población humana entre suicidios, emigración y hambrunas provocadas por la colectivización.

Cartel soviético a favor de la colectivización en Asia Central

Cartel soviético a favor de la colectivización en Asia Central

Durante la mayor parte del siglo XX, tanto URSS como China tomaron varias medidas para “civilizar a los salvajes”. Por un lado construyeron ciudades industriales donde había minerales, gas o petróleo, por otro lado convirtieron muchos pastos en campos de cultivos. Trasladaron millones de habitantes de las ciudades de etnia rusa (en el URSS) y han (en China) para poblar los nuevos asentamientos, deseando que poco a poco, los pueblos nómadas abandonarían su identidad tradicional y para adoptar las costumbres “civilizadas” de los rusos y chinos. En la gran mayoría de esos proyectos de “modernización” terminaron en fracaso, con tierras desertificadas, ríos contaminados, poblaciones abandonadas y fuentes de agua secadas. El mayor desastre ecológico fue la desaparición del Mar Aral, uno de los lagos salados más grandes del mundo situado en Kazajstán, que había perdido 90% de su superficie en 50 años, gracias a los campos de algodón que habían chupado todo el agua de los ríos que lo alimentaban.

La desaparición del Mar Aral

La desaparición del Mar Aral

Lo que los soviéticos no se dieron cuenta era que la vida de nomadismo pastoral es resultado de la adaptación humana al clima árido del interior euroasiático durante miles de años. Si aquellos pueblos no hubiese cultivado el campo ni erigido ciudades de piedra y ladrillo, era porque las condiciones climáticas no les permitían. La vida de nómada trashumante no se había inventado por el gusto, sino porque era el modo de vida que mejor se adaptaba a la naturaleza del interior euroasiática. Por supuesto, al imponer un modo de vida ajena sin tomar en cuenta la sabiduría milenaria de los pueblos autóctonos, el proyecto estaba condenado al fracaso.

Después de 2 generaciones viviendo bajo el régimen soviético, muchos pueblos de la estepa habían perdido sus lenguas, tradiciones y sentido de identidad. A día de hoy, a pesar de varios intentos de reanimar las antiguas tradiciones, muchos conocimientos ancestrales de Asia Central ligados a la supervivencia en climas extremos, cuidado de caballos, crianza de ganado y caza de fieras se habían perdido para siempre. Salvo en Mongolia y algunas esquinas más remotas de los Montes Cárpatos en Europa del éste (como los hutsul), la tradición de la estepa es solamente una sombra de lo que era hace un siglo.

Festival nómada, Iran

Festival nómada, Iran

En Irán, muchos pueblos nómadas aún mantienen su tradición guerrera

En Irán, muchos pueblos nómadas aún mantienen su tradición guerrera

Significado coloquial de la palabra “inmigrante”, por países

15 Ene

Me he dado cuenta de que muchas palabras tienen un significado distinto en la definición oficial de la RAE y en el vocabulario cotidiano o incluso periodístico y una de ellas es «inmigrante».

Según la definición oficial, «migrante» se refiere a cualquier persona que se desplaza de una región geográfica a otra para vivir y trabajar, sea de forma permanente o durante un periodo temporal. Se puede referir tanto a gente que se desplaza de un país a otro como dentro del mismo país, de una zona a otra.

Estrictamente hablando, tanto un senegalés que se desplaza a Francia, un asturiano que se desplaza a Madrid, un inglés que se desplaza a Pekín, un japonés que se desplaza a Corea o un californiano que se desplaza a Nueva York puede clasificarse como «migrante», independientemente de su puesto de trabajo o nivel económico.

Sin embargo, en la lengua cotidiana, todos sabemos que la palabra «inmigrante» no describe todos aquellos fenómenos sino solamente a algunos y, normalmente, está cargada de connotaciones negativas que va asociada a la pobreza, la marginalidad y la falta de integración social.

Inmigrantes en estatus, pero estadounidenses de corazón.

Inmigrantes en estatus, pero estadounidenses de corazón.

 

En el Reino Unido, «inmigrante» = extranjero de origen no-anglófono

El Reino Unido es un país cosmopolita, donde ciudades como Londres, Edimburgo o Birmingham son urbes que atraen a miles de trabajadores, empresarios y estudiantes de otros países así como a británicos de otras regiones. Durante los últimos años, la inmigración se ha convertido en un tema político muy candente con partidos populistas, como el UKIP, que han sacado millones de votos con su discurso contra la inmigración. Sin embargo, no todos los extranjeros residentes en el Reino Unido son considerados como tal.

Según percepción popular, los trabajadores procedentes de India, Pakistán, Rumanía, Polonia, Bulgaria, Grecia y España son «inmigrantes»; los de Japón, Francia, Alemania y Escandinavia pueden o no dependiendo del contexto, pero los cientos de miles de australianos, neozelandeses, norteamericanos y sudafricanos de ascendencia británica y que muchas veces hasta carecen de permiso de residencia, son raras veces percibidos como tal.

De hecho, durante décadas, millones de australianos se han desplazado a trabajar durante algunos años al Reino Unido, igual que los británicos a Australia, pero pocas veces se han oído quejas de que esa gente «les quite trabajo» a los británicos. Ahora bien, con un millón de ciudadanos de la Unión Europea con pleno derecho a vivir y trabajar en el Reino Unido, mucha gente ya habla del «hundimiento del país».

Ahí se nota que el sentimiento popular británico está todavía más vinculado a la «Commonwealth» que a la Unión Europea, en la que personas procedentes de países anglófonos de ascendencia británica son considerados menos «extranjeros» y con más derechos a vivir y trabajar en el Reino Unido, aunque legalmente no sea así.

Carnaval en Londres. ¿Quiénes son nacionales y quiénes son "inmigrantes"?

Carnaval en Londres. ¿Quiénes son nacionales y quiénes son “inmigrantes”?

 

En España, «inmigrante» = extranjero de país pobre

En España, se escucha que la inmigración es un fenómeno muy reciente que surgió a partir de finales de los años 90. ¡Es una gran mentira!

Si clasificamos cualquier persona nacida en el extranjero residente en España como «inmigrante», la inmigración habría empezado ya en los años 70 cuando docenas de miles de británicos y alemanes se instalaron en las costas para vivir de su pensión de jubilación o montar negocios de hostelería para sus compatriotas que venían de turismo. Esos, sin embargo, no son considerados «inmigrantes».

Cuando la gente habla de <<inmigración>>, suele referirse a los marroquíes, rumanos y latinoamericanos que llegaron a partir de finales de los 90 para trabajar en la construcción, la hostelería y el cuidado de los ancianos, o los africanos subsaharianos que llegan en patera o saltan la valla de Melilla.

La clave, en mi opinión, está en el nivel económico del país al que vienen los extranjeros. Los de países pobres son «inmigrantes», los de países ricos son «extranjeros» o «expatriados».

Según me cuentan varias personas, la palabra inmigrante se utilizaba en la España de los años 50 y 60 hasta para describir a los españoles de las provincias que se desplazaban a Madrid, Barcelona y Bilbao en busca de trabajo. ¿Por qué? Porque eran pobres y se concentraban en los guetos de andaluces, manchegos, extremeños o gallegos en la periferia de las grandes ciudades, donde intentaban recrear las costumbres de sus pueblos en la ciudad.

En la cola de la comisaría para conseguir papeles

En la cola de la comisaría para conseguir papeles

 

En Francia, Bélgica y Holanda, «inmigrante» = musulmán del gueto

Recuerdo que una vez hablé con un francés sobre el tema de la movilidad social. Él me contó que en Francia hay muchos «inmigrantes» que trabajan en el sector de la informática. Cuando oí esta frase, la primera impresión que tuve es que el sector tecnológico en Francia contrata a mucha gente que viene del extranjero: británicos, españoles, norteamericanos, chinos, indios, filipinos, colombianos… Luego me di cuenta de que se refería a otra cosa: que hay muchos franceses de origen magrebí y africano trabajando en informática.

Así me di cuenta de que en Francia hay mucha gente que utiliza la palabra «inmigrante» como sinónimo de «musulmán francés», sobre todo si es un musulmán pobre que vive en un banlieue (suburbio). Es cierto que durante las décadas de los 60 a los 80 la gran mayoría de inmigrantes eran de países musulmanes pero, en la Francia actual, no todos los inmigrantes son musulmanes, tampoco todos los musulmanes son inmigrantes. Estrictamente hablando, los descendientes de los argelinos, marroquíes, senegaleses y costamarfileños nacidos en Francia ya son ciudadanos franceses tan nativos como Juana de Arco, pero se les sigue percibiendo como «inmigrantes» porque muchos aún viven en las comunidades de inmigrantes fundadas por sus padres y abuelos.

Marjane Satrapi, autora de "Persepolis", no es lo que la gente percibe como "Inmigrante"

Marjane Satrapi, autora de “Persepolis”, no es lo que la gente percibe como “Inmigrante”

Los musulmanes de clase media, sin embargo, escapan de esta categorización. Un buen ejemplo son los iraníes que huyeron a Francia después de la revolución islámica en 1979. Como la mayoría es gente que posee un alto nivel académico con costumbres laicas, pocos los perciben como «inmigrantes» y aún menos a sus descendientes.

Durante el último siglo, Francia también ha recibido millones de trabajadores extranjeros procedentes de Italia, Portugal, España, Grecia, Vietnam y otros países de Europa y Asia Oriental. Al principio ellos también vivían en guetos y realizaban trabajos mal pagados, pero sus descendientes están generalmente bastante integrados en la sociedad francesa. A día de hoy, cuando hablan de la «inmigración», no suelen referirse a ellos y cuando alguno gana un premio nobel o es elegida alcaldesa de París  pocos medios mencionan su origen nacional o el origen nacional de sus padres.

Anne Hidalgo, alcadesa de Paris

Anne Hidalgo, alcaldesa de Paris

 

En Pekín y Shanghái, «inmigrante» = chino (pobre) de provincias

Durante los últimos 30 años, China ha experimentado un gran movimiento de población, en concreto desde que la economía del país pasó de una basada en la agricultura a una basada en la producción industrial. Cientos de millones de campesinos se desplazaron de los pueblos del interior hacia las grandes ciudades de la costa para trabajar en las cadenas de montaje de las fábricas. Y  la tendencia continúa.

Por proceder de entornos sociales muy contrastados, la convivencia de los recién llegados del campo y los «urbanitas» no siempre es fácil. Muchos inmigrantes rurales se concentran en la periferia de las grandes ciudades,  a veces levantando barrios «improvisados» con infraviviendas sin agua corriente o servicios sanitarios, otras veces alquilando apartamentos antiguos en las que conviven varias familias en un solo cuarto. En general, viven en comunidades muy segregadas y realizan trabajos que nadie desea. Jamás se mezclan con los autóctonos de la ciudad.

Flujos migratorios en China

Flujos migratorios en China

Para empeorar la situación, China no es un país en el que sus ciudadanos tienen derecho a la libre circulación: cada uno tiene asignado su “hukou” (provincia de origen) y sólo tiene derecho de vivir y trabajar ahí. Para mudarse a otra provincia, tiene que solicitar un cambo de “hukou”, que involucra un proceso burocrático muy complejo. Así que, legalmente, un gran porcentaje de «inmigrantes» internos de China no tiene papeles y trabaja de forma ilegal en su propio país.

Es bastante común oír a la gente nativa de Shanghái, Pekín y otras grandes ciudades quejarse de que los inmigrantes «les quiten el trabajo», «se queden con todos los beneficios sociales», «aumenten la delincuencia», «arruinen el barrio», «rebajen la calidad de vida», «ensucien la calle»o que no quieran que sus hijos vayan a cierto colegio porque está lleno de «inmigrantes». No se refiere a nadie que viene del extranjero, sino a los propios chinos que proceden de entornos rurales o ciudades provincianas.

Inmigrantes en una estación ferrocarril

Inmigrantes en una estación ferrocarril

 

En Suiza y Alemania, «inmigrante» = residente sin nacionalidad

En Suiza y Alemania, para conseguir la nacionalidad, uno tiene que tener un padre que sea de esta nacionalidad, si no, no eres un ciudadano del país aunque hayas nacido ahí.

Este es el caso de los cientos de miles de «turcos» que viven en Alemania. Les llaman «inmigrantes» porque carecen de nacionalidad, pero muchos han nacido ahí y no han «emigrado» en su vida a ningún sitio.

En Suiza, se oye decir, que el 20% de su población es «inmigrante». Se refieren, sobre todo, a las personas de los países balcánicos, España, Italia y Turquía. La realidad es que el porcentaje de gente venida de fuera asciende solamente a un 10% ya que el otro 10% ha nacido en Suiza.

Muchos turcos en Alemania nacieron ahí

Muchos turcos en Alemania nacieron ahí

 

En Norteamérica, el uso de la palabra es más o menos correcto

En EEUU y Canadá el uso coloquial de la palabra «inmigrante» suele ser correcto. Se refiere a las personas que han venido a vivir desde otros países. Tanto un alemán, un mexicano como un congoleño que se desplaza para vivir en EEUU son considerados «inmigrantes», pero sus hijos nacidos ahí ya no.

Eso se debe a una parte porque son países hechos por inmigración, y países donde reconocen su multiculturalidad. Ahí no suelen llamar «inmigrante» a los hijos de extranjeros, sino un «americano étnico», por ejemplo: italo-americano, chino-americano, mexicano-americano, irlandés-americano etc.

EEUU es una nación de inmigrantes.

EEUU es una nación de inmigrantes.

 

La diferencia entre «refugiado» e «inmigrante»

En algunos países se distinguen entre «refugiado» e «inmigrante», en otros países no, entre ellos, España.

Oficialmente, un «refugiado» es alguien que huye de una guerra, desastre natural o persecución política a otro país, un «migrante» es alguien que se desplaza a otro país o región por su propia voluntad, normalmente por motivos económicos. ¿Cuál es la diferencia? Un refugiado no tiene la opción de volver a su país de origen porque si lo hace, lo pueden matar o encarcelar. Un inmigrante sí que tiene esta opción.

Muchas veces, cuando escucho en el telediario sobre los «inmigrantes» que naufragan en el mediterráneo en un intento por llegar a Europa pienso: ¿cuántos realmente son «inmigrantes» y cuántos son «refugiados»?

Refugiados de Siria

Refugiados de Siria

 

Estadísticas reales

Aquí presento algunas estadísticas tomadas por Naciones Unidas en el año 2013:

  • En el año 2013 había 232 millones de inmigrantes en el mundo, un 3.2% de la población mundial, un ligero aumento de 2.9% en el año 1990.
  • De 1990 a 2013, el número de inmigrantes en los países desarrollados ha aumentado un 65%, y en el de los países en desarrollo ha aumentado un 34%.
  • El número de inmigrantes que se desplazan de un país pobre a un país rico casi iguala al número que se desplazan de un país pobre a otro país pobre
  • La mitad de los inmigrantes del mundo residen en 10 países: EEUU, Rusia, Alemania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Reino Unido, Francia, Canadá, Australia y España.
  • Casi 30% de los inmigrantes en países desarrollados son trabajadores cualificados y 20% de ellos originarios de India, China y Filipinas.

Estas estadísticas, por supuesto, clasifican como «inmigrante». a las personas nacidas en un país que residen en otro. Lo que no incluyen son los millones de chinos rurales que se desplazan a la ciudad, los españoles, italianos y turcos nacidos en Suiza, ni los hijos de magrebíes y africanos que residen en los banlieues de Francia.

Desde luego, la palabra «inmigrante», en casi todos los países, siempre se refiere a personas de bajo estatus económico con una fisionomía, cultura o religión distinta a la mayoría, da igual donde hayan nacido o la nacionalidad que tengan.

Las mayores rutas migratorias, 2005-2010

Las mayores rutas migratorias, 2005-2010

Mestizos, sin patrias, o ciudadanos del mundo

16 Nov

Ayer cuando estuve en la clase de boxeo, uno de los monitores me hizo una pregunta inesperada:

“¿De dónde eres…? Déjame adivinar …. Eres…… ¡estadounidense!”

Le contesté que no, que soy británico.

Me dijo que había adivinado “estadounidense” por mi acento inglés, y el hecho de que entre norteamericanos hay bastante gente de ascendencia asiática, pretendiendo que sabía desde principio que no era un chino nacido en China, porque mi fisonomía, mi forma de vestir y mi forma de gesticular no se parecían nada a los “típicos chinos de las tiendas”.

A pesar de haberse equivocado, era una de las pocas personas que no habían asumido directamente que mi nacionalidad era china o japonesa solo por ver a mis rasgos orientales.

Una foto de mí. Poca gente adivinaría que mi nacionalidad es británica, pero por el momento, me siento más "madrileño"

Una foto de mí. Poca gente adivinaría que mi nacionalidad es británica.

Muchas veces, también me hago a mi mismo esta misma pregunta: ¿de dónde soy? ¿de qué nacionalidad soy? ¿dónde está mi patria?

Oficialmente, mi pasaporte dice que nací en el Reino Unido y mi nacionalidad es británica, pero mis 2 padres nacieron en China. Cuando tenía 9 años, fuimos toda la familia a vivir en Taiwan y regresamos al Reino Unido cuando tenía 14. Pasé los años más claves de mi juventud en Londres, donde estudiaba y trabajaba rodeado de gente de diversas nacionalidades. Ahora, llevo más de 10 años viviendo Madrid, donde me encuentro totalmente integrado en la sociedad autóctona.

Hablando de mis costumbre gastronómicas, diría que soy principalmente chino, de mi gusto musical (y cervecera) y sentido de humor , me considero británico, la sociedad donde me siento mejor integrado y aceptado es sin duda la española. Debido a que tengo muchos familiares en EEUU, también siento ciertos lazos hacia aquel país, aunque solo lo he conocido de visita.

Hablando de sentimientos, diría que el lugar donde más  me siento identificado en este momento es Madridpero me puedo imaginar si mañana me toca mudarme a Moscú, igual después de varios años ahí me haría moscovita. Lo que es cierto es que todos los lugares donde he vivido, o donde tengo algún lazo familiar, ha dejado una huella en mi sentido de identidad.

Ricken Patel, el fundador de Avaaz.org, es canadiense, pero sus raíces familiares son indios y británicos

Ricken Patel, el fundador de Avaaz.org, es canadiense, pero sus raíces familiares son indias y británicas

Con la globalización, la gente que siente identificada con varias nacionalidades pero ninguna en concreto, somos cada vez más. Algunos sociológos nos llaman “ciudadanos del mundo”. A mí este nombre me parece un poco excesivo, porque el mundo es un lugar muy grande con culturas demasiadas diversas. Por ejemplo, nunca me veo capaz de sentirme a gusto en un país con una sociedad muy machista o con mucha segregación de sexos, porque van demasiado en contra de mis principios.

En vez de decir “ciudadano del mundo”, quizás la palabra más adecuada sería simplemente “mestizo”.

Por supuesto, los mestizos siempre han formado un porcentaje importante de los países de inmigración, como EEUU, Canadá y Australia porque los hijos de inmigrantes a menudo sienten identificados tanto con el país donde han nacido como el país donde nacieron sus padres. Durante las últimas décadas, hay otro fenómeno en EEUU que se hace cada vez más visible: que los hijos y nietos de inmigrantes, de diversos origenes continentales, se están mezclando a un ritmo más rápido que nunca, fundiendo las antiguas divisiones étnicas.

NATIONAL GEOGRAPHIC ha publicado un estudio sobre la experiencia de los “mestizos norteamericanos”, y he topado con 2 casos muy interesantes.

http://www.npr.org/2013/11/11/242357164/seeing-opportunity-in-a-question-where-are-you-really-from

El primero se trata de un neoyorquino de Brooklyn cuyo padre es japonés y madre es judía procedente de Europa del Éste.

Alex Segiura es medio japonés medio judío centroeuropeo. Mucha gente lo confunde con latinoamericano

Alex Segiura es medio japonés medio judío centroeuropeo. Mucha gente lo confunde con latinoamericano

Él tiene un apellido japonés, nombre inglés, pero rasgos muy parecidos a mucha gente de Latinoamérica. En cambio, tiene un hermano que parece 100% asiático.

Muchas veces, la gente le ha confundido con latino y le habla en español, y por esta misma razón, ha aprendido el idioma para no decepcionar a la gente.

Reconoce que su herencia particular le ha dado la ventaja de poder “esquivar” los tópicos asociados a los asiáticos (qué él consideraba gravemente ofensivos), pero a veces sufren en la calle la discriminación dirigida a latinos, aunque él no lo es.

Étnicamente, sin embargo, se identifica como “judío”, por sus creencias religiosas.

http://www.npr.org/2013/10/14/231447526/holding-onto-the-other-half-of-mixed-race

Esta familia norteamericana se considera de origen "noruego"

Esta familia norteamericana se considera de origen “noruego”

El segundo se trata de una mujer noruega viviendo en EEUU, que ha tenido 2 hijos mulatos con un negro americano, pero les ha criado sola y con su segundo esposo, también de origen noruego.

Así que, los 2 chicos, ahora ya adultos, a pesar de tener la piel oscura, étnicamente se identifican como “americanos de raíces noruegas” por la estrecha relación que mantienen con el país nórdico. Sin embargo, otras personas no les perciben como tal y siempre les dicen: “no podéis ser noruegos porque no sois rubios con ojos azules”.

Esta niña neoyorquina tiene ascendencia china, indonesia, alemana, polaca y galesa, pero 100% americana

Esta niña neoyorquina tiene ascendencia china, indonesia, alemana, polaca y galesa, pero 100% americana

Durante muchas décadas, la administración estadounidenses ha confundido el significado de 2 términos: “etnia” y “raza”, que en realidad, son conceptos bien distintos porque el primero se refiere a una identidad cultural, idiosincrática o lingüística, el segundo solamente se refiere a la herencia genética asociada a la apariencia externa.

Por ejemplo, blanco, negro, asiático no son etnias, sino “razas”, porque se refieren a la apariencia física, pero árabe, persa, kurdo, ruso, griego, chino han, yoruba, gitano, beréber o bantú sí que son identidades “étnicas”, porque se refieren a colectivos que comparten una determinada lengua, idiosincrasia o memoria histórica en común.

Hay países étnicamente diversos pero racialmente homogéneos, como en Europa del Éste y el Oriente Medio, también hay países racialmente diversos pero étnicamente homogéneos, como Brasil y Cuba. Hay países étnicamente y racialmente homogéneos, como Japón y Corea del Sur, y también países con mucha diversidad tanto en el sentido racial como en el sentido étnico, como India, Afganistán, Sudáfrica y Etiopía.

En casos como EEUU y Canadá es muy difícil clasificar la situación, porque con el mestizaje y la asimilación cultural, muchas identidades, tanto racial (blanco, negro) como étnica (italoamericana, chino-americana, judeo-americana) se están fundiendo o redefiniéndose a medida que transcurre cada generación. Durante las últimas décadas, esta tendencia también se ha extendido a muchas ciudades grandes de Europa y Asia, como Londres, Paris, Berlín, Bruselas y Ámsterdam.
30mixed1_span-articleLarge[1]

Es imposible adivinar la nacionalidad de estos jóvenes por el aspecto

Es imposible adivinar la nacionalidad de estos jóvenes por el aspecto

Recuerdo que hace unos meses había visto una charla de TED, en que el divulgador nació en la India, pero vivió casi toda su infancia en el Reino Unido, y nada más de terminar la carrera, se fue a vivir en EEUU, y durante los últimos años, el país donde más se siente en casa es Japón.  Él hablaba de que los “mestizos” en general tienen una tendencia mucho mayor de casarse con otros “mestizos”.

Por ejemplo, cuando el hijo de un alemán y una tailandesa nacido en Londres, conoce a la hija de un iraní y una francesa nacida en Ámsterdam, podría sentir mayor complicidad con ella que con cualquier británica, alemana o tailandesa, porque comparten la misma experiencia de vivir entre varias culturas y de haber sufrido los mismos conflictos de identidad; y si se casan, es muy probable que se instalen en otra ciudad cosmopolita, como Nueva York, Berlín o Toronto, donde abundan casos como ellos.

Para una minoría de reaccionarios, nacionalistas y salvapatrias, el mestizaje sigue representando una amenaza a la identidad nacional, una degradación de morales y una pérdida de valores tradicionales, pero en realidad, es lo que siempre ha sucedido a lo largo de la historia humana, sólo que ahora sucede de forma más rápida, y más pacífica.