Los orígenes de la xenofobia y las medidas para combatirla

3 Jul

La semana pasada, en mi Reino Unido natal celebraron el referéndum de “Brexit” y ganaron los votos de salir de la Unión Europea. Conociendo la naturaleza práctica y negociadora de los políticos británicos, confío que en la negociación no harán leyes y normas que perjudiquen los derechos y libertades de la mayoría de los ciudadanos.

Sin embargo, lo que sí que me preocupa es el modo en que los partidarios de “Brexit” han hecho la propaganda, en vez de presentar objetivamente los pros y contras de permanecer o salir de la Unión Europea, hicieron un constante bombardeo de mensajes xenófobos a través de la prensa sensacionalista, echando la culpa de todos los problemas del Reino Unido, desde la quiebra de la sanidad pública hasta la escasez de las pensiones, a la política de la Unión Europea y la presencia de extranjeros en territorio británico. Muchos polacos, rumanos, italianos, franceses y españoles que llevan décadas residiendo y trabajando en el Reino Unido, donde se encuentran totalmente integrados, han empezado a sentir tratados como enemigos.

Cartel de propagando a favor de Brexit

Cartel de propagando a favor de Brexit

Durante toda la historia humana, la xenofobia siempre ha sido una herramienta de propaganda muy poderosa. En todos los países se oye la gente quejarse de extranjeros que han venido para robarles el trabajo, quitar las ayudas sociales, cometer delitos, ensuciar las calles y estropear la convivencia. En EEUU lo dicen de los mexicanos (como hace 100 años decían de los irlandeses), en México lo dicen de los centroamericanos, en la República Dominicana lo dicen de los haitianos, en Alemania lo dicen los turcos, en Turquía lo dicen de los sirios, en España lo dicen de los marroquíes, en Marruecos lo dicen de los subsaharianos…

Muchos sociólogos y economistas han realizado estudios exhaustivos en diversos países, analizando si aquellos tópicos asociados a la inmigración tienen alguna verdad, y la respuesta es casi siempre negativa. En ningún país la llegada de inmigrantes ha provocado una subida de desempleo entre la población autóctona, y en casi todos los países los inmigrantes han aportado mucho más a las arcas del estado que las ayudas que han cobrado. Sin embargo, las contribuciones positivas de inmigrantes suelen ser ignoradas. ¿Quién sabe que inmigrantes han fundado 25% de las empresas tecnológicas en EEUU en los últimos 10 años? ¿Quién sabe que Google, Paypal y Telsa fueron creados por inmigrantes? ¿Quién ha comentado que más de 50% de investigadores científicos en EEUU y Reino Unido son inmigrantes? ¿Quién ha mencionado que 30% de ganadores de premio Nobel tienen origen inmigrante?

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Carteles en el Reino Unido reivindicando la contribución de inmigrantes

Algunos antropólogos opinan que la xenofobia es un sentimiento tan universal en todas las sociedades porque forma parte de nuestro instinto, fruto de miles de generaciones de evolución. Una teoría propone que durante cientos de miles de años, los humanos habían vivido como cazadores-recolectores en pequeños grupos en un determinado territorio. Como la subsistencia dependía directamente en la cantidad de animales y vegetales que aportaba la naturaleza, si aparecieran miembros de otras tribus en el mismo territorio, implicaría que la misma cantidad  de recursos se repartiría entre un mayor número de personas. Si los forasteros fueran familiares con lazos de sangre, existiría la posibilidad de colaborarse para la supervivencia de genes comunes, pero si fuera gente totalmente desconocida con otra lengua, otras costumbres y otros rasgos, era más probable que fueran competidores.

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Viñeta de siglo XIX que EEUU necesita un portero para echar a los inmigrantes europeos

Aquel instinto de desconfiar al extranjero puede haber ayudado a mucha gente sobrevivir durante miles de generaciones, pero desde que inventamos la agricultura, construimos ciudades y establecimos redes comerciales que extienden miles de kilómetros, ya ha perdido su sentido evolutivo. La economía moderna ya no es un juego de suma cero. Cada individuo no solo consume los recursos, sino también los produce. Cuánto más gente trabaja, más productos y servicios se consumen y más impuestos se pagan, creando más puestos de trabajo. Si la economía de cazador-recolector fuera un pastel de tamaño fijo, la economía moderna sería un pastel cuyo tamaño crece con el número de participantes. La llegada masiva de inmigrantes a EEUU durante principios y finales de siglo XX no solo no provocó el empobrecimiento de la población autóctona, sino coincidió con las épocas de mayor crecimiento económico.

Sin embargo, pocos miles de años de civilización no ha sido capaz de modificar un instinto que era millones de años de evolución, y el sentimiento irracional de “ellos vs nosotros” permanece en la subconsciencia de todos. En los pueblos pequeños de la España profunda, todavía se oye mucha gente quejarse de “forasteros que vienen para quitarnos las mujeres” o para “aprovecharse de nuestra fuente de agua”. Y cuando dicen “forasteros”, se refiere a gente que viene de un pueblo a solamente 30 km.

Pintadas en defensa de los "forasteros" en El Casar, Guadalajara.

Pintadas en defensa de los “forasteros” en El Casar, Guadalajara.

Entonces, si la xenofobia es parte de instinto humano, ¿cómo combatirlo?

La buena noticia es que aunque el sentimiento de “ellos vs nosotros” es imposible de eliminar, el criterio para clasificar quién es de los “otros” y quién es de los “nuestros” es altamente flexible y cambiante. En muchas ciudades donde se agrupan gente de distintos grupos étnicos, al principio, suelen mantenerse en comunidades separadas con una clara división psicológica. Pero con el tiempo que pasa, cuando miembros de cada comunidad empiezan a acostumbrarse con la presencia de otros, ya no les verán como tan “foráneos”. Y entre la generación que ha crecido juntos y entablado amistades, esta división ya se encuentra mucho más diluida.

Un ejemplo se refleja en la división generacional entre británicos sobre Brexit. La generación mayor de 60 años había crecido en una sociedad más homogénea y ve a cualquier persona con rasgos o acento extranjero como el “otro”. La generación menor de 30, sin embargo, se ha criado en una sociedad mucho más cosmopolita, donde muchos han ido al colegio con hijos de hindúes, paquistaníes, turcos, polacos, rumanos e italianos  y estudiado en universidades extranjeros. Para ellos, tener otro apellido, hablar otro idioma y tener piel oscura ya no es suficiente para clasificar a alguien como miembro de “otra tribu”.

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Los jóvenes británicos ya tienen un sentido de identidad nacional más flexible que sus padres

Nuestro ADN dice que desde la prehistoria, gente de poblaciones muy lejanas había cruzado caminos, apareado y fundado nuevas identidades mestizas. La ciudad de Roma fue fundada por dos grupos étnicos con distintas lenguas, tradiciones familiares y aspecto físico: latinos y etruscos, que forjaron una nuevo concepto de ciudadanía romana ignorando las raíces étnicas. En la historia reciente, países como Canadá, EEUU, Brasil, Argentina y Australia fueron construidos en su totalidad por inmigrantes cuyos orígenes se encontraban en los cinco continentes. La historia y la prehistoria están lleno de ejemplos que demuestran que tanto la xenofobia como la capacidad de colaborar con grupos ajenos forman parte del mismo instinto humano.

Composición étnica de Canadá

Composición étnica de Canadá

Pues en mi opinión, creo que la xenofobia se combate con los siguientes 3 principios:

Estar consciente de que todos padecemos esta tendencia

Clasificar el mundo entre “ellos” y “nosotros” es inevitable, pero al estar consciente de ello, podríamos evitar ejercer prejuicios de forma inconsciente. Por ejemplo, cuando produce un atentado terrorista y el culpable es de otra nacionalidad o grupo étnico, muchos tenemos la reacción impulsiva de juzgar culpable a todo el colectivo. Pero si tomamos un momento para reflexionar si nos estamos dejando llevar por nuestro instinto tribal, podrías frenarnos antes de convertirnos en personas intolerantes.

La pregunta que hay que hacer es: ¿quieres que te juzguen a ti de la manera que estás juzgando otros?

Establecer comunicación entre distintas culturas

A día de hoy, es cada vez común que pueblos con costumbres, creencias y valores muy distintos convivan en la misma ciudad, como la llegada masiva de refugiados del Oriente Medio y el Cuerno de África a los países escandinavos durante los últimos 20 años. Mucha tensión se ha surgido a raíz del trato entre hombre-mujer, ya que la equidad de sexos es una de los pilares fundamentales de la sociedad escandinava, mientras que en el Oriente Medio y el Cuerno de África, la mayoría de las culturas son profundamente patriarcales, muchas con una estricta separación de sexos.

En Noruega, ya están impartiendo clases a refugiados sirios, iraquíes y afganos sobre las normas de “tratar con mujeres”, enseñando a los refugiados el papel de la mujer en la sociedad escandinava y el código de conducta en la vida social mixta. Algunos dicen que esta medida estigmatiza a inmigrantes, pero yo la veo una excelente iniciativa. Porque me imagino si un día me tocara vivir en un país donde las costumbres son muy distintas, también me gustaría que me las enseñara antemano para no meter la pata.

Clase sobre las normas de género, Noruega

Clase sobre las normas de género, Noruega

Crear proyectos de colaboración entre gente de distintas nacionalidades y culturas

Cuanto más relaciones personales establecemos con gente de “otras tribus”, menos la vemos como gente de “otra tribu”. Para lograr este objetivo, la clave es crear espacios y actividades donde se dejen mezclar y colaborar gente de distintas procedencias, religiones y culturas. Durante los últimos años, las redes sociales han ayudado mucho a crear grupos de quedadas para gente que comparte intereses, aficiones y prácticas deportivas, que en ciudades cosmopolitas, tienden a reunir personas de diversos orígenes que en ámbitos familiares y laborales no se habrían conocido.

Tanto en el ámbito residencial y escolar, habrá que evitar la formación de guetos. En las universidades habrá que seguir fomentando el intercambio de estudiantes extranjeros y becas para hacer prácticas en empresas extranjeras. De hecho, una amiga me ha dicho que no le parece mal la idea de obligar a todos los jóvenes pasar un año trabajando en un proyecto voluntario de la ONU en un país extranjero, como antes realizaban el servicio militar. Este planteamiento puede parecer algo alejado a la realidad, pero no me parece mal, porque así ayudaría a cada uno adaptarse al mundo cada vez más globalizado y vivir en sus propias carnes la experiencia de ser “extranjero”.

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Practicar deportes es un modo eficaz para integrar a personas de entornos distintos

Fuentes:

http://www.huffingtonpost.com/michael-rosenblum/the-terrible-damage-that_b_10672508.html

https://news.vice.com/article/unauthorized-immigrants-paid-100-billion-into-social-security-over-last-decade

http://www.expansion.com/2011/05/04/economia/1304527911.html

http://stoprumores.com/

https://www.theguardian.com/uk-news/datablog/2015/nov/10/eu-migrants-on-benefits-separating-the-statistics-from-the-spin

http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/immigration/11255425/How-much-do-immigrants-really-claim-in-benefits.html

http://blogs.elpais.com/cafe-steiner/2015/10/piojosos-europeos.html

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2 comentarios to “Los orígenes de la xenofobia y las medidas para combatirla”

  1. Eduardo julio 11, 2016 a 11:58 am #

    Steven Woolfe, el portavoz del UKIP en temas económicos e inmigración tiene una abuela irlandesa, un abuelo inglés, la otra abuela judía, y el otro abuelo afroamericano XD Decir que el UKIP es xenófobo es no sólo una simplificación infantilista, sino una tontería.

    • Rosa Dulanto noviembre 10, 2016 a 8:09 pm #

      Se puede ser xenófobo con esos antecedentes sin ningún problema, no veo sustancia a tu crítica.

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