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El impacto de las redes sociales en el comportamiento humano

9 Jul

Una de las mayores revoluciones que ha sucedido en el siglo XXI es la llegada de internet, y durante los últimos 5 años, la popularización de las redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, Youtube y LinkedIn. Por supuesto, todas las revoluciones tecnológicas traen consigo grandes transformaciones en la sociedad humana y esta no es ninguna excepción. En este artículo me gustaría hablar de los cambios más importantes que he observado en mi entorno.

Es más fácil conectarse con amigos que no ves a menudo

Eso me pasa sobre todo con Facebook, donde tengo a amigos de todas las etapas de mi vida. Antes de las redes sociales, cuando no veías a alguien durante meses o años, no sabías nada de su vida. Y cuando os volvíais a quedar, teníais que poneros al día de todo lo que os había pasado durante ese tiempo. Con Facebook, te enteras de la evolución de la vida de tus amigos a grandes rasgos: si se han mudado, se han casado, han tenido un hijo, se han enganchado al Pokemon Go, o han sufrido un accidente etc. Había una vez que quedé con un amigo con lo que llevaba tiempo sin ver. Hablamos de cuánto fue la última vez que nos habíamos visto en persona, y resultaba que ya había pasado 4 años. Pero la sensación no era tan lejana, porque durante todo ese tiempo nos habíamos dado señales de vida por Facebook.

Este contacto constante también ha facilitado la petición de favores entre amigos que no se ven a menudo. Por ejemplo, cuando tienes alguna duda que resolver y sabes que uno de tus amigos es el experto en el tema, pero no lo has visto durante más de 2 años. Sin las redes sociales, sería raro si de repente le llamaras solo para hacerle esta pregunta. Pero cuando estáis en contacto por Facebook y WhatsApp, esta situación resultaría mucho menos incómoda.

Te permiten conocer mejor a los contactos nuevos

Entre la gente nueva que acabas de conocer o amigos de colegio que te vuelven a encontrar después de muchos años sin contacto, Facebook, Instagram y Twitter te permiten conocer sus aficiones, gustos, inquietudes, manías, sentido de humor, ideas políticas y diversos rasgos de su personalidad, solo por el contenido que publican y los “me gusta” que dan.

Efectivamente, las redes sociales han aportado un nuevo medio donde cada uno puede exponer su personalidad al resto del mundo para atraer mentes afines.

Te facilitan conocer gente con los mismos gustos

Los grupos de Facebook han facilitado mucho el contacto entre personas que comparten aficiones, intereses u objetivos. Para alguien que se muda a una ciudad donde no conoce a nadie, basta con apuntarse a un grupo de Facebook donde se reúne gente que practica alguna de sus aficiones, como correr, jugar a tenis, bailar swing, ir al cine o practicar Parkour, ya podría encontrar personas con las que realiza actividades. Hablando de encontrar pareja o compañeros sexuales, la búsqueda se ha hecho aún más fácil con páginas de contacto como OKCupid y Fetlife, sobre todo para personas con orientaciones, gustos y fetiches especiales.

Antes de que existieran las redes sociales, el proceso de integración podría resultar mucho más lento, ya que uno tenía que moverse físicamente entre todos los ambientes para ver en cual encajaba más, y no todo el mundo disponía del tiempo ni de los recursos.

Las redes sociales han facilitado conocer gente para actividades sociales y deportivas

Es más fácil resolver dudas y obtener consejos

El Internet es una fuente de información, pero lo que ha enflorecido durante los últimos años son los blogs y video blogs donde cada uno narra sus experiencias personales, que pueden servir como consejos para otros. Por ejemplo, para un español que quiere emigrar al Reino Unido para buscar trabajo y quiere obtener una perspectiva más personal de la sociedad británica, en Youtube podría encontrar docenas de videos de españoles viviendo en el Reino Unido narrando sus vivencias e impresiones.

Yo, en plena adolescencia, me mudé con mi familia de Taiwan a mi Inglaterra natal después de pasar 5 años ahí. Me encontraba como un extraño en mi propio país y el proceso de adaptación fue durísimo. Lo peor de todo era que no tenía con quién compartir mis dudas, inquietudes y frustraciones, y durante años, pensaba que el único que tenía la culpa era yo por no pensar, sentir o comportarse como un típico adolescente británico. Con las redes sociales, me imagino que si un chaval atravesase la misma situación a día de hoy, lo tendría mucho más fácil, porque podría consultar docenas de videos y blogs de personas que han vivido experiencias parecidas que le servirán de consejos. Más probable, no habría cometido la mitad de errores que había cometido yo en mi época.

La  ignorancia por exceso de información

Según Umberto Ecco:

“Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel.”

Precisamente porque cualquier persona puede publicar sus opiniones en internet, la red también se ha inundado de información falsa. A parte de publicaciones científicas y artículos de prensa, también hay miles de blogs personales, algunos con formatos de periódicos serios, que cuentan cualquier historia, cualquier teoría y cualquier hecho con o sin evidencias científicas. Como resultado, cualquier punto de vista puede encontrar artículos en internet que lo justifican y respaldan.

Desde el comienzo de la crisis, mucha gente ha perdido fé en las instituciones oficiales y la prensa, y ha empezado a creer en cualquier cosa que lee por el internet por lo tanto que le hace sentir bien o que confirma sus prejuicios. Cada vez que debato con personas sobre temas como el cambio climático y la efectividad de las vacunas, para cada enlace que comparto de medios como TED, New Scientist o National Geographic demostrando que las actividades humanas sí que causan el cambio climático y que las vacunas no causan autismo, los negacionistas comparten artículos de blogs que dicen todo lo contrario. Cuando les digo que las fuentes que cito proceden de estudios científicos realizados por universidades de prestigio, me dicen que todo está patrocinado por los bancos, gobiernos y empresas multinacionales para contar mentiras. Con argumentos así, ¿cómo se puede continuar el debate?

Durante los últimos años, las noticias falsas por las redes sociales están influenciando hasta los resultados electorales, como en el caso de la victoria de Brexit y Donald Trump. Sin embargo, a pesar de que muchos bulos fueron desmentidos una tras otra vez por fuentes oficiales, mucha gente sigue creyéndolos, porque según ellos, son las fuentes oficiales que mienten.

Se han normalizado los insultos, amenazas y discursos de odio

Mucho antes de que todo el mundo tuviera una cuenta de Twitter, yo ya participaba en varios foros de temas que me apasionan como la historia, los temas sociales y la antropología. Lo que me sorprendió era la cantidad de comentarios abiertamente racistas, homófobos y misóginos que se publicaban ahí, y las ganas de algunos foreros de buscar bronca con otros a través de insultos y provocaciones gratuitas. No sabía si era el mundo que se había vuelto loco, o es que siempre había tanto odio en la sociedad pero antes de la época de internet, no había un lugar donde la gente pudiera desahogárselo en público.

Lo cierto es que las redes sociales han permitido gente expresar ciertos sentimientos o comentarios que no se atrevería a hacerlo en la calle. Por ejemplo, a nadie se le atreve decirle a un transeúnte a la cara que el peinado que lleva es muy feo, pero en internet tiene toda la rienda suelta de soltar lo que le da la gana. Pero en mi opinión, lo más peligroso es que en la sociedad humana, lo “normal” se define como el comportamiento de la mayoría de la gente. Antes, cuando nadie se atrevía a expresar opiniones racistas y misóginas, insultar a desconocidos o meterse con gente por su apariencia física en público, aquellos comportamientos no eran considerados normales y eran universalmente condenados. Ahora, como ocurre con tanta frecuencia por internet, ya se ha convertido en algo normalizado, y para mucha gente ya es totalmente aceptable.

Así no es de sorprender que las redes sociales se han convertido en la herramienta perfecta para la propagación de ideas ultras. Siempre ha habido gente racista, xenófoba o religiosa fanática, pero antes de internet, sus discursos no llegaban más lejos de sus 4 colegas en el bar. Ahora, con twitter, los discursos de odio pueden llegar a millones de personas, facilitando la movilización de masas alrededor de estos sentimientos.

Os dejo con la charla de un Wael Ghonim, uno de los lideres de la primavera Árabe en Egipto, que nos advierte sobre el poder y los peligros de las redes sociales.

La prehistoria humana de la América precolombina – un resumen

1 Ene

La historia de la población humana en América antes de la llegada de Cristobal Colón en 1492 siempre ha sido un misterio, porque menos de un siglo después de la conquista, enfermedades europeas habían exterminado más de 90% de la población del continente, y con ella la mayor parte de la identidad, sabiduría, cultura e historia documentada de los pueblos indígenas de América. Muchas veces me he hecho las siguientes preguntas:

¿Cuándo llegaron los primeros humanos a América?

¿Cuánto tardaron para que los descendientes de estos primeros colonos en poblar todo el continente, del norte al sur?

¿América se pobló en una única oleada de migración, o varias?

¿Hubo contacto entre poblaciones de viejo y nuevo mundo antes del desembarco de Colón?

¿Cuánta población había en América antes de la llegada de Colón?

En los últimos años, varios descubrimientos científicos y arqueológicos han contestado algunas de estas preguntas, o al menos una parte de ellas. En este artículo me gustaría hacer un resumen.

Ilustración de los pueblos indígenas de América, siglo XIX

Ilustración de los pueblos indígenas de América, siglo XIX

 

La mayoría de los pueblos indígenas de América trazan sus orígenes a Siberia.

Según análisis genética de la poblaciones actuales, el grupo humano que mayor parentesco comparten con los indígenas americanos son los pueblos autóctonos de Siberia. Sin embargo, cuando digo “parentesco”, las 2 poblaciones habían separado hace más de 20.000 años. Más probable, ente 22.000 y 25.000 años, un grupo de siberianos migraron hacia el norte hasta instalarse en el círculo árctico, y desde entonces ya habían perdido contacto con el resto. La composición genética de esta población era probablemente bastante diversa, ya que incluía tanto a gente de ascendencia occidental como de ascendencia oriental.

Los pueblos siberianos, como los nenets, son los parientes más cercanos de los indígenas americanos.

Los pueblos siberianos, como los nenets, son los parientes más cercanos de los indígenas americanos. (foto de Jimmy Nelson)

 

Los primeros humanos llegaron a América hace más de 16.000 años, y probablemente en barcas.

En aquella época, debido a las temperaturas bajas, el nivel de mar estaba mucho más bajo que ahora y entre Siberia y Alaska había muchas islas pequeñas. Es probable que siguiendo las peces, focas y otras presas marítimas que cazaban, algunos pescadores llegaron de Siberia oriental a Alaska en canoas, descansando y pernoctando en las islas. Los descendientes de aquellos emigrantes colonizaron el nuevo continente bajando por la costa pacífica, fundando asentamientos en las zonas litorales y llegaron hasta la costa Chilena 2000 años después.

Las 2 rutas de llegar a América

Las 2 rutas de llegar a América

 

Hace 13500 años, llegó una segunda oleada, pero desde tierra dentro.

Cuando retrocedieron los glaciares, se destapó un corredor de tierra que conectaba el extremo oriente de Siberia con Alaska, formando un puente que atravesaba lo que hoy es el estrecho de Beringa. Es posible que una segunda oleada de emigrantes llegó al Nuevo Mundo andando por el interior de Alaska, Canadá hasta el estado de Nuevo México en EEUU. Los descendientes de aquellos emigrantes desarrollaron lo que hoy se llama la Cultura Clovis, conocida por los puntos de lanza que fabricaban.

Pero a pesar de que hubo al menos 2 oleadas migratorias de Asia hacia América, ambos grupos parecen descender de la misma población ancestral: los siberianos que se habían internado en el círculo árctico. Y una vez asentados en el nuevo continente, sus números se multiplicaron muy rápido y se expandieron en pocos siglos para poblar todas las regiones habitables del continente.

Los de la "cultura clovis" llegaron a América siguiendo el retroceso de los glaciares

Los de la “cultura clovis” llegaron a América siguiendo el retroceso de los glaciares

 

Los primeros habitantes de América eran físicamente muy distintos a los indígenas americanos actuales.

Hace 10.000 años, aquellos habitantes, llamados paleo-americanos, eran más fuertes, robustos, con narices más anchos y pómulos más sobresalientes. Los huesos de muchos hombres mostraban fracturas causadas por peleas cuerpo a cuerpo, pruebas que indicaban una vida muy dura y violenta. Las mujeres habían sufrido menos violencia pero eran mucho más pequeñas y peor alimentadas, indicando que probablemente vivían en una sociedad dominada por unos pocos “machos alfas” que habían ganado su estatus peleando contra otros.

Pero según análisis genético, ellos sí que eran los ancestros directos de los indígenas americanos actuales, indicando que los rasgos típicos de los nativos americanos actuales es fruto de una evolución reciente, probablemente después del invento de agricultura. Eso no es de sorprender, considerando que el “look” de los europeos también ha cambiado bastante durante los últimos 7000 años.

Comparación entre paleo-americanos y indígenas americanos actuales

Comparación entre paleo-americanos y indígenas americanos actuales

Reconstrucción de la cara de una adolescente muerta hace 12.000 años en el sur de México

Reconstrucción de la cara de una adolescente muerta hace 12.000 años en el sur de México

El aspecto de los indígenas actuales (maya) del sur de México

El aspecto de los indígenas actuales (maya) del sur de México

 

Los americanos empezaron a dedicarse a la agricultura hace más de 6500 años.

Cultivaban maíz, frijol, calabaza, yuca y patatas, pero la práctica de agricultura solo se limitaba en determinadas regiones: como Mesoamérica, los Andes y según recientes descubrimientos: en la cuenca amazónica. Los pueblos andinos domesticaron el llama para la carne y la piel y los mesoamericanos domesticaron el pavo para sus plumas, pero ninguna civilización practicaba la ganadería a un nivel tan intenso como en el Viejo Mundo. Y a causa de eso, los indígenas americanos no desarrollaron la inmunidad contra muchas enfermedades que se contagiaban de animales a humanos.

Las regiones donde practicaron la agricultura más intensa también era donde se desarrollaron las civilizaciones más sofisticadas, como la ciudad de Teotihuacán, los mayas, los incas y los aztecas. Sin embargo, la gran mayoría de los pueblos de América del Norte y del cono sur permanecieron como cazadores-recolectores hasta la llegada de los europeos en el siglo XV.

Tenochitlan, la capital Azteca, ilustrado por Diego Rivera

Tenochitlan, la capital Azteca, ilustrado por Diego Rivera

 

Según parece, las distintas poblaciones indígenas de México se habían mezclado muy poco entre sí.

En un análisis genético de las poblaciones indígenas del México actual, la distancia genética entre 2 grupos étnicos separados por tan sólo 500km es tan grande como la de entre un alemán y japonés, indicando que durante los últimos milenios no ha habido casi ningún tipo de mezcla. No sabemos si esta situación también se aplica al resto del continente, considerando que en América del sur el imperio Inca cubría varios miles de kilómetros cuadrados, uniendo pueblos muy dispares por carreteras.

Pero si el aislamiento y endogamia hubieran sido un comportamiento muy común en toda América, podría ser una de las explicaciones de por qué perecieron tantos a la llegada de los europeos, porque no sólo carecían de defensa inmunológica contra las enfermedades euroasiáticas, sino también a las de otras poblaciones de América.

La población mexicana incluye a grupos genéticamente muy distanciados

La población mexicana incluye a grupos genéticamente muy distanciados

 

“Hombre de Kennewick” –un misterio

En la década de los 90, dos adolescentes descubrieron en el estado de Washington en el noroeste de EEUU el esqueleto de un hombre que murió hace más de 9000 años, cuyos rasgos no parecían nada a los de los indígenas contemporáneos pero tampoco a los de los “paleo-americanos”. Según análisis genético realizado en 2014, era más aparentado a las poblaciones de Asia Pacífica, como los Ainu de Japón y los nativos de Polinesia. Análisis químico de sus huesos reveló que este hombre había pasado la mayor parte de su vida alimentándose de focas en un lugar muy lejos del lugar de su muerte, ¿pero cuánto lejos? ¿En otro continente?

Hay dos hipótesis:

  1. Este hombre era un naufrago asiático que había llegado a América por accidente.
  2. Hubo una migración prehistórica de poblaciones de Asia Pacífica hacia América, aunque poco de sus descendientes sobrevivieron hasta la época actual.
Hombre de Kennewick

Hombre de Kennewick

 

Los Vikingos sí que llegaron a América

Hace años ya encontraron pruebas que demostraron que los vikingos llegaron hasta Groenlandia, pero en 2014, encontraron un segundo asentamiento vikingo en Newfoundland en las islas del norte de Canadá, fundado en el siglo X. Más probable, los vikingos se habían establecido ahí para comerciar con los pueblos autóctonos.

Ahora, la pregunta es: ¿Cuántos vikingos llegaron a América? ¿Cuántos años estuvieron ahí? ¿Hasta dónde llegaron en el continente Americano? Y lo más interesante de todo: ¿Habían dejado descendencia entre los “pueblos indígenas de América”?

Mapa de exploraciones vikingas

Mapa de exploraciones vikingas

 

La población actual de América desciende de una mezcla de muchas poblaciones.

Los componentes principales son los inmigrantes europeos, los esclavos africanos y los indígenas que habían sobrevivido el holocausto.

Un “mexicano medio” aproximadamente tiene 60% sangre europea (española) y 40% indígena; En Guatemala la mayoría son de ascendencia indígena; pero en Canadá, EEUU y Argentina la población indígena fue diezmada a tal nivel que ha dejado un legado casi invisible en la identidad actual de los países. Durante las últimas décadas, inmigrantes procedentes de Asia, Oriente Medio, Rusia y África han contribuido a aún más diversidad a la población de los países del “Nuevo Mundo”.

Pero de todos modos, hasta en países como Perú y Ecuador donde los indígenas aún forman un porcentaje importante de la población, la conquista española había provocado una pérdida de más de 90% de la población entre los siglos XV y XVI, así que a día de hoy, las personas indígenas aportan sólo una fracción de la diversidad genética de lo que había antes.

Así que en mi opinión, investigando el origen de los primeros americanos extrapolando los datos genéticos de los indígenas actuales nunca va a ser una ciencia fiable, y no me sorprendería si dentro de pocos años, hallaran nuevos descubrimientos que tumben todas las teorías actuales.

La mayoría de los mexicanos, como en muchos países americanos, son "mestizos"

La mayoría de los mexicanos, como en muchos países americanos, son “mestizos”